Güímar: Don Miguel Reyes Bethencourt (1931-2008), comerciante, subdirector de la Banda de Música de Güímar, voz solista de los “Amigos del Arte” y Medalla de Bronce de Güímar

     Conocido comerciante en su ciudad natal, fue propietario de una popular tienda de comestibles y luego de un supermercado. Pero, sobre todo, destacó en la faceta musical como trompetista y tenor. Perteneció a dos orquestas y a la Banda de Música de Güímar, a ésta durante 55 años, 24 de ellos como subdirector; también destacó como voz solista de la Agrupación vocal e instrumental “Amigos del Arte”, de la que formó parte durante más de medio siglo, y componente de “Los Fregolinos” durante dos años. Además, a lo largo de toda su vida fue un profundo devoto de la Virgen del Socorro, lo que mereció la concesión de dos Guanches de Plata y la Medalla de la Virgen. Al final de su vida fue distinguido con el primer Pentagrama de Honor del Coro “Miguel Castillo”, el Premio “Herold Domingo Díaz Martín” de la Agrupación “Amigos del Arte” y la Medalla de Bronce de Güímar, concedida por el Ayuntamiento de dicha ciudad. Tras su muerte, se dio su nombre a la Banda Juvenil de este municipio

       Don Miguel Reyes Bethencourt, “Miguelito” para sus amigos, nació en la casa familiar de la Plaza de San Pedro de Güímar el 29 de septiembre de 1931, a las cuatro de la madrugada, siendo hijo de don Andrés Reyes Ledesma y doña Carmen Bethencourt Pérez. El 20 de noviembre de ese mismo año fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por don Domingo Pérez Cáceres, por entonces beneficiado propio de dicha parroquia y arcipreste del partido, y actuaron como padrinos don Miguel Cuesta y doña Carlota Martín.

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Arico: Don Antonio Peraza y Mejías (1804-1887), comandante graduado de Milicias, comandante de armas de Arico y mayordomo de la ermita de Abona

Arico-casa Peraza     Este artículo está dedicado a un ilustre personaje sureño, cuya vida transcurrió íntegramente en su Arico natal. Al igual que sus antepasados fue un destacado militar que ascendió desde cadete hasta capitán de Milicias, empleo con el que desempeñó durante algún tiempo la Mayoría y la primera Comandancia del Regimiento Provincial de Abona, retirándose con el sobregrado de comandante. Heredó de su padre varias vinculaciones y la Mayordomía de la ermita de las Mercedes de Abona, que ostentaba cuando ésta sufrió el incendio que la destruyó en 1835. Además, desarrolló una incipiente actividad política como miembro del Comité Republicano de Arico.

     Nació en Arico el Nuevo el 5 de septiembre de 1804, siendo hijo del capitán graduado don Francisco Basilio Peraza y Ayala, natural de Granadilla de Abona, y de doña Bárbara Luisa Mejías y Torres, que lo era del mencionado Arico. Cinco días después recibió el bautismo en la iglesia de San Juan Bautista, de manos de fray Nicolás Peraza y Ayala, predicador jubilado y guardián del convento franciscano de Granadilla, con licencia del cura párroco propio don Francisco García y Castillo; se le puso por nombre “Antonio Esteban Francisco” y actuó como padrino su tío don Fernando Peraza y Ayala, vecino del citado pueblo de Granadilla de Abona. Fue el mayor de ocho hermanos…

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Artículo-ANTONIO PERAZA MEJÍAS

El fugaz “Club Deportivo Mencey” de Barranco Hondo (1947), primer club federado de Lucha Canaria del municipio de Candelaria

Barranco Hondo-1962-2      En el año 1947, el pueblo de Barranco Hondo ya contaba con un equipo de lucha canaria perfectamente organizado, aunque no federado, pues el 5 de julio de dicho año el periódico El Día adelantaba el programa de la “Festividad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte” que se iba a celebrar en dicha localidad, en el transcurso del cual, el día 13: “A las 6 de la tarde, luchas canarias entre los equipos de Araya y este pueblo”.

     En ese mismo año dicho equipo fue legalizado, surgiendo así el primer club federado de Lucha Canaria de Barranco Hondo y de todo el municipio de Candelaria, el “Club Deportivo Mencey”, al que dedicamos este artículo. Su reglamento fue elaborado el 21 de agosto de 1947 en Barranco Hondo y firmado por el presidente de la comisión organizadora, don Álvaro Peña Ramos. El 8 de septiembre inmediato fue registrado en el Gobierno Civil de Santa Cruz de Tenerife, tan solo un mes antes que el “C.L. Arguama”, de Igueste de Candelaria, y dos meses antes que el “C.L. Tinerfe”, también de Barranco Hondo. Curiosamente, el “Mencey” tuvo una trayectoria tan efímera que se limitó a poco más de dos meses, en los que redactó su reglamento, llevó a cabo todo el proceso administrativo para su registro y disputó un encuentro, pues enseguida fue reemplazado por el “Tinerfe”, al que pasaron sus luchadores y que sí tuvo una dilatada trayectoria…

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Güímar: Don Fortunato Gómez Cubas (1926-2002), minero, cantero, agricultor, emigrante, músico de orquestas, folclorista, director musical y compositor

     El presente artículo está dedicado a un entrañable escobonalero, don Fortunato Gómez Cubas, un hombre sencillo, a quien tuve la fortuna de conocer y tratar personalmente. En su juventud trabajó en una galería de agua, en una cantera y en la agricultura, aunque fue esta última la que marcó casi toda su vida. Además, como otros muchos canarios de su época, buscó mejorar su fortuna en el extranjero, habiendo emigrado en una ocasión a Brasil, en dos a Venezuela y en otra a Holanda. Pero, sobre todo, destacó como músico autodidacta, llegando a dominar la guitarra, el laúd, el violín y el acordeón, aunque también cantaba. Perteneció a las orquestas “La Alegría” y “Ritmo del Sur” de El Escobonal, así como a varias agrupaciones folclóricas: la Rondalla “El Escobonal”, “Los Cinco de Agache”, la Rondalla del Club de la Tercera Edad de Güímar, la Rondalla de África Alonso y la Agrupación Musical “Antón Guanche” de Candelaria, de la que fue director. Asimismo, destacó como compositor de numerosas canciones canarias populares.

     Nuestro biografiado nació en El Escobonal el 14 de diciembre de 1926, siendo hijo de don Carlos Gómez Rodríguez y doña Peregrina Cubas Castro. Fue bautizado en la parroquia de San Joaquín de Fasnia por el cura párroco don Celso González Tejera, encargado por entonces de la iglesia de San José. Siempre fue conocido en su pueblo natal como “Nato”…

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San Miguel de Abona: Don Pantaleón Tacoronte y Hernández (1839-1906), Bachiller en Filosofía y Teología, Licenciado en Derecho, profesor del Instituto, párroco, arcipreste y capellán del Hospital

San Miguel-5B     Gracias a un patrimonio vitalicio, este destacado sureño siguió la carrera eclesiástica y, tras obtener los títulos de Bachiller en Filosofía y Teología, fue ordenado de presbítero y obtuvo su primer destino, el de cura ecónomo de Vallehermoso. Posteriormente pasó como coadjutor a la Concepción de La Laguna, de la que también fue cura párroco servidor, así como mayordomo de la imagen de Ntra. Sra. de la Concepción y arcipreste del distrito; en esa etapa obtuvo el título de Licenciado en Derecho Civil y Canónico y ejerció como profesor del Instituto de Canarias, único por entonces del archipiélago. Luego obtuvo por oposición la parroquia de San Andrés y Sauces, de la que también fue nombrado mayordomo de fábrica. Tras su jubilación se estableció en Santa Cruz de Tenerife, donde ejerció como capellán del Hospital de los Desamparados, cura ecónomo de San Francisco y vocal de la Junta de instrucción pública de dicha capital. Pasó los últimos años de su vida en La Laguna, donde fue nombrado socio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.

     Nuestro biografiado nació en San Miguel de Abona el 27 de julio de 1839, siendo hijo de don Agustín Tacoronte y Trujillo, natural de Vilaflor, y de doña Josefa Hernández Feo, que lo era de San Miguel. Tres días después recibió el bautismo en la iglesia parroquial del Arcángel San Miguel, de manos del párroco propio don Francisco Guzmán y Cáceres; se le puso por nombre “Pantaleón Miguel” y actuó como padrino su tío materno don Miguel Hernández Feo…

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Artículo-PANTALEÓN TACORONTE HERNÁNDEZ

Los curiosos orígenes del Baloncesto en Arafo (1959)

     Desde hace muchos años, Arafo cuenta con el “Club de Baloncesto Icocia”, equipo que durante más de tres décadas ha desarrollado una dilatada labor en este deporte, paseando el nombre de esta villa por las canchas de la isla. Pero en este artículo no nos vamos a ocupar de este club, del que todos han oído hablar, sino del curioso origen del deporte del Baloncesto en Arafo, mucho más desconocido incluso para los propios habitantes de esta localidad, que surgió de las manos de una familia que ocupa un lugar de honor en el basket tinerfeño, los Monje.

     A finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta, un grupo de araferos, casi todos ellos de la familia Monje Marrero, comenzaron a practicar el Baloncesto en esta villa. Entre esos pioneros figuraron los hermanos Jerónimo y Francisco Monje Pérez, hijos del recordado alcalde de Arafo don Jerónimo Monje Marrero y de la maestra palmera doña María Delia Pérez Algarrada; junto a sus primos José, Jerónimo y Gonzalo Foronda Monje, hijos del médico santacrucero don José Foronda Hernández y de la arafera doña Lucía Monje Marrero (Lucita); así como otros dos primos, José Damián y Miguel Gutiérrez Monje, hijos del matancero don Miguel Gutiérrez Monje y de la arafera doña Ricarda Monje Marrero (Rosarito); a ellos se unió el único que no era de dicha familia, pero sí vecino inmediato y amigo de siempre de los anteriores, Clemente Mesa Curbelo. Además, todos ellos practicaban desde su infancia otros deportes, como la lucha canaria y el fútbol, y tales actividades las llevaban a cabo, salvo raras excepciones, en el que conocían como “cantero de las coles”…

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Vilaflor de Chasna-Granadilla de Abona: Don Antonio González del Castillo (1776-1850), teniente coronel graduado de Milicias, gobernador militar de Granadilla, cillero de Chiñama y célebre luchador


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     Nuestro biografiado nació en el seno de una ilustre familia chasnera y, al igual que la mayoría de sus antepasados, siguió la carrera militar, en la que entró como cadete y, siendo ya subteniente, estuvo destacado en Santa Cruz de Tenerife. Fue gobernador militar de Granadilla y alcanzó el empleo de capitán, con el sobregrado de teniente coronel de Milicias. Debido a su corpulencia y fortaleza, llegó a ser uno de los luchadores más célebres del Sur de Tenerife, hasta el punto de que, cuando contaba casi 58 años de edad, participó en la célebre luchada de la Media Montaña. También ejerció como cogedor de la Cilla del pago de Chiñama y fue un notable propietario agrícola. Al ser uno de los mayores contribuyentes del municipio de Granadilla, figuró entre los electores con derecho a participar en las elecciones de diputados á Cortes y propuestas de senadores.

     Nació en el entonces pago de Chiñama (Charco del Pino) el 2 de julio de 1776, siendo hijo del teniente capitán don Antonio González del Castillo, natural del mismo pago, y de doña Manuela Antonia de Santiago Alonso (Domínguez) Sarabia, que lo era del Valle del Ahijadero (San Lorenzo) en Arona. Seis días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Vilaflor, a cuya jurisdicción pertenecía aún dicho lugar, por el beneficiado don Agustín Lorenzo Viera y Torres; se le puso por nombre “Antonio María de San Agustín” y actuó como padrino don Mateo García Fonte del Castillo, alcalde real de Granadilla…

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Candelaria: Sor Carmen González Delgado (1931-2007), repartidora de pan, agricultora, Hija de la Caridad, auxiliar de Enfermería, cocinera y artesana

Sor Carman González Delgado     Resulta curioso, que a lo largo de su historia, sólo una hija del pueblo de Barranco Hondo (Candelaria) ha seguido la llamada religiosa. Se trata de la recordada Sor Carmen González Delgado, nacida en este pueblo y fallecida en Pozuelo de Alarcón, quien tras trabajar como repartidora de pan y agricultora, profesó como religiosa Hija de la Caridad; también obtuvo el título de auxiliar de clínica y dedicó el resto de su vida a cuidar de los ancianos; además, hacía labores artesanas con fines benéficos. En reconocimiento a sus méritos sociales y religiosos, en vida fue nombrada Hermana Honoraria de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de su pueblo natal y el Ayuntamiento de Candelaria dio su nombre a una calle de la urbanización “Rubén Marichal” de Barranco Hondo.

     Nació en Barranco Hondo el 16 de julio de 1931, a las cinco de la tarde, siendo hija de don Juan González Díaz, natural de El Tablero (por entonces perteneciente a El Rosario), y de doña Consolación Delgado Romero, que lo era del citado pago candelariero pero oriunda por su madre de Arafo. El 12 de agosto inmediato fue bautizada en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el cura ecónomo Fray Ángel Martín; se le puso por nombre “María del Carmen” y actuaron como padrinos don Florentín Trujillo y doña Hortensia Delgado, naturales y vecinos del mismo pueblo de Barranco Hondo…

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Artículo-SOR CARMEN GONZÁLEZ DELGADO

Los desaparecidos quioscos de música de las dos plazas principales de Güímar

Güímar-convento-ayuntamiento     Poca gente recuerda que a comienzos del siglo XX existieron en la entonces Villa de Güímar dos quioscos, templetes o pabellones de madera para que tocasen las bandas de música, levantados en las dos plazas principales, la de San Pedro y la del Ayuntamiento, que incluso llegaron a coexistir durante por lo menos un año. En el presente artículo nos vamos a ocupar de ellos, aunque, desgraciadamente, no son muchos los datos que se conservan de su existencia.

     Con motivo de la Guerra Ruso-Japonesa, el 5 de marzo de 1904 salió para Güímar el segundo Batallón del Regimiento de Extremadura, que se alojó en  el edificio del antiguo convento, cedido a tal fin por el Ayuntamiento. En junio de ese mismo año dicho batallón fue relevado por el 1º del propio Regimiento, el cual se incorporó a su destino a mediados de dicho mes, lo mismo que su banda, que colaboró en las Fiestas Patronales de San Pedro, celebradas pocos días después. En los cinco meses que permanecieron en esta población los citados batallones, se construyó un quiosco en el centro de la plaza contigua a su cuartel, para las tocatas de la Banda de Música del propio cuerpo militar, el cual se mantuvo en pie hasta los años veinte.

     Simultáneo con el anterior, a comienzos del siglo XX también se levantó otro quiosco o templete en la plaza de San Pedro, para que en él tocase la música durante las fiestas y paseos dominicales, el cual se costeó con el dinero recaudado en una suscripción popular, aunque precisamente no llegó a destacar como una verdadera obra de arte. Pero en la primera mitad de 1906, cuando aún se debía parte de la obra, el alcalde don Francisco Plaza y Suvirat ordenó su desmonte, vendiéndose su madera para cubrir diversos gastos, incluida su propia construcción…

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Fasnia: Don Juan Fumero Rodríguez (1859-1934), cabo 1º de Milicias, zapatero, agrimensor, escribiente, director de la Danza, fiscal municipal, agente de arbitrios y regidor síndico


     Dedicamos este artículo a uno de los vecinos más polifacéticos y destacados del municipio de Fasnia en el último tercio del siglo XIX y el primero del XX. En la vida militar alcanzó el empleo de cabo 1º de Milicias y, como tal, una vez licenciado se le nombró tallador de quintos en el Ayuntamiento. Con respecto a su actividad profesional, trabajó como agricultor, zapatero, agrimensor y encargado del correo; además actuó como escribiente, redactando hijuelas y escrituras, fue accionista de galerías y se dedicó a la compraventa de fincas. Y en la vida pública, tuvo mucho que ver con la llegada de la imagen de la Virgen del Carmen a La Zarza y ostentó diversos cargos: director musical de la “danza” o rondalla de dicho pago, miembro de la comisión de fiestas del mismo pueblo, interventor electoral, jurado judicial, secretario acompañado del Ayuntamiento, fiscal municipal, agente liquidador de arbitrios del Cabildo en el puerto de Los Roques, corresponsal de El Progreso y regidor síndico de la corporación municipal de Fasnia.

     Nuestro biografiado nació en el pago de La Zarza el 1 de julio de 1859, siendo hijo de don José Fumero Herrera, natural de Vilaflor, y de doña Isabel Rodríguez González, que lo era de dicho pago. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Joaquín de Fasnia por el cura párroco propio don Basilio José Acosta Valladares; se le puso por nombre “Juan” y actuó como madrina doña Juana Morales, de la misma vecindad…

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