Candelaria: Don Néstor Castro Bello (1961-2021), recordado “Guanche de la piedra” de la Ceremonia de Candelaria, cocinero profesional, curandero popular y colaborador de las fiestas de Malpaís

Nuestro biografiado, desaparecido hace solo un año, será recordado, sobre todo, por representar al “Guanche de la piedra” durante 19 años en la tradicional Ceremonia de la Virgen de Candelaria, a la que también han estado y están vinculados su abuelo, sus padres, sus hermanos, su hijo y sus sobrinos; con anterioridad había actuado como “Rey” durante un par de años y desde niño formó parte de los “guanches”, con sus zaleas, por lo que llegó a ser uno de los miembros más emblemáticos de este colectivo. En su adolescencia cursó estudios en el Instituto de Formación Profesional “Virgen de la Candelaria” de Santa Cruz de Tenerife, en el que hizo la especialidad de Hostelería en la rama de Cocina, lo que le permitió trabajar toda su vida como cocinero. Prestó el servicio militar como soldado de Infantería, sobre todo en la cocina de su Regimiento. Colaboró intensamente con las fiestas de San Antonio de Padua de su barrio natal de Malpaís, donde también perteneció a la Agrupación Juvenil de Teatro “13 de Junio”. Además, destacó como curandero, gozando de gran popularidad en toda la isla. Desgraciadamente, tanto él como su esposa fallecieron prematuramente.

Nuestro biografiado nació en Malpaís de Candelaria el 7 de octubre de 1961, siendo hijo de don Elías Mariano Castro Pestano y doña Eva Margarita Bello Pérez. El 22 de ese mismo mes fue bautizado en la ermita de San Antonio de Padua de dicho barrio por el cura delegado fray Jesús Delgado; se le puso por nombre “Néstor Javier” y actuaron como padrinos don Adolfo Alonso Castro y doña Felipa Emigra Núñez Bello. La partida de bautismo fue anotada en la parroquia de Santa Ana de Candelaria…

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Candelaria: Don Lorenzo de Barrios Álvarez (1814-1901), regidor y concejal del Ayuntamiento, segundo teniente de la Milicia Nacional local, primer teniente de alcalde y alcalde accidental, mayordomo de la Virgen de Candelaria, propietario agrícola y elector contribuyente

Nuestro biografiado formó parte de una familia que destacó en las Milicias, la política local y la vida parroquial. Toda su vida trabajó como propietario agrícola, pero el prestigio de que gozó entre sus paisanos y su fuerte compromiso social hizo que lo eligieran para desempeñar distintos cargos públicos en Candelaria: regidor del Ayuntamiento, segundo teniente de la Milicia Nacional local, primer teniente de alcalde y alcalde accidental, mayordomo de la Virgen de Candelaria, elector contribuyente y de nuevo concejal del Ayuntamiento. Vivió siempre en el pago de Igueste, donde dejó una amplia sucesión.

Nació en el pago de Igueste el 14 de mayo de 1814, siendo hijo de don Domingo Bonifacio de Barrios Rodríguez Portugués, de la misma naturaleza, y doña María Cecilia Álvarez Machado y Rodríguez, nacida en la ciudad de La Laguna. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el cura párroco don José Román Roche; se le puso por nombre “Lorenzo de la Ascención” y actuó como padrino don Domingo José Coello. En ese mismo parto nació su hermana gemela “Gregoria Antonia”…

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Principales efemérides que se conmemoran en el municipio de Candelaria en 2022, relacionadas con acontecimientos históricos o biográficos

Tras los dos años anómalos que hemos vivido a causa de la pandemia, en este año en que se vuelven a celebrar con normalidad las Fiestas Patronales de Candelaria en honor de Santa Ana, queremos sumarnos a esta celebración recordando los principales aniversarios que se conmemoran en 2022, relacionados con los acontecimientos históricos más curiosos o de mayor trascendencia, así como el nacimiento o la muerte de personajes destacados de este municipio.

A modo de ejemplo, se cumplen los 525 años de la celebración de la primera fiesta de la Purificación o de las Candelas en la Cueva de Achbinico y del culto parroquial en este Valle; los 450 años del inicio de la construcción de la iglesia parroquial de Santa Ana; los 350 años de la construcción y consagración de la primera Basílica de la Virgen de Candelaria; los 325 años del comienzo de la construcción del castillo de San Pedro; los 225 años de la participación de las fortalezas de Candelaria en la defensa de la isla contra los invasores ingleses y del inicio de la reconstrucción del Convento Real de Candelaria; los 150 años del fallecimiento del cuevecitero Agustín Pérez Hernández, sacerdote dominico, profesor, beneficiado propio y arcipreste de Santa Cruz de Tenerife y director de los Establecimientos Provinciales de Beneficencia de dicha capital; los 100 años del regreso de los Dominicos a su Convento de Santa María de Candelaria, con todos los derechos sobre el mismo y el Santuario de la Virgen; los 75 años de la fundación del “C.L. Arguama” de Igueste y del “C.L. Tinerfe” de Barranco Hondo; los 50 años de la inauguración de la nueva casa-cuartel de la Guardia Civil y de la bendición del nuevo templo parroquial de San Andrés Apóstol de Las Cuevecitas; y los 25 años del hermanamiento con el municipio de Candelaria, en la provincia de Pinar del Río (Cuba), de la inauguración del Centro de Salud de Candelaria, de la primera luchada institucional de la Virgen en la plaza de la Patrona y del nombramiento de representante real para esta festividad; etc. etc…

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La Parroquia de San Juan Bautista de Araya de Candelaria (1977-2022) y sus anteriores dependencias parroquiales

En un artículo anterior ya nos ocupamos de la primera capilla particular existente en Araya de Candelaria, su compra por los vecinos, su ampliación y conversión en ermita, su trayectoria y sus primeras fiestas. En esta ocasión nos vamos a centrar en los compromisos de los arayeros con la parroquia de Santa Ana de Candelaria, de la que dependieron durante más de cuatro siglos; su dependencia durante diez años de la nueva parroquia de San Andrés de Las Cuevecitas; la demolición de la antigua ermita de San Juan Bautista y la construcción de la iglesia actual; la elevación de ésta a parroquia; la construcción de la plaza; las vicisitudes parroquiales; las imágenes; las fiestas; y la relación de sus párrocos.

Antes de que contar con parroquia propia, los vecinos de Araya dependieron desde el siglo XVI hasta el XX de la parroquia de Santa Ana de Candelaria, única existente en todo el término municipal. Luego, a partir de 1967, pasaron a depender de la parroquia de San Andrés de Las Cuevecitas durante diez años, hasta que en 1977 comenzó a regir la de San Juan Bautista de Araya. Simultáneamente, en 1975 se demolió la antigua ermita de este barrio y se construyó la actual iglesia de San Juan, abierta al culto ese mismo año. En 1977 se construyó la plaza anexa. En esta localidad se celebran tres fiestas: las patronales, en honor de San Juan Bautista, en torno al 24 de junio; la de Santa Rita, el último fin de semana de octubre; y la romería de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, en el monte de Los Brezos, el último domingo de mayo.

En sus 45 años de existencia, han estado al frente de esta parroquia un total de ocho sacerdotes, más otros que solo se han encargados de ella temporalmente, y todos ellos también han sido párrocos de otros núcleos del municipio. El récord de permanencia lo ostenta Fr. Alfredo Turrado Carracedo, quien desarrolló aquí su labor pastoral durante casi 21 años y, para recordarla, se colocó una lápida de mármol en el interior del templo; le siguen Fr. Gregorio Ramos Domínguez, quien ya lleva casi 12 años como titular, y Fr. Alexis González de León, quien estuvo al frente de ella durante 8 años…

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Güímar-Candelaria: Fray Antonio Abad Cruz (1760-1843), sacerdote, lector, predicador general y presentado de la Orden de Predicadores, destacado orador y prior de los conventos dominicos de Güímar, Santa Cruz de Tenerife y Candelaria

Muchos fueron los religiosos que pasaron por los Conventos dominicos de Candelaria y Güímar durante los siglos de su existencia. Algunos sólo permanecieron en ellos unos cortos períodos, pero otros prolongaron su estancia durante varias décadas, incluso hasta su muerte o hasta la extinción de dichas comunidades. Este fue el caso del gomero fray Antonio Abad Cruz, quien ingresó en la orden dominica en el convento de Hermigua, su pueblo natal, en el que profesó. Tras ordenarse de presbítero, pasó a Tenerife, donde transcurrió el resto de su vida. Inicialmente perteneció a la comunidad dominica de Candelaria durante 10 años, en los que desempeñó los cargos de depositario y director del Santísimo Rosario. Pasó luego al Convento de Güímar, donde residió otros 13 años, cuatro de ellos como prior; en esta localidad recibió el título de Predicador General y actuó como notario público. Posteriormente se trasladó, también como prior, al Convento de la Consolación de Santa Cruz de Tenerife, en el que además se le nombró misionero del Santísimo Rosario y lector “para los casos de conciencia”; en ese período recibió el título de Presentado de su Orden. Durante su secularización, con motivo de la primera Desamortización de los conventos, residió en la capital y en Güímar y, tras ella, se reintegró a la Orden de Predicadores y fue morador del Convento de esta última localidad, así como prior y lector del de Candelaria durante seis años. Después de la segunda Desamortización y de su secularización definitiva se estableció en Güímar, donde falleció.

Nació en el valle de Hermigua (La Gomera) hacia 1760, siendo hijo de don Gaspar de la Cruz Rodríguez y doña Antonia de la Cámara y Noda, naturales y vecinos de dicho lugar; recibió el bautismo en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Encarnación y se le puso por nombre “Antonio Abad” …

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Candelaria: Don Adolfo Rodríguez Castro (1911-1951), electricista, soldado de Ingenieros, actor aficionado, vocal del Casino de Candelaria y cabo 1º de la Guardia Civil, fallecido en plena juventud

Tras cursar los estudios primarios, nuestro biografiado comenzó a trabajar como electricista en la planta eléctrica de su padre, que suministraba el alumbrado del pueblo de Candelaria. Luego prestó el servicio militar como soldado de Ingenieros en Santa Cruz de Tenerife. Después de licenciado continuó dedicado a su profesión, a la vez que se integró en la vida social de su localidad natal, pues actuó como actor aficionado en una velada celebrada en el Cine local y fue elegido vocal del Casino de Candelaria. Tras el inicio de la Guerra Civil, se incorporó como guardia 2º de Infantería al cuerpo de la Guardia Civil, aunque no estuvo en el frente, sino destinado en los puestos de Hermigua y Santa Cruz de Tenerife, en este último adscrito a la plana mayor del Tercio. Luego, tras los exámenes correspondientes, se le declaró apto para el ascenso a cabo y continuó destinado en el Puesto de Santa Cruz, pasando a prestar sus servicios a la Oficina de Información del Tercio. Una vez superado el correspondiente curso ascendió a cabo de la Guardia Civil y fue destinado a la Sección de Tenerife; por entonces contrajo matrimonio en la capital tinerfeña. Luego ascendió por antigüedad a cabo 1º y, como tal, quedó adscrito al Servicio de Información del Tercio en la Comandancia de Tenerife, destino en el que le sorprendió la muerte cuando aún no había cumplido los 40 años de edad, más de 15 de ellos en la Guardia Civil. Se truncaba así la que podía haber sido una destacada carrera militar.

Nació en Candelaria el 11 de noviembre de 1911, siendo hijo de don Víctor Rodríguez Cruz y doña María Candelaria Castro Fariña. El 31 de marzo de 1912 fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de Santa Ana por el cura párroco don José Trujillo y Trujillo; se le puso por nombre “Adolfo Martín” y actuó como padrino don Esteban Higuera, de la misma naturaleza y vecindad…

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Candelaria: Don Agustín Tomás de Torres (?-1811), sacerdote, teniente del beneficiado comarcal, cura encargado, mayordomo de fábrica y primer párroco propio de la iglesia de Santa Ana de Candelaria

El sacerdote grancanario que nos ocupa se estableció en su juventud en Candelaria. Tras su ordenación como presbítero, fue nombrado teniente de beneficiado de Güímar y Candelaria y, como tal, estuvo encargado durante 11 años de la iglesia de Santa Ana de la segunda localidad, de la que también fue mayordomo de fábrica. Luego, al independizarse ésta, pasó a ser su primer párroco propio, continuando su labor ministerial en la Villa Mariana durante otros 16 años, hasta su muerte en el transcurso de una epidemia de fiebre amarilla.

Nuestro biografiado nació en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a mediados del siglo XVIII, siendo hijo de don Gaspar de Torres y doña Ana Teresa de Santa Ana. Muy joven se trasladó a Tenerife, pues el 22 de marzo de 1776, siendo clérigo tonsurado y vecino de La Laguna, recibió los cuatro Grados (Órdenes Menores) en la iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife. Años más tarde recibió los sagrados órdenes del Subdiaconado, Diaconado y Presbiterado. Por esa época, aún en plena juventud, se estableció en Candelaria, donde compró terrenos y una casa…

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Candelaria: Don Eugenio de la Cruz Alberto (1864-1940), soldado voluntario y corneta profesional de Milicias, carbonero, guardia municipal de Santa Cruz de Tenerife y somatenista; y su madre “Tía Isabel Albertos”, romancera y personaje popular de la capital tinerfeña

Nuestro biografiado, nacido en Barranco Hondo de Candelaria, se estableció en su niñez en Santa Cruz de Tenerife, donde ingresó en las Milicias Canarias como soldado voluntario, cuando no había cumplido los 17 años y aún no sabía escribir; luego ascendió a corneta de Milicias y prestó sus servicios como militar profesional, tanto en la capital tinerfeña como en Arrecife de Lanzarote. Una vez licenciado trabajó como carbonero en el puerto tinerfeño y luego obtuvo una plaza de guardia municipal de Santa Cruz, que desempeñó durante 27 años, con distintos nombramientos, recibiendo un galón de distinción y una felicitación por sus servicios; con él se inició una saga familiar vinculada a la policía local de dicha capital. Además, fue somatenista y presidente suplente de una mesa electoral en dicha ciudad.

En cuanto a su madre, doña Isabel Albertos Romero, conocida por “Tía Isabel Albertos”, natural también de Barranco Hondo, vivió desde su juventud en Santa Cruz de Tenerife, donde fue muy conocida como romancera y contadora de historias, así como por su longevidad. Llegó a ser uno de los personajes más populares de la capital tinerfeña, dado a conocer al resto de la isla por el periodista Leoncio Rodríguez, en un artículo publicado de La Prensa y en su libro “Estampas tinerfeñas”.

Nació en el pago de Barranco Hondo de Candelaria el 3 de mayo de 1864, a las once de la noche, siendo hijo natural de doña Isabel Albertos Romero. Dos días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el beneficiado propio don Antonio de la Barreda y Payva; se le puso por nombre “Eugenio de la Cruz” y actuó como madrina doña Juana Francisca Espinosa, casada, jornalera y vecina de El Rosario. Sus abuelos maternos fueron don Agustín Albertos, ya difunto, y doña María Josefa Romero, naturales y vecinos de Barranco Hondo…

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Candelaria: Don Bruno Alberto Sabina (1925-2022), destacado futbolista, presidente y directivo del “C.D. Candela”, que da nombre al campo de fútbol municipal, pescador, jornalero, auxiliar de Abastos en el Ayuntamiento, emigrante, limpia-coches, estanquero, empresario, cofundador y directivo de sociedades

A lo largo de su vida, nuestro biografiado trabajó inicialmente como pescador, jornalero y auxiliar de Abastos en el Ayuntamiento; luego emigró a Venezuela, donde trabajó como limpia-coches y estanquero; y a su regreso ya ejerció como empresario, dedicado a la compraventa de terrenos, desmontes y alquiler de compresores. Pero su auténtica vocación fue el fútbol, en el que destacó como futbolista del “C.D. Candela”, “C.D. Güímar”, “C.D. Granadilla” y “C.D. Arico”; luego lo hizo como directivo del “C.D. Candela” durante más de tres décadas, asumiendo los cargos de vocal, presidente en tres etapas y vicepresidente-relaciones públicas, siendo la persona que más tiempo ha formado parte de su junta directiva, amplio período en el que fue el auténtico motor del club y su socio nº 1. Ello que le valió una Placa de Honor de la Federación Tinerfeña de Fútbol, diversos homenajes y, al final de su vida, la nominación oficial del campo de fútbol municipal de Candelaria como “Bruno Alberto Sabina” y la presidencia de Honor del citado club. Además, su compromiso social le llevó a ser vocal del Casino de Candelaria, cofundador y presidente de la Asociación de Vecinos “San Blas”, y cofundador y vocal del Club de la Tercera Edad “Antón Guanche”.

Don Bruno nació en el Callejón de Cartas de Candelaria el 5 de octubre de 1925, a las once de la noche, siendo hijo de don Domingo Alberto Marrero, natural de El Chorrillo (El Rosario), y doña Magdalena Sabina del Castillo, que lo era de la Villa Mariana. Tres días después fue inscrito en el Registro Civil de Candelaria, ante el juez municipal suplente, don Gregorio Rodríguez Sabina, y el secretario del Juzgado, don Agustín Jacinto del Castillo, siendo testigos don Ildefonso del Castillo Ramos y don Romualdo García Panasco. Fue bautizado en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de El Tablero y confirmado en la de Santa Ana de Candelaria…

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Candelaria-Güímar: Don Isidoro Nóbrega Navarro (1885-1971), escribiente, auxiliar del agente ejecutivo de los Pósitos y de la Recaudación de Hacienda, oficial mayor y secretario del Ayuntamiento de Garachico, agente comercial, cofundador y directivo del Colegio Oficial de Agentes Comerciales de la provincia y Medalla de Plata de la Cruz Roja

Siguiendo la estela de su padre, nuestro biografiado vivió en Güímar y Garachico, donde al igual que aquel se dedicó inicialmente a la actividad administrativa. Comenzó a trabajar como escribiente en el Ayuntamiento de Güímar; luego fue nombrado auxiliar del agente ejecutivo de los Pósitos de Tenerife y El Hierro, así como de la Recaudación de Hacienda de la Zona de Santa Cruz de Tenerife. Posteriormente ejerció como oficial mayor y secretario habilitado del Ayuntamiento de Garachico; por entonces, en dicha villa también fue elector contribuyente de compromisarios para senadores y jurado judicial. Luego se estableció en Santa Cruz de Tenerife como agente comercial, siendo uno de los principales fundadores del Colegio oficial de Agentes Comerciales de esta provincia, en el que desempeñó los cargos de vocal y tesorero de su junta de gobierno. Además, recibió la Medalla de Plata de la Cruz Roja Española, como activo colaborador de dicha institución

Miembro de una destacada familia, nació en Candelaria el 11 de noviembre de 1885, a las cinco de la madrugada, siendo hijo de don Abelardo Nóbrega y González, natural de la ciudad de La Laguna, y doña Enriqueta Navarro Llarena, que lo era del citado pueblo sureño. Siete días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el cura párroco propio don Antonio de la Barreda y Payba; se le puso por nombre “Isidoro Martín Abelardo” y actuó como madrina doña María del Carmen González de Navarro, vecina de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, siendo testigos don Miguel Navarro y don Domingo Trujillo…

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