Arico-Granadilla de Abona: Don Lucas de las Casas (1596-1683), alférez de Milicias y propietario agrícola, descendiente de destacados aborígenes grancanarios

Nuestro biografiado, descendiente por ambas líneas de aborígenes grancanarios de ilustres familias, nació en Arico, fue bautizado en La Orotava y contrajo matrimonio en Granadilla de Abona, donde se estableció y permaneció el resto de su vida. Fue un notable propietario agrícola y alcanzó el empleo de alférez de Milicias, en el que permaneció hasta su muerte.

Nació en Arico a comienzos de octubre de 1596, siendo hijo de don Lucas de las Casas y doña Juana González. El 6 de dicho mes fue bautizado en la iglesia matriz de Ntra. Sra. de la Concepción de La Orotava. Su padre figuraba en algunos documentos como “indígena”. Sus abuelos eran aborígenes grancanarios de familias ilustres, en parte descendientes de los guanartemes; los paternos fueron don Juan de las Casas y doña María Sánchez; y los maternos, don Juan de Vera y doña Ana de la Sierra.

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Granadilla de Abona: Don Lorenzo García de Orta (1706-1802), propietario agrícola y teniente capitán de las Milicias de Abona

A lo largo de su vida, nuestro biografiado trabajó como propietario agrícola. Además, continuando la tradición paterna también siguió la carrera militar, en la que alcanzó el empleo de teniente de la Compañía de Tamaide del Regimiento de Milicias de Abona-Adeje, a cuyo frente llegó a estar con carácter accidental; no obstante, se le menciona en una ocasión como teniente de Caballos, o sea de Caballería, pero no lo hemos podido confirmar; asimismo, en algunos documentos se le trata como capitán, aunque de momento tampoco sabemos si ascendió a dicho empleo. Lo cierto es que en el mismo cuerpo de Milicias serviría luego su hijo Lorenzo, quien llegó a ser teniente de Cazadores, retirado con el grado de capitán.

También conocido como “Lorenzo García Dorta”. Nació en la villa de La Orotava el 10 de agosto de 1706, siendo hijo del alférez don Antonio García de Orta y doña María de Estrada (o Pérez). Ocho días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de dicha villa por el beneficiado don Juan Ixerot; se le puso por nombre “Lorenzo” y actuó como padrino el presbítero don Tomás Ome de Franquis, natural y vecino de dicha villa.

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Granadilla de Abona: Don José Reyes de Ara (1809-1892), propietario agrícola, sargento 2º de Milicias, regidor y secretario interino del Ayuntamiento, secretario suplente y acompañado del Juzgado Municipal, poeta popular y verseador

Nuestro biografiado, quien trabajó durante toda su vida como modesto propietario agrícola, siguió una sencilla carrera militar en el Regimiento Provincial de Abona, en el que ascendió desde soldado hasta sargento 2º de Milicias. También tuvo una notable actividad pública, pues fue elegido regidor del Ayuntamiento de Granadilla de Abona y, simultáneamente, actuó como secretario interino del mismo; asimismo, ejerció como secretario suplente y acompañado del Juzgado Municipal. Además, fue un reconocido poeta popular, participando como verseador en las fiestas locales, sobre todo en las de San Isidro.

Nació en Granadilla de Abona en junio de 1809, siendo hijo de don Salvador Reyes, de la misma naturaleza, y doña Josefa (Hernández) de Ara Plasencia, natural ésta del Realejo de Abajo y oriunda por sus padres de la Villa de La Orotava. El 20 de dicho mes fue bautizado en la iglesia de San Antonio por fray Antonio Rivero, guardián del Convento franciscano de San Luis Obispo de dicho lugar, con licencia del cura párroco propietario don Isidoro Rivero Peraza y Ayala; se le puso por nombre “Josef Antonio de las Mercedes” y actuó como padrino don Bartolomé Morales…

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Vilaflor de Chasna-Granadilla de Abona: Don Juan Lozano Fonte García del Castillo (1687-1761), propietario agrícola, capitán de Milicias, alcalde de Granadilla y miembro de seis hermandades

Miembro de una destacada familia de militares chasneros, nuestro biografiado nació en Chiñama, cuando este pago pertenecía a Vilaflor de Chasna, pero contrajo matrimonio en Granadilla de Abona, donde se estableció y vivió el resto de su vida, como notable propietario agrícola y ganadero. Continuó la tradición familiar y alcanzó primero el empleo de teniente capitán de Milicias y luego el de capitán jefe de una de las compañías de Granadilla del Regimiento Provincial de Abona-Adeje. Simultáneamente, fue elegido alcalde de dicho término. Además, fue hermano de seis Hermandades: las de San Francisco y San Agustín, del lugar de Vilaflor; y de la Misericordia, Santísimo Sacramento, Rosario y San Francisco, de Granadilla de Abona.

Nació hacia 1687 en el pago de Chiñama, ahora incluido en Charco del Pino y por entonces perteneciente al amplio término de Vilaflor de Chasna, siendo hijo del capitán don Diego García del Castillo y doña Antonia María (García) Fonte del Castillo y Palacios. Fue bautizado en la iglesia parroquial matriz de San Pedro Apóstol de Vilaflor…

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Vilaflor de Chasna-Granadilla de Abona: Don Miguel Álvarez García (1898-1967), sargento del Ejército, maestro nacional en Vilaflor de Chasna y Granadilla de Abona, jefe de Flechas y secretario del Frente de Juventudes

Recordamos hoy a un maestro nacional que desarrolló casi toda su labor docente en dos municipios del Sur de Tenerife. Tras superar un cursillo oposición en la Península, ejerció como maestro propietario durante 13 años en Vilaflor de Chasna, 11 años en Charco del Pino (Granadilla de Abona) y otros 6 en la cabecera municipal de Granadilla, donde falleció. Con anterioridad había servido durante tres años como maestro interino en varias escuelas de la Península y otros tres como sargento en el Ejército.

Nació en Castilblanco de los Arroyos (Sevilla) el 4 de diciembre de 1898, siendo hijo de don Francisco Álvarez y doña Fernanda García. Probablemente fue bautizado en la iglesia parroquial del Divino Salvador de dicha localidad. Después de cursar los estudios primarios, don Miguel Álvarez obtuvo los títulos de Bachiller y Maestro de Primera Enseñanza; este último le fue expedido en Madrid el 27 de diciembre de 1927…

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Granadilla de Abona: Don José Frías Rodríguez (1901-1966), directivo de la Sociedad “Unión y Recreo”, árbitro de fútbol, fiscal municipal, alcalde interino de Granadilla, primer teniente de alcalde, presidente fundador del Casino, jefe local de las Milicias de Acción Ciudadana, consejero del Cabildo, inspector insular de vías y obras, cofundador y contador de la asamblea local de la Cruz Roja y rico propietario

Miembro de una familia destacada y acomodada, nuestro biografiado ostentó numerosos cargos en Granadilla de Abona, donde transcurrió casi toda su vida. En la actividad política local fue alcalde interino y accidental de Granadilla, primer teniente de alcalde en dos etapas, vocal de la Junta Local del Censo Electoral y miembro de la Junta Municipal de Enseñanza Primaria; además, fue consejero del Cabildo de Tenerife e inspector insular de vías y obras. Asimismo, en su municipio natal tuvo una intensa vida social y desempeñó otros muchos cargos: vocal-contador y vicesecretario de la Sociedad “Unión y Recreo”, árbitro de fútbol, vocal de la Junta del Repartimiento, fiscal municipal, somatenista, presidente fundador del Casino de Granadilla, jefe local de las Milicias de Acción Ciudadana y Falange, delegado local de Investigación y Vigilancia, cofundador y contador de la asamblea local de la Cruz Roja Española. Prestó su servicio militar como soldado de Ingenieros y en la actividad profesional, además de un rico propietario, fue delegado de la empresa “Aguas del Sur, S.A.”, delegado local de la Central Reguladora de Recursos y de Abastecimientos y Transportes, presidente de la Comunidad de aguas “Río de Abades”.

Nació en Granadilla de Abona el 28 de abril de 1901, a las diez de la mañana, siendo hijo de don Antonio Frías Pomar y doña María Rodríguez Pomar. El 13 de mayo inmediato fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura ecónomo don Manuel Hernández Reyes; se le puso por nombre “José Prudencio” y actuó como padrino don José Frías Pomar, soltero, siendo testigos los ministros de la parroquia…

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Granadilla de Abona: Don José Pomar García (1884‑1929), primer teniente de Infantería, comandante militar, cabo jefe del Partido del Somatén Armado, alcalde constitucional, relojero y propietario

En el año 1828 tomó posesión como párroco propio de San Antonio de Padua de Granadilla de Abona el culto sacerdote don José Pomar y Forteza, circunstancia que dio origen a una familia de reconocido prestigio en Granadilla de Abona, pues con el citado sacerdote se estableció en esta localidad su hermano don Nicasio Pomar Forteza, natural como aquél de Palma de Mallorca. Éste casó en dicha villa sureña con doña María Rodríguez Venero, con quien procreó ocho hijos: don José, don Ramón, don Gumersindo, doña Isabel, doña Lucía, doña Cristina, doña Rosa y doña Francisca Pomar Rodríguez. De ellos, don Ramón, padre del personaje que nos ocupa, desempeñó durante muchos años, en propiedad, la secretaría del Ayuntamiento de Granadilla y en varias ocasiones, con carácter interino, la del Juzgado municipal.

Hijo de este último fue don José Pomar García, al que dedicamos este artículo, quien siguió la carrera militar como segundo teniente del Ejército Territorial de Canarias y primer teniente de la Reserva Territorial de estas islas, habiendo desempeñado interinamente, en reiteradas ocasiones, la Comandancia Militar de Granadilla de Abona. Además fue propietario agrícola, relojero, cabo jefe del partido de Granadilla del Somatén Armado de Canarias y alcalde constitucional de su pueblo natal.

Nuestro biografiado nació en la calle Carmona nº 3 de Granadilla de Abona el 10 de julio de 1884, a las tres de la tarde, siendo hijo del citado don Ramón Pomar Rodríguez y doña Jovita García Rodríguez, naturales y vecinos de dicha villa. El jueves 24 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el párroco propietario don Atanasio Viña y Vera; se le puso por nombre “José Cirilo” y actuó como padrino el propietario don Francisco Rodríguez Bello, natural y vecino de Arico, y como testigos don Ramón y don Sixto Álvarez…

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Granadilla de Abona: Don José Álvarez de Frías (1766-1836), sargento 1º de Milicias, instructor y comandante accidental de su Compañía, propuesto para oficial, perpetuado en el Ejército y propietario agrícola

De origen modesto, nuestro biografiado seguiría una larga carrera militar en el Regimiento Provincial de Abona, en el que entró a servir como soldado, ascendiendo luego a cabo 2º, cabo 1º, sargento 2º y sargento 1º. Como sargento 2º pasó a prestar sus servicios durante unos tres meses en el Batallón de Infantería de Canarias, de guarnición en Santa Cruz de Tenerife; y como sargento 1º lo hizo durante siete meses en la Columna de Granaderos Provinciales, de guarnición en la misma plaza. Luego estuvo encargado de la instrucción de su Compañía, de la que se hizo cargo en varias ocasiones como comandante accidental. En razón a sus méritos fue propuesto para el ascenso a oficial, aunque no se hizo efectivo, y se le concedió la perpetuación en el Ejército. Tras más de tres décadas de carrera militar, en la que no participó en ninguna campaña ni acción de guerra, debió retirarse con el fuero entero militar. Además, durante toda su vida estuvo al cuidado de sus propiedades agrícolas.

Nació en Granadilla de Abona hacia 1766, siendo hijo de don José Álvarez Baso y doña Antonia de Frías. Fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua de dicha localidad, pero de momento no hemos podido localizar su partida de bautismo…

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La religiosidad y la vida social en el municipio de Granadilla de Abona, según la Santa Misión de 1965

Hace poco más de medio siglo, en 1965, se celebró una Santa Misión en la isla de Tenerife, una vez concluidas las realizadas en las demás islas de la Diócesis Nivariense, y poco después de la recordada peregrinación de la Virgen de Candelaria por esta isla, con el fin de recaudar fondos para el nuevo Seminario Diocesano. Después de un asesoramiento previo, el que por entonces era obispo de esta Diócesis, don Luis Franco Cascón, dispuso que se celebrara dicha Misión empezando por el Sur de la isla y siguiendo un orden geográfico, desde la parroquia de Santiago del Teide hasta la de Barranco Hondo. Tuvo lugar entre la segunda semana de mayo y la segunda de julio, evitando la época de la zafra del tomate, que solía trastocar la vida en el Sur al ocasionar un considerable trasiego de personas, dedicadas en esos meses casi exclusivamente a dicho trabajo, “de día y de noche sin descanso”. Al final de la campaña se tuvo que hacer una ligera variación, para que no coincidieran las fiestas patronales de San Pedro de Güímar con la Santa Misión. Pero resultó interesante el que el Valle de Güímar quedase para el final, con el fin de que la concentración que se planteaba en Candelaria como clausura estuviese más nutrida, como así ocurrió. La dirección de esta campaña misional fue encomendada por el citado prelado de Tenerife a un prestigioso sacerdote jesuita, el padre Sebastián Puerto, director del Centro Misional del Beato Juan de Ávila, en Montilla (Córdoba), a quien acompañarían otros siete padres jesuitas de la Península, más cuatro padres paúles y dos dominicos de Candelaria. Con algo más de un mes de anticipación se desplazó a esta isla el director, con el objetivo de conocer el terreno, tomar contacto con todos los párrocos de cada Arciprestazgo y planear la Santa Misión según las necesidades de cada parroquia, lo que motivó la confección de un estudio sociológico previo en cada una de ellas. La idea que presidió el plan fue “que no quedara ningún grupo de personas, algo notable, sin que llegara a él la gracia de la palabra de Dios”; por ello, dicha misión se extendió a un total de 73 centros, entre parroquias y barrios.

En esa época, el municipio de Granadilla de Abona estaba constituido por numerosos núcleos de población y contaba con dos parroquias. La primera era la de San Antonio de Padua en la cabecera municipal, creada en 1617; tenía categoría de término y una población de hecho de 5.629 habitantes; por entonces, según la descripción de dicha parroquia realizada por el canónigo don José Trujillo Cabrera en su Guía de la Diócesis de Tenerife, se incluían entre sus pagos: El Salto, con la ermita de San Juan Bautista; San Isidro, con la ermita de San Isidro; El Médano, con la ermita de Ntra. Sra. de las Mercedes; Cruz de Tea, sin ermita; y Los Blanquitos, también sin ermita. La segunda parroquia era la de San Luis Rey de Francia en Charco del Pino, creada en 1943; tenía la categoría de entrada y una población de hecho de 3.157 habitantes; se incluían entre sus pagos: El Calvario, sin ermita; Los Abrigos, con la ermita de San Blas; y parte de dos compartidos con la parroquia anterior, San Isidro y El Médano. Curiosamente, otros dos pagos de este municipio estaban incluidos por entonces en la parroquia de San Bartolomé del Río de Arico: Chimiche, con la ermita de la Virgen del Carmen; y Las Vegas, con la ermita dedicada a Ntra. Sra. de la Esperanza.

En la Santa Misión que nos ocupa, se establecieron siete centros misionales en el municipio de Granadilla de Abona: uno en la cabecera municipal y otros seis repartidos en los pagos de El Salto (que también abarcó a los caseríos de Las Palomas, El Draguito, Velázquez y Las Margaritas), Los Blanquitos, El Desierto, Chimiche, San Isidro y El Médano. En la villa de Granadilla tuvo su sede en la iglesia matriz de San Antonio de Padua y en el cine de la localidad; en El Salto se utilizó la ermita de San Juan Bautista, que ya estaba casi concluida; en Los Blanquitos suponemos que se habilitaría un local particular, pues carecía de ermita; en El Desierto se llevó a cabo en un salón habilitado para ello; en Chimiche se centró en la ermita de Ntra. Sra. del Carmen; en San Isidro se utilizó un salón de empaquetado, por ser la ermita muy pequeña; y en El Médano, suponemos que se fijó como sede la ermita de  Ntra. Sra. de las Mercedes, pues no se especifica. A continuación, vamos a analizar como tuvo lugar dicha Misión en este término municipal, tal como fue descrita por los propios misioneros que la llevaron a cabo en cada uno de los centros misionales, lo que nos permite conocer como era por entonces la vida religiosa y social, así como la situación económica y demográfica, en algunos de los núcleos que integraban el término municipal, con datos a veces muy curiosos. Sorprende que no se llevase la Misión a la otra parroquia del municipio, la de Charco del Pino, que por entonces era el segundo núcleo de población del término. Asimismo, llama la atención que en los distintos centros misionales no se mencionasen otros pagos existentes por entonces en el término municipal, como Los Abrigos, Arenas del Mar, Atogo, La Cantera, Castro, Los Cuervos, La Higuerita, La Mareta, Sobre la Fuente, Cruz de Tea, Las Vegas y Vicácaro, cuyos feligreses se supone que acudirían a los centros misionales más cercanos…

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Granadilla de Abona: Don José de Frías y Pomar (1867-1916), Bachiller, exportador agrícola, juez municipal y fiscal municipal, vicepresidente de la Subcomisión de la Cruz Roja, secretario de la “Liga de propietarios agrícolas del Sur de Tenerife”, candidato a diputado provincial, directivo provincial del Partido Liberal y registrador de la propiedad sustituto del partido

Miembro de una destacada familia sureña, nuestro biografiado fue un notable propietario terrateniente, exportador agrícola y uno de los mayores contribuyentes de Granadilla de Abona. También fue Bachiller, soldado reservista de Infantería, cantante aficionado, conferenciante y elector contribuyente. Además, a lo largo de su vida ostentó numerosos cargos públicos: juez municipal en tres etapas, vicepresidente de la “Subcomisión de Caballeros de la Cruz Roja” de Granadilla, secretario de la “Liga de propietarios agrícolas del Sur de Tenerife”, fiscal municipal en dos períodos, interventor electoral, vocal suplente de la Junta Provincial del Censo Electoral de Canarias, candidato a diputado provincial, miembro del directorio provincial del Partido Liberal, jurado judicial y registrador de la propiedad sustituto del partido. Falleció en Granadilla, con tan solo 48 años de edad, casado y sin sucesión.

Nació en Granadilla de Abona en agosto de 1867, siendo hijo de don Antonio Frías Peraza y doña Isabel Pomar Rodríguez. El 2 de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura ecónomo don Domingo Mora y León; se le puso por nombre “José del Jesús Cristino” y actuó como madrina su tía doña Cristina Pomar…

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