Granadilla de Abona: D. ISIDORO RIVERO Y PERAZA DE AYALA (1774-1857), Doctor en Teología, párroco propio de Arona y Granadilla de Abona, deán de la Catedral de La Laguna, rector de la Universidad, diputado provincial, juez examinador sinodal, presidente de la Junta Diocesana, director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, Caballero de Carlos III con pruebas de nobleza y destacado orador sagrado, propuesto para obispo de Canaria

Este ilustre personaje estudió en el Seminario de Las Palmas de Gran Canaria, del que fue catedrático de Filosofía. Pasó luego a la Península y obtuvo el grado de Doctor en Sagrada Teología en Sevilla. De regreso a su isla, obtuvo los nombramientos de párroco propio de Arona y Granadilla de Abona, en este último durante casi 19 años. Luego fue, sucesivamente, canónigo fundador, arcediano y deán de la Catedral de La Laguna, cargo éste en el que permaneció hasta su muerte; así como juez subcolector de Espolios y Vacantes de esta Diócesis y, por regia comisión, de la de Canaria; subdelegado del Fondo Pío Beneficial del Obispado, teniente vicario general castrense; juez examinador sinodal; provisor y vicario general sustituto; juez presidente del Tribunal de Cruzada y Subsidio Eclesiástico; subdelegado del Fondo Pío Beneficial del Obispado; presidente de la Junta Diocesana del Obispado; cofrade de San Juan Evangelista; e incluso fue propuesto para obispo de Canaria. Además, perteneció a los gremios y claustro de las Reales Universidades de Sevilla y La Laguna; fue delegado regio para la reinstalación de la Universidad de San Fernando, así como catedrático, decano y rector interino y propietario de la misma. También tuvo una intensa actividad política, como diputado provincial y elector de diputados a Cortes; vicedirector y director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife; Socio de Honor de la de Cádiz; Caballero de la Orden de Carlos III, con pruebas de nobleza; destacado orador sagrado, que publicó algunas de sus oraciones; y defensor de la Diócesis. Incluso hizo sus pinitos en la poesía.

Nuestro biografiado nació en Tacoronte en abril de 1774, siendo hijo de don Juan Esteban Rivero Suárez y Rodríguez y doña Catalina González Peraza y Ayala (o Rodríguez Peraza), naturales del mismo lugar donde se habían casado el año anterior. El 11 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial de Santa Catalina Mártir…

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Güímar: D. LUIS CAMPOS DÍAZ (1912-1941), profesor mercantil, presidente de la Asociación de Estudiantes de Comercio, profesor ayudante de Matemáticas de la Escuela Profesional de Comercio de Tenerife, soldado de Ingenieros movilizado, oficial técnico del Banco Exterior de España, por brillante oposición con el nº 1 de toda España, fallecido repentinamente en plena juventud y hoy da nombre a una calle de El Tablado (Güímar)

Hasta mediados del presente siglo no era nada fácil para los jóvenes de los lejanos pueblos del Sur tinerfeño acceder a los Estudios Superiores, pues a la pobreza del medio había que sumar las malas comunicaciones, máxime teniendo en cuenta que incluso los estudios secundarios sólo se podían cursar oficialmente en Santa Cruz o La Laguna. El que algunos de ellos pudieran ver logrado su sueño, se debió mayormente al traslado de residencia, personal o incluso familiar, a alguna de las dos ciudades citadas, como ocurrió en el caso de don Luis Campos Díaz.

Tras su establecimiento en la capital, nuestro biografiado cursó estudios con brillantez en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús. Luego se matriculó en la Escuela Profesional de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, en la que obtuvo los títulos de Perito y Profesor Mercantil; por entonces fue elegido vocal, secretario y presidente de la junta directiva de la Asociación de Estudiantes de Comercio; también fue elegido contador de la Sociedad de recreo “La Prosperidad” de la misma ciudad. Por entonces prestó su servicio militar como soldado de Ingenieros. Comenzó a trabajar como empleado en el Banco Exterior de España y luego obtuvo una plaza de profesor ayudante de Matemáticas en la misma Escuela de Comercio en la que había estudiado, asignatura que también impartió en la academia Borges-Yanes de la propia ciudad; por entonces fue movilizado con motivo de la Guerra Civil y prestó sus servicios en el Cuerpo de Ingenieros, rechazando varios ascensos, pues no le gustaba la carrera militar. Finalmente, obtuvo una plaza en propiedad de oficial técnico del Banco Exterior de España, al conseguir el número 1 en las oposiciones nacionales celebradas en Madrid. Pero tan solo un mes después le sorprendió la muerte repentinamente, cuando aún no había cumplido los 29 años de edad.

Nació en El Escobonal (Güímar) el 4 de marzo de 1912, siendo hijo de don Teófilo Campos García y doña Domitila Díaz Campos. El 5 de mayo de ese mismo año recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Güímar, de manos del beneficiado propio don Vicente Ferrer de la Cruz; se le puso por nombre “Luis” y actuó como padrino don Juan Marrero. Curiosamente, la partida no se inscribió a su tiempo, sino en 1915, por haberse extraviado el apunte con los datos de la misma…

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