El municipio de Arafo, su parroquia y su vida religiosa en 1965, según el canónigo don José Trujillo Cabrera y dos misioneros jesuitas

Contamos con una somera descripción del municipio de Arafo en 1965, centrada sobre todo en su dotación parroquial y en la religiosidad de su feligresía, gracias a dos destacados acontecimientos: la publicación del libro Guía de la Diócesis de Tenerife del canónigo don José Trujillo Cabrera, en el que se recogían interesantes datos de la única parroquia existente por entonces en esta localidad; y la celebración de una Santa Misión, que tuvo su sede en la cabecera municipal. El término municipal de Arafo lo constituían por entonces solo tres núcleos de población: Arafo (cabecera municipal y parroquial), La Hidalga y Playa de Lima. Contaba en ese año con una única parroquia, la de San Juan Degollado, a cuyo frente se encontraba el cura ecónomo don Vicente Jorge Dorta, quien también atendía una ermita existente en dicha jurisdicción y otra en construcción. La jurisdicción contaba por entonces con 3.343 habitantes de hecho.

El canónigo gomero José Trujillo Cabrera recogió, en su interesante libro Guía de la Diócesis de Tenerife, publicado en 1965, una sucinta información general de la parroquia de “La Degollación de San Juan Bautista” de Arafo, en la que mencionaba el número de feligreses (3,283), su categoría (entrada) y el número de escuelas (10 nacionales y una parroquial); su casa rectoral con huerto y teléfono (número 3); Hermandad del Santísimo Sacramento; Cofradías de la Virgen del Carmen y María Auxiliadora; Acción Católica y Cáritas parroquial; salones parroquiales (dos); y sus fiestas patronales (el último domingo de agosto). Luego hizo una breve reseña histórica, en la que destacó la construcción y bendición de la primitiva ermita, así como la creación de la parroquia y la ampliación de la iglesia. También señaló los principales bienes artísticos que albergaba el templo parroquial (pintura, escultura y orfebrería). A continuación se detuvo en enumerar los dos pagos del término (La Hidalga y Playa de Lima), con sus habitantes, distancia a la parroquia, escuelas y ermitas (una en fase inicial de construcción -San Andrés- y otra ya existente -San Juanito-).

A comienzos del verano de ese mismo año 1965 se celebró una Misión en Arafo. Al igual que en el resto de los pueblos del Sur, el resultado de ésta se recogió en el Boletín Oficial del Obispado y, según dicha crónica, todos los actos se centraron en la cabecera municipal, con la colaboración del párroco. En esta localidad, la Santa Misión corrió a cargo de los padres jesuitas Martínez y Maldonado, quienes tuvieron un buen recibimiento. Según su crónica, para atraer a los hombres los actos se celebraron en la plaza, con bastante éxito, sobre todo en tres momentos: la visita de la Virgen del Socorro, el Vía Crucis y el sermón del perdón de las injurias; la tónica general fue positiva, hasta el punto de ser considerada extraordinaria, fundamentalmente entre los jóvenes, pues la predicación llegó a todo el pueblo y tuvo una clausura solemne; no obstante, los hombres, especialmente los casados, no mostraron interés por la confesión…

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Adeje-Vilaflor de Chasna: Don José García del Castillo y Bello (1661-1721), alférez de Milicias y propietario agrícola y ganadero

Nuestro biografiado, nacido en Adeje y fallecido en Vilaflor de Chasna, fue uno de los muchos personajes que alternaron su vida entre ambas localidades contiguas. En su pueblo adoptivo contrajo matrimonio y se estableció en Los Quemados, donde dejó amplia sucesión. Además de trabajar durante toda su vida en el cuidado de las propiedades agrícolas y ganaderas que poseía en los dos términos, siguió la tradición militar e ingresó como alférez en el Tercio (luego Regimiento) de Milicias de Abona-Adeje, permaneciendo en dicho empleo durante por lo menos dos décadas, hasta su muerte.

Nació en el pago de Taucho (Adeje) en marzo de 1661, siendo hijo de don Fernando García del Castillo, natural de dicho pago, y doña Catalina Leonor Siverio, que lo era de la villa de Adeje. El 30 de dicho mes fue bautizado en la iglesia de Santa Úrsula de dicha villa, por el beneficiado Lcdo. don Bernardo Lene y Llarena; se le puso por nombre “Joseph” y actuaron como padrinos don Juan Falcón y doña Blasina de Toledo, de la misma vecindad.

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Santiago del Teide-Guía de Isora: Don Evaristo Trancho Fernández (1866-1926), sargento de la Guardia Civil, auxiliar de la Recaudación de Hacienda de Guía de Isora y secretario del Ayuntamiento y del Juzgado municipal de la villa de Santiago del Teide

Este artículo está dedicado a un guardia civil peninsular que estuvo destinado en la Comandancia de Canarias como sargento de dicho cuerpo, empleo con el que luego fue destinado a la Comandancia de Ciudad Real, en la que obtuvo su retiro. Luego regresó a Tenerife, donde ejerció como auxiliar de la Recaudación de Hacienda en la zona de Guía de Isora, donde vivió varios años, en los que se comprometió con los intereses locales. Posteriormente fue nombrado secretario del Ayuntamiento constitucional y del Juzgado municipal de Santiago del Teide, empleos que desempeñó durante 12 años; y, como tal, fue cofundador y vocal de la Asociación de Secretarios de Ayuntamientos del Partido de Icod. También fue designado corresponsal en Santiago del Teide del nuevo Consejo Provincial de Agricultura y Ganadería de Canarias. Vivió y falleció en Tamaimo, donde celebró segundas nupcias el día anterior a su muerte.

Nació en Valladolid hacia 1866, siendo hijo de don Crisanto Trancho y doña Vicenta Fernández. Sabemos que contrajo un primer matrimonio antes de establecerse en Santiago del Teide, pero de momento no hemos podido localizar el nombre de su primera esposa, aunque sí el de la segunda. No consta que tuviese sucesión…

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Granadilla de Abona: Don Antonio Rodríguez Venero (1799-1832), propietario agrícola y subteniente de Granaderos, fallecido en plena juventud

Siguiendo una larga tradición familiar, nuestro biografiado ingresó en las Milicias Canarias como subteniente de la compañía de Granaderos del Regimiento Provincial de Abona, pero en dicho empleo solo permaneció durante poco más de un año, debido a su prematuro fallecimiento, truncándose así la que pudo haber sido una destacada carrera militar. Simultáneamente, trabajó en el cuidado de las propiedades agrícolas de las que dependía la economía familiar. Permaneció soltero.

Nació en Granadilla de Abona el 9 de junio de 1799, siendo hijo de don Juan Rodríguez Bello y doña María Benero del Castillo [sic], naturales y vecinos de dicho lugar. Ese mismo día fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el párroco don Cristóbal Pérez Barrios; se le puso por nombre “Antonio Pasqual Pedro” y actuó como madrina su tía doña Juana Rodríguez Bello, vecina del mismo lugar…

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Fasnia: Don Domingo (González) Chico (1769-1849), propietario agrícola y ganadero, comprometido con la creación de la parroquia de San Joaquín y la construcción de la nueva iglesia, apoderado, diputado de abastos, síndico personero y alcalde real del Ayuntamiento

Nuestro biografiado, propietario agrícola y ganadero, fue uno de los vecinos que promovieron el expediente para elevar a parroquia la antigua ermita de San Joaquín, contribuyendo también a la construcción de la nueva iglesia parroquial. Además, gracias al prestigio de que llegó a gozar entre sus paisanos, éstos lo eligieron para que desempeñase diversos cargos públicos en el nuevo Ayuntamiento de Fasnia, a lo largo de un cuarto de siglo: apoderado para el Cabildo abierto, regidor, síndico personero, alcalde real y diputado.

Nació en el pago de Fasnia el 18 de noviembre de 1769, siendo hijo de don Bartolomé (González) Chico y doña Bárbara González. El 13 de diciembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de Arico por el sacerdote franciscano fray José Antonio Truxillo, con licencia del cura párroco don José Nicolás Valladares; se le puso por nombre “Domingo” y actuó como padrino don Juan Rodríguez, de la misma naturaleza y vecindad. A lo largo de su vida fue conocido con el apellido compuesto “González Chico” o, más frecuentemente, con el simple “Chico”, que fue el que continuó su descendencia. …

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La electrificación e instalación del alumbrado público en El Escobonal y demás núcleos de la comarca de Agache (Güímar)

En artículos anteriores nos hemos ocupado de muchos temas históricos y personajes destacados, tanto de El Escobonal como del resto de la comarca de Agache, en el municipio de Güímar. En esta ocasión, antes de centrarnos en el tema elegido, creemos conveniente recordar que, a lo largo del siglo XX (desde 1911 hasta 1967), dicho pueblo se fue dotando de los servicios públicos básicos: escuela mixta (1911), cartería (1912), escuelas unitarias de niños y niñas (1919), cementerio (1919), locutorio telefónico (1923), parroquia (1929), taxi (1931), nuevas escuelas de ambos sexos (1931), centralita telefónica (1933), plaza pavimentada y acondicionada (1937), pista hasta El Tablado (1941), depósitos de agua para el consumo (1948), plaza de practicante (1955), agrupación escolar (1963) y red de distribución de agua potable (1964).

En este artículo continuamos informando de esa lenta dotación de servicios en Agache, centrándonos en la electrificación y el alumbrado público. Éste se solicitó por primera vez en 1936 por un concejal de El Escobonal, pero no se logró que fuese una realidad hasta 1967, en que culminó la electrificación de todos los núcleos de medianías de la comarca y se procedió a su inauguración, por lo que ya se ha cumplido el 55 aniversario de dicho acontecimiento histórico.

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Arico: Don José Nicolás Valladares (1721‑1780), sacerdote aficionado a la pintura y la escultura, párroco de La Guancha durante 6 años y cura propio de Arico durante 24, hasta su muerte

Nuestro biografiado fue uno de los numerosos sacerdotes orotavenses que ejercieron en las parroquias del Sur de Tenerife. Tras regentar la parroquia del Dulce Nombre de Jesús de La Guancha durante seis años, fue nombrado cura servidor de la de San Juan Bautista de Arico, que luego obtuvo en propiedad y a cuyo frente permaneció durante 24 años, hasta su muerte. Desarrolló una destacada labor en esta localidad, logrando concluir las obras del templo parroquial, que en su tiempo se dotó de imágenes y otros objetos de culto. Además, fue aficionado a la pintura y a la escultura, dejando pruebas de esta labor en esta parroquia.

Nació en la villa de La Orotava el 17 de abril de 1721, siendo hijo de don Francisco Agustín de Valladares y doña Francisca García Encinoso, naturales de dicha villa. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de El Farrobo por el beneficiado don Antonio Rodríguez Ximénez Pimienta; se le puso por nombre “José Nicolás Antonio” y actuó como padrino su pariente el presbítero don Nicolás Alfonso Valladares…

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Candelaria: Don Juan Domingo González Hernández (1829-1910), guardia municipal de Santa Cruz de Tenerife hasta su muerte, cuando ya contaba ¡80 años!, y primer policía local nacido en Candelaria

Nuestro biografiado nació en el seno de una familia muy modesta de Candelaria, estrechamente vinculada a la parroquia de Santa Ana, de la que tres de sus miembros fueron sacristanes y otro sochantre. Tras su matrimonio continuó viviendo en su pueblo natal, donde probablemente trabajó en la mar, como la mayoría de sus paisanos, prestando también el servicio militar en las Milicias Canarias. Tras su licenciamiento se estableció solo en Santa Cruz de Tenerife, donde en su madurez obtuvo una plaza de guardia municipal, a pesar de ser analfabeto. Cuando ya contaba 73 años y debía estar jubilado, se le confirmó como guardia municipal nocturno de dicha capital, con carácter interino, empleo en el que permaneció hasta su muerte, acaecida a los 80 años de edad, siendo por entonces, probablemente, el empleado más viejo del Ayuntamiento, por lo que debió tener muy buena salud y aparentar menor edad. Fue el primer policía local nacido en el municipio de Candelaria.

Nació en Candelaria el 20 de septiembre de 1829, siendo hijo de don Pedro de Jesús González Leal y doña María del Carmen Hernández Pérez. El 26 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el cura párroco don Juan Núñez del Castillo; se le puso por nombre “Juan Domingo” y actuó como padrino don Pedro Pascasio Rodríguez, de dicha vecindad…

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Distinciones municipales concedidas por el Ayuntamiento de Vilaflor de Chasna durante la Dictadura franquista (1936-1975)

Aunque el Ayuntamiento de Vilaflor de Chasna nunca ha sido muy pródigo en la concesión de honores y distinciones, durante la Dictadura franquista se aprobaron muchas más que en toda la historia municipal anterior. A pesar de que tras el golpe de estado que inició la Guerra Civil se acordó mantener los nombres tradicionales de las calles y las plazas del municipio, en las décadas posteriores se concedieron por lo menos diez distinciones para siete personas y una imagen religiosa, siendo probable que aún falte alguna que por el momento no hayamos podido localizar.

En 1936 se nombró Hijo Adoptivo al general don Francisco Franco Bahamonde; en 1943 se concedió la misma distinción al secretario del Ayuntamiento don Manuel Fernández López; en 1947 también se nombró Hijo Adoptivo el nuevo obispo tinerfeño don Domingo Pérez Cáceres y se dio su nombre a la plaza principal de la localidad; pocos años después se nominó una calle con el nombre del ingeniero forestal don Francisco Ortuño Medina; en 1961 se nombró Hijo Predilecto al Hermano Pedro, cuyo nombre también se dio a una avenida; en ese mismo año se nombró Alcaldesa Perpetua a la Virgen de Abona, Patrona del Sur de Nivaria; y en 1962 se concedió el título de Cronista Oficial de Vilaflor, primero al abogado don Jesús Hernández Acosta y luego al maestro y poeta don Emeterio Gutiérrez Albelo, probablemente por renuncia del anterior…

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Güímar: Don Francisco de Laisequilla y Palacio (1732-1814), teniente de Milicias propuesto para capitán, socio de número de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Las Palmas y diputado del común del Cabildo de Gran Canaria

Este desconocido güimarero nació en el seno de una ilustre familia de militares, castellanos, regidores perpetuos de la isla, etc., cuya nobleza fue amparada por el antiguo Cabildo de la isla. Ya con una edad avanzada decidió ingresar en las Milicias Canarias, en las que sirvió durante más de 20 años, primero como subteniente y luego como teniente del Regimiento Provincial de La Laguna; incluso en una ocasión fue propuesto en una terna para su ascenso a capitán, pero no alcanzó este empleo. Luego se avecindó en Las Palmas de Gran Canaria, para hacerse cargo de las cinco hermanas solteras que allí residían; en dicha isla ingresó en la Real Sociedad Económica de Amigos del País, fue diputado del común del Cabildo o Ayuntamiento y miembro de la Junta de Montes. Pero ante su ausencia, sin licencia militar, se declaró vacante en su Regimiento su plaza de teniente y se le concedió el retiro.

Nació en Güímar el 15 de marzo de 1732, siendo hijo del capitán don Francisco Nicolás de Laisequilla y Medina, natural de La Laguna, y doña Francisca Manuela Suárez y Estévez, que lo era de Adeje, y ambos vecinos de la primera localidad. El 24 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el presbítero don Juan Alonso Ximénez, con licencia del beneficiado; se le puso por nombre “Francisco Raphael Juachin” y actuó como padrino el capitán don Rafael Juan de Castilla y Valdés, vecino de la ciudad de La Laguna…

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