Vilaflor de Chasna-Adeje: Don José González Feo (1799-1885), subteniente de Milicias, propietario agrícola, elector contribuyente y primer suplente del juez de paz de la Villa de Adeje

José González Feo     Miembro de una ilustre saga de militares chasneros, don José González Feo también ingresó en las Milicias Canarias como subteniente del Regimiento Provincial de Abona, pero permaneció menos de tres años en dicho empleo, al solicitar su prematuro retiro. Se trasladó con sus padres y hermanos al caserío de la Concepción del vecino municipio de Adeje, donde dedicó el resto de su vida al cuidado de sus propiedades agrícolas. Además, fue primer suplente del juez de paz de dicha villa, en la que figuró entre los electores contribuyentes para diputados a Cortes, al ser el cuarto mayor contribuyente del término municipal.

     Nació en el pueblo de Vilaflor de Chasna el 11 de junio de 1799, siendo hijo de don Agustín Antonio González Bethencourt y Acevedo, natural de Arona, y doña María de los Dolores Feo y (Acosta) Montesdeoca, que lo era del citado pueblo de Vilaflor. Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por fray Agustín de León, ex-definidor de la Orden de San Agustín, con licencia del beneficiado curado don Francisco Cruz Alayón; se le puso por nombre “José Antonio Bernabé Juan del Sacramento” y actuó como padrino el subteniente don José Domingo Soler…

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 Artículo-JOSÉ GONZÁLEZ FEO

Güímar-Candelaria: Don Adolfo Pérez de la Rosa (1901-1989), “El Poeta del Sombrero”, capataz y propietario agrícola, emigrante a Cuba, perito del Banco Hispano, reconocido poeta popular y Presidente de Honor de la Agrupación Socialista de Candelaria

Adolfo Pérez de la Rosa     Le conocí cuando él ya era una persona mayor y yo casi un adolescente. A poco de tratarlo sentí un gran afecto por aquel hombre de aspecto bonachón y ojos vivarachos, yo diría que hasta pícaros, que transmitía en verso todos sus sentimientos, personales, afectivos, sociales y políticos. Se le conocía en su Agache natal como Adolfo “El Pajarero” y en los pueblos del Valle como “El Viejito del Sombrero” o “El Poeta del Sombrero”. De mi mano alegró varias fiestas de El Escobonal, al igual que había hecho anteriormente en Candelaria, Güímar y Arafo.

     A lo largo de su vida trabajó como peón, jornalero, capataz y propietario agrícola, y perito del Banco Hispano. Emigró a Cuba, donde asumió todo tipo de trabajos (agricultor, talador, carretero, cocinero, etc.), y vivió al final de su vida en Candelaria. Pero nunca olvidó el pequeño pueblo en el que había nacido, Pájara, hasta el punto de que su mayor ilusión era leer el nombre del mismo en un rótulo vertical de la Carretera general del Sur, pues era el único núcleo de la comarca de Agache (Güímar) que no lo tenía; desgraciadamente no lo pudo ver realizado, pues se vino a colocar tras su fallecimiento. Después de jubilado dio rienda suelta a su afición poética, participando en muchos actos públicos. En los últimos años de su vida viajó por las islas de la mano del Ayuntamiento de Güímar y del Club de la Tercera Edad de esa misma ciudad, no pasando desapercibida su presencia en ninguna de ellas. También fue el militante más viejo de la Agrupación Socialista de la Villa de Candelaria y su Presidente de Honor. Poco después de su muerte, el Ayuntamiento de Güímar quiso perpetuar la memoria de este conocido hijo dando su nombre a una calle del caserío de La Caleta, en la costa de su Agache natal.

     Pasé con él muchas horas, hablando de política o escuchando su fácil improvisación poética. Curiosamente, ambos habíamos nacido en Agache y nos habíamos afincado en la Villa de Candelaria. Le prometí que recopilaría sus poesías en un libro, pero tampoco pudo ver hecha realidad esta ilusión personal por su repentino e inesperado fallecimiento. Varios años después de su ida, cumplí la promesa que le hice a este entrañable paisano, a quien, a pesar de la diferencia de edad, consideré siempre como un verdadero amigo.

     Nació en el pago de Pájara (Güímar) el 19 de enero de 1901, a las ocho de la mañana, siendo bautizado el 20 de febrero inmediato en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por don Rafael Tiburcio Rodríguez, cura ecónomo de la misma; se le puso por nombre “Adolfo Pedro” y actuó como madrina doña María Benítez García y como testigos don Rafael Hernández Delgado y don Pedro Feo Cabrera. Don Adolfo pasó los primeros años de su vida en el pueblo natal, en compañía de su madre, doña María, por la que siempre profesó una filial devoción…

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Artículo-ADOLFO PÉREZ DE LA ROSA

Granadilla de Abona: Don José Arnay Martín (1846-1928), zapatero, músico militar de primera, director de bandas de música, arreglista, prestigioso contrabajo y bombardino primero, alcalde de barrio, inspector y segundo jefe de la Guardia Municipal de Santa Cruz de Tenerife

José Arnay Martín     El presente artículo está dedicado a un prestigioso músico sureño, que fue uno de los fundadores de la Banda de Granadilla y luego: músico militar de primera (con la asimilación de sargento 1º) de la Sección de Música del Batallón Provisional de Canarias; organizador y director de la Banda de Música de la Asociación “La Benéfica” de Santa Cruz de Tenerife; destacado concertista de contrabajo y bombardino primero; fundador, vocal y socio de mérito de la Sociedad Filarmónica “Santa Cecilia”; primer contrabajo y vocal de la Sociedad de Conciertos de Santa Cruz de Tenerife; y director de las bandas de música de Fuerteventura, Gáldar, Arrecife de Lanzarote y Arafo (“Numancia”). Además, trabajó como zapatero y fue cabo 2º de Milicias, fundador de la Cofradía de San Telmo y de la Cruz, alcalde de barrio en Santa Cruz de Tenerife, interventor electoral y jurado judicial. Finalmente, incorporado a la Guardia Municipal de la capital tinerfeña, fue sucesivamente inspector interino, sargento, inspector propietario y segundo jefe de dicho cuerpo.

     Nació en La Laguna el 19 de diciembre de 1846, siendo hijo del militar don Sixto Arnay Fumero, natural de Vilaflor de Chasna, y doña María Candelaria Martín López, que lo era de la antedicha ciudad. Al día siguiente fue bautizado en la parroquia del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral por el cura vicario Dr. don Nicolás Calzadilla; se le puso por nombre “José María de la O” y actuó como padrino don Pedro José Rodríguez…

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Artículo-JOSÉ ARNAY MARTÍN

La Capilla de San Pedro Arriba en Güímar (1794)

Capilla San Pedro Arriba     Por todos es conocida la división hecha en Güímar desde el siglo XVII en dos sectores, partiendo de la Parroquia Matriz, con el fin de lograr cada año la mejor realización de sus Fiestas Patronales. El sector delimitado por un paralelo ideal que pasa por la calle de Arafo, Plaza de San Pedro y calle de Santo Domingo hasta el Puente de Guaza, en dirección a la cumbre, toma el nombre de “San Pedro de Arriba”, y a él le toca “hacer la fiesta” en los años pares; la otra mitad de la ciudad, situada hacia la costa, la celebra en los años impares.

     Para que en dichos años pares la venerada imagen de San Pedro Apóstol pudiese pernoctar en el barrio de San Pedro Arriba, en la antevíspera de su festividad, en 1794 los vecinos construyeron una Capilla en honor del Patrono, como habían hecho con anterioridad los de Abajo, la cual forma un conjunto longitudinal con la de San Pedro Abajo y la Iglesia matriz del mismo titular. Se trata de una pequeña construcción de planta cuadrada, que cuenta con una superficie de 45 metros cuadrados, muros de mampostería y cubierta de teja árabe a cuatro aguas. Sus elementos más representativos son: las pinturas murales del interior, que representan las Virtudes Teologales, los símbolos de la Pasión y del titular de la capilla; el pavimento, de piedra chasnera; la gran portada de cantería en medio punto; la puerta de madera de tea, torneada en forma de arco; la prolongación de la fachada con un alpende de madera, sostenido por finos pilares de idéntico material y cubierto de chapa metálica ondulada; y el árbol lateral, que hace las veces de campanario. Hoy es un Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento. En su bello entorno se encuentran varias casas antiguas, con fachadas de estilo canario y, algo más alejadas, algunas de las edificaciones e instalaciones más emblemáticas del municipio: molinos de agua, chorros públicos, lavaderos, Hotel “El Buen Retiro”, El Sanatorio o Pensión Stritter (actual Colegio “Santo Domingo”, regentado por las Religiosas de Nazaret), casa natal del Obispo Pérez Cáceres, casa del Torreón o de los Moriarty, etc. A esta antigua Capilla dedicamos el presente artículo, enriquecido con numerosas imágenes, sobre todo con las bellas fotografías de José Carlos Mesa Acosta “Mataparda”…

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