Güímar: D. DOMINGO DE OSSUNA Y SAVIÑÓN (1806-1876), músico de la Sociedad Filarmónica de La Laguna, teniente coronel graduado de Milicias, ayudante 2º del Regimiento Provincial de Güímar, oficial de la Milicia Nacional y teniente de alcalde de La Laguna, perito repartidor de la contribución, regidor del Ayuntamiento de Güímar, oficial interventor de la Administración principal de Puertos Francos de la provincia y propietario

Al igual que su padre, don Domingo de Ossuna y Saviñón siguió la carrera militar y, tras ocupar la plaza de teniente ayudante 2º del Regimiento Provincial de Güímar, ascendió a Capitán del propio Cuerpo; luego recibió el grado de comandante de milicias y, poco antes de su retiro, el de teniente coronel. En su juventud fue músico de la Sociedad Filarmónica de La Laguna y en su madurez teniente de alcalde de dicha ciudad. Su vida transcurrió entre La Laguna, Santa Cruz y Güímar; en esta última localidad tenía importantes propiedades y, además, fue oficial de su Regimiento, perito repartidor de contribuciones y regidor del Ayuntamiento. En Santa Cruz de Tenerife ejerció como oficial interventor de la Administración principal de Puertos Francos de la provincia.

Nació en La Laguna el 14 de marzo de 1806, siendo hijo del capitán don Juan de Ossuna y Castro, ayudante mayor del Regimiento Provincial de Güímar, y doña María Teresa Saviñón y Anchieta, naturales y vecinos de dicha ciudad. Tres días después fue bautizado en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de Los Remedios por el beneficiado curado servidor don Francisco María Saviñón y Ramos; se le puso por nombre “Domingo Florentín Manuel María de los Dolores”; actuó como madrina su hermana de madre doña María Josefa O’Shee y Saviñón…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

El Juzgado Municipal y el Registro Civil de Vilaflor de Chasna (1871-1946): jueces, fiscales, adjuntos y secretarios

En un artículo anterior ya nos ocupamos del primer Juzgado de Paz de Vilaflor de Chasna (1855-1870) y en éste vamos a recordar el Juzgado Municipal que sucedió al anterior y que se mantuvo durante 75 años y medio, de 1871 a 1946, asumiendo la competencia del Registro Civil de la localidad, creado también en 1870, al igual que la nueva figura del fiscal municipal. Inicialmente, los cargos de juez municipal y fiscal municipal fueron nombrados por la Audiencia Territorial de Las Palmas de Gran Canaria; y luego lo serían por la sala o junta de gobierno de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.

En el período estudiado, en el Juzgado Municipal de Vilaflor de Chasna existieron, por lo menos, 18 jueces municipales titulares y 14 fiscales municipales, además de otros tantos suplentes, así como numerosos adjuntos del tribunal municipal, 4 secretarios y numerosos “acompañados” o “actuarios”, que cubrían las vacantes de los anteriores. Es normal que muchos de los jueces y fiscales que alcanzaron la titularidad fuesen con anterioridad suplentes, pero llama la atención que varios de ellos ostentasen dos de dichos cargos, pues fueron jueces y fiscales o jueces y secretarios del Juzgado. También resulta llamativo que ninguna mujer desempeñase por entonces esos cargos.

En la larga etapa estudiada, los tres hombres que más tiempo estuvieron al frente del Juzgado fueron D. Germán Fumero Alayón (durante 25 años), D. Marcos Fumero Évora (9 años, en dos etapas) y D. José Tacoronte Trujillo (8 años, en tres etapas); de los fiscales, los que ejercieron durante más tiempo fueron D. José García Amador (10 años, en dos etapas), D. Antonio Martín Oliva (durante 9 años, en dos etapas), D. Emeterio Martín Díaz (8 años) y D. Domingo González Martín (8 años, en dos etapas); y de los secretarios, con los datos incompletos que poseemos, el récord de permanencia en la secretaría lo ostentó D. Agustín Oliva Cruz, por lo menos durante 22 años, al que siguieron: D. José Miranda Fumero (por lo menos 7 años) y D. Antonio Hernández Fumero (por lo menos 6 años). Todos los que desempeñaron dichos cargos o empleos eran oriundos de Vilaflor, pero ninguno fue desempeñado por mujeres…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Granadilla de Abona: D. ISIDORO RIVERO Y PERAZA DE AYALA (1774-1857), Doctor en Teología, párroco propio de Arona y Granadilla de Abona, deán de la Catedral de La Laguna, rector de la Universidad, diputado provincial, juez examinador sinodal, presidente de la Junta Diocesana, director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, Caballero de Carlos III con pruebas de nobleza y destacado orador sagrado, propuesto para obispo de Canaria

Este ilustre personaje estudió en el Seminario de Las Palmas de Gran Canaria, del que fue catedrático de Filosofía. Pasó luego a la Península y obtuvo el grado de Doctor en Sagrada Teología en Sevilla. De regreso a su isla, obtuvo los nombramientos de párroco propio de Arona y Granadilla de Abona, en este último durante casi 19 años. Luego fue, sucesivamente, canónigo fundador, arcediano y deán de la Catedral de La Laguna, cargo éste en el que permaneció hasta su muerte; así como juez subcolector de Espolios y Vacantes de esta Diócesis y, por regia comisión, de la de Canaria; subdelegado del Fondo Pío Beneficial del Obispado, teniente vicario general castrense; juez examinador sinodal; provisor y vicario general sustituto; juez presidente del Tribunal de Cruzada y Subsidio Eclesiástico; subdelegado del Fondo Pío Beneficial del Obispado; presidente de la Junta Diocesana del Obispado; cofrade de San Juan Evangelista; e incluso fue propuesto para obispo de Canaria. Además, perteneció a los gremios y claustro de las Reales Universidades de Sevilla y La Laguna; fue delegado regio para la reinstalación de la Universidad de San Fernando, así como catedrático, decano y rector interino y propietario de la misma. También tuvo una intensa actividad política, como diputado provincial y elector de diputados a Cortes; vicedirector y director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife; Socio de Honor de la de Cádiz; Caballero de la Orden de Carlos III, con pruebas de nobleza; destacado orador sagrado, que publicó algunas de sus oraciones; y defensor de la Diócesis. Incluso hizo sus pinitos en la poesía.

Nuestro biografiado nació en Tacoronte en abril de 1774, siendo hijo de don Juan Esteban Rivero Suárez y Rodríguez y doña Catalina González Peraza y Ayala (o Rodríguez Peraza), naturales del mismo lugar donde se habían casado el año anterior. El 11 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial de Santa Catalina Mártir…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Güímar: D. LUIS CAMPOS DÍAZ (1912-1941), profesor mercantil, presidente de la Asociación de Estudiantes de Comercio, profesor ayudante de Matemáticas de la Escuela Profesional de Comercio de Tenerife, soldado de Ingenieros movilizado, oficial técnico del Banco Exterior de España, por brillante oposición con el nº 1 de toda España, fallecido repentinamente en plena juventud y hoy da nombre a una calle de El Tablado (Güímar)

Hasta mediados del presente siglo no era nada fácil para los jóvenes de los lejanos pueblos del Sur tinerfeño acceder a los Estudios Superiores, pues a la pobreza del medio había que sumar las malas comunicaciones, máxime teniendo en cuenta que incluso los estudios secundarios sólo se podían cursar oficialmente en Santa Cruz o La Laguna. El que algunos de ellos pudieran ver logrado su sueño, se debió mayormente al traslado de residencia, personal o incluso familiar, a alguna de las dos ciudades citadas, como ocurrió en el caso de don Luis Campos Díaz.

Tras su establecimiento en la capital, nuestro biografiado cursó estudios con brillantez en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús. Luego se matriculó en la Escuela Profesional de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, en la que obtuvo los títulos de Perito y Profesor Mercantil; por entonces fue elegido vocal, secretario y presidente de la junta directiva de la Asociación de Estudiantes de Comercio; también fue elegido contador de la Sociedad de recreo “La Prosperidad” de la misma ciudad. Por entonces prestó su servicio militar como soldado de Ingenieros. Comenzó a trabajar como empleado en el Banco Exterior de España y luego obtuvo una plaza de profesor ayudante de Matemáticas en la misma Escuela de Comercio en la que había estudiado, asignatura que también impartió en la academia Borges-Yanes de la propia ciudad; por entonces fue movilizado con motivo de la Guerra Civil y prestó sus servicios en el Cuerpo de Ingenieros, rechazando varios ascensos, pues no le gustaba la carrera militar. Finalmente, obtuvo una plaza en propiedad de oficial técnico del Banco Exterior de España, al conseguir el número 1 en las oposiciones nacionales celebradas en Madrid. Pero tan solo un mes después le sorprendió la muerte repentinamente, cuando aún no había cumplido los 29 años de edad.

Nació en El Escobonal (Güímar) el 4 de marzo de 1912, siendo hijo de don Teófilo Campos García y doña Domitila Díaz Campos. El 5 de mayo de ese mismo año recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Güímar, de manos del beneficiado propio don Vicente Ferrer de la Cruz; se le puso por nombre “Luis” y actuó como padrino don Juan Marrero. Curiosamente, la partida no se inscribió a su tiempo, sino en 1915, por haberse extraviado el apunte con los datos de la misma…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Arico: D. JOSÉ DE LA LUZ GONZÁLEZ (1850-1914), jornalero agrícola, cabo 1º de Milicias, sargento 2º del Ejército de Cuba, condecorado por méritos de guerra, guardia provincial de 1ª clase, agente de orden público de 3ª, agente de Vigilancia de 2ª y estibador portuario, en Santa Cruz de Tenerife

Comenzó su actividad profesional como jornalero agrícola, sin haber tenido la oportunidad de cursar estudios primarios. Con tan solo 19 años ingresó como soldado voluntario en el Batallón Ligero Provisional de Canarias que guarnecía Santa Cruz de Tenerife; en el mismo aprendió a leer y escribir, gracias a lo cual ascendió a cabo 2º y se le concedió un galón de distinción por su buena conducta en el servicio. Tras ascender a Cabo 1º pasó al Ejército de operaciones en Cuba, concretamente al Batallón Cazadores de la Princesa nº 25; en éste se le concedió el grado de sargento 2º y una Cruz Roja del Mérito Militar pensionada, de carácter vitalicio, por méritos de Guerra; y ascendió a sargento 2º, empleo con el que obtuvo su licencia absoluta por cumplido, tras casi nueve años de servicio militar. Posteriormente ingresó como voluntario en la Compañía de Guardias Provinciales, como guardia de 2ª, aunque enseguida ascendió a guardia de 1ª clase; y durante dos años estuvo destinado en los Puestos fijos de Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y La Gomera. Una vez cumplido su compromiso, obtuvo una plaza de agente de Orden Público de 3ª y luego otra de agente de Vigilancia de 2ª, ambas en Santa Cruz de Tenerife. Finalmente, trabajó como estibador en el Puerto de dicha capital y fue nombrado adjunto suplente de una mesa electoral. Como curiosidad, siguió una vida bastante paralela a la de su paisano don Leonardo Delgado Martín (1842-1902), cabo 2º de Milicias, sargento 2º de Infantería condecorado por méritos en la Guerra de Cuba, guardia 1º y cabo 2º de la Guardia Provincial y guardia municipal sereno de Santa Cruz de Tenerife.

Nació en el pago de El Bueno (Arico) el 19 de enero de 1850, siendo hijo de doña María de la Luz González Tejera, natural de Fasnia y vecina del citado pago. El 26 del mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de El Lomo, por el cura párroco don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “José” y actuó como padrino don Joaquín González, natural de Fasnia y vecino del mismo pago. Curiosamente, en su partida de defunción se señalaba que su padre “no conocido” era don Bernardo…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

La parroquia de la Santísima Trinidad de Igueste de Candelaria (1943-2026)

Ya en un artículo anterior nos ocupamos de la antigua ermita de la Trinidad de Igueste de Candelaria, levantada en el último cuarto del siglo XVIII por los vecinos de dicho pago, con el fin de recibir la atención espiritual sin necesidad de trasladarse hasta el pueblo de Candelaria; y para el mantenimiento del culto se comprometieron con limosnas y donativos. Una vez terminada y bendecida en 1788, en ella se oficiaban misas los días festivos por los capellanes nombrados para atender el culto, quienes desde esa misma centuria también comenzaron a celebrar en ella algunas bodas, aunque las correspondientes partidas debían ser anotadas en la parroquia de Santa Ana; mientras que para su cuidado se nombraban mayordomos. Como curiosidad, en 1874 el gobernador eclesiástico del Obispado dispuso el traslado de la parroquia de Candelaria a la ermita de Igueste, pues los feligreses del casco no contribuían a los gastos del culto de la iglesia, mientras que sí lo hacían los del citado pago.

En el presente artículo nos vamos a centrar en la elevación de dicha ermita parroquia en 1943 y en la trayectoria posterior, incluyendo diversas obras de mejora y la dotación de imágenes, así como las fiestas locales, la Danza de las Cintas de Igueste, el nuevo complejo parroquial con el tanatorio y la relación de párrocos de este pueblo desde sus inicios…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Arafo-Candelaria: D. PABLO HERNÁNDEZ (1655-1732), alférez de Milicias, mayordomo de la ermita de San Juan Degollado de Arafo, mayordomo de fábrica de la parroquia de Santa Ana de Candelaria y propietario agrícola

Este destacado villero contrajo matrimonio con una vecina de Arafo, donde se establecieron y fundaron una conocida familia. El resto de su vida transcurrió en dicha localidad sureña, en la que destacó como propietario agrícola, actividad que compaginó con la de alférez de Milicias del Regimiento Provincial de Güímar. Además, tuvo un firme compromiso religioso y, dada su solvencia económica, fue nombrado mayordomo de la ermita de Arafo y luego también asumió el cargo de mayordomo de fábrica de la parroquia de Santa Ana de Candelaria, de la que por entonces dependía su pueblo adoptivo.

Nació en La Orotava en enero de 1655, siendo hijo de don Simón Luis y doña Catalina Pérez. El 27 de ese mismo mes fue bautizado, con “óleo y crisma”, en la parroquia matriz de Ntra. Señora de la Concepción de dicha villa; se le puso por nombre “Pablo” y actuó como padrino don Juan Rodríguez…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Personajes del Sur (Güímar-Arona-Vilaflor de Chasna): D. JUAN FRANCISCO DE LAS NIEVES FRESNEDA (1719-?), teniente de las Milicias de Abona, propietario agrícola y emigrante a Venezuela

Nuestro biografiado, nacido en Güímar y establecido en el Valle de San Lorenzo, tras enlazar por matrimonio con una de las familias más destacadas de dicha localidad, llegó a ser un notable propietario agrícola, además de arrendar tierras pertenecientes a la Casa Fuerte de Adeje. Simultáneamente siguió la carrera militar, pues fue primero alférez y luego teniente de la Compañía de dicho Valle del Regimiento de Milicias de Abona, llegando a estar al frente de ella, por estar vacante primero la plaza de teniente y luego también la de capitán. Al final de su vida viajó a Venezuela, hipotecando parte de sus bienes para cubrir el préstamo que le hicieron para sufragar dicho viaje, y es muy probable que falleciese en tierras americanas, aunque su amplia sucesión siguió en el actual municipio de Arona.

Nació en Güímar el 29 de agosto de 1719, siendo hijo de don Juan Francisco de las Nieves, natural de Arico y oriundo de La Orotava, y doña María Fresneda, que lo era de Güímar, donde estaban avecindados. El 3 de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por don Domingo de Páez y Galdona, beneficiado de dicha parroquia y de Santa Ana de Candelaria; se le puso por nombre “Juan” y actuó como padrino don Pablo Fresneda, de la misma vecindad. También fue conocido como don Juan Francisco del Castillo y Nieves…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

San Miguel de Abona: D. CASIANO GÓMEZ ALFONSO (1866-1892), brillante seminarista y bachiller en Tenerife, emigrante a Cuba y destacado estudiante universitario de Ciencias Físico-Matemáticas en La Habana y Madrid, fallecido a punto de finalizar su carrera y en plena juventud

Miembro de una ilustre familia sureña, nuestro biografiado pasó su corta vida centrado en los estudios, como un brillante estudiante del Seminario Diocesano de Tenerife, del Instituto de Canarias de La Laguna, de la Universidad de La Habana y de la Universidad Central de Madrid. Pero cuando solo le faltaba un par de semanas para concluir la carrera de Ciencias Físico-Matemáticas y de opositar a una plaza de profesor de Enseñanza Media, le sorprendió la muerte en la capital de España, en plena juventud, dejando un gran pesar en su familia y en todos cuantos le conocieron.

Nació en San Miguel de Abona el 24 de diciembre de 1866, siendo hijo de don Francisco Gómez de Léon y de doña Celestina Alfonso Sierra. Dos días después fue bautizado en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco Br. Don Juan Frías y Peraza; se le puso por nombre “Casiano Francisco Tomás” y actuó como padrino don Casiano Alfonso y su esposa doña Claudina Hernández, siendo testigos don Miguel González Marrero y don Juan Pulido…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Granadilla de Abona: D. MARCOS REYES DÁVILA (1873-1902), sargento de Infantería movilizado en la Guerra de Cuba y secretario del Ayuntamiento de Granadilla de Abona, con un trágico final en plena juventud

Don Marcos siguió una modesta carrera militar, en la que ascendió desde soldado hasta sargento de Infantería; con este empleo fue movilizado para participar en la Guerra de Independencia de Cuba, de la que regresó enfermo. Después de pasar a la reserva fue nombrado secretario del Ayuntamiento de Granadilla de Abona, empleo en el que permaneció durante varios años, hasta su prematura muerte. Un frustrado noviazgo, dificultado por la oposición del padre de la novia, desembocó en un crimen pasional y un trágico final para nuestro biografiado, en plena juventud.

Nació en Granadilla el 28 de noviembre de 1873, a las siete de la mañana, siendo hijo de don Francisco Reyes García y doña Marina Dávila Pícar. El 5 de noviembre fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura ecónomo Br. don Juan Frías y Peraza; se le puso por nombre “Marcos Francisco” y actuó como padrino don Marcos Peraza y Vega, siendo testigos don Cristóbal González y don Pedro Arnais…

En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo: