Güímar-Candelaria: Don José Elías Hernández (1785-1857), párroco propio de Candelaria y Santa Úrsula, maestro, beneficiado servidor de Vilaflor, cura encargado de Fasnia, emigrante y cura ecónomo de Arafo

José Elías Hernández     Ya hemos destacado en más de una ocasión la circunstancia de que Güímar es uno de los municipios tinerfeños que más ha destacado por el número de hijos que han seguido la llamada religiosa. Algunos de ellos son tan conocidos que incluso han dado nombre a calles de la ciudad o han recibido diversas distinciones, mientras que otros muchos son casi desconocidos para el gran público. Este es el caso de don José Elías Hernández, quien tras su ordenación ejerció durante 13 años como cura propio de Candelaria y otros nueve de Santa Úrsula, donde también ejerció como maestro de la escuela pública de niños. Siguieron dos años como beneficiado servidor de Vilaflor, hasta su renuncia, y varios meses como cura encargado de Fasnia; entre dichos destinos permaneció durante largas temporadas en Güímar, como mero capellán de la parroquia de San Pedro. Luego, tras 13 años de ausencia en América, don José Elías regresó a su pueblo natal con 70 años; pero a pesar de su avanzada edad, pudo desempeñar el cargo de cura ecónomo de Arafo durante casi un año. Casi al final de su vida, cuando ya sufría una grave afección visual que le tenía prácticamente relegado a su domicilio, obtuvo licencia para decir una misa votiva a la Virgen. Fue el primero de los tres sacerdotes de la familia Elías.

     Nuestro biografiado nació en el barrio de los Majuelos de Güímar el 3 de marzo de 1785, siendo hijo de don Domingo Elías González y doña Bárbara Hernández de Torres. Dos días después recibió el bautismo en la iglesia de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado propio don Luis Ambrosio Fernández del Castillo; se le puso por nombre “José Emeterio Celedonio Francisco Domingo de San Pedro” y actuó como padrino don Francisco de Torres Marrero, natural y vecino del lugar de Candelaria en el pago de Barranco Hondo…

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Artículo-JOSÉ ELÍAS HERNÁNDEZ

Relación de curas párrocos de la parroquia de Santa Ana de la Villa de Candelaria (1664-2016)


Párrocos Candelaria
     En 1533 se creó el “Medio Beneficio Curado Perpetuo de Güímar”, la primera parroquia de la comarca, que comenzó a regir en 1539. Tuvo su sede inicial en Candelaria, primero en el santuario de la Virgen (1539-1543), luego en la cueva de San Blas (1543-1580) y posteriormente en la iglesia de Santa Ana (1580-1630). Pero en 1630 la capital de esa parroquia comarcal pasó a la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar, tras haber permanecido durante casi un siglo en la localidad mariana. Tras un largo pleito, en 1643 se creó la ayuda de parroquia de Santa Ana, en Candelaria y con jurisdicción sobre Arafo, pero dependiente del Beneficio comarcal de Güímar; y en 1795 alcanzó su total independencia parroquial. Aunque dicha ayuda comenzó a regir en 1643, los libros sacramentales que se conservan se inician en 1664. Gracias a estos libros podemos conocer a todos los párrocos que han estado al frente de esta parroquia desde entonces. Como curiosidad, en los nombres de la relación hemos mantenido la ortografía que utilizaban en la época en que regentaban la parroquia, aunque ésta no coincida con la actual.

     Mientras fue ayuda de parroquia, de los 131 años que conocemos (1664-1785), estuvieron al frente de ella 33 sacerdotes, muchos de ellos religiosos dominicos. El récord de permanencia lo ostenta Fr. Diego Machado y Merino (18 años), seguido por D. Agustín Tomás de Torres (casi 11 años y medio), D. Pedro Hernández de Oliva Álvarez y Ledesma (casi 10 años), D. Fernando de San José Fuentes (7 años), Fr. Domingo Oropesa (más de 6 años y medio) y Fr. Tomás Núñez (igualmente más de 6 años y medio). Que sepamos, ninguno había nacido en Candelaria y, del resto, cinco eran naturales de Güímar (D. Francisco Hernández de la Rosa, D. Cristóbal Alonso Núñez, D. Pedro de Castro y Ledesma, D. Pedro Hernández de Oliva Álvarez y Ledesma, y Fr. Tomás Núñez).

     Luego, desde que es parroquia independiente, hace 220 años (1795-2016), han estado al frente de ella un total de 38 sacerdotes, muchos de ellos religiosos dominicos (desde 1926 hasta el presente). Sólo cuatro han desarrollado su labor como párrocos propietarios y el récord de permanencia lo ostenta D. Juan Núñez del Castillo (35 años ininterrumpidos), seguido por Fr. Jesús Mendoza González (27 años y medio), D. Antonio de la Barreda y Payba (26 años), D. Agustín Tomás de Torres (16 años como párroco, más 11 anteriores como teniente), D. José Trujillo y Trujillo (casi 13 años y medio) y D. José de Elías y Hernández (más de 12 años y medio). De los titulares, sólo tres han nacido en el término municipal de Candelaria (D. José Rafael Otazo, D. Juan Núñez del Castillo y D. Luis Navarro Nóbrega) y, del resto, otros tres eran naturales de Güímar (D. José de Elías y Hernández, D. Pedro Pérez Fariña y D. Juan Elías Hernández) y uno de El Rosario (D. Juan González Conde)…

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Candelaria: Don Pedro Marrero de Torres (1717-1804), labrador, ayudante de Milicias, depositario y administrador de la Alhóndiga, y recaudador de limosnas para la Parroquia de Santa Ana

Pedro Marrero de Torres     El presente artículo está dedicado a un antiguo oficial de las Milicias Canarias, nacido en Barranco Hondo (Candelaria) pero oriundo de Arafo, quien siguiendo una larga tradición familiar ingresó y prestó sus servicios en el Regimiento Provincial de Güímar, en el que llegó a ocupar el importante empleo de ayudante de dicho cuerpo; pero, simultáneamente, siempre trabajó como labrador. Además, fue depositario y administrador de la Alhóndiga de Candelaria, así como recaudador de limosnas en su pago natal para la Parroquia de Santa Ana.

     También conocido por “Pedro de Torres Marrero”, nació en el “Pago de Varranco Jondo” (Candelaria) el 22 de agosto de 1717, siendo hijo de don Juan Marrero de Torres Bencomo (o de Torres Marrero), natural de Arafo, y de doña María Arrosa (Ramos) del Castillo, que lo era del citado pago. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por fray Diego Machado y Merino, cura servidor de dicha iglesia; se le puso por nombre “Pedro” y actuó como padrino don Bernardo de Torres, “mozo”…

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Artículo-PEDRO MARRERO DE TORRES

Candelaria: Fray José Rafael Pérez Delgado (1794-?), sacerdote y lector de Artes dominico, fallecido en Venezuela

Capilla antigua-fiestas Candelaria     Nuestro biografiado profesó en el Convento dominico de su pueblo natal y, una vez ordenado como sacerdote desarrolló en el mismo su labor ministerial. También colaboró con la parroquia de Santa Ana, a la que luego quedó adscrito con motivo del cierre de su convento por la primera desamortización y su consiguiente secularización. Tras volver las cosas a su anterior estado, se reintegró a la Orden de Predicadores en el Convento Real de Candelaria, del que pasó finalmente al Convento y Colegio de Santo Domingo en La Laguna, donde realizó una destacada labor docente como lector de Artes. Del resto de su vida solo sabemos que emigró a Venezuela, donde falleció.

     Nació en Candelaria el 21 de octubre de 1794, siendo hijo de don Juan Domingo Pérez Delgado y doña María Rafaela Delgado del Castillo, naturales y vecinos de dicho lugar. Cinco días después recibió el bautismo en la iglesia de Santa Ana por el cura párroco y teniente de beneficiado don Agustín Tomás de Torres; se le puso por nombre “José Rafael” y actuó como padrino don José Rafael Coello…

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Artículo-FRAY JOSÉ RAFAEL PÉREZ DELGADO

La primera orquesta de Igueste de Candelaria (1932-1946)

Foto 2B-Vista Igueste (Fotograbado Cabrera Benítez 1939)     En la primera mitad del siglo XX fueron varios los grupos u orquestas de cuerda que surgieron en Igueste para alegrar el pueblo por las fiestas y amenizar bailes, tanto en esta localidad como en otros pueblos de la comarca. Actuaban en las plazas, así como en casinos y salones particulares, alegrando la vida de nuestros antepasados, que por entonces no era precisamente fácil. En ocasiones estaban constituidas por tan solo dos miembros e incluso, en más de una ocasión, un único músico llegó a animar un baile.

     La primera orquesta organizada que conocemos en Igueste surgió a comienzos de la II República y era inicialmente un sexteto de cuerdas. Actuó en los distintos pueblos del municipio, aunque sobre todo lo hizo en la Sociedad “Juventud Iguestera” y en algunos salones particulares de Igueste, tanto por las fiestas (San Juan, Santísima Trinidad y Purísima Concepción) como en otros días festivos y con motivo de las bodas de muchos iguesteros. También solían acompañar a los coros en las misas solemnes, así como amenizar las dianas anunciadoras de las fiestas locales y los pasacalles por el pueblo, a veces en solitario y en otras acompañando a las bandas u orquestas de fuera invitadas a dichos festejos. Su existencia la conocemos gracias a la prensa de la época, que en muchas ocasiones se hizo eco de sus actuaciones entre 1932 y 1936, destacando su intensa actividad en el año 1934.

     Su organizador y director fue don Manuel Cabrera Martín, quien nació en Igueste hacia 1908, siendo hijo de doña María Cabrera Martín. Además de fundador y director de esta orquesta, fue agricultor y vocal 1º de la Sociedad “Juventud Iguestera” (1933), así como presidente de la comisión organizadora y primer tesorero de la Sociedad Cultural Recreativa “Igueste de Candelaria” (1952)…

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Candelaria: Doña Eufrasia Delgado (1842-1930), primera maestra titulada nacida en Candelaria, interina en la escuela de niñas y costurera de la parroquia de Santa Ana

Eufrasia Delgado     Nuestra biografiada creció en el seno de una familia muy humilde de Candelaria, lo que la obligó a trabajar desde muy joven como costurera de la parroquia de Santa Ana. De forma privada comenzó a estudiar y, gracias a ello, logró el nombramiento de maestra interina de la escuela de niñas de su pueblo natal. Mientras la regentaba, pudo obtener en la Escuela Normal de Maestras de La Laguna el título de Maestra Elemental de Primera Enseñanza, como alumna libre, lo que le permitió continuar al frente de dicha escuela durante 11 años, hasta que fue provista en propiedad. Fue la primera maestra titulada nacida en Candelaria. El resto de su larga vida continuó dedicada a las labores domésticas, tanto en su casa como en la citada parroquia.

    Nació en Candelaria el 13 de febrero de 1842, siendo hija de doña Leonor de los Dolores Delgado. Tres días después fue bautizada en la iglesia parroquial de Santa Ana por el párroco propio don Juan Núñez del Castillo; se le puso por nombre “Eufrasia María de Candelaria” y actuó como madrina doña Antonia Mallorquín Garza, de la misma vecindad…

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El Juzgado Municipal y el Registro Civil de Candelaria (1871-1945): jueces, fiscales y secretarios

Juzgado municipal-Candelaria     Hasta mediados del siglo XIX, los alcaldes ejercían como jueces de paz, celebrándose ante ellos los juicios de conciliación; pero en caso de ausencia o enfermedad, lo hacían en su lugar los tenientes de alcalde o los regidores, por orden de antigüedad. En 1856 se creó la figura del juez de paz, independiente de la Alcaldía. En diciembre de 1870 los jueces de paz se transformaron en jueces municipales; y en noviembre de 1945 volvieron a su antigua denominación de jueces de paz.

     En un artículo anterior ya nos ocupamos del primer Juzgado de Paz de Candelaria (1855-1870) y en éste vamos a recordar el Juzgado Municipal que sucedió al anterior. Éste se mantuvo durante 75 años, de 1871 a 1945, asumiendo la competencia del Registro Civil de la localidad, creado también en 1870, al igual que la nueva figura del fiscal municipal. Tuvo su primera sede en Barranco Hondo, de donde pasó a la cabecera municipal. En ese período existieron 10 jueces municipales titulares y 13 fiscales municipales, además de sus correspondientes suplentes, así como 37 secretarios (titulares, interinos, suplentes o accidentales), sin contar a numerosos “acompañados”. Es normal que muchos de los jueces y fiscales que alcanzaron la titularidad fuesen con anterioridad suplentes, pero llama la atención que varios de ellos ostentasen dos de dichos cargos, pues fueron jueces y fiscales, jueces y secretarios o fiscales y secretarios del Juzgado. También resulta llamativo que ninguna mujer desempeñase esos cargos…

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Candelaria: Don Luis Núñez Ramos (1835-1919), sargento 1º de Milicias, comandante de armas de Candelaria y Arafo, jurado judicial, concejal del Ayuntamiento y presidente de una mesa electoral

Luis Núñez Ramos     Nuestro biografiado cursó una modesta carrera militar, en la que fue ascendiendo desde soldado a cabo 1º, sargento 2º y sargento 1º de Milicias; con este último empleo desempeñó el cargo de comandante de armas de Candelaria y Arafo, al ser el militar de mayor graduación residente en ambos municipios. Luego sería jurado judicial, concejal del Ayuntamiento de Candelaria y presidente de la mesa electoral de la Sección segunda de dicho municipio. Toda su vida trabajó en la agricultura, tanto en su pueblo natal como en Santa Cruz de Tenerife, como labrador, jornalero y propietario.

     Nació en el pago de Barranco Hondo el 14 de noviembre de 1835, siendo hijo de don José Antonio Núñez del Castillo y Rodríguez del Castillo y de doña María Jacinta Ramos del Castillo y García, natural de La Victoria. Siete días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el presbítero don José Hernández, con licencia del cura párroco propio don Juan Núñez del Castillo; se le puso por nombre “Luis Ramón” y actuó como madrina doña Josefa Núñez, su tía paterna, de la misma naturaleza y vecindad. Creció en el seno de una familia más o menos acomodada y de notable prestigio en el municipio, conocida como “Los Curas”…

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El Beneficio del Valle de Güímar, primera Parroquia comarcal con sede en Candelaria (1539-1630)

Primer Beneficio Güímar     En el presente trabajo vamos a recordar los orígenes parroquiales del Valle de Güímar, con la creación en 1533 del “Medio Beneficio Curado Perpetuo de Güímar”, la primera Parroquia de la comarca, hace casi cinco siglos. A pesar de llevar dicho nombre, esa primera Parroquia comarcal tuvo su primera sede en Candelaria, que por entonces era el pueblo más importante del Valle. A partir de ella, surgieron todas las parroquias que hoy existen en el Sureste de Tenerife, desde Candelaria hasta Fasnia.

    Esa primitiva Parroquia o Beneficio comenzó a regir en 1539, estableciéndose inicialmente en el Santuario de la Virgen, lo que dio lugar a enfrentamientos entre el clero secular y el regular, pues desde hacía nueve años los dominicos estaban a cargo del cuidado de la Virgen. Tras lograrse un convenio con éstos, la parroquia pasó en 1543 a la Cueva de San Blas, donde permaneció hasta 1580, en que se abrió al culto la iglesia de Santa Ana, construida ex profeso para albergar el Beneficio comarcal; y en este templo continuó hasta 1630, en que se trasladó a la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar, tras haber permanecido durante casi un siglo en Candelaria…

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Candelaria: Fray Domingo Rodríguez Hernández (1789-?), presentado dominico, profesor, prior de los conventos de Santa Cruz y Candelaria, sacerdote exclaustrado y emigrante

Candelaria antigua-8     Nuestro biografiado vino al mundo en el mismo año en el que fue destruido por un incendio el Convento de la Orden de Predicadores de Candelaria, en el que, una vez reconstruido, estudiaría y profesaría. Siendo ya religioso dominico, se ordenó de sacerdote y desempeñó numerosos cargos: lector (profesor) en Artes y maestro de estudiantes en el Convento-colegio de La Laguna; prior del Convento dominico de Santa Cruz de Tenerife, en el que también ejerció como lector habitual de Teología, lector para los casos de Conciencia y misionero del Santísimo Rosario; confesor mariano para los conventos de la isla de La Palma; y prior del Convento Real de Candelaria. Ostentaba este último cargo en el momento de su cierre, por lo que se enfrentó con el comisionado del Gobierno que vino a incautarse de sus bienes, al que llamó ladrón. Además, obtuvo el título de Presentado “a título lectionis” y actuó como cura encargado de la parroquia de Santa Ana de Candelaria. Con motivo de la Desamortización fue exclaustrado y obtuvo la secularización. Posteriormente fue destinado a Tegueste, residió en Candelaria y La Orotava, y emigró a América, donde se perdió su pista.

     Nació en Candelaria el 4 de agosto de 1789, siendo hijo de don José Rodríguez Fariña, natural de la misma localidad, y de doña María Lorenza Hernández Montano, que lo era de Arafo. Seis días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por don Agustín Tomás de Torres, cura teniente del beneficiado; se le puso por nombre “Domingo José” y actuó como padrino don José Vizcaíno, mozo y vecino del citado pueblo de Arafo. Curiosamente, sólo habían transcurrido seis meses desde que la antigua Basílica y el Convento dominico de Candelaria habían sido destruidos por un incendio…

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Artículo-FRAY DOMINGO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ