El “Casino Escobonal” (1941-1945), la última sociedad de este tipo del pueblo de El Escobonal (Güímar)

     Antes de la Guerra Civil Española, el pueblo de El Escobonal (Güímar) llegó a contar con tres casinos: la Sociedad-Casino “El Progreso” de El Escobonal (1919-1922), la Sociedad Cultural “El Porvenir” (1929-1936) y la Sociedad de Recreo y Cultura “Club Juventud” (1931-1933). Los dos últimos coincidieron con la época más gloriosa que ha vivido dicha localidad desde el punto de vista cultural, social y político, la II República, pues además de ambas sociedades se creó la Federación Obrera de El Escobonal (1931-1936) y se fundaron dos agrupaciones políticas: la Agrupación de Acción Popular Agraria (1932-1936) y la Agrupación Socialista Obrera del Escobonal (1936).

     En una época ciertamente difícil, tras el parón cultural y recreativo que supuso la mencionada contienda bélica, un grupo de vecinos de El Escobonal pensó en organizar de nuevo un casino en este pueblo, por lo que se nombró una comisión organizadora, que estaba constituida por don Darío Díaz García, don César Marrero, don Raimundo Pérez Mujica, don José Campos Yanes, don Gregorio Torres Palenzuela, don Florencio Castro Rodríguez, don Aníbal Hernández Díaz, don José Pérez Díaz, don Juan Díaz Perdomo, don Manuel Lugo Campos, don Adelio Pérez Marrero y don Rafael Gómez.

      La celebración de bailes fue la causa principal de la apertura de este Casino, dada la gran afición que existía en el pueblo por esa diversión y la casi nula posibilidad de disfrutar de ellos que se había sufrido durante los años de la guerra; no  obstante, también contaba con diferentes juegos, se organizaron algunos actos culturales y, además, con carácter ocasional actuaron en el local social algunos circos ambulantes. El “Casino Escobonal” se mantuvo en funcionamiento durante unos cuatro años. Entre sus fundadores y directivos figuraron destacadas personalidades locales…

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Arona: Don Antonio García y León (1866-1942), maestro de Valle de San Lorenzo, Vilaflor y Arona, interventor electoral y concejal del Ayuntamiento

Arona-Valle SLorenzo     Es frecuente en las genealogías familiares que se mantenga la tradición y se repita la misma profesión o actividad vocacional en distintas generaciones; así lo hemos comprobado repetidas veces con militares, políticos, abogados y docentes. Este último es el caso del personal al que dedicamos este artículo, pues don Antonio García y León, uno de los primeros maestros nacidos en el término municipal de Arona, tuvo una hija maestra que murió en plena juventud, doña Amparo García y García, casada también con un maestro, y éstos fueron a su vez padres de otras dos maestras, doña Victoria y doña Amparo Alonso García. Los cuatro nacieron en el Valle de San Lorenzo, pero tan solo don Antonio ejerció en su municipio natal, primero en su barrio natal, luego en Vilaflor y, finalmente en el casco del municipio de Arona; además, fue interventor electoral, elector contribuyente, concejal y suplente del primer teniente de alcalde.

     Nuestro biografiado nació en el pago del Valle de San Lorenzo el 2 de septiembre de 1866, a las dos de la madrugada, siendo hijo de don Nicolás García Lemus y doña María de León Sierra. Al día siguiente recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Antonio Abad, de manos del párroco propio don Miguel Rodríguez Guillama; se le puso por nombre “Antonio Agustín Esteban” y actuó como padrino su tío materno, don Agustín de León Sierra…

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Artículo-ANTONIO GARCÍA LEÓN

San Miguel de Abona: Don Martín González (1628-1710), alférez de Milicias y primer oficial sanmiguelero

Aldea Blanca-San Miguel   Aunque toda su vida trabajó como labrador en sus propiedades agrícolas, simultáneamente nuestro biografiado desarrolló su carrera militar, al igual que hicieron otros familiares, que inició como sargento de Milicias para ascender luego al empleo de alférez, en el que permanecería hasta su muerte, siempre en el Regimiento de Abona. Gracias a ello fue, que sepamos, el primer oficial de las Milicias Canarias nacido en el actual municipio de San Miguel de Abona. Dos de sus hijos continuaron la tradición militar y también llegaron a ser oficiales.

     Nació en el actual término de San Miguel de Abona en marzo de 1628, siendo hijo de don Luis Afonso Zamora y doña Isabel de Morales. El 2 de abril inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro de Vilaflor por el beneficiado Br. don Alonso Perera y actuaron como padrinos don Sebastián González y doña María Sebastiana. Era hermano gemelo de doña Marta Díaz (o Luis)…

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Artículo-MARTÍN GONZÁLEZ

Candelaria: Don Juan Antonio Lanzarán González (1804-1883), singular sacerdote, dominico exclaustrado, maestro, capellán del cementerio de Santa Cruz, inventor y padre de familia

Candelaria-Convento-Bannerman (1922)     En todas las épocas han existido religiosos atípicos que han gozado de notable popularidad, ya fuese por estar profundamente vinculados a otras actividades (políticas, literarias, docentes, militares, etc.), como por sus problemas sentimentales y familiares. Este fue el caso de don Juan Antonio Lanzarán González, destacado sacerdote dominico que profesó en el convento de Candelaria y luego estuvo destinado en el de La Laguna, donde ejerció como maestro de la escuela de niños, y del que pasó al de Las Palmas de Gran Canaria. Tras la exclaustración fue destinado a la Villa de Santiago y luego a Santa Cruz de Tenerife, donde ya permanecería el resto de su vida. En la capital de la isla fundó familia y tuvo varios hijos que nunca ocultó, actitud que le costó severas sanciones y su automarginación del clero tinerfeño del siglo XIX, pero supo ser consecuente con sus ideas hasta el final de sus días. Por dicho motivo solo recibió las licencias de celebrar, aunque pudo ejercer con licencia de los beneficiados en las iglesias de Santa Cruz y fue nombrado capellán del cementerio de San Rafael y San Roque. Con motivo de la epidemia de fiebre amarilla que azotó dicha capital desarrolló una destacada labor humanitaria, que mereció la Cruz de tercera clase de la Orden Civil de Beneficencia. Además, se ganó el aprecio de la sociedad tinerfeña por su cultura e inteligencia, que demostró con varias ideas e inventos muy adelantados para su época, tanto en la faceta musical como en el movimiento continuo, tan de moda por entonces.

     Nació en Candelaria el 16 de febrero de 1804, siendo hijo de don Antonio Lanzarán Capitán, natural de la ciudad de Andújar en Jaén, y de doña Jacinta Gerónima González Alonso, que lo era de la citada localidad tinerfeña. Tres días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por don Agustín Tomás de Torres, párroco propio de la misma; se le puso por nombre “Juan Antonio” y actuó como padrino don Juan Agustín Otazo…

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Fasnia: Don Bonifacio Manuel Díaz y Díaz (1914-1998), empleado de la Oficina de Aguas, 2º teniente de alcalde, juez de paz y promotor de pistas, canales y de la balsa de Chifira

Bonifacio Díaz Díaz      Este artículo está dedicado a un hombre inquieto, que promovió en el municipio de Fasnia numerosas obras de mejora. Como casi toda su generación participó en la Guerra Civil, en la que resultó herido. De Regreso a Fasnia fue empleado de la Oficina de Aguas, concejal y 2º teniente de alcalde de su Ayuntamiento y juez de paz de la localidad, además de formar parte de la comisión de deslindes municipales. Pero, sobre todo, don Bonifacio es recordado como promotor de la construcción de pistas, caminos y canales, que el mismo trazaba, y en especial de la balsa de Chifira, como presidente fundador de la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) de Fasnia, que ha permitido extender el regadío a una amplia zona del municipio. Como reconocimiento a su labor, en 2011 se dio su nombre a dicha instalación.

     Nuestro biografiado nació en Fasnia el 13 de mayo de 1914, a las seis de la tarde, siendo hijo de don Juan Antonio Díaz Cruz y doña María del Carmen Díaz González. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Joaquín por el cura párroco don Luis Navarro Nóbrega; se le puso por nombre “Bonifacio Manuel” y actuaron como padrinos-testigos don Juan Cruz Marrero y doña Antonia Díaz y Díaz, solteros…

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Artículo-BONIFACIO DÍAZ DÍAZ

La Imprenta de don Manuel Granizo Casares, la primera existente en el municipio de Güímar y en todo el Sur de Tenerife (1940-1983)

Manuel Granizo Casares    La primera imprenta que existió en Güímar fue fundada por el impresor granadino Manuel Granizo Casares y se mantuvo en esta ciudad durante 43 años, de 1940 a 1983. El taller contaba con una máquina impresora de pedal, comprada en Olvera (Cádiz), pero no poseía guillotina, sólo una perforadora. La mayor parte de los trabajos se circunscribieron al ámbito agrícola, pues confeccionaba sobre todo etiquetas para las cajas de tomates, así como diferentes encargos, tanto de Güímar como de los otros municipios del Valle, Arafo y Candelaria. No obstante, no dudó en realizar todo tipo de trabajos de impresión, como los requeridos para la vida social (tarjetas de boda –incluida la de su hija-, invitaciones, recordatorios, etc.), impresos oficiales del Ayuntamiento, programas de actos, facturas, etc. También fue la primera que funcionó en todo el Sur de Tenerife.

     El impresor don Manuel Granizo Casares nació en Granada el 18 de noviembre de 1903, siendo hijo de don Manuel Granizo Pérez, natural de dicha ciudad, y doña Celestina Casares Martínez, que lo era de Madrid. El 31 de enero de 1940, a los 36 años de edad, contrajo matrimonio en la parroquia de San Pedro Apóstol de la entonces Villa de Güímar con Silvina Luis-Moleiro Alonso, de 26 años, natural de Icod de los Vinos. Falleció en Santa Cruz de Tenerife el 18 de agosto de 1989, a los 85 años de edad, y al día siguiente recibió sepultura en el cementerio de Santa Lastenia de dicha capital…

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Vilaflor de Chasna: Don Agustín González Feo (1788-1864), teniente coronel graduado de Milicias, comandante de Infantería, comandante de armas de Arrecife y gobernador militar de Lanzarote

Hoja-Agustín González-2    Descendiente de una saga de ilustres militares chasneros, don Agustín González Feo supo mantener en alto el orgullo familiar. Superó a base de tesón y amor a la profesión la tara física que suponía la falta de un brazo, así como las dificultades iniciales de su carrera por enemistades personales con el jefe del Regimiento de Abona. Pudo así ascender desde cadete hasta capitán de Milicias con sobregrado de teniente coronel. Destinado al Batallón de Lanzarote, ostentó en éste los cargos de depositario, encargado de la oficina del Detall y sargento mayor; luego ascendió a 2º comandante y, finalmente, a primer comandante jefe del mencionado Batallón. Además, fue comandante de armas del Puerto de Arrecife y gobernador militar de Lanzarote. En esta isla fue nombrado apoderado de la Marquesa de Quinta Roja, doña María de Candelaria de Ponte, así como administrador de los bienes del coronel don Cristóbal Manrique de Lara y Cabrera. Llegó a ser un rico propietario y una de las personas de mayor prestigio de la Villa de Teguise, en la que actuó como secretario escrutador en elecciones, y de Arrecife, donde colaboró en varias suscripciones abiertas para realizar obras benéficas y sociales.

     Nació en el pueblo de Vilaflor el 23 de febrero de 1788, siendo hijo de don Agustín González Bethencourt y Acevedo y doña María de los Dolores Feo y Acosta. El 1 de marzo inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de dicha localidad por don Agustín Lorenzo Viera y Torres, beneficiado propio de la misma; se le puso por nombre “Agustín Antonio” y actuó como padrino el teniente capitán don José Hernández Montesino, natural de la Villa de Adeje…

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Artículo-AGUSTÍN GONZÁLEZ FEO

Guía de Isora: Sor Josefa del Santísimo Sacramento González (1856-1925), abadesa del Monasterio de Santa Clara de La Laguna durante 20 años

OLYMPUS DIGITAL CAMERA     El municipio de Guía de Isora destaca en el Sur de Tenerife por el número de religiosas que ha dado a lo largo de su historia, muchas de las cuales profesaron en el Monasterio de Santa Clara de La Laguna, el más antiguo fundado en Canarias para monjas. Entre ellas destaca Sor Josefa del Santísimo Sacramento González y González, pues fue elegida abadesa en tres períodos diferentes, permaneciendo en dicho cargo un total de 20 años, de los 53 que vivió en dicho convento, hasta su muerte. Gracias a una interesante entrevista periodística realizada a una de sus religiosas, conocemos la vida de dicha comunidad religiosa bajo el mandato de nuestra biografiada.

     Sor Josefa nació en Guía de Isora el 1 de mayo de 1856, siendo hija de don José González y Hernández-Jiménez y doña María González y González. El 11 de ese mismo mes recibió las aguas bautismales en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Luz, de manos del párroco don Juan Espinosa y Salas; se le puso por nombre “Josefa Inocente María de los Dolores” y actuó como madrina doña Úrsula García…

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Artículo-SOR JOSEFA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

La religiosidad en el municipio de Candelaria, según la Santa Misión de 1965

Basílica-Memoria     En 1965, una vez concluidas las misiones realizadas en las demás islas de la Diócesis Nivariense y después de un asesoramiento previo, el obispo don Luis Franco Cascón dispuso que se celebrara una Santa Misión en Tenerife, empezando por el Sur de la isla y siguiendo un orden geográfico, desde la parroquia de Santiago del Teide hasta la de Barranco Hondo. Se celebraría entre la segunda semana de mayo y la segunda de julio, evitando la época de la zafra del tomate, que solía trastocar la vida en el Sur al ocasionar un considerable trasiego de personas, dedicadas en esos meses casi exclusivamente a dicho trabajo, “de día y de noche sin descanso”. También se decidió que el Valle de Güímar quedase para el final, con el fin de que la concentración que se planteaba en Candelaria como clausura de la misión estuviese más nutrida, como así resultó. La dirección de esta campaña misional fue encomendada por el citado prelado a un prestigioso sacerdote jesuita, el padre Sebastián Puerto S.J., director del Centro Misional del Beato Juan de Ávila, en Montilla, a quien acompañarían otros siete padres jesuitas de la Península, más cuatro padres paúles y dos dominicos de Candelaria.

     La Santa Misión en los distintos núcleos de población de Candelaria fue descrita por los propios misioneros que la llevaron a cabo en cada uno de ellos, lo que nos permite conocer como era por entonces la vida religiosa de los distintos pueblos que integraban el municipio, con datos a veces muy curiosos. En el casco de Candelaria, la misión corrió a cargo de los padres jesuitas, encabezados por el director de la Misión, el padre Sebastián Puerto S.J.; centrada en la iglesia de Santa Ana, tras intensas jornadas de trabajo el resultado se consideró bueno, en gran parte gracias a la colaboración de los padres dominicos de dicha villa. En Las Cuevecitas, a donde suponemos que también acudieron los vecinos de Malpaís, fue asumida por otro sacerdote jesuita, el padre Morales S.J.; comenzó mal, al coincidir con las fiestas de Güímar, pero luego se recondujo; el barrio se consideraba muy unido y ya contaba con la imagen de San Andrés y una capilla provisional, pero aún no se había construido la ermita, que tanto deseaba y necesitaba el vecindario. En Araya, la misión también corrió a cargo de un jesuita, el padre Martínez S.J.; la fama de religiosos que tenían los vecinos de este pueblo se vio confirmada, pues la masiva asistencia de fieles hizo que los actos tuvieran que salir de la ermita a la plaza, siendo el único núcleo del municipio en el que los hombres participaron más que las mujeres; tuvieron gran éxito las procesiones nocturnas con farolillos hasta los sectores más apartados del barrio, así como la procesión final con alfombras de flores y fuegos artificiales; el resultado se consideró excelente, siendo la mejor de todo el municipio. De la misión en el pueblo de Igueste se encargaron otros dos jesuitas, los padres Conde y Mañé S.J.; realizada en medio de la frialdad e indiferencia del vecindario, fue considerada la peor de todo el municipio y con frutos religiosos casi nulos, debido a la escasa asistencia, sobre todo de mujeres casadas, pese a todos los intentos realizados y a que las conferencias se impartían en el casino de la localidad (la Sociedad “Juventud Iguestera”); solo se consideró positiva la reciente creación de un club juvenil mixto, pero se insinuaba un boicot con el grupo electrógeno, que no les permitió utilizar altavoces. Y en el pueblo de Barranco Hondo la Misión estuvo a cargo de un sacerdote paúl, el padre Lapuente C.M., quien la resumió en pocas frases, en las que se desprende que no quedó muy satisfecho, pues no asistieron muchas personas mayores y se apreciaba una gran falta de fe y cultura religiosa…

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Arafo: Don Tomás de Mesa Pérez (1861-1924), negociante en vinos, fundador y primer presidente del Casino “Unión y Progreso”, alcalde y presidente honorario de la Sociedad Filarmónica “Nivaria”

Tomás de Mesa     Pocos araferos han sido tan queridos y respetados por sus paisanos como don Tomás de Mesa Pérez, propietario agrícola y negociante en vinos, que abrió en Santa Cruz de Tenerife un establecimiento de vinos, que gozó de merecida fama, así como una taberna; en la capital colaboró en numerosas suscripciones y fue vocal de la Junta Municipal de Asociados. De regreso a Arafo, fue instigador, fundador, protector y primer presidente del Casino “Unión y Progreso” durante casi dos décadas y hasta su muerte, cediendo gratuitamente durante su vida el local que ocupaba dicha sociedad. Asimismo, formó parte del Ayuntamiento de su pueblo natal durante 12 años, de los cuales dos como primer teniente de alcalde y más de diez como alcalde (en tres etapas); en virtud de este último cargo actuó simultáneamente como presidente de la Sociedad de Regantes de Añavingo. Fue, además, fiscal municipal suplente, vicepresidente segundo de la Junta Municipal del Censo Electoral, jefe local del Partido Liberal, corresponsal en Arafo del Consejo Provincial de Agricultura y Ganadería de Canarias, miembro de la Junta de Cultura, director teatral, impulsor y presidente honorario de la Sociedad Filarmónica “Nivaria”, ferviente devoto de María Auxiliadora y promotor de la compra de su imagen, a la que apadrinó. Pero, sobre todo, se ganó el cariño de sus paisanos como principal benefactor de los pobres y desvalidos de Arafo.

     Nuestro biografiado nació en Arafo el 18 de septiembre de 1861, siendo hijo de doña Aurora de Mesa Pérez. Ese mismo día recibió las aguas bautismales en la iglesia parroquial de San Juan Degollado, de manos del párroco propio don Claudio Marrero y Delgado; se le puso por nombre “Tomás de Villanueva” y actuó como madrina doña Cipriana de Mesa…

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Artículo-TOMÁS DE MESA PÉREZ