El terrible aluvión que azotó Tenerife en 1826 y sus irreparables daños en Candelaria

      Aunque ya me he ocupado en alguna ocasión de los daños ocasionados en el Valle de Güímar por el célebre aluvión o temporal de 1826, el más grave registrado en la historia de Tenerife, no queremos que se olvide ese suceso natural que en cualquier momento puede volver a ocurrir y del que, a pesar de haber transcurrido 186 años, aún quedan muchos datos por conocer. A continuación vamos a analizar someramente los efectos del aluvión en la isla, para centrarnos luego en las graves pérdidas materiales, humanas y religiosas que causó en Candelaria, donde se llevó el Castillo de San Pedro, con el cabo de guarnición y toda su familia, así como una docena de casas y parte de la Capilla del Convento dominico, de la que desapareció la primitiva imagen de la Virgen de Candelaria, la Patrona de Canarias.

      Los días 7 y 8 de noviembre de dicho año 1826 acometió a las islas, y con especial crudeza a Tenerife, uno de esos tempora­les de viento y lluvias torrenciales que en periodos más o menos largos suelen visitarla y que, por desgracia, siempre dejan hondas huellas de su marcha destructora. Pero si de todos los ocurridos habían quedado recuerdos imperece­deros, del que nos ocupa aún perdura su memoria aterradora, viva y fresca, durante casi dos siglos, pues tal fue la magnitud de sus estragos que se reputa por el mayor de los ocurridos después de la Conquista…

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Granadilla de Abona – Arona: Doña Ignacia Oramas y Oramas (1842-1898), primera maestra titulada tinerfeña y titular en propiedad de la escuela de niñas de Granadilla de Abona

Granadilla-11      Nuestra biografiada fue la primera mujer que obtuvo el título de Maestra Elemental de Primera Enseñanza en la Escuela Normal de La Laguna. Tras ello, durante casi 27 años estuvo al frente de la escuela de niñas de su villa natal, que obtuvo en propiedad por oposición y en la que cesó por una prematura jubilación. Su labor fue reconocida en la prensa, pero como la mayoría de los maestros de esta comarca sufrió continuos retrasos en el cobro de su sueldo. Después de jubilada se estableció en Arona, donde falleció. En esta localidad había contraído matrimonio, con un destacado vecino, don Antonio García Frías, que ostentó diversos cargos en los dos municipios en que vivió.

     Doña Ignacia nació en Granadilla de Abona el 24 de abril de 1842, siendo hija del capitán don Diego Oramas Bello, natural de dicho pueblo, y de doña Rosalía Oramas Escobar, que lo era de la Villa de La Orotava en la feligresía de San Juan. El 1 de mayo inmediato fue bautizada en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura párroco propietario don Francisco Rodríguez Méndez; se le puso por nombre “Ignacia Rosalía María del Sacramento” y actuó como padrino su abuelo materno don Francisco Oramas, natural y vecino de La Orotava…

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Artículo-IGNACIA ORAMAS ORAMAS

Fasnia-Arico: Don Luis José Gómez (1790-1822), primer sacerdote fasniero, capellán de Arico y emigrante en Cuba

Zarza-2      El personaje que nos ocupa fue el primer fasniero que, de momento, hemos podido confirmar que se ordenó de presbítero, lo que ocurrió en 1814. Tras ejercer durante dos años como capellán en la parroquia de San Juan Bautista de Arico, colaborando con el párroco, hacia 1816 embarcó para Cuba, donde desarrolló su labor pastoral durante seis años, hasta su prematura muerte en los Baños de San Diego, cuando contaba tan solo 32 años de edad. Como otros muchos sacerdotes de la época, también fue un notable propietario agrícola.

      Nació en el “Pago de la Sarza” el 25 de agosto de 1790, siendo hijo de don Lorenzo Gómez y de doña María Estévez. El 1 de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de Arico, a cuya jurisdicción pertenecía por entonces dicho lugar, por su párroco don José Hernández de Ara; se le puso por nombre “Luis Josef” y actuó como madrina doña María Gómez…

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100 trabajos incluidos en mi blog

Octavio_mayo-2010     Parece que el tiempo no pasa, pero en casi 40 años de labor investigadora en archivos de Canarias y la Península, en bibliotecas y en entrevistas con muchísimas personas, la información acumulada supone en estos momentos el equivalente a unos 105 libros, que incluyen temas históricos variados y más de 5.000 biografías de personajes destacados del Sur de la isla. Teniendo en cuenta mi edad y la situación del país, si pensase publicarlos en papel la inmensa mayoría se irían conmigo a la tumba, lo que evidentemente me ha estado sumiendo en una depresión. Además, mis dos hijos no están por la labor de continuar con esta tarea altruista, para la que hay que tener mucha vocación.

    Por ello, hace tan solo cuatro meses y medio puse en marcha este blog sobre «Historia y personajes del Sur de Tenerife», con el objetivo de sacar a la luz la información que se iba acumulando en mi ordenador y que las circunstancias económicas que estamos atravesando impedían publicar por otras vías. Desde el principio me propuse sacar cinco artículos a la semana, lo que no es fácil, pues hay que sacar el tiempo de debajo de las piedras, con la finalidad de publicar unos 240 trabajos al año, ritmo que me permitiría extraer del ordenador en los próximos 20 años, que siendo optimista será lo que me pueda quedar de vida, unos 4.800 trabajos, que abarcaría la mayor parte de la información que actualmente poseo, aunque evidentemente no toda ella.

     En el corto tiempo transcurrido he logrado mantener el ritmo que me impuse y ayer colgué el trabajo número 100, todos dedicados al Sur de Tenerife. En ellos se incluyen 97 artículos propios y 3 cuentos antiguos de otros autores que he reproducido, comentado y biografiado. En los artículos, un tercio son de temas históricos y dos tercios están dedicados a biografías de personajes de esta amplia comarca, desde Candelaria hasta Santiago del Teide; algunos de ellos fueron muy relevantes a nivel regional o nacional, pero otros solo destacaron en la esfera local, aunque todos aportaron mucho al desarrollo de este amplio sector tinerfeño, pues la historia de los pueblos la hacen las personas. Evidentemente, dado que soy Cronista Oficial de Güímar y Candelaria, estos dos municipios reúnen más trabajos que el resto de los pueblos del Sur, siguiéndole los dedicados a Arafo y Fasnia, con los que tengo estrechos vínculos, pero he  intentado hacer un tratamiento justo con los demás, sin dejar ninguno fuera, por lo que cualquiera de ellos ya tiene publicados como mínimo seis artículos.

    El seguimiento ha sido irregular y tampoco es para tirar cohetes, pues los temas que trato tampoco le interesan a mucha gente. Es lógico que al principio, cuando no se conocía mucho el blog, fuera muy pequeño para luego ir subiendo poco a poco. Utilizando los «me gusta» como fuente de información, los artículos biográficos se suelen mover entre 7 y 20, mientras que los históricos lo hacen entre 20 y 70, cosa normal dado que los primeros destacaron por lo general en una parcela muy concreta, que solo le gusta a unos pocos. También el seguimiento varía según los municipios, dependiendo del conocimiento que se tenga del blog o del autor, así como del interés que en cada uno de ellos exista por los temas históricos y biográficos. No puedo dejar de destacar el seguimiento que se está haciendo del blog fuera de España, desde una veintena de países. Afortunadamente internet no tiene fronteras.

    A los que se incorporaron tarde, les recuerdo que pueden acceder a los artículos antiguos pinchando en «Inicio» y luego en el menú de la derecha pueden buscar la categoría que deseen (los distintos municipios, personajes, historia, artículos, cuentos, etc.).

     Simplemente hoy quería comunicarles que voy a seguir con la misma intención inicial, dando a conocer nuestra tierra y sus gentes al conjunto del planeta, mientras las fuerzas físicas y anímicas me acompañen. Es un trabajo altruista que me llena de satisfacción y que me hace sentir útil, aunque le interese a un porcentaje muy pequeño de la población. Lamentablemente, no dispongo de todo el tiempo que me gustaría dedicarle, pues tengo que ganarme el sustento con otra actividad. Se hace lo que se puede.

     Y a ustedes, a los seguidores del blog, muchas gracias, porque son el combustible que necesito para seguir con esta iniciativa, que solo dejaré cuando se demuestre que no sirve para nada y que a nadie le interesa.

       Muchas gracias y un fuerte abrazo virtual a todos.

El protagonismo del Teatro “González Méndez” (1908-1914) y la Sociedad “Euterpe” (1910-1914) en la historia cultural de Güímar

Plaza de San Pedro-1961-2B      En 1908 se abrió al público el primer teatro de Güímar y de todo el Sur de Tenerife, el Teatro “González Méndez”. Ubicado en la Plaza de San Pedro, estuvo vinculado desde sus inicios a la Banda de Música de la localidad y en 1910 pasó a ser la sede de la nueva Sociedad “Euterpe”, en la que se integró dicha agrupación musical. Pero el carácter progresista de ésta motivó las presiones del sector más conservador del pueblo, con el párroco a la cabeza, que consiguió su cierre en 1914; en ello tuvo mucho que ver el Ayuntamiento de la localidad, al retirarle la subvención que concedía a la Banda de Música, con el argumento de que se pretendía organizar una de carácter municipal. La clausura de dicha sociedad supuso la desaparición del Teatro, pues el Ayuntamiento rechazó la adquisición de sus enseres, con lo que seis años después de su fundación concluyó la corta historia de este importante foco de actividad cultural.

     La iniciativa de construir en Güímar un teatro se debió al director de la banda de música de la Sociedad Filarmónica y de Recreo de Güímar, don Miguel Castillo Alfonso, quien convenció al abogado don Ignacio González García para que llevase a cabo la obra, por lo que figuraría como propietario y empresario de dicho salón, aunque contó con la aportación de varios accionistas, mediante la suscripción abierta al efecto. A su vez, don Ignacio convenció a su tío don Manuel González Méndez para que hiciese la decoración del salón, incluido el precioso telón del escenario; por dicho motivo, este célebre pintor terminaría dando nombre al Teatro…

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Santiago del Teide: Don Antonio Martel Trujillo (1777-1859), sargento 1º de Milicias propuesto para oficial, comandante de armas y fiel de fechos del Ayuntamiento

Valle Santiago-Webb-2     Nuestro biografiado ingresó como soldado en las Milicias Canarias y, gracias a los méritos que hizo en el servicio, ascendió a cabo 2º, sargento 2º y sargento 1º del Regimiento de Abona; con este último empleo se le concedió la continuación en el servicio, se le propuso en varias ocasiones para su ascenso a oficial, aunque éste no se hizo efectivo, y llegó a ejercer como comandante de armas accidental de su villa natal. Fue elegido, además, fiel de fechos del Ayuntamiento; y figuró entre los mayores contribuyentes de dicho valle, por lo que alcanzó el derecho de figurar en la lista de electores para las elecciones de diputados a Cortes y senadores.

       Nació en la Villa de Santiago el 13 de septiembre de 1777, siendo hijo de don Antonio Martel García y doña Margarita Trujillo Díaz, de la misma naturaleza y casados el año anterior. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Fernando por el predicador jubilado fray José Antonio Estrada, con licencia de don José Antonio de León Ferrera, cura de dicha parroquia y de Guía de Isora; se le puso por nombre “Antonio José Francisco Domingo” y actuó como padrino don Salvador García de Barrios…

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Artículo-ANTONIO MARTEL TRUJILLO

Candelaria: Don José Sabina Albertos (1849-1893), maestro de la escuela pública de niños, sochantre-organista, notario público eclesiástico, alcalde constitucional, mayordomo de la Virgen de Candelaria, secretario del Juzgado y del Ayuntamiento, y juez municipal suplente

Candelaria antigua-15      Don José Sabina Albertos fue uno de los personajes más destacados de Candelaria en la segunda mitad del siglo XIX, transcurriendo casi toda su vida en dicha localidad. Adquirió una notable cultura, que completó con el título de Maestro, y desempeñó en su pueblo natal todos los cargos que requerían una cierta preparación intelectual. Así, fue durante 21 años maestro de la escuela pública de niños, que obtuvo en propiedad por oposición; sochantre, organista y notario público eclesiástico de la parroquia de Santa Ana; mayordomo del Santuario de la Virgen de Candelaria; secretario interino del Ayuntamiento y acompañado del Juzgado Municipal, en dos ocasiones cada uno; elector como capacidad e interventor electoral; alcalde constitucional y juez municipal suplente. Falleció prematuramente, dejando ocho hijos de corta edad. Como reconocimiento al prestigio de que gozaba, a su entierro asistieron la mayoría de sus paisanos y la banda de música del vecino pueblo Arafo.

     Conocido por “El Santo”, probablemente por su larga vinculación con la parroquia, nuestro biografiado nació en Candelaria el 5 de septiembre de 1849, siendo hijo de don José Nicolás Sabina y Llarena y doña Rosa Albertos de Frías, naturales y vecinos de dicha villa. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el cura párroco don Juan Núñez del Castillo y actuó como padrino don Aurelio Perdigón, vecino de Arafo…

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La Capilla del Señor del Pino, símbolo entrañable de la villa de Arafo

      El presente artículo está dedicado a una de las principales señas de identidad de Arafo y quizás la más entrañable, la Capilla del Señor del Pino, que preside la entrada a esta villa. Tuvo su origen en un antiguo Calvario, construido en la base de un viejo Pino, en el que luego se colocó una pequeña imagen del Crucificado, el “Señor del Pino”. Con posterioridad de construyó la Capilla, que encerró en su interior la base del tronco del árbol que le da nombre, así como el Calvario y la imagen del Señor. Quedó anexa al primer cementerio de la localidad y al estar situada a la entrada del pueblo, sirvió de lugar de espera a todas las autoridades religiosas, civiles y militares, así como imágenes devocionales, que lo han visitado en los dos últimos siglos.

     Lo primero fue el “Pino del Señor”, auténtico símbolo vegetal de Arafo. Este árbol, varias veces centenario y de 18 m de altura, ya existía cuando se produjo la erupción volcánica de 1705, que alteró la configuración del pueblo. A pesar de su longevidad y de los daños producidos en él a lo largo del tiempo, aún crece vigoroso, aunque mutilado. Luego vino el “Calvario del Pino”, más tarde llegó el “Señor del Pino” y, finalmente, se construyó la “Capilla del Señor del Pino”…

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Vilaflor de Chasna: Don Agustín Lorenzo Viera y Torres (1739-1791), sacerdote, beneficiado propio de Vilaflor, examinador sinodal del Obispado, propietario agrícola y ganadero

Vilaflor-iglesia      Aunque prácticamente no salió de su pueblo natal, don Agustín Lorenzo Viera y Torres gozó de notable prestigio, pues fue el primer sacerdote nacido en el pueblo de Vilaflor que obtuvo en propiedad la parroquia de San Pedro Apóstol, a cuyo frente permaneció durante más de 26 años, hasta su prematura muerte. Además, estuvo encargado de la parroquia de San Antonio de Padua de Granadilla de Abona y se le nombró examinador sinodal del Obispado. Fue también un destacado propietario local, tanto agrícola como ganadero, y con sus bienes fundó una vinculación para miembros de su familia.

       Nuestro biografiado nació en Vilaflor el 9 de julio de 1739, siendo hijo del sargento don Agustín Lorenzo Viera y de doña Agustina de Torres. Tres días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por el beneficiado don Nicolás de la Torre y actuaron como padrinos don Gaspar de León y doña Ana González, vecinos del pago de La Escalona…

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Artículo-AGUSTÍN LORENZO VIERA TORRES

Adeje: Don Cristóbal Hernández de Torres (1716-1792), capitán de Milicias, apoderado, diezmero, administrador de la Real Renta del Tabaco y síndico personero de la Villa de La Orotava

Adeje-1829-Williams-2     A pesar de su origen humilde, su vinculación con la Casa Fuerte de Adeje permitió a este personaje alcanzar una posición social bastante notable para su época. Siguió la carrera militar en el Regimiento Provincial de Abona, en el que fue ascendiendo desde soldado a sargento, subteniente, teniente y, finalmente, a capitán de Milicias. Además, fue apoderado de la Condesa-Marquesa viuda y, a nombre de ella, albacea de su fallecido hijo don Domingo de Herrera Ayala y Llarena, Conde de la Gomera y Marqués de Adeje. Establecido en La Orotava, ejerció en dicha Villa como diezmero, administrador de la Real Renta del Tabaco y de diversas propiedades, entre ellas las de la Mitra del obispo de Canarias don Francisco Joaquín Herrera; también fue síndico personero del Ayuntamiento y hermano del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Juan.

      Nuestro biografiado nació en la Villa de Adeje en el mes de noviembre de 1716, siendo hijo de don Cristóbal Hernández y de doña Marta Lorenzo. El 22 de dicho mes recibió el bautismo en la iglesia parroquial de Santa Úrsula, de manos de su pariente franciscano Fray Mateo de Torres, con licencia del beneficiado servidor Lcdo. don Melchor Alfonso Montesdeoca, y actuaron como padrinos el citado párroco y su hermana doña Isabel Gaspar de Montesdeoca…

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Artículo-CRISTÓBAL HERNÁNDEZ DE TORRES