Granadilla de Abona: Don Manuel Morales Linares (1786-1845), comandante del Ejército Realista en la Guerra de Independencia venezolana, graduado de teniente coronel

Granadilla-3    Muchos fueron los canarios que participaron en la guerra de emancipación americana, unos alineados con las tropas insurrectas y otros con el ejército realista; en uno y en otro lucharon como simples soldados o como suboficiales, oficiales o jefes. Este fue el caso de varios ilustres militares nacidos en Granadilla de Abona, que alcanzaron empleos de jefes en las tropas reales. Entre ellos destacó don Manuel Morales Linares, quien participó en la Guerra de Independencia americana al lado del Ejército Realista, en el que alcanzó sucesivamente los empleos de capitán y comandante, así como el grado de teniente coronel por méritos de guerra. Tras su regreso a Tenerife fue nombrado celador de contrabando y leyes sanitarias del Sur de Tenerife, se le concedió la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y poco después obtuvo su retiro. Vivió en su pueblo natal y en Santa Cruz de Tenerife, donde falleció.

     Nació en Granadilla de Abona el 11 de junio de 1786, siendo hijo de don Bartolomé de Morales Albertos y doña María Antonia Linares Rodríguez. El 19 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura párroco don Francisco Cruz Alayón; se le puso por nombre “Manuel Antonio” y actuó como madrina doña Manuela García…

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Artículo-MANUEL MORALES LINARES

Arafo: Fray Anselmo Núñez Marrero (1883-1911), hermano de San Vicente de Paúl e impulsor de la devoción a la Virgen María Auxiladora

Arafo-casa Núñez     Nuestro biografiado gestionó y logró la adquisición de la imagen de la Virgen María Auxiliadora para el pueblo de Arafo y su instalación en la iglesia parroquial de San Juan Degollado, siendo la primera de tal advocación que se veneró en Canarias. Luego ingresó en la Congregación de los Padres Paúles de Ávila, tras una primera toma de contacto con dicha orden en La Laguna, y al año siguiente se trasladó al Seminario de María Mediadora de Tardajos (Burgos), en el que recibió sus votos solemnes. Pero los rigores climáticos del norte peninsular doblegaron su salud, llevándole al sepulcro cuando contaba tan solo 27 años de edad, de los cuales había permanecido tres como religioso.

     Nació en Arafo el 6 de noviembre de 1883, a las tres de la tarde, siendo hijo póstumo de don Anselmo Núñez Marrero y doña Escolástica Marrero Rodríguez. Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por el cura párroco servidor don Manuel Bretillard y Vega; se le puso por nombre “Anselmo Florencio Antonio” y actuó como madrina doña Francisca García Cabrera, natural de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, y como testigos don Máximo Bello y don Aureliano Hernández, de la misma vecindad…

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Artículo-FRAY ANSELMO NÚÑEZ MARRERO

Arona: Don Antonio García y León (1866-1942), maestro de Valle de San Lorenzo, Vilaflor y Arona, interventor electoral y concejal del Ayuntamiento

Arona-Valle SLorenzo     Es frecuente en las genealogías familiares que se mantenga la tradición y se repita la misma profesión o actividad vocacional en distintas generaciones; así lo hemos comprobado repetidas veces con militares, políticos, abogados y docentes. Este último es el caso del personal al que dedicamos este artículo, pues don Antonio García y León, uno de los primeros maestros nacidos en el término municipal de Arona, tuvo una hija maestra que murió en plena juventud, doña Amparo García y García, casada también con un maestro, y éstos fueron a su vez padres de otras dos maestras, doña Victoria y doña Amparo Alonso García. Los cuatro nacieron en el Valle de San Lorenzo, pero tan solo don Antonio ejerció en su municipio natal, primero en su barrio natal, luego en Vilaflor y, finalmente en el casco del municipio de Arona; además, fue interventor electoral, elector contribuyente, concejal y suplente del primer teniente de alcalde.

     Nuestro biografiado nació en el pago del Valle de San Lorenzo el 2 de septiembre de 1866, a las dos de la madrugada, siendo hijo de don Nicolás García Lemus y doña María de León Sierra. Al día siguiente recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Antonio Abad, de manos del párroco propio don Miguel Rodríguez Guillama; se le puso por nombre “Antonio Agustín Esteban” y actuó como padrino su tío materno, don Agustín de León Sierra…

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Artículo-ANTONIO GARCÍA LEÓN

San Miguel de Abona: Don Martín González (1628-1710), alférez de Milicias y primer oficial sanmiguelero

Aldea Blanca-San Miguel   Aunque toda su vida trabajó como labrador en sus propiedades agrícolas, simultáneamente nuestro biografiado desarrolló su carrera militar, al igual que hicieron otros familiares, que inició como sargento de Milicias para ascender luego al empleo de alférez, en el que permanecería hasta su muerte, siempre en el Regimiento de Abona. Gracias a ello fue, que sepamos, el primer oficial de las Milicias Canarias nacido en el actual municipio de San Miguel de Abona. Dos de sus hijos continuaron la tradición militar y también llegaron a ser oficiales.

     Nació en el actual término de San Miguel de Abona en marzo de 1628, siendo hijo de don Luis Afonso Zamora y doña Isabel de Morales. El 2 de abril inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro de Vilaflor por el beneficiado Br. don Alonso Perera y actuaron como padrinos don Sebastián González y doña María Sebastiana. Era hermano gemelo de doña Marta Díaz (o Luis)…

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Artículo-MARTÍN GONZÁLEZ

La leyenda canaria “La corona de conchas” (Adeje), publicada en 1922 por Sebastián Padrón Acosta

Pelinor    La trama de la leyenda canaria “La corona de conchas”, publicada en 1922 por Sebastián Padrón Acosta, discurre en Adeje en la época guanche y en ella se mezcla la historia con la fantasía, pero todo envuelto en el primitivo encanto de una raza recordada de forma bucólica por su nobleza. El autor utiliza los nombres más conocidos de los menceyes del citado bando (lo que no quiere decir que fuesen reales), siguiendo un hilo conductor con varios acontecimientos históricos, como el asiento en Adeje de la corte única de Tenerife; el traspaso de poderes del mencey guanche Albitocazpeyel (Atbitocazpe) a su hijo Pelinor (personaje central de la narración), simbolizados en la “corona de conchas”; el final de la conquista, con la sumisión del mencey Pelinor al adelantado Fernández de Lugo, a quien entrega el símbolo de su mando, que sería llevado a España; y la muerte de dicho mencey en Berbería, lejos de su tierra. A lo largo de la narración se emplean palabras de la lengua aborigen, como “guanche”, “mencey” y “tagoror”; se menciona en un par de ocasiones la principal actividad a la que se dedicaba aquella raza, el pastoreo; y se destaca la presencia de animales domésticos, como el perro, o el uso de animales domesticados, como el halcón. Son frecuentes las imágenes de la naturaleza, como la montaña, la brisa, la caricia solar y las olas del mar. A las figuras emblemáticas de los guanches se unen personajes atemporales, como el salteador de caminos, ladrón y chantajista, y sentimientos tan vigentes como la tristeza, la ambición, la ansiedad, la alegría jubilosa y la nostalgia.

     El autor, don Sebastián Padrón Acosta, nació en Puerto de la Cruz en 1900 y fue sacerdote, capellán, coadjutor y profesor de Latín. Pero, sobre todo, a lo largo de su vida mostró una gran vocación por los temas literarios, para los que tuvo una dedicación casi absoluta, como investigador y autor, poniendo mucho empeño y amor en dicho trabajo. Colaboró con poemas, cuentos y artículos de temática variada en numerosos diarios y revistas de las islas. Fue autor de un elevado número de estudios biográficos y monografías sobre escritores insulares, así como de diversas recopilaciones antológicas; gracias a él se divulgó la obra de muchos poetas y escritores canarios de la época de la Guerra Civil y de la posguerra inmediata, siendo considerado como el principal mentor y consejero de esa generación. También escribió sobre pintores canarios y sobre aspectos diversos de la historia insular. Su máxima producción se concentró en los últimos doce años de su vida, los años de su madurez. En todos sus trabajos dio muestras de su honestidad investigadora y de su gran erudición. Falleció en Santa Cruz de Tenerife en 1953, cuando aún no había cumplido los 53 años de edad. Las dos ciudades en las que transcurrió la mayor parte de su vida dieron su nombre a sendas calles. Fue, en suma, una de las figuras más destacadas de las letras canarias en la primera mitad del siglo XX…

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Candelaria: Don Juan Antonio Lanzarán González (1804-1883), singular sacerdote, dominico exclaustrado, maestro, capellán del cementerio de Santa Cruz, inventor y padre de familia

Candelaria-Convento-Bannerman (1922)     En todas las épocas han existido religiosos atípicos que han gozado de notable popularidad, ya fuese por estar profundamente vinculados a otras actividades (políticas, literarias, docentes, militares, etc.), como por sus problemas sentimentales y familiares. Este fue el caso de don Juan Antonio Lanzarán González, destacado sacerdote dominico que profesó en el convento de Candelaria y luego estuvo destinado en el de La Laguna, donde ejerció como maestro de la escuela de niños, y del que pasó al de Las Palmas de Gran Canaria. Tras la exclaustración fue destinado a la Villa de Santiago y luego a Santa Cruz de Tenerife, donde ya permanecería el resto de su vida. En la capital de la isla fundó familia y tuvo varios hijos que nunca ocultó, actitud que le costó severas sanciones y su automarginación del clero tinerfeño del siglo XIX, pero supo ser consecuente con sus ideas hasta el final de sus días. Por dicho motivo solo recibió las licencias de celebrar, aunque pudo ejercer con licencia de los beneficiados en las iglesias de Santa Cruz y fue nombrado capellán del cementerio de San Rafael y San Roque. Con motivo de la epidemia de fiebre amarilla que azotó dicha capital desarrolló una destacada labor humanitaria, que mereció la Cruz de tercera clase de la Orden Civil de Beneficencia. Además, se ganó el aprecio de la sociedad tinerfeña por su cultura e inteligencia, que demostró con varias ideas e inventos muy adelantados para su época, tanto en la faceta musical como en el movimiento continuo, tan de moda por entonces.

     Nació en Candelaria el 16 de febrero de 1804, siendo hijo de don Antonio Lanzarán Capitán, natural de la ciudad de Andújar en Jaén, y de doña Jacinta Gerónima González Alonso, que lo era de la citada localidad tinerfeña. Tres días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por don Agustín Tomás de Torres, párroco propio de la misma; se le puso por nombre “Juan Antonio” y actuó como padrino don Juan Agustín Otazo…

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Fasnia: Don Bonifacio Manuel Díaz y Díaz (1914-1998), empleado de la Oficina de Aguas, 2º teniente de alcalde, juez de paz y promotor de pistas, canales y de la balsa de Chifira

Bonifacio Díaz Díaz      Este artículo está dedicado a un hombre inquieto, que promovió en el municipio de Fasnia numerosas obras de mejora. Como casi toda su generación participó en la Guerra Civil, en la que resultó herido. De Regreso a Fasnia fue empleado de la Oficina de Aguas, concejal y 2º teniente de alcalde de su Ayuntamiento y juez de paz de la localidad, además de formar parte de la comisión de deslindes municipales. Pero, sobre todo, don Bonifacio es recordado como promotor de la construcción de pistas, caminos y canales, que el mismo trazaba, y en especial de la balsa de Chifira, como presidente fundador de la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) de Fasnia, que ha permitido extender el regadío a una amplia zona del municipio. Como reconocimiento a su labor, en 2011 se dio su nombre a dicha instalación.

     Nuestro biografiado nació en Fasnia el 13 de mayo de 1914, a las seis de la tarde, siendo hijo de don Juan Antonio Díaz Cruz y doña María del Carmen Díaz González. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Joaquín por el cura párroco don Luis Navarro Nóbrega; se le puso por nombre “Bonifacio Manuel” y actuaron como padrinos-testigos don Juan Cruz Marrero y doña Antonia Díaz y Díaz, solteros…

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Artículo-BONIFACIO DÍAZ DÍAZ

La Imprenta de don Manuel Granizo Casares, la primera existente en el municipio de Güímar y en todo el Sur de Tenerife (1940-1983)

Manuel Granizo Casares    La primera imprenta que existió en Güímar fue fundada por el impresor granadino Manuel Granizo Casares y se mantuvo en esta ciudad durante 43 años, de 1940 a 1983. El taller contaba con una máquina impresora de pedal, comprada en Olvera (Cádiz), pero no poseía guillotina, sólo una perforadora. La mayor parte de los trabajos se circunscribieron al ámbito agrícola, pues confeccionaba sobre todo etiquetas para las cajas de tomates, así como diferentes encargos, tanto de Güímar como de los otros municipios del Valle, Arafo y Candelaria. No obstante, no dudó en realizar todo tipo de trabajos de impresión, como los requeridos para la vida social (tarjetas de boda –incluida la de su hija-, invitaciones, recordatorios, etc.), impresos oficiales del Ayuntamiento, programas de actos, facturas, etc. También fue la primera que funcionó en todo el Sur de Tenerife.

     El impresor don Manuel Granizo Casares nació en Granada el 18 de noviembre de 1903, siendo hijo de don Manuel Granizo Pérez, natural de dicha ciudad, y doña Celestina Casares Martínez, que lo era de Madrid. El 31 de enero de 1940, a los 36 años de edad, contrajo matrimonio en la parroquia de San Pedro Apóstol de la entonces Villa de Güímar con Silvina Luis-Moleiro Alonso, de 26 años, natural de Icod de los Vinos. Falleció en Santa Cruz de Tenerife el 18 de agosto de 1989, a los 85 años de edad, y al día siguiente recibió sepultura en el cementerio de Santa Lastenia de dicha capital…

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Vilaflor de Chasna: Don Agustín González Feo (1788-1864), teniente coronel graduado de Milicias, comandante de Infantería, comandante de armas de Arrecife y gobernador militar de Lanzarote

Hoja-Agustín González-2    Descendiente de una saga de ilustres militares chasneros, don Agustín González Feo supo mantener en alto el orgullo familiar. Superó a base de tesón y amor a la profesión la tara física que suponía la falta de un brazo, así como las dificultades iniciales de su carrera por enemistades personales con el jefe del Regimiento de Abona. Pudo así ascender desde cadete hasta capitán de Milicias con sobregrado de teniente coronel. Destinado al Batallón de Lanzarote, ostentó en éste los cargos de depositario, encargado de la oficina del Detall y sargento mayor; luego ascendió a 2º comandante y, finalmente, a primer comandante jefe del mencionado Batallón. Además, fue comandante de armas del Puerto de Arrecife y gobernador militar de Lanzarote. En esta isla fue nombrado apoderado de la Marquesa de Quinta Roja, doña María de Candelaria de Ponte, así como administrador de los bienes del coronel don Cristóbal Manrique de Lara y Cabrera. Llegó a ser un rico propietario y una de las personas de mayor prestigio de la Villa de Teguise, en la que actuó como secretario escrutador en elecciones, y de Arrecife, donde colaboró en varias suscripciones abiertas para realizar obras benéficas y sociales.

     Nació en el pueblo de Vilaflor el 23 de febrero de 1788, siendo hijo de don Agustín González Bethencourt y Acevedo y doña María de los Dolores Feo y Acosta. El 1 de marzo inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de dicha localidad por don Agustín Lorenzo Viera y Torres, beneficiado propio de la misma; se le puso por nombre “Agustín Antonio” y actuó como padrino el teniente capitán don José Hernández Montesino, natural de la Villa de Adeje…

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Artículo-AGUSTÍN GONZÁLEZ FEO

Guía de Isora: Sor Josefa del Santísimo Sacramento González (1856-1925), abadesa del Monasterio de Santa Clara de La Laguna durante 20 años

OLYMPUS DIGITAL CAMERA     El municipio de Guía de Isora destaca en el Sur de Tenerife por el número de religiosas que ha dado a lo largo de su historia, muchas de las cuales profesaron en el Monasterio de Santa Clara de La Laguna, el más antiguo fundado en Canarias para monjas. Entre ellas destaca Sor Josefa del Santísimo Sacramento González y González, pues fue elegida abadesa en tres períodos diferentes, permaneciendo en dicho cargo un total de 20 años, de los 53 que vivió en dicho convento, hasta su muerte. Gracias a una interesante entrevista periodística realizada a una de sus religiosas, conocemos la vida de dicha comunidad religiosa bajo el mandato de nuestra biografiada.

     Sor Josefa nació en Guía de Isora el 1 de mayo de 1856, siendo hija de don José González y Hernández-Jiménez y doña María González y González. El 11 de ese mismo mes recibió las aguas bautismales en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Luz, de manos del párroco don Juan Espinosa y Salas; se le puso por nombre “Josefa Inocente María de los Dolores” y actuó como madrina doña Úrsula García…

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Artículo-SOR JOSEFA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO