Acontecimientos curiosos: Fasnia se queda sin Ayuntamiento (1874-1875) y Arico pretende su anexión

     En el presente artículo queremos dar a conocer un acontecimiento de especial relevancia en la historia del Sureste de Tenerife, las graves dificultades económicas y políticas que atravesó el municipio de Fasnia en el último tercio del siglo XIX, que lo llevó a quedarse sin Ayuntamiento al final de la I República, permaneciendo en dicha situación durante un corto período, de 1874 a 1875. Por ello, quedó totalmente paralizada la actividad pública de la localidad, salvo la del Juzgado municipal, que fue la única institución que se mantuvo de forma ininterrumpida. Aprovechando dicha circunstancia, el vecino Ayuntamiento de Arico pretendió la anexión del término de Fasnia, como había estado en el pasado, lo que motivó un expediente sustanciado ante el gobernador civil de la provincia, quien nombró al alcalde de Güímar como juez comisionado para el mismo. Finalmente, el Ayuntamiento fue constituido de nuevo por designación del juez municipal, cumpliendo el mandato de la máxima autoridad civil de la provincia.

      El derrocamiento de Isabel II en 1868 y la instauración de un gobierno provisional presidido por el general Serrano parece que estimuló la vida política de Fasnia, respirándose en el ambiente una notable conflictividad, por lo que la confección de las candidaturas y los procesos electorales revestían especial importancia…

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La Hermandad del Santísimo Sacramento, pionera en la historia religiosa de Güímar

       Aunque desgraciadamente han desaparecido casi todos los libros de actas, cuentas y hermanos de la Hermandad del Santísimo Sacramento o del Señor de la Parroquia de San Pedro Apóstol de Güímar, en sus tres primeros siglos de existencia, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que es el primer colectivo vinculado a la misma y uno de los más antiguos del municipio, pues ya se acerca a cuatro siglos de historia ininterrumpida.

     Por Real Cédula de 5 de diciembre de 1533 se creó el “Medio Beneficio curado perpetuo de Güímar”, segregado del Beneficio de San Cristóbal de La Laguna, una nueva jurisdicción parroquial que abarcaba los actuales términos de Candelaria, Arafo, Güímar y Fasnia. Dicha parroquia comenzó a regir en 1539 e inicialmente se pretendió establecer en la iglesia o santuario de la Virgen de Candelaria, que regentaban los frailes dominicos, lo que originó fuertes desavenencias y choques entre el clero regular y el secular, que se prolongaron durante cuatro años. Para cortar de raíz la polémica, el 25 de mayo de 1543 se suscribió un convenio perpetuo entre los dominicos y el obispo de Canarias, en virtud del cual el convento cedía la Cueva de San Blas para instalar en ella la parroquia comarcal, donde tuvo su sede desde entonces. En 1580 dicha parroquia pasó a la nueva iglesia de Santa Ana, construida por el vecindario también en Candelaria.

         Medio siglo después, el 24 de abril de 1630, el obispo de Canarias don Cristóbal de la Cámara y Murga concedió licencia para poner en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar la pila bautismal y el Santísimo Sacramento, por lo que pasó a ella la parroquia comarcal. En ese mismo año, el obispo ordenó que se estableciese en ella la Hermandad del Santísimo Sacramento, con una Cofradía en su seno, del mismo modo que existía en todas las parroquias del Obispado, cuyo objeto debía ser el culto del Señor Sacramentado en todas las funciones en que se pusiese de manifiesto en la Parroquia. Según se señala en la Estadística de las Islas Canarias (1793-1806), de Francisco Escolar y Serrano, la Cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Pedro Apóstol fue “fundada en 1630 con 100 reales vellón de tributos agregados a la fábrica parroquial”. Esa fecha de fundación también fue confirmada en un informe del beneficiado servidor don Antonio Rodríguez Torres, fechado hacia 1820, al indicar que la Hermandad del Santísimo había sido fundada y aprobada por el obispo en 1630…

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El escudo municipal de la Villa de Candelaria: su tramitación y concesión

       Mientras se tramitaba la solicitud del título de “Siempre abnegada y piadosa Villa”, el Ayuntamiento de Candelaria inició en 1956 otro expediente para que se le autorizase la creación de un escudo heráldico municipal, el cual después de una larga tramitación se vino a conceder por acuerdo del Consejo de Ministros y decreto del jefe del Estado dado en Madrid a 10 de enero de 1958, como veremos en el presente trabajo. Por ello, en el mes de enero de 2008, se conmemoró en Candelaria el 50 aniversario de la aprobación de su escudo municipal.

     El artífice de ambos logros fue el alcalde Andrés Tejera Reyes, que nació en Candelaria el 18 de diciembre de 1906, siendo hijo de Pedro Tejera Marrero y de Antonia Reyes Fariña. Perteneciente al reemplazo de 1927, prestó sus servicios como soldado en el Regimiento de Ingenieros de Tenerife. Una vez licenciado, fue nombrado recaudador de este Ayuntamiento, plaza que ocupó durante casi tres años (de 1936 a 1939); por entonces fue movilizado con motivo de la Guerra Civil en el mismo Regimiento de Ingenieros, en el que alcanzó el empleo de cabo. Posteriormente, en 1941 fue presidente de la Comisión de festejos de Santa Ana y luego accedió a la Alcaldía de este municipio, que desempeñó durante ocho años (de 1953 a 1961). Andrés Tejera falleció en la Clínica la Colina de Santa Cruz de Tenerife el 10 de octubre de 1994, cuando contaba casi 88 años de edad. Le sobrevivió su esposa María Luisa González Sabina. Y desde el año 2000 lleva su nombre una calle de esta Villa Mariana, muy cercana a este Ayuntamiento, en la que actualmente vivo…

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La parroquia de “Nuestra Señora de Agache y San Carlos Borromeo” de El Tablado y todo el litoral de Agache (Güímar)

      A comienzos de los años cincuenta del pasado siglo comenzó el desarrollo del caserío costero de El Tablado, como lugar de veraneo de los vecinos de El Escobonal. Y hacia 1954, por iniciativa del cura párroco de El Escobonal don Octavio Hernández García, se celebró la primera Fiesta de El Tablado y de todo el extenso litoral de Agache. Con este motivo se trasladó a este caserío, a través de la antigua pista de tierra, una pequeña imagen de la Virgen que se guardaba en la sacristía de la iglesia de San José de El Escobonal. La primera misa se ofició en la terraza de la casa de doña Luisa Yanes y, una vez acabados los festejos, la citada imagen regresó en procesión a su templo parroquial. Desde esa época ya se pensaba adquirir una Virgen del Carmen para dejarla como patrona de dicho lugar.

        Por entonces, don Carlos Reyes González de Mesa y su esposa doña Elisa Fuentes Cullen, vecinos de Santa Cruz de Tenerife y propietarios de extensas tierras en Las Lajas, Cano y El Tablado, donaron unos terrenos en este último lugar para que se construyese una plaza y una ermita. Gracias a ello, poco después se acondicionó la actual plaza y se levantó una pequeña ermita, también por iniciativa del mencionado cura párroco de El Escobonal don Octavio Hernández…

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La tramitación y concesión a Candelaria del título de “Siempre abnegada y piadosa Villa” (1954-1957)

En el año 2007 se conmemoró en Candelaria el 50 aniversario de la concesión del título de “Siempre abnegada y piadosa villa” y al año siguiente, en 2008, se celebró el mismo aniversario de la concesión del escudo municipal. Con ambos motivos, impartimos una conferencia en el Ayuntamiento de Candelaria, con el deseo de que no pasasen desapercibidas las Bodas de Oro de eventos tan significativos.

Según el Nomenclátor editado periódicamente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para la confección del censo de población, los núcleos o entidades de población ostentan distintas categorías, asignadas tradicionalmente en función de sus características geográficas, demográficas e históricas. Las principales de éstas son las siguientes, de menor a mayor: caserío, aldea, lugar, villa y ciudad.

Dedicamos el presente artículo a recordar la dilatada tramitación que siguió el Ayuntamiento de Candelaria para conseguir el título de Villa, que aún ostenta con orgullo este amplio municipio sureño, a pesar de que desde entonces ha experimentado un continuo crecimiento demográfico, económico y social.

A mediados del siglo XX, el Ayuntamiento de Candelaria remitió al Instituto de Estudios de Administración Local y al Gobierno Civil unos antecedentes históricos de la localidad para que se mejorase su catalogación ente los núcleos de población de la isla, pues hasta entonces se la consideraba como un mero “Lugar”; pero se le contestó negativamente en lo relacionado con la heráldica y tratamiento del Ayuntamiento, dado que los cambios de categoría de las poblaciones tenían como condición previa la autorización y reconocimiento del Ministerio de la Gobernación. Por ello, el 4 de mayo de 1954 el alcalde de Candelaria don Andrés Tejera Reyes elevó al Ayuntamiento una larga moción, con el fin de iniciar un expediente en tal sentido…

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La antigua ermita de Nuestra Señora del Carmen de La Zarza (Fasnia), en el centenario de su bendición

      Durante muchos años, el único símbolo religioso que había en La Zarza era un antiguo Calvario, localizado en la parte superior de este barrio y en el camino que sube al monte, el cual dio nombre a la calle de acceso. Se trata de un Calvario pequeño y sencillo, con muros blancos de mampostería, sin portalón ni decoración alguna, en los que están abiertos unos pequeños nichos, hoy vacíos, que ponen de manifiesto que en el pasado se expusieron en ellos algunas imágenes. Fue construido probablemente a finales del siglo XVIII para servir de límite y descanso al Vía Crucis de Semana Santa, tras la creación de la parroquia de San Joaquín en 1796, que tuvo su primera sede en la iglesia vieja, situada precisamente en la jurisdicción de La Zarza, pero en un paraje solitario y muy alejado de este pueblo en dirección a la costa, que está en ruinas desde comienzos del siglo XIX. Así se llegó a la primera década del siglo XX, en la que a pesar de que La Zarza era el núcleo de población más habitado de todo el término municipal, en su seno no existía ningún templo ni se veneraba ninguna imagen.

      Extrañado de que un núcleo tan importante como La Zarza no tuviese una ermita en la que cumplir con los deberes religiosos y, por lo tanto, no se diese culto a imagen alguna, un funcionario santacrucero, don Florentín Tapia e Izquierdo, prometió a su amigo don Juan Fumero que donaría una imagen de Ntra. Sra. del Carmen a esta localidad, pero siempre que los vecinos construyesen una ermita en la que se la pudiese venerar y rendir culto católico. Una vez aceptado este compromiso, en julio de 1907 llegó a La Zarza la esperada imagen, enviada por su donante, y se celebró la primera festividad religiosa en su honor. Al año siguiente los vecinos de La Zarza iniciaron la recaudación de fondos y en 1909, con su propia mano de obra, comenzaron la construcción de la ermita sobre una era anexa al antiguo Calvario de la localidad. Tres años después de iniciadas las obras, en 1912 (hace justo un siglo), concluyó la construcción de la pequeña ermita de La Zarza, por lo que se supone que en ese mismo año fue bendecida y abierta al culto…

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Apuntes para la historia de Lomo de Mena (Comarca de Agache, Güímar)

      En este trabajo sólo trato de resumir los principales aspectos históricos del pueblo de Lomo de Mena, en la comarca de Agache (Güímar), para así acercar al gran público la realidad de un lugar poco conocido de la geografía insular. También debe servir de estímulo a los vecinos de toda la comarca, para que conozcan mejor su tierra y puedan emprender en estrecha unión el mañana de esta tierra, pues todos los núcleos de población que la componen han compartido su historia hasta el presente, su realidad actual es común y su futuro necesariamente debe ser paralelo.

        Además, pretendo dar a conocer los personajes más destacados que han nacido en esta localidad, algunos incluso de talla nacional, como el director-concertador de orquesta Agustín Ángel García Díaz, prematuramente desaparecido en un accidente de aviación.

        El actual pueblo de Lomo de Mena es una suma de diversas entidades de población, que a lo largo del tiempo se han segregado y se han vuelto a fundir en un solo núcleo…

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El siglo XIX en Güímar. Historia y personajes

     En distintos artículos de este blog iremos haciendo un recorrido por el devenir histórico del municipio de Güímar, haciendo justicia a sus hijos más destacados. En este trabajo nos centraremos en el siglo XIX, rico en acontecimientos y personajes, como tendremos ocasión de comprobar a continuación.

    A lo largo de dicha centuria, Güímar se dotó, entre otros servicios, de farmacia, médico, teléfono, administración de Correos y lavaderos públicos. También se fundó la primera banda de música y varias sociedades. Asimismo, afloraron las primeras galerías de agua del municipio y se construyó la Carretera General del Sur, con lo que se aceleró el desarrollo de este pueblo. Pero el desfase de servicios e inversiones entre el Valle y Agache motivó un primer intento de segregación de este sector del municipio, que a punto estuvo de lograr su independencia.

     En cuanto a personajes, en el siglo que nos ocupa nacieron algunos de los güimareros más ilustres de todos los tiempos, como el general don Waldo Gutiérrez Marrero, el obispo don Domingo Pérez Cáceres, el abogado y político don Tomás Cruz García, y el filólogo y catedrático don Juan Álvarez Delgado, entre otros muchos…

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Los alcaldes de barrio de El Escobonal (Güímar), nombrados entre 1894 y 1936

      A lo largo del siglo XIX fueron nombrados por el Ayuntamiento de Güímar numerosos alcaldes pedáneos para El Escobonal, en la mayoría de los casos con un radio de actuación que abarcaba toda la comarca de Agache. Pero en el presente trabajo nos vamos a centrar en los alcaldes de barrio nombrados entre 1894 y 1936, que ya ejercían por separado en los distintos núcleos de población de Agache (El Escobonal, Lomo de Mena, La Medida y Pájara), aunque a veces simultaneaban dos de ellos, pero limitándonos exclusivamente a los nombrados para la mayor de dichas entidades, El Escobonal. Estos cargos, que eran desempeñados por personas que no formaban parte de la corporación municipal, fueron suprimidos en 1936, con el golpe de estado que inició la Guerra Civil y la posterior Dictadura del general Franco. Años más tarde, a partir de 1949, asumieron competencias semejantes algunos concejales de la comarca, nombrados delegados de barrio.

      Los alcaldes de barrio de Agache que conocemos, de los que ejercieron en el período comprendido entre 1894 y 1936, fueron 25 hombres, 9 de El Escobonal y 16 de los otros pagos de la comarca, de los que sólo tres repitieron en el cargo (uno de ellos en tres ocasiones). Si nos centramos en las autoridades locales que ejercieron en el pago de El Escobonal, de los nueve alcaldes de barrio que tuvo este pueblo en los 42 años que estudiamos, sólo dos repitieron en el cargo (D. José Tejera García y D. Francisco Díaz Yanes). Salvo uno (D. Isaac Martínez), todos nacieron o eran oriundos de Agache y trabajaron como labradores, aunque uno de éstos compatibilizó dicha profesión con la de guarda celador de montes (D. Felipe García Torres) y otro con la de empresario-comerciante (D. José Campos Yanes). El récord en la alcaldía lo ostentó D. Francisco Díaz Yanes, con 16 años en dos etapas, mientras que en el lado opuesto D. Isaac Martínez sólo permaneció dos meses en el cargo…

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I Centenario de la devoción a la Virgen María Auxiliadora en la Villa de Arafo (1907-2007)

 Por iniciativa de dos devotos araferos, don Anselmo Núñez Marrero (que más tarde ingresó en la Congregación fundada por San Vicente de Paúl) y su amigo don José Rodríguez Arvelo, secundados por el alcalde don Tomás de Mesa Pérez y el cura párroco don Hildebrando Reboso Ayala, se llevó a cabo una suscripción popular con el fin de adquirir una imagen de la Virgen María Auxiliadora para la parroquia de Arafo, que solicitaron por carta a Turín a don Miguel Rúa, por entonces superior mayor de la Congregación Salesiana y sucesor de San Juan Bosco. Éste dio órdenes a las Escuelas Profesionales de Sarriá en Barcelona, para que de sus talleres se enviase una talla de la Virgen a los solicitantes, tal como así se hizo.

La bellísima imagen de la Auxiliadora llegó a la Villa de Arafo en 1907, siendo recibida con entusiasmo por el pueblo y bendecida solemnemente el 27 de agosto por el cura párroco don Hildebrando Reboso, en el transcurso de las Fiestas Patronales de dicho año, actuando como padrinos el citado alcalde don Tomás de Mesa y su esposa doña Eloísa Ferrera; en dicho acto destacó la intervención del Padre Martel, de la Congregación Misionera, en su última actuación en Tenerife.

Desde entonces, en Arafo se venera con fe a María Auxiliadora, pues no en vano ésta fue la primera localidad canaria que acogió tal advocación de la Virgen. Los araferos acogieron con cariño a esta imagen, que se colocó inicialmente en uno de los altares laterales del templo parroquial. Tras su adquisición, el citado Anselmo Núñez le quiso construir una capilla en la Cruz del Llano, pero no llegó a hacerse realidad. No obstante, el párroco Reboso Ayala dedicó su larga vida a inculcar el amor por esta Virgen, que dejó como herencia a su sucesor, don Vicente Jorge Dorta, quien también regentó durante 53 años la Parroquia de San Juan Degollado…

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