Fasnia: Don Rafael Muñoz del Campo (1910-2001), maestro nacional premiado en La Zarza y Santa Cruz de Tenerife, caballero de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, promotor de la construcción iglesia de Ntra. Sra. del Carmen La Zarza y de la adquisición de la imagen de la Virgen María Auxiliadora

Natural de Sevilla, tras estudiar en los Salesianos y obtener el título de Maestro de Primera Enseñanza, nuestro biografiado ejerció como interino en dos localidades de su provincia natal. Luego obtuvo en propiedad la escuela de niños de La Zarza (Fasnia), a cuyo frente estuvo durante 25 años (1935-1960) y donde desarrolló una brillante labor docente, que volcó en dos generaciones de alumnos, obteniendo numerosos premios y votos de gracia, así como el ingreso en la Orden Civil de Alfonso X el Sabio. Durante ese tiempo también destacó como dirigente vecinal, pues fue uno de los principales promotores de la construcción de su iglesia parroquial, actuando como secretario de la Comisión creada a tal fin, y, además, promovió la adquisición de la imagen de la Virgen María Auxiliadora a la parroquia de La Zarza, cuya llegada constituyó uno de los actos más impresionantes que se han vivido en dicho pueblo, siendo padrino tanto de dicho templo como de la imagen, junto a su esposa. Además, fue nombrado presidente de la Mutualidad Escolar “José Ibáñez Martín” de las escuelas de niños de La Zarza, vocal del Patronato para la Protección y Fomento de las Bellas Artes “Amigos del Arte de Fasnia”, presidente del Coto Escolar de Previsión “Perseverancia”, secretario de la Junta de la Biblioteca Municipal y bibliotecario electo de Fasnia. Luego se trasladó a Santa Cruz de Tenerife, donde ejerció el magisterio otros 20 años, hasta su jubilación. Durante su estancia en La Zarza había contraído matrimonio con doña Josefina Fumero Tejera, natural y vecina de dicho pueblo, con quien tuvo sucesión.

Nació en Sevilla el 13 de agosto de 1910, en el seno de una familia modesta pero sin grandes necesidades. Fue el menor de cinco hermanos, siendo los tres mayores varones, por lo que la cuarta era la única chica. Pero su padre, que era visitador médico, murió pronto, por lo que su madre alquiló una habitación al sacerdote don José Becerra y, a duras penas, logró sacar adelante a sus hijos…

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Fasnia: Don Adrián Marrero Coello (1842-1879), agricultor, soldado condecorado y sustituto de Milicias y guardia provincial de 1ª clase, fallecido en plena juventud

Dedicado desde su adolescencia a la agricultura, nuestro biografiado fue alistado en las Milicias Canarias con su reemplazo, como soldado de la Sección Ligera Provincial de Abona, pero enseguida fue movilizado para prestar sus servicios en el Batallón Ligero Provisional de Canarias, de guarnición en Santa Cruz de Tenerife, situación en la que fue condecorado con la Cruz de Plata del Mérito Militar sencilla. Tras obtener la licencia absoluta por cumplido, volvió a ingresar en las Milicias como soldado sustituto del Batallón Ligero Provincial de La Laguna, aunque continuó movilizado en la guarnición de Santa Cruz de Tenerife, donde contrajo matrimonio en dos ocasiones, tras enviudar. Por entonces solicitó y obtuvo su ingreso en la compañía de Guardias Provinciales, de nueva creación, que asumía en Canarias el mismo papel que la Guardia Civil en la Península, y en ella prestó sus servicios durante más de dos años y medio como guardia provincial de 2ª y 1ª clase, en los Puestos de Las Palmas y Guía de Gran Canaria. En ese último le sorprendió la muerte en plena juventud, aún en servicio activo.

Nació en la aldea de Sabina Alta (Fasnia) el 8 de septiembre de 1842, siendo hijo de don Hilario Marrero Ramos y doña Isabel Patricia Coello Marrero. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Joaquín de Fasnia por el cura párroco propietario don José García Sosa; se le puso por nombre “Adrián José” y actuó como madrina doña Catalina Coello, de la misma vecindad…

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Fasnia: Don Bartolomé Delgado Llarena (1705-1765), teniente capitán de Milicias de origen guanche

     Miembro de una de las familias de origen guanche más ilustres del Sur de Tenerife, descendiente del mencey de Adeje, don Bartolomé Delgado Llarena gozó de una posición económica desahogada, como propietario agrícola y ganadero. Asimismo, como muchos de sus antepasados y parientes, siguió la carrera militar, en la que obtuvo los empleos de alférez y teniente capitán, con probabilidad en el Regimiento Provincial de Güímar. Contrajo tres matrimonios sucesivos con mujeres de destacadas familias de militares, el primero en Arico, el segundo en Candelaria y el tercero en Granadilla, pero no consta que tuviese sucesión de ninguno de ellos.

     Nació en el pago de Fasnia el 1 de mayo de 1705, siendo hijo del alférez don Juan Delgado de Llarena y doña Ana González, naturales de Adeje. El 21 de ese mismo mes fue bautizado con “oleo y chrisma” en la iglesia de San Pedro Apóstol del pueblo de Güímar, del que dicho pago dependía por entonces, por el Br. don Bartolomé Pérez Sutil, “Beneficiado de dicha parroquial y de la de Sra. Sta. Ana del lugar de Candelaria”; se le puso por nombre “Bartolomé” y fueron sus padrinos don José Delgado de Llarena y doña María Delgado de la Trinidad…

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El naufragio del vapor transatlántico español “Valbanera” en la costa de Cuba (1919) y su repercusión en el Sur de Tenerife

     El pasado año, concretamente el 10 de septiembre de 2019, se conmemoró el primer centenario de la mayor tragedia naval española en tiempo de paz, el naufragio del vapor transatlántico “Valbanera”, que partiendo de Barcelona recogió 569 pasajeros en Canarias, quienes emigraban a Cuba en busca de mejor fortuna; pero muchos de ellos encontraron la muerte en esa travesía, sin haber llegado a su destino. El hundimiento de dicho buque con motivo de un huracán acabó con la vida de 488 personas, de las cuales al menos 408 eran canarias, por lo que fue conocido como el “Titanic de los pobres”, el “Titanic canario” o el “Titanic de la emigración canaria”. En este artículo nos ocupamos de ese triste suceso, de repercusión internacional, recordando a los pasajeros del Sur de Tenerife que viajaban en él. Curiosamente, en su viaje anterior el mismo barco sufrió una grave epidemia de gripe en la travesía de Cuba a Canarias, en la que murieron unos 30 pasajeros, además de otros que fallecieron después de desembarcar en Las Palmas de Gran Canaria. Sin duda es una de las historias más dramáticas de la emigración canaria, una constante que ha marcado la historia de este archipiélago.

     El vapor “Valbanera” era un gran buque correo transatlántico español, propiedad de la compañía de navegación “Pinillos”. Fue construido en Glasgow, en Escocia, y entregado a dicha naviera en noviembre de 1906, siendo bautizado como “Valbanera” en honor a la Virgen de Valvanera, de La Rioja, aunque por algún error se modificó el nombre cambiando la segunda v por una b. Sus características generales eran: 121,9 m de eslora; 14,6 m de manga; 6,5 m de puntal; 7,6 m de calado; propulsión por alternativa de triple expansión, con dos hélices; velocidad de 12 nudos; y capacidad para 1.200 pasajeros, repartidos en 4 clases o categorías. Fue asignado por la Naviera Pinillos a la línea entre los puertos mediterráneos españoles y los atlánticos de Canarias, a Puerto Rico, Cuba y los puertos norteamericanos del Golfo de México. También navegó en la ruta entre España, Brasil y Argentina…

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Fasnia: Doña Isabel Santana Díaz (1915-1997), maestra interina de El Frontón, La Laguna, Tajuya y Guía de Isora, y propietaria de La Sabinita y Guarimiar

     Tras obtener el título de Maestra en la Escuela Normal de La Laguna, nuestra biografiada ejerció como interina en las escuelas de El Frontón (San Miguel de Abona), La Laguna, Tajuya (El Paso) y Guía de Isora; luego fue destinada con el mismo carácter a la escuela unitaria de Guarimiar (Alajeró), pero no tomó posesión. Entre 1936 y 1937 asistió a los cursillos de formación del Magisterio; y en 1939 y 1940 prestó el servicio social en la Delegación Local de Auxilio Social de Santa Cruz de Tenerife. Después de contraer matrimonio con el médico don Rafael Madrid López, se reintegró al Magisterio, al superar las oposiciones restringidas como cursillista de 1936, siendo destinada como propietaria provisional a la escuela de La Sabinita (Arico), de donde pasó como propietaria definitiva a la de Guarimiar (Alajeró), en la que solicitó y obtuvo la excedencia. Contrajo matrimonio con el médico don Rafael Madrid López.

     Nació en El Rincón de Fasnia el 20 de marzo de 1915, a las diez de la noche, siendo hija de don Manuel Santana, natural de Santa Cruz de Tenerife, y doña María Cleofé Díaz, que lo era del mencionado pueblo sureño. El 31 del mismo mes fue bautizada en la iglesia de San Joaquín por el cura párroco don Luis Navarro Nóbrega; se le puso por nombre “Isabel Eufemia” y actuó como padrino don Gregorio López, natural de Las Palmas, y su esposa doña Isabel Rivero, que lo era de Santa Cruz…

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Los graves efectos del aluvión de 1826 en el municipio de Güímar y en los pueblos vecinos de Arafo y Fasnia

     Mucho se ha escrito sobre el célebre aluvión, huracán, tormenta o temporal de 1826, la catástrofe natural de ese tipo más grave de las registradas en la historia de Tenerife, pero aún quedan muchos datos por conocer del mismo. Los días 7 y 8 de noviembre de dicho año, hace casi dos siglos (exactamente 193 años), acometió a las islas, y con especial crudeza a Tenerife, uno de esos temporales de viento y lluvias torrenciales que en periodos más o menos largos suelen visitarla y que, por desgracia, siempre dejan una honda huella de su marcha destructora. Pero si de todos los ocurridos habían quedado recuerdos imperecederos, del que nos ocupa ha perdurado su memoria aterradora, viva y fresca, hasta la actualidad, pues tal fue la magnitud de sus estragos, humanos y materiales, que se considera el mayor de los ocurridos después de la Conquista. De lo ocurrido en Candelaria ya nos ocupamos en otro artículo de este mismo blog, por lo que en esta ocasión nos vamos a centrar en lo ocurrido con motivo de esa catástrofe en Güímar, Arafo y Fasnia.

     En el término de Güímar el número de víctimas mortales se elevó a siete, cinco de ellas sorprendidas en las Dehesas de Agache (de las que tres fueron llevadas por las aguas torrenciales que discurrieron por el barranco de Herques) y las dos restantes arrastradas con sus casas en el barrio de La Hoya de Güímar. En cuanto al resto de los daños, debemos destacar los 103 animales que sucumbieron con motivo del aluvión en todo el municipio: 3 bueyes, 1 yegua, 2 mulos, 5 burros, 72 cabras, 18 ovejas y 2 gallinas. Se dañaron decenas de casas, 7 de las cuales fueron “llevadas desde sus cimientos”. Numerosas fueron las pérdidas de frutos (tanto los que ya se habían recogido como los de próxima cosecha), los estragos de tierras superficiales y las cercas destruidas en los terrenos que se salvaron. Hubo graves daños en las higueras, pues fueron muchas las arrancadas por el huracán sin pérdida de tierras, por un importe de 17.558,3 pesos. También se perdieron otros árboles en La Ladera, la Costa, Las Rozas, Boruga, el pueblo, las Lomas y Agache, por un valor total de 151.249,3 pesos; las tierras que se llevó el agua, en extensión y profundidad, se elevaron a 7.536 almudes y la mayor parte correspondían a viñedos. De los 695 contribuyentes que existían en el término según el último repartimiento de la Contribución Territorial, 498 presentaron cuentas de pérdidas, restando “197 propietarios que puedan asegurar haber sufrido más o menos”. El total de las pérdidas económicas sufridas en el término se evaluó en 196.476,33 pesos.

     En Arafo, además de la pérdida de un elevado número de animales domésticos, árboles silvestres y frutales, así como daños en las cosechas y en las casas de sus habitantes, sólo hubo una víctima mortal del aluvión, que fue arrastrada hasta la costa por las aguas torrenciales que bajaron por el barranco de Añavingo. Por fortuna, el aluvión sólo provocó la muerte de un hijo del municipio de Fasnia, ahogado en un naufragio, pero también afectó a la iglesia de San Joaquín, que por entonces ya adolecía de graves defectos estructurales, pues se desplomaron unas paredes, con el consiguiente deterioro del pavimento, aparte de los consiguientes daños en ganado, viviendas particulares y cultivos…

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Güímar-Fasnia: Don Manuel Díaz y Díaz (1869-1932), agricultor, comerciante, opositor a los fielatos, promotor de un intento de segregación de El Escobonal, presidente fundador de la galería Chifira, vocal fundador del Comité Republicano y alcalde de Fasnia

     Vamos a recordar hoy la vida de un hombre de origen sencillo que fue abriéndose camino en la agricultura, en el comercio y en la política, hasta ocupar en ellos un puesto destacado. De ideología republicana liberal, don Manuel Díaz y Díaz se enfrentó al Ayuntamiento de Güímar por haber establecido un fielato en El Escobonal y promovió un intento de segregación de este pago para su unión posterior a Fasnia. Al igual que hicieron anteriormente otros muchos escobonaleros desarrolló la mayor parte de su actividad en dicho municipio de Fasnia, donde fundó un comercio y la primera galería de agua, la Comunidad de Aguas “La Prosperidad” de Chifira, de la que fue su primer presidente y luego vicepresidente; además, en dicho pueblo cultivó tomates tempranos, diseñó un original modelo de depósito de agua para el riego, fue vocal fundador del Comité local del Partido Republicano y llegó a ocupar la alcaldía constitucional.

     Don Manuel Díaz nació en el entonces pago de El Escobonal (Güímar) el 28 de junio de 1869, siendo hijo de don Francisco Díaz Castro y doña Juana Díaz Yanes, naturales del mismo lugar y vecinos de la Vera de Abajo. El 3 de julio inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por el cura párroco don Juan Elías Hernández, actuando como madrina doña Isabel Delgado López…

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El municipio de Fasnia en el segundo cuarto del siglo XIX

     Aunque no era frecuente que los viajeros pasasen en sus visitas a Tenerife más al Sur de Güímar, sobre todo debido a las dificultades de las comunicaciones, hemos localizado nueve descripciones o referencias a Fasnia en el segundo cuarto del siglo XIX, extraídas de otras tantas publicaciones, posteriores a la segregación de este término del de Arico, en 1795.

     De ellas, la descripción que aporta más información es la de Pascual Madoz, aunque tanto la de Francis Coleman Mac-Gregor como la de José Valentín de Zufiría y José Joaquín Monteverde también incluyen datos de interés. Por su parte, las referencias de Browne y Berthelot se centran en aspectos etnográficos, sobre los enterramientos guanches del Barranco de Herques y la pervivencia de las tradiciones de los antiguos pobladores en esta comarca. Las restantes prácticamente se limitan a datos demográficos. Algunos de los autores también aportan mapas de Tenerife, en los que figura el pueblo de “Fasnea”.

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Güímar-Fasnia: Don Luis López Díaz (1790-1868), propietario agrícola, mayordomo de fábrica de la parroquia San Joaquín, escribiente y testigo en la otorgación de testamentos, alcalde real y constitucional de Fasnia en varias etapas y secretario del Ayuntamiento

     Nuestro biografiado nació en Güímar y se estableció después de su boda en Fasnia, donde destacó como propietario agrícola y desempeñó diversos cargos de responsabilidad: mayordomo de fábrica de la parroquia de San Joaquín, escribiente y testigo en numerosos testamentos otorgados en dicho pueblo, alcalde real y constitucional de este municipio en varias etapas y secretario del Ayuntamiento durante un corto período. Su esposa pertenecía a una de las familias más destacadas y acomodadas de Fasnia, lo que favoreció que su situación económica fuese desahogada y llegase a tener criados a su servicio.

     Nació en Güímar el 25 de agosto de 1790, siendo hijo de don José López Izquierdo y González y doña Josefa Díaz de Campos. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el presbítero don Agustín Antonio Núñez, con licencia de don Pedro José Acosta y Abad, subdelegado y juez apostólico del Tribunal de la Santa Cruzada y beneficiado servidor de dicha parroquial y de la de Santa Ana de Candelaria; se le puso por nombre “Luis del Sacramento” y actuó como padrino don Juan Manuel de Campos, vecino de dicho lugar…

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Güímar-Fasnia: Don Juan Domingo Yanes (1778-1850), agricultor, sargento 2º de Milicias, escribiente y fiel de fechos accidental del Ayuntamiento de Fasnia

     Nuestro biografiado siguió una modesta carrera en las Milicias Canarias, siempre en el Regimiento Provincial de Güímar, en la que comenzó como soldado, para ir ascendiendo a cabo 2º, cabo 1º y sargento 2º; con el penúltimo empleo estuvo movilizado en los Destacamentos de Santa Cruz de Tenerife. Contrajo matrimonio en Fasnia, donde se estableció y vivió más de la mitad de su vida. En esta localidad actuó como escribiente y testigo en la otorgación de testamentos, incluso ejerció como fiel de fechos accidental del Ayuntamiento, aunque en un corto período. Desde el punto de vista profesional, trabajó siempre como agricultor, en las propiedades que poseía en El Escobonal y Fasnia, lo que le permitió sostener a su familia.

     Nació en el pago de Agache (El Escobonal) el 24 de mayo de 1778, siendo hijo de don José Yanes Bello y doña María Miguel (Rodríguez) Márquez, naturales y vecinos del mismo pago. El 31 de ese mismo mes recibió el bautismo en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar de manos del presbítero don Agustín Antonio Núñez, con licencia de don Luis Ambrosio Fernández del Castillo, beneficiado propio de Güímar y Candelaria; se le puso por nombre “Juan Domingo” y actuó como padrino su tío político don Bernardo Pérez Elías, de la misma vecindad…

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