Fasnia-Güímar-Arico: Don Juan Cabrera Alvarado (1878-1948), carpintero de ribera, agricultor, tonelero, relojero, vocal del Comité Republicano de Fasnia, presidente de comunidades de explotación de aguas y maestro de carpinteros

Este hijo de Fuerteventura se estableció en su juventud en Santa Cruz de Tenerife, donde aprendió el oficio de carpintero de ribera, que luego desarrolló en la costa de Fasnia y Arico, donde construyó por lo menos siete barcos: “San Blas”, “Virgen de Abona”, “San Pedro de Abona”, “Amelia”, “La Paloma”, “La Merced” y un yate. Asimismo, como maestro carpintero también ejerció en La Zarza y El Escobonal, donde se estableció con su familia. Simultáneamente, trabajó como agricultor, tonelero y relojero. Además, desempeñó algunos cargos, pues fue vocal del Comité Republicano de Fasnia y presidente de las comunidades de explotación de aguas «Barquito de la Quebrada» y “Los Cazadores” de dicho municipio. Casado en La Zarza, tuvo una amplia sucesión, transmitiendo a siete de sus hijos el oficio de carpintero.

Nació en el caserío de El Membrillo en Betancuria (Fuerteventura) el 4 de abril de 1878, siendo hijo de don Antonio Cabrera Pérez, jornalero natural de dicho lugar, y doña María San Diego Alvarado, que lo era de Pájara (Fuerteventura). Cuatro días después fue inscrito en el Registro Civil de dicho municipio y luego fue bautizado en la iglesia matriz de Santa María de Betancuria. Fueron sus abuelos paternos: don Juan Cabrera, natural de Betancuria, y doña Paola Pérez, ambos domiciliados en la Vega de Río Palmas; y los maternos: don José Alvarado y doña María del Pino Rodríguez, ambos naturales de Pájara…

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La Parroquia de San Juan Bautista de Araya de Candelaria (1977-2022) y sus anteriores dependencias parroquiales

En un artículo anterior ya nos ocupamos de la primera capilla particular existente en Araya de Candelaria, su compra por los vecinos, su ampliación y conversión en ermita, su trayectoria y sus primeras fiestas. En esta ocasión nos vamos a centrar en los compromisos de los arayeros con la parroquia de Santa Ana de Candelaria, de la que dependieron durante más de cuatro siglos; su dependencia durante diez años de la nueva parroquia de San Andrés de Las Cuevecitas; la demolición de la antigua ermita de San Juan Bautista y la construcción de la iglesia actual; la elevación de ésta a parroquia; la construcción de la plaza; las vicisitudes parroquiales; las imágenes; las fiestas; y la relación de sus párrocos.

Antes de que contar con parroquia propia, los vecinos de Araya dependieron desde el siglo XVI hasta el XX de la parroquia de Santa Ana de Candelaria, única existente en todo el término municipal. Luego, a partir de 1967, pasaron a depender de la parroquia de San Andrés de Las Cuevecitas durante diez años, hasta que en 1977 comenzó a regir la de San Juan Bautista de Araya. Simultáneamente, en 1975 se demolió la antigua ermita de este barrio y se construyó la actual iglesia de San Juan, abierta al culto ese mismo año. En 1977 se construyó la plaza anexa. En esta localidad se celebran tres fiestas: las patronales, en honor de San Juan Bautista, en torno al 24 de junio; la de Santa Rita, el último fin de semana de octubre; y la romería de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, en el monte de Los Brezos, el último domingo de mayo.

En sus 45 años de existencia, han estado al frente de esta parroquia un total de ocho sacerdotes, más otros que solo se han encargados de ella temporalmente, y todos ellos también han sido párrocos de otros núcleos del municipio. El récord de permanencia lo ostenta Fr. Alfredo Turrado Carracedo, quien desarrolló aquí su labor pastoral durante casi 21 años y, para recordarla, se colocó una lápida de mármol en el interior del templo; le siguen Fr. Gregorio Ramos Domínguez, quien ya lleva casi 12 años como titular, y Fr. Alexis González de León, quien estuvo al frente de ella durante 8 años…

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Granadilla de Abona: Don Marcos González del Castillo y García (1646-1714), alférez de Milicias de ascendencia guanche y portuguesa, alcalde de Granadilla, copatrono del Convento franciscano, propietario agrícola y tronco de la familia Peraza de Ayala del Sur de Tenerife

De ilustre ascendencia guanche y portuguesa, nuestro biografiado se dedicó durante toda su vida al cuidado de sus extensas propiedades agrícolas, como el resto de sus familiares. Además, como muchos de ellos siguió la carrera militar y alcanzó el empleo de alférez de Milicias, en el que permaneció hasta su muerte. También fue alcalde real de Granadilla en dos ocasiones y copatrono del Convento franciscano de dicha localidad. Con su esposa, doña María Peraza de Ayala y Pérez de Guzmán, natural de La Victoria de Acentejo, constituyó el tronco de la destacada familia Peraza de Ayala del Sur de Tenerife.

Nació en Granadilla de Abona en agosto de 1646, perteneciente a “la familia González García y Rodríguez” de dicho lugar, pues era hijo del capitán don Marcos González del Castillo y doña María García del Castillo. El 26 de dicho mes fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua de dicho lugar…

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San Miguel de Abona-Granadilla de Abona: Don Eduardo Estévez Tacoronte (1897-1968), farmacéutico, subdelegado de Farmacia del partido e inspector farmacéutico, miembro fundador del “Orfeón La Paz” de La Laguna, masón, juez municipal, cofundador y presidente de la Agrupación local de Izquierda Republicana, encarcelado al inicio de la Guerra Civil

Miembro de una destacada familia sureña, a los 12 años se estableció con sus padres en La Laguna, donde hizo el Bachillerato; por entonces mostró su apoyo a los aliados en la I Guerra Mundial, participó en las fiestas de San Miguel de Abona y fue uno de los miembros fundadores del “Orfeón La Paz” de La Laguna. Luego cursó la carrera de Farmacia en la Universidad de Santiago de Compostela, donde contrajo matrimonio. Tras su regreso, abrió la primera farmacia de San Miguel y en esta etapa también fue subdelegado de Farmacia del partido, somatenista, bibliotecario del “Club San Miguel”, masón, juez municipal y cofundador y presidente de la Agrupación local de Izquierda Republicana, lo que motivó su detención y encarcelamiento al inicio de la Guerra Civil. Una vez en libertad abrió de nuevo su farmacia, pero ahora en Granadilla de Abona, a cuyo frente estuvo hasta su muerte, alejado de la vida política y social; por entonces fue inspector farmacéutico de Granadilla-Vilaflor.

Nació en San Miguel de Abona el 20 de mayo de 1897, siendo hijo de don Julián Estévez Pérez y doña Adelaida Tacoronte y Hernández, naturales y vecinos de dicha localidad. Diez días después fue bautizado en la iglesia parroquial del Arcángel San Miguel por el cura párroco don Manuel Hernández Reyes; se le puso por nombre “Eduardo Bernardino” y actuaron como padrinos don Evaristo Gómez y su esposa doña María Feo Hernández…

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Principales efemérides que se conmemoran en Güímar en 2022, relacionadas con acontecimientos históricos o biográficos

Tras los dos años anómalos que hemos vivido a causa de la pandemia, en el actual queremos colaborar de nuevo con las Fiestas Patronales de Güímar en honor de San Pedro Apóstol, recordando los principales aniversarios que se conmemoran en 2022, relacionados con los acontecimientos históricos más curiosos o de mayor trascendencia, así como el nacimiento o la muerte de personajes destacados de este municipio.

A modo de ejemplo, se cumplen los 525 años del culto parroquial en este Valle; los 150 años del comienzo de la representación de la “Ceremonia de los guanches” en la Fiesta de El Socorro; los 75 años de la consagración del sacerdote güimarero Domingo Pérez Cáceres como VIII obispo de la Diócesis Nivariense y de su nombramiento como Hijo Predilecto de la provincia, así como del fallecimiento de Waldo Gutiérrez Marrero, vicepresidente del Cabildo de Tenerife y general de brigada de Infantería; los 50 años de la inauguración de la plaza y monumento dedicados al obispo Pérez Cáceres; los 25 años del comienzo de las clases en la Escuela de Música de Güímar, de la apertura al público del Parque Etnográfico “Pirámides de Güímar” y de la fundación del Centro de Mayores “Virgen del Rosario” del barrio de Fátima; etc. etc…

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Guía de Isora-Arona: Don Antonio Reyes Pérez (1913-1972), bachiller, maestro nacional, sargento de Infantería, miembro de la Junta Municipal de Educación Primaria y 2º teniente de alcalde de Arona, presidente de la Comisión Municipal de Educación y Sanidad y secretario provincial del Sindicato Español del Magisterio (S.E.M.)

Pensionado por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, nuestro biografiado obtuvo el título de Bachiller en dicha capital y luego, también subvencionado cursó la carrera de Magisterio en La Laguna. Realizó las prácticas como maestro en Valleseco y Santiago del Teide; luego fue nombrado propietario provisional en la escuela de Los Baldíos (La Laguna). Pero tras el inicio de la Guerra Civil, don Antonio fue movilizado como Soldado en el Destacamento de Infantería del Sur de Tenerife, donde fue aspirante a alférez de complemento y luego alcanzó el empleo de sargento de Infantería. Volviendo a su carrera docente, ejerció como maestro nacional de Santa Cruz de Tenerife, donde fue sustituido por enfermo; se afilió al Sindicato Español del Magisterio (S.E.M.); pasó por traslado a la escuela de niños de Arona, donde también fue representante del S.E.M. en la Junta Municipal de Educación Primaria, 2º teniente de alcalde de su Ayuntamiento y presidente de la Comisión Municipal de Educación y Sanidad; a continuación pasó como maestro nacional a la escuela parroquial de La Candelaria en La Cuesta (La Laguna), donde también estuvo a cargo de un centro de alfabetización. Finalmente, volvió a ejercer en Santa Cruz de Tenerife, primero en la Sección Graduada “Fray Albino” y luego en el Reformatorio de Menores. Además, fue candidato a vocal de la Junta Provincial de la Mutualidad Nacional de Enseñanza Primaria y secretario provincial del Sindicato Español del Magisterio (S.E.M.).

Nació en Guía de Isora el 25 de abril de 1913, a las diez de la mañana, siendo hijo del albañil don Francisco Reyes Delgado y doña Clorinda Pérez Ferrer, vecinos del pago de Guisios. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Luz por el cura párroco don José Serret y Sitjá; se le puso por nombre “Antonio” y actuó como padrino su tío don Luis Pérez Ferrer…

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Güímar: Don Domingo Campos Díaz (1900-1986), comerciante, presidente de la Sociedad “Juventud Guanarteme”, subcabo del distrito del Somatén Armado, campeón de tiro, organizador del equipo de fútbol “Unión Santa Catalina”, campeón nacional de pesca deportiva, delegado de la Federación de Lucha Canaria de Las Palmas, director de un sexteto de cuerdas y cofundador de una rondalla folclórica

Asentado desde su juventud en el barrio de Guanarteme de Las Palmas de Gran Canaria, durante muchos años trabajó como empresario de dos cafeterías o cafés-bares, una de ellas en dicho barrio y otra junto al Muelle Grande, bautizada “El Teide”. Asimismo, en la actividad social fue presidente de la popular Sociedad “Juventud Guanarteme”; somatenista, subcabo del distrito del Somatén Armado y campeón de tiro del mismo; jurado judicial; y falangista. También tuvo una intensa actividad deportiva como jugador y organizador del equipo de fútbol “Unión Santa Catalina”, que llegó a ser campeón insular de Segunda categoría; organizador de carreras pedestres; socio del Club Deportivo Pesquero Canario, campeón insular y nacional de pesca deportiva, distinguido con un Diploma Federativo al Mérito extraordinario; delegado de la Federación de Lucha Canaria de Las Palmas y presidente del jurado en los encuentros. Además, en la faceta musical fue director del sexteto de cuerdas “Plantación” y cofundador de la rondalla folclórica del “Real Club Victoria”, que obtuvo el primer Premio en un certamen insular.

Nació en el pago de El Escobonal (Güímar) el 26 de diciembre de 1900, a las tres de la madrugada, siendo hijo de don Juan Campos Yanes y su segunda esposa doña Elvira Díaz Yanes. El 7 de enero de 1901 fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por don Rafael T. Rodríguez, cura ecónomo de dicha parroquia y arcipreste del partido; se le puso por nombre “Domingo Juan” y actuó como padrino su tío don Domingo Campos Yanes, siendo testigos don Rafael Hernández Delgado y don Fernando Delgado, de dicha vecindad…

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Arafo: Don Juan de Torres Marrero y Bencomo (1651-1736), propietario agrícola, alférez y capitán de Milicias y vecino más prestigioso de Arafo en su época

Como propietario agrícola, nuestro biografiado gozó de una posición económica bastante desahogada, que luego mantuvo toda su descendencia. Pero su mayor prestigio lo alcanzó con la carrera militar, al igual que algunos de sus antepasados, pues fue alférez y luego capitán del Tercio y posterior Regimiento de Milicias del Valle de Güímar, empleo este último con el que llegó a ser el militar de mayor graduación residente por entonces en Arafo, lo que le permitió ser el vecino más prestigioso de dicha localidad en su época. Por ello, probablemente tuvo mucho que ver en la construcción de la ermita de San Juan Degollado en 1678 y, sobre todo, en la reconstrucción de dicha localidad tras su destrucción parcial por las coladas de la erupción volcánica de 1706. También perteneció a todas las Cofradías de la parroquia de Candelaria. Vivió siempre en su pueblo natal, donde dejó una numerosa y destacada sucesión, que se extendió por el Valle de Güímar, constituyéndose en una de las sagas más ilustres del mismo.

Nació en Arafo hacia 1651, siendo hijo de don Juan de Torres Fariña y doña Beatriz Marrero, vecinos de dicho pueblo y casados en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar en 1642. De momento no hemos podido localizar su partida de bautismo, pero deducimos el año de su nacimiento por los que sí están documentados de sus hermanas. Pero sí sabemos que fue apadrinado por su pariente don Juan Bautista de Guzmán Bencomo, “procurador de Causas y notario de Cruzada” de La Laguna…

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Las antiguas dependencias de la parroquia de San Joaquín de Fasnia, su descripción y la del término municipal a mediados del siglo XIX, por el Dr. Agustín Díaz Núñez

El sacerdote güimarero don Agustín Díaz Núñez, que fue beneficiado propio de Güímar y vicario-arcipreste del Sur de Tenerife, trabajó intensamente en los archivos parroquiales y dio a la luz cuatro publicaciones, en dos de las cuales se ocupó de la parroquia y del término municipal de Fasnia, en sendos capítulos. En este artículo nos vamos a centrar en esas reseñas históricas, con sus respectivas descripciones, ambas de mediados del siglo XIX, una de 1850 y otra de 1865.

En su libro “Noticia de la Iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro, Beneficio curado y Vicaría foránea de Güímar”, publicado en 1850, don Agustín estudió las distintas parroquias de su Vicaría, destacando en la de Fasnia cómo se produjo la segregación parroquial y recalcando, sobre todo, su dependencia de Güímar, que era una de sus mayores obsesiones, apoyándose en el expediente elaborado para declararla como hijuela de esa parroquia; solo al final señala sus límites. En 1865, poco antes de su muerte, el mismo Dr. Díaz Núñez, en su interesante libro “Memoria cronológica del establecimiento, propagación y permanencia de la religión Católica Apostólica Romana en Islas Canarias”, reiteró nuevamente los argumentos en que se apoyó para lograr la confirmación de la matriz y mantener las prerrogativas del Beneficio de Güímar sobre la parroquia de Fasnia, aunque todavía más documentados; para ello, analizó nuevamente, de forma exhaustiva, la antigua dependencia de la jurisdicción y el pleito por ella entre las parroquias de Arico y Güímar, la elevación de su ermita a parroquia y el reconocimiento de la de Güímar como matriz; luego describió la parroquia de San Joaquín, así como los aspectos generales de toda su jurisdicción: el templo parroquial, los pagos, los servicios públicos, la producción del término y sus límites.

El autor, don Agustín Díaz Núñez (1796-1866), fue una de las personalidades más influyentes del clero tinerfeño de su época. Fue Bachiller, Licenciado y Doctor en Sagrada Teología, examinador sinodal, juez en las oposiciones a parroquias vacantes, orador sagrado y escritor. Desempeñó los cargos de capellán y confesor de monjas del Monasterio de Santa Catalina de Sena de La Laguna, mayordomo de fábrica y beneficiado curado propio de la parroquia de San Pedro Apóstol de su Güímar natal, comisionado en pleitos ante el Tribunal de Espolios y Vacantes del Obispado, primer vicario eclesiástico del Sur de Tenerife, luego transformado en el primer arcipreste juez eclesiástico de Güímar y su partido, miembro de la Junta Municipal de Sanidad y de la Junta Municipal de Beneficencia, vocal-secretario de la Comisión Local de Instrucción Primaria, cofundador de la primera banda de música de dicha localidad y mayordomo de la Virgen del Socorro. Publicó cuatro otras religiosas, dos de carácter histórico y de considerable extensión e interés, que ya hemos mencionado, y otras dos más modestas, aunque no por ello menos valiosas, una oración fúnebre y una novena. Después de su muerte, el Ayuntamiento de su villa natal dio su nombre a la calle en la que nació y vivió, en reconocimiento a sus excepcionales méritos personales…

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Güímar-Candelaria: Fray Antonio Abad Cruz (1760-1843), sacerdote, lector, predicador general y presentado de la Orden de Predicadores, destacado orador y prior de los conventos dominicos de Güímar, Santa Cruz de Tenerife y Candelaria

Muchos fueron los religiosos que pasaron por los Conventos dominicos de Candelaria y Güímar durante los siglos de su existencia. Algunos sólo permanecieron en ellos unos cortos períodos, pero otros prolongaron su estancia durante varias décadas, incluso hasta su muerte o hasta la extinción de dichas comunidades. Este fue el caso del gomero fray Antonio Abad Cruz, quien ingresó en la orden dominica en el convento de Hermigua, su pueblo natal, en el que profesó. Tras ordenarse de presbítero, pasó a Tenerife, donde transcurrió el resto de su vida. Inicialmente perteneció a la comunidad dominica de Candelaria durante 10 años, en los que desempeñó los cargos de depositario y director del Santísimo Rosario. Pasó luego al Convento de Güímar, donde residió otros 13 años, cuatro de ellos como prior; en esta localidad recibió el título de Predicador General y actuó como notario público. Posteriormente se trasladó, también como prior, al Convento de la Consolación de Santa Cruz de Tenerife, en el que además se le nombró misionero del Santísimo Rosario y lector “para los casos de conciencia”; en ese período recibió el título de Presentado de su Orden. Durante su secularización, con motivo de la primera Desamortización de los conventos, residió en la capital y en Güímar y, tras ella, se reintegró a la Orden de Predicadores y fue morador del Convento de esta última localidad, así como prior y lector del de Candelaria durante seis años. Después de la segunda Desamortización y de su secularización definitiva se estableció en Güímar, donde falleció.

Nació en el valle de Hermigua (La Gomera) hacia 1760, siendo hijo de don Gaspar de la Cruz Rodríguez y doña Antonia de la Cámara y Noda, naturales y vecinos de dicho lugar; recibió el bautismo en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Encarnación y se le puso por nombre “Antonio Abad” …

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