La Sociedad “Unión y Cultura” de la Villa de Adeje (1911-1916)

Adeje-1890-(CFIT)     En el presente artículo queremos hacer una contribución a la historia del que hasta el momento consideramos el primer casino de Adeje, la Sociedad “Unión y Cultura”. Fundada por el médico de la localidad, don Manuel Fernández Piñeiro, que era la persona más culta y de mayor prestigio que allí vivía por entonces, logró animar la vida social, cultural y recreativa de esta Villa por lo menos entre 1911 y 1916. Se legalizó en 1914, tras redactar su primer reglamento y ser inscrita en el libro de Registro de Asociaciones del Gobierno Civil. Contó con una importante biblioteca, fruto de las donaciones de sus socios y de las autoridades locales, y su principal actividad de recreo fueron los bailes, que gozaron de notable popularidad. Además, también organizaron otros actos, como la primera “fiesta del árbol” de Adeje, en la que continuaron colaborando en años sucesivos.

    Las primeras referencias de la Sociedad “Unión y Cultura” de la Villa de Adeje se remontan a 1911, año en el que probablemente fue fundado este casino por el médico titular de la localidad, don Manuel Fernández Piñeiro, quien sería su primer presidente. Éste nació en Mugardos (La Coruña) en 1881. Fue inicialmente médico titular de Guía de Isora, pero en 1911 ya era médico titular de Adeje. Debido a su espíritu emprendedor, en esta villa promovió la cooperación agrícola entre los vecinos e hizo campañas a favor del arbolado; también comenzó a colaborar por entonces en La Prensa, publicando interesantes crónicas sobre Adeje. En ese mismo año 1911 fue fundador de la Sociedad de recreo “Unión y Cultura” de esta villa, de la que fue su primer presidente, y de la Mutualidad Escolar “Cooperativa Integral de Adeje”, la primera de Canarias, de la que también resultó elegido primer presidente. Enseguida llegó a ser la persona de mayor prestigio de dicha villa, hasta el punto de que en diciembre de 1911 se dio el nombre de “Calle Dr. Fernández Piñeiro” a la vía principal del casco; y en enero de 1912 se le nombró Hijo Adoptivo de la localidad. En ese mismo año contrajo matrimonio en Galicia con doña Clotilde Sánchez Fernández, natural de San Martín de Porto (La Coruña); se establecieron en Adeje, donde nacieron todos sus hijos. También fue presidente fundador de dos sociedades cooperativas de explotación de aguas: “Ajabo”, en ese mismo año 1912, y “Vera de la Lajita”, en 1913. En 1916 entronizó en su casa la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Y de 1926 a 1930 fue cabo jefe del Somatén Armado del distrito de Adeje. Pero cansado de sufrir constantes envidias y ataques personales desde un sector de la población, hacia 1930 abandonó la Villa de Adeje y se estableció en Santa Cruz de Tenerife, donde continuaba en 1950…

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El depósito de prisioneros franceses en Candelaria durante la Guerra de la Independencia (1809-1814)

Candelaria desde San Blas   Hace cuatro años se cumplió el segundo centenario de un hecho histórico prácticamente ignorado, que relaciona al pueblo de Candelaria con la Guerra de la Independencia. El 2 de mayo de 1809, casi un millar y medio de prisioneros franceses capturados en la Península durante la invasión napoleónica fueron deportados desde Cádiz a las Islas Canarias, en un convoy formado por tres bergantines, un navío y dos buques de línea armados, escoltados por dos navíos de la flota británica. Y el 11 de ese mismo mes llegaron al puerto de Santa Cruz de Tenerife 1.484 prisioneros, sin advertencia ni aviso previo del Gobierno.

     No pudiendo rechazar el convoy de prisioneros, el comandante general interino, don Carlos O’Donnell, solicitó instrucciones para el desembarco y alojamiento de los prisioneros a la Junta Suprema de La Laguna, que en la sesión extraordinaria celebrada ese mismo día 11 de mayo acordó concentrarlos, a pesar de sus escasos recursos económicos, en el pueblo de Candelaria: “Considerando que no conviene que los dichos prisioneros estén diseminados en el país, ni tampoco el tenerlos encerrados a causa de que su reunión puede inficcionar el aire; que, sin embargo, el reducirlos a un solo punto disminuiría proporcionalmente la guarnición necesaria para su custodia, juzgando que lo mejor era, pues, confinarlos a un lugar, que no puede ser otro que el de Candelaria”…

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La parroquia y el municipio de Fasnia a mediados del siglo XIX (1852-1854)

Fasnia-finales XIX     Gracias al recordado párroco don Basilio José Acosta Valladares conocemos en detalle las características de la parroquia de San Joaquín de Fasnia a mediados del siglo XIX. En un primer informe, de 1852, explica los aspectos relacionados con su erección, el reconocimiento de la de San Pedro de Güímar como su matriz y sus límites, así como las características de la iglesia parroquial y su feligresía. En el segundo, de 1854, se incluía el padrón general de la localidad, con una pequeña descripción de los distintos núcleos de población que constituían el término municipal, especificando sus habitantes y comunicaciones, para en anexos posteriores responder a un cuestionario sobre las características de la parroquia y el presupuesto necesario para su mantenimiento.

     Don Basilio José Acosta Valladares (1812-1881), nacido en el Valle de La Orotava y fallecido en Fasnia, fue el decano de todos los sacerdotes que han estado al frente de la Parroquia de San Joaquín,  pues la regentó como párroco propio durante casi 38 años, de 1844 a 1881.

     Según el padrón general de 1854, la población del término se elevaba a un total de 383 vecinos (o familias), lo que suponía 1.693 personas: 599 en el casco, 616 en La Zarza, 178 en La Sabina Alta y 300 en La Sombrera. Asimismo, en ese padrón se incluía una breve referencia a cada uno de los pagos, señalando la distancia a la parroquia y las características del camino hasta ella…

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La sociedad de recreo “Casino La Unión” de la Villa de Güímar (1915-1924)

Los Majuelos      Recordamos en este artículo la existencia de una sociedad de recreo e instrucción, el “Casino La Unión”, constituida oficialmente en 1915 en la entonces Villa de Güímar, como probable sucesora de la recién desaparecida Sociedad “Euterpe”. Tuvo su domicilio en la calle de San Pedro Abajo y se disolvió hacia 1924. En esos diez años convivió con el Casino de Güímar, con el que mantuvo una sana rivalidad, sobre todo en la celebración de bailes, que se organizaban a lo largo del año, algunos coincidiendo con las principales festividades locales. Parte de su intensa actividad cultural y recreativa fue recogida en la prensa, con polémicas incluidas, en la que también se le denominaba “Círculo de la Unión”.

     El “Reglamento de la sociedad de recreo que se establecerá en Güímar bajo la denominación de La Unión” fue redactado en la Villa de Güímar el 1 de junio de 1915 y firmado por Cipriano Arnay, en nombre de la comisión organizadora. Ese mismo año fue impreso en la Imprenta y Litografía de A. J. Benítez, sita en la calle San Francisco de Santa Cruz de Tenerife, para distribuirlo entre sus socios. Siguiendo con la tramitación, el 15 de ese mismo mes, dicho reglamento fue presentado en el Gobierno Civil. El 4 de julio inmediato se eligió a la junta directiva que habría estar al frente de la sociedad hasta el 31 de diciembre, la cual quedó presidida por don Gumersindo García Rodríguez. El 7 de julio se remitió al gobernador civil una certificación del acta extendida con motivo de la constitución de dicha sociedad, incluyendo la junta directiva elegida. Cumplido dicho trámite, la nueva sociedad fue inscrita al día siguiente (8 de julio) en el Libro de Registro de Asociaciones del Gobierno Civil, con el número 231…

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El “Champio”, primer equipo de fútbol de Igueste de Candelaria (1933-1935)

Igueste Candelaria-lejos     Todos los habitantes de Candelaria tienen constancia de que este municipio ha tenido una larga tradición luchística, con excelentes individualidades y equipos en la mayoría de los núcleos de población del término, pero no todos saben que también cuenta con una tradición futbolística que ya es casi centenaria. La afición por el fútbol nació en la cabecera municipal en los años veinte del siglo pasado, pero luego se extendió también a Barranco Hondo e Igueste de Candelaria, núcleos en los que se ha mantenido hasta el presente.

     Si nos centramos en la actividad futbolística del pueblo de Igueste, en él han existido seis equipos en los últimos ochenta años: el “Champio” (1933-1935), el “Club Deportivo Igueste Candelaria” (1942-1948), el “Igueste Club de Fútbol” (1962-1964), el “Infantil Igueste” (1974-1977), el “Club Infantil Caletillas” (1981-1984), el equipo aficionado del Plantel de Extensión Agraria y el “C.D. Igueste”, fundado en 1986, que tras celebrar sus bodas de plata aún continúa en activo. Además, en el fútbol sala este núcleo de población ha contado con un equipo senior, el Igueste”, y otro dentro de las escuelas municipales deportivas, en el colegio de la localidad. Este artículo lo vamos a dedicar al primer equipo de fútbol de Igueste de Candelaria, el “Champio”, que por su antigüedad es el más desconocido.

    El pionero fue el “Champio”, o sea el “Campeón”, que se fundó a comienzos de noviembre de 1933, durante la II República Española, tal como informó en La Prensa el corresponsal don Esteban Coello Pestano, en una reseña publicada el 7 de dicho mes bajo el titular “Primer equipo de fútbol”: “En estos días se formó en este pueblo el primer equipo de fútbol, denominado «Champion», el cual invitará para las próximas fiestas de la Concepción al equipo de Barranco-Hondo, estrenando en su primer debut el hermoso campo de Afirama”. Según veremos más adelante, su nombre real sería “Champio”, con el que figuraría en casi todas las reseñas periodísticas…

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La fundación del Casino “Unión y Progreso” de Arafo (1906), una sociedad más que centenaria

     La Villa de Arafo cuenta con una de las sociedades más antiguas de la isla, el Casino “Unión y Progreso”, que mucho más de un siglo después de su fundación aún sigue en pleno e ininterrumpido funcionamiento, lo que justifica el haber sido distinguido con las Medallas de Oro de Arafo y de Tenerife. El 20 de diciembre de 1905 se reunieron casi cuatro decenas de araferos, con la finalidad de crear un casino, con fines culturales y recreativos; ese día se eligió al presidente y al secretario de la comisión organizadora y se redactó su reglamento. El 1 de enero de 1906 se celebró el primer acto público. El 17 de febrero inmediato su Reglamento fue presentado y registrado en el Gobierno Civil de la provincia. Una semana después, el 25 de febrero de 1906, se celebró la junta general constituyente, en la que fue elegida su primera junta directiva, que quedó presidida por don Tomás de Mesa Pérez, su principal impulsor. El 9 de marzo inmediato, se remitió al gobernador civil de la provincia el acta de constitución definitiva de dicha sociedad y dos días después quedó inscrita en el Registro de Asociaciones. Así nacía de forma oficial este centenario Casino.

     Como se ha indicado, el 20 de diciembre de 1905 se reunieron 38 araferos en la fonda de doña Amalia, situada muy cerca de la Cruz del Llano y en la actual calle Eduar­do Curbelo, con la finali­dad de crear una sociedad que diera salida a sus inquietudes culturales, a la par que sirviera como punto de encuentro para pasar los ratos de ocio. Los asistentes a esa primera junta general fueron: D. Tomás de Mesa Pérez, D. Andrés Batista Batista, D. Andrés Orozco Batista, D. Anselmo Batista Marrero, D. Belisario García Siliuto, D. Claudio Amaro Marrero, D. Claudio Amaro Vizcaíno, D. Claudio Marrero Pérez, D. Claudio Pérez Marrero, D. Cristóbal Torres Pérez, D. Cristóbal Segundo Torres, D. Eliseo Rodríguez García, D. Eufemiano Ferrera Coello, D. Eusebio Delgado Hernández, D. Eusebio García Delgado, D. Federico Batista Marrero, D. Gonzalo Cruz Rodríguez, D. Joaquín García Amaro, D. Joaquín García Pérez, D. Joaquín Rivero Hernández, D. José Batista Pérez, D. José Curbelo Fariña, D. José Daniel Batista, D. José Delgado Hernández, D. José Joaquín García Siliuto, D. José Rodríguez Coello, D. Juan Batista Batista, D. Juan Delgado Araujo, D. Juan Hernández y Hernández, D. Juan Luis Hernández Melque, D. Juan Pérez Marrero, D. Manuel Herrera Hernández, D. Manuel Pestano Hernández, D. Manuel Romero Quintero, D. Pedro Fariña Mesa, D. Rogelio Hernández Sosa, D. Santiago Batista Pérez y D. Ulpiano José de Mesa Pérez…

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La primitiva ermita de San José de Barranco Hondo (Candelaria): construcción, bendición, dotación y vicisitudes (1860-1943)

Barranco Hondo-iglesia-cuadro     Desde siempre, los vecinos de Barranco Hondo tenían que trasladarse hasta Candelaria para recibir los Sacramentos o gozar de la Misa, lo que suponía una hora de camino. Pero cuando no acudían a la cabecera municipal, los días de precepto tenían que recorrer la considerable distancia que los separaba de las ermitas de El Rosario y de la Santísima Trinidad de Igueste, que también frecuentaban. Ello les suponía graves inconvenientes, pues debían atravesar caminos y barrancos impracticables, sobre todo en invierno y verano, lo que les dificultaba o impedía la práctica religiosa, en especial a los enfermos, ancianos y niños.

   Por ello, a mediados del siglo XIX se despertó en los vecinos de Barranco Hondo el deseo de tener una ermita propia, con lo que se ahorrarían la mayoría de dichos traslados, que solo se limitarían a la celebración de Sacramentos. Así, el 6 de agosto de 1849, cuando el pueblo contaba con 78 familias (unos 340 habitantes), elevaron un escrito a don Domingo Morales y Guédez, vicario capitular y gobernador eclesiástico de la Diócesis en sede vacante, para exponerle las graves dificultades que tenían para poder atender sus necesidades espirituales debido a la carencia de un templo, manifestándoles su deseo de construir una ermita bajo la advocación de San José, así como su intención de responsabilizarse de los gastos que aquella edificación generara, ya que eran conscientes de la gran escasez de medios económicos que tanto la iglesia diocesana como su clero atravesaba en aquellas fechas, tras la reciente desamortización, hasta el punto de que no podía afrontarse la construcción de nuevos edificios ni tan siquiera mantener los existentes, necesitados de reparación.

     Los orígenes de esta ermita no fueron sencillos, pues la falta de fondos retrasó el inicio de las obras, luego el depositario que adelantó el dinero retrasó la bendición y su apertura al culto, que se tuvo que resolver por la justicia; y en la II República sufrió un incendio y el desplome del coro, causando varios heridos…

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Antiguas entidades de población de Agache (Güímar) que han desaparecido del Nomenclátor municipal

Cueva del Negro     La Comarca de Agache se ha caracterizado siempre por una considerable dispersión, tanto por el elevado número de núcleos de población que la conforman, como por la disgregación de las casas que constituyen cada uno de ellos. Pero en el pasado aún existieron más entidades, la mayoría muy pequeñas, pero que al estar muy separadas de los pueblos principales fueron incluidas en el Nomenclátor con carácter independiente. A éstas vamos a dedicar el presente artículo.

     De momento conocemos 15 entidades de población que en algún momento figuraron en el Nomenclátor municipal de Güímar y que fueron desapareciendo al quedar deshabitadas o al cambiar la legislación y quedar integradas en los núcleos más próximos. A continuación las relacionamos por orden de antigüedad, según fueron apareciendo en los distintos padrones, a partir de la documentación que hemos podido consultar.

     En la rectificación del Nomenclátor efectuada el 21 de mayo de 1860, el Ayuntamiento de Güímar acordó segregar tres entidades de población del lugar anejo titulado El Escobonal, “por distar más de cien metros y deber figurar con entera separación, de conformidad con lo que previenen las órdenes de la Superioridad”: Casa de Cano, Aguerche y Las Lajas. También se segregaron de dicho pueblo dos ermitas inhabitadas, ambas dedicadas a San José y una de ellas en construcción; se refiere a la antigua ermita de Cano, hoy en ruinas, y la actual de la plaza, en la actualidad elevada a parroquia, aunque esta última no llegó a figurar en el Nomenclátor. Asimismo, del Lomo de Mena se segregaron también: “una casa de labranza titulada Casa blanca, por mediar entre uno y otra más de cien metros”. A la aldea de La Medida se le separaron por igual concepto los caseríos titulados: Ildefonso Díaz y Fuente de los Frailes; aclarándose que, “Al primero se le ha dado este nombre por carecer de genérico”. Y a la aldea de Pájara se le segregó también el caserío de Montaña de Anocheza, “por distar de aquella más de cien metros”. En las observaciones del citado Nomenclátor, se aclaraba finalmente, que: “para hacer las rectificaciones de que se ha hecho mérito se ha tenido á la vista el cuaderno formado para la numeración de las casas, se ha consultado á varias personas conocedoras de los diferentes puntos de la jurisdicción y sobre todo son el resultado de los trabajos practicados sobre el terreno por los que suscriben y el Secretario de esta Municipalidad”. Firmaban en Güímar y en la fecha mencionada el alcalde, don José Domingo Delgado Trinidad, y el inspector de Estadística, don Jacinto Jiménez…

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El centenario pasodoble “Al Socorro”, inequívoca seña de identidad del Valle de Güímar

Pasodoble Al Socorro     En el año 2009 se cumplió el primer centenario del pasodoble “Al Socorro”, una obra entrañable, cuya música fue compuesta en 1909 por el músico y compositor aragonés don Miguel Castillo Alfonso (1876-1929), por entonces director de la banda de música de Güímar, mientras que la letra fue añadida en 1970 por el recordado abogado, político y escritor güimarero don Pedro Guerra Cabrera (1937-1991); tristemente, ambos personajes murieron prematuramente, con tan solo 53 y 54 años de edad, respectivamente.

     Esta bella pieza musical invita al pueblo a acudir a la playa del Socorro a rememorar la aparición de la Virgen, por lo que a sus compases es fácil que a todos los güimareros y a otros muchos vecinos del Valle (sobre todo araferos) se les escapen lágrimas de emoción y alegría, las mismas que les produce su fiesta más entrañable. Hoy constituye el auténtico himno de las fiestas en honor de Nuestra Señora del Socorro, así como una de las principales señas de identidad del pueblo de Güímar y de toda la comarca.

     A comienzos de 1904 llegó a Güímar el prestigioso músico y compositor aragonés don Miguel Castillo Alfonso, para hacerse cargo de la dirección de la Banda de Música de esta localidad, que por entonces dependía de la “Sociedad Filarmónica Euterpe”, a cuyo frente continuó durante diez años. Mientras permaneció en Güímar, en 1908, cuando contaba 32 años de edad, contrajo matrimonio en la parroquia de San Pedro con doña Florinda Campos Díaz, natural y vecina de la entonces villa, de tan solo 13 años. Este enlace le ayudó a impregnarse del sentimiento canario y güimarero, que quedó plasmado en varias de sus composiciones más conocidas…

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Descripción del municipio de Fasnia en 1865, según el Diccionario de Pedro de Olive

Fasnia desde Montaña     En el Diccionario Estadístico-Administrativo de las Islas Canarias, encargado por la Diputación provincial de Canarias a don Pedro de Olive, que se imprimió en Barcelona en 1865, se hizo un completo estudio del municipio de Fasnia, con los principales datos demográficos, sociales, económicos, etc., que nos permiten conocer con bastante detalle cual era la situación del término municipal a mediados del siglo XIX. Comenzaba con la descripción de los límites del término: “Lugar, cabeza de distrito municipal en la isla de Tenerife, p. j. de Santa Cruz; está situado en terreno montuoso y confina su término, al N. con el barranco de Herque, jurisdiccion de Güimar; al E. con el mar, al S. con el barranco de barro y al O. con las cumbres altas que dividen este término con el de la Orotava”.

     Por entonces, el municipio estaba constituido por 2 lugares, 2 aldeas, 3 caseríos, 2 casas aisladas y 3 albergues. El conjunto de edificios se elevaba a 343, de ellos 313 de un piso (236 en poblado y 77 en despoblado) y 30 de dos pisos (25 en poblado y 5 en despoblado), a los que habría que sumar 156 cuevas-vivienda u hogares. Del total, 412 casas y cuevas estaban constantemente habitadas (281 en poblado y 131 en despoblado), 14 temporalmente habitadas (5 en poblado y 9 en despoblado) y 73 inhabitadas…

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