Las agrupaciones políticas de San Miguel de Abona en la II República (1931-1936)

Partidos republicanos-San Miguel     La proclamación de la II República, el 14 de abril de 1931, dio paso a una de las épocas de mayor intensidad política que ha vivido España en toda su historia. En todos los municipios se fueron creando agrupaciones de los principales partidos políticos, así como federaciones obreras, que animaron la vida política como no había ocurrido hasta entonces. También proliferaron las sociedades culturales y recreativas, muchas de ellas vinculadas a los distintos partidos.

     En San Miguel de Abona se constituyeron en esta etapa republicana seis comités o agrupaciones políticas: el Comité local del Partido Republicano Tinerfeño (1931-1936), la Agrupación local del Partido Republicano Socialista (1933-1936), el Comité local de Acción Popular Agraria de San Miguel (1934-1936), la Agrupación Local del Partido Unión Republicana de San Miguel (1936), la Agrupación municipal de San Miguel del Partido de Izquierda Republicana (1936) y la Agrupación Socialista de San Miguel (1936), además de una Federación Obrera. Asimismo, durante la República este municipio contó con tres alcaldes: don Casiano Alfonso Hernández (1931-1936), del Partido Republicano Tinerfeño, don José Bello Feo (1936), de Acción Popular Agraria, y don Miguel Toledo Gómez (1936), del Frente Popular. Con respecto a las elecciones generales celebradas en San Miguel en esos años, el Partido Republicano Tinerfeño se mantuvo en cabeza en las de 1931 y 1933, y se descalabró completamente en 1936, pues no obtuvo ni un solo voto, ganando dos de los candidatos del Frente Popular (de Unión Republicana e Izquierda Republicana)…

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Artículo-AGRUPACIONES POLÍTICAS-SAN MIGUEL-II REPÚBLICA

El tradicional Baile de Magos y Pescadores de las Fiestas Patronales en honor de Santa Ana en la Villa de Candelaria

Baile de magos-programa 2012     En Candelaria siempre ha existido una gran afición por el folclore canario y los bailes de magos. Como ejemplo de ello, en abril de 1936 ya se celebró un “baile típico regional” en el cine, que por entonces regentaba don Ángel Alonso Medina, y el 23 de mayo de 1953 se hizo otro en el Casino de la localidad.

     Con motivo de las fiestas de Santa Ana, estos bailes se comenzaron a celebrar en los años cuarenta en los salones de don Sixto Machado. Luego, en los años cincuenta y sesenta se celebraban en el Cine de Candelaria. En 1960 y 1974, el baile de magos aún no figuraba en el programa de las fiestas patronales, pero en ese último año, el día 25 a las diez de la noche, la plaza de Santa Ana acogió una “Gran Fiesta de Exaltación Regional, en la que actuarán, entre otros, el Trío “Acaymo” y el Grupo Folklórico de San Andrés”. Poco después, en 1976, el baile de magos ya se incluía en el programa como un número destacado de las fiestas, que se celebraba en la mencionada plaza, donde ha permanecido hasta el presente: “Martes, 27.- 22,00. – Verbena típica regional en la plaza de Santa Ana, amenizada por la orquesta “Columbia” de Barranco Hondo de Candelaria. Actuará asimismo en dicha fiesta el grupo folklórico de la Sección Femenina de Tegueste”. Desde entonces, nunca ha dejado de figurar en la programación de las fiestas de Santa Ana, como uno de sus principales actos, celebrado siempre en dicho recinto y hasta “altas horas de la madrugada” o “hasta el amanecer”.

     En 1976, este acto se anunciaba en el programa como “Verbena típica regional”; en 1980, como “Gran Baile típico regional”; y en 1984, como “Gran Baile típico canario”. En 1987 ya se le daba el carácter “tradicional” y el nombre de “Gran baile de magos y de pescadores”; de 1989 a 1999 se mantuvo casi igual, con la eliminación de una preposición, como “Gran Baile de Magos y Pescadores”; en 2000 se incluyó solo como “Baile de Magos”; a partir de 2001, como “Baile de Magos y Pescadores”; a partir de 2008, como “Cena romera y Baile popular de Magos y Pescadores”; y desde 2013 hasta el presente se ha vuelto a denominar “Baile de Magos y Pescadores”…

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Artículo-BAILE DE MAGOS Y PESCADORES

El Comité Republicano de Guía de Isora (1870-1936)

Guía-21 (CFIT)     El primer Comité Republicano de Guía de Isora se constituyó en 1870, en las vísperas de la I República española. Pasadas tres décadas de ostracismo, en 1904 volvió a reorganizarse y ya mantuvo una importante actividad, con cortas interrupciones, hasta por lo menos 1919. En ambas etapas asumió las ideas más progresistas, frente al movimiento conservador de los partidos monárquicos. Su actividad volvió a desaparecer durante casi toda la dictadura de Primo de Rivera, hasta la reorganización del Comité a finales de 1930, manteniéndose en activo durante toda la II República (1931-1936), hasta su disolución definitiva al inicio de la Guerra Civil. Pero en esta última etapa ya contó con otros partidos situados a su izquierda, que a partir de 1933 le superaron en apoyo popular.

     Entre los miembros más relevantes de ese partido republicano en el primer tercio del siglo XX, destacaron por su compromiso político y su prestigio: don Agustín Herrera Pérez, don Manuel Meneses Cartaya, don Agustín Cartaya Alonso, don Antonio Cabrera Sanabria, don Manuel Álvarez Hernández, don Daniel Trujillo Delgado y don José Delgado Aguilar, entre la cuarentena que conocemos de los directivos que formaron parte del comité en distintas épocas, muchos de los cuales ostentaros otros cargos de relieve en el municipio.

     Según informaba La Federación el 30 de octubre de 1870: “En Guia de Tenerife se ha establecido un comité republicano federal”; en la misma reseña destacaba que también se habían instalado otros en La Victoria y en el Valle de San Andrés, por lo que concluía: “¡Bien por los ciudadanos que con tanta decisión abrazan la bandera de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad!”…

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Artículo-COMITÉ REPUBLICANO DE GUÍA DE ISORA

El Juzgado de Paz de Güímar (1856-1870). Jueces y secretarios

Jueces de paz-Güímar     En Güímar, al igual que en los restantes municipios de España, hasta mediados del siglo XIX los juicios verbales de faltas se celebraban ante el alcalde de la localidad o el teniente de alcalde en el que aquel delegase, así como ante el alcalde de mar. Pero en 1855, la Legislación española separó la autoridad civil de la judicial, al crear la figura independiente del “Juez de paz”, que comenzó a regir al año siguiente. Afortunadamente, conocemos todos los jueces que ha tenido la jurisdicción de Güímar desde 1856 hasta hoy, aunque esta figura ha sufrido notables cambios en este municipio a lo largo del tiempo, pues primero fueron jueces de paz (1856-1870), luego jueces municipales (1871-1945), posteriormente jueces comarcales (1945-1990) y, finalmente, jueces de primera instancia e instrucción, desde 1990 hasta el presente. En este artículo solo nos vamos a ocupar de la primera etapa del Juzgado de Paz, centrándonos en la creación de la figura del juez de paz, en la relación de las personas que desempeñaron dicho cargo en Güímar y en los secretarios que conocemos de esa etapa.

     En esta primera etapa (1855-1870) solo existieron 9 jueces de paz titulares, pues uno estuvo en el cargo en tres etapas. Como curiosidad, el récord de permanencia al frente del Juzgado lo ostenta don José González Fernández, con algo más de 6 años en tres etapas, más otros 4 como suplente en otros dos períodos, seguido por: don Francisco Cruz y Cruz (3 años), don Juan Francisco Bello (2 años como titular y otros 2 como suplente), don Cándido Rodríguez García (2 años como titular y otro como suplente), don Manuel de Castro y Ramos (durante casi 2 años), don Vicente Jorge Rodríguez (más de un año y medio como titular y 3 como suplente). Con respecto al lugar de nacimiento, solo conocemos a dos jueces de paz titulares y uno suplente que no hubiesen nacido en el municipio de Güímar.

     Por su parte, de los tres secretarios del Juzgado que conocemos, el que más tiempo permaneció en el empleo fue don Domingo Oliva Bérriz, quien ejerció durante más de 11 años; le siguió don Francisco Cruz de la Cruz, quien lo hizo durante más de dos años y medio, continuando luego en el nuevo Juzgado Municipal; el tercero, don José Campos Benítez, solo lo hizo en tres cortos períodos y probablemente con carácter accidental, que sumaron algo menos de dos años. De ellos, solo uno nació en Güímar…

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El cementerio “Santa Sabina” de la Villa de Candelaria

Cementerio Santa Sabina     En trabajos anteriores ya nos hemos ocupado detalladamente de los lugares de enterramiento que han existido en el municipio de Candelaria, que primero fueron templos: la cueva-ermita de San Blas, la iglesia de Santa Ana y la capilla del convento dominico; y luego campos santos: el primer cementerio provisional de Santa Ana (1828 y 1835-1843), el “cementerio del Convento” (1843-1918), situado en las ruinas de la basílica de Candelaria, y el cementerio “Santa Sabina” de Candelaria (desde 1918 hasta el presente). Estos tres recintos funerarios fueron los únicos existentes por entonces en todo el municipio, hasta que a mediados del siglo XX se construyeron otros dos: el de “San José” de Barranco Hondo (1946) y el de “San Francisco” de Igueste de Candelaria (1951).

     En este artículo nos vamos a ocupar del cementerio “Santa Sabina” de Candelaria, construido en 1911, pero que permaneció cerrado durante siete años al discutirse la propiedad del recinto entre el poder religioso y el civil. La agria polémica saltó a la prensa durante años, hasta que la grave epidemia de “gripe española” provocó la saturación del “cementerio del Convento”, obligando a un acuerdo y a que se agilizasen los trámites para la apertura del nuevo recinto funerario. Finalmente, éste fue bendecido el 19 de diciembre de 1918 por el párroco de Candelaria y cuatro días después recibió sepultura en él la primera persona, doña Sabina Coello Pérez, quien le da nombre…

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El primer equipo de lucha canaria de El Escobonal (Güímar), formado durante la II República [1931-1936]

Escobonal-primer equipo lucha     La consolidada tradición luchística del pueblo de El Escobonal, como la de todo el municipio de Güímar, se remonta por lo menos a los comienzos del siglo XIX, en el que los jóvenes aficionados se agrupaban a veces en bandos improvisados que enfrentaban unos pueblos con otros o a dos barrios del mismo municipio, sobre todo con motivo de las fiestas patronales. De esa centuria sólo se recuerdan los nombres de algunos luchadores destacados, autores de célebres agarradas o de increíbles anécdotas: Isidro “El Moro”, de El Salto; Dionisio Rodríguez, de Los Candales; Pedro Pérez González “El de los Cangos” e Isidoro Frías Delgado, ambos de La Corujera. Estos dos últimos ganaron varios encuentros al frente de la selección del Sur de Tenerife en las fiestas de El Socorro de Güímar, así como en las de Candelaria y La Laguna. También por entonces, algunas escobonaleras dieron más de una sorpresa en este deporte, como cha Inocencia Frías y María Perdomo “La Grande”. Luego, a comienzos del siglo XX, podemos recordar a algunos vecinos de El Escobonal que destacaron en la lucha, entre ellos: Isidoro Frías Tejera, quien continuaba la tradición de su padre del mismo nombre, Antonio Frías Tejera, José Díaz y Carlos Campos, entre otros.

     En los años veinte del siglo pasado se revitalizó la afición por este deporte autóctono, surgiendo numerosos luchadores juveniles, que terminaron consolidando un bando que se llegó a enfrentar a los de pueblos vecinos y del que fueron saliendo sólidos valores, como Gonzalo García, Juan Esteban Pérez, Benildo Frías, Isidoro Frías, etc. Luego, a propuesta de Manuel “Sánchez”, en 1931, el puntal palmero Juan “Primera” formó el primer equipo o “partido” de El Escobonal, que durante cinco años, hasta el comienzo de la Guerra Civil, se enfrentó con frecuencia a los de otros pueblos de la comarca e incluso del Norte de la isla. En él destacaron, entre otros: Juanillo Díaz “Pollo del Escobonal”, Eufemio García, Vicente Pérez “La Mediana”, Agustín Delgado “El Trabuco” y Cristóbal Duque, a los que se irían incorporando los nuevos valores de la cantera local. Pero debido a la escasa difusión de los encuentros que había en ese entonces, por la falta de medios de comunicación, sus nombres sólo fueron conocidos en los pueblos próximos; .por ello, poco o nada nos dicen a los que no tuvimos la oportunidad de vivir aquellas gloriosas épocas de la Lucha Canaria, si bien por sus méritos de vivir en la actualidad estos luchadores hubiesen tenido, sin duda, muchísima más fama de la que en su época adquirieron…

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Proceso de segregación definitiva de los feligreses de Fasnia y pagos inmediatos de la parroquia de Güímar y anexión a la de Arico (1720-1723)

Fasnia-plano-1723     Tras la creación de la parroquia de San Juan Bautista de Arico en 1639, segregada de la de San Pedro Apóstol de Vilaflor, se pretendió que los vecinos de Fasnia y pagos limítrofes pasasen a depender de la nueva jurisdicción parroquial, pues su jurisdicción “pareze ser desde el barranco que llaman del Rio asta el barranco llamado de Herque”. Pero el intento no prosperó en su integridad, debido por un lado a la oposición del beneficiado de Güímar, a cuya jurisdicción habían pertenecido hasta entonces, y por otro a la de los propios vecinos, que consideraban gravoso el tener que cumplir con sus obligaciones a una mayor distancia, en una parroquia de menor categoría y peor atendida. No obstante, esta circunstancia motivó un largo litigio entre el beneficiado de San Pedro y el párroco de San Juan Bautista, que duró casi un siglo (exactamente 84 años). En ese tiempo, la mayoría de los feligreses de la actual jurisdicción de Fasnia continuaron cumpliendo con sus obligaciones cristianas en Güímar, aunque un pequeño porcentaje lo comenzó a hacer en la parroquia de Arico.

     No obstante, desde mediados del siglo XVII los vecinos ya contaban con una ermita dedicada a San Joaquín, levantada en la jurisdicción del barrio de La Zarza, que ya estaba abierta al culto en 1665. Dependía de la parroquia de San Juan Bautista de Arico, pero era atendida por diversos capellanes adscritos a la parroquia de San Pedro de Güímar.

     El citado contencioso entre las parroquias de Güímar y Arico, por la jurisdicción de los feligreses de Fasnia y pagos limítrofes, se reactivó en 1720 y se vino a resolver tres años más tarde a favor de la segunda, en un intenso pleito al que dedicamos el presente trabajo. Con motivo de éste se confeccionó el primer plano del actual término de Fasnia, que es uno de los documentos cartográficos más antiguos del Sur de Tenerife. De este modo, tras haber formado parte durante dos siglos y cuarto del término de Güímar, los pagos de Fasnia, La Zarza, Sabina Alta, Sombrera y Valencia se segregaron definitivamente de éste para unirse al de Arico, en la antigua comarca de Chasna. A partir de ese momento comenzó la conocida rivalidad entre escobonaleros y fasnieros (ambos hasta entonces agacheros), que comenzaron a recalcar los topónimos que los diferenciaban: “chasneros” frente a “chimajeros”…

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Artículo-SEGREGACIÓN DE FASNIA DE GÜÍMAR Y ANEXIÓN A ARICO

Los antiguos intentos para trasladar la capital del municipio de Santiago del Teide al pago de Tamaimo (1868-1923)

Pueblo de Tamaimo     Desde la creación de la alcaldía y la parroquia del Valle de Santiago, la capital del mismo se mantuvo en el núcleo del Valle de Abajo y así continuó mientras estuvo bajo el dominio del antiguo Señorío. Pero tras ser abolido éste en 1811, comenzaron los intentos para que los principales servicios pasasen al mayor núcleo de población del amplio término municipal, Tamaimo, donde además residían las personas más acomodadas y poderosas del mismo. Así, cuando éstas alcanzaron el poder, a partir de la segunda mitad del siglo XIX se inició el traslado paulatino a dicho pago de los principales servicios: la cartería, la escuela pública de niños, el colegio electoral, el Ayuntamiento y el Juzgado Municipal. No obstante, tras diversas denuncias de algunos vecinos que se consideraban perjudicados y la incoación de diversos expedientes, la capitalidad y cada uno de los servicios públicos volvieron a reintegrarse a la antigua cabecera municipal, donde continúan.

     El primer servicio trasladado al pago de Tamaimo fue la cartería, en 1868, por lo que el 14 de abril de dicho año el periódico El País publicaba una protesta de los vecinos de la Villa de Santiago ante la polémica decisión…

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Artículo-CAMBIO CAPITALIDAD MUNICIPAL A TAMAIMO

Güímar en el Cabildo de Tenerife: más de un siglo de representación en la corporación insular

     Han pasado muchos años desde que en 1913 se constituyeron los Cabildos insulares, en su etapa moderna. En todo este tiempo, en el Cabildo de Tenerife se ha procurado que la representación de las distintas zonas de la isla fuese lo más equilibrada posible, simultaneándose consejeros del núcleo capitalino, del norte y del sur, e incluso alternándose en la presidencia y vicepresidencia según su procedencia.

     Güímar, como cabecera de la amplia comarca del sureste de la isla, ha estado relativamente bien representada en la Corporación insular. Valga decir, que desde su creación han habido 17 consejeros titulares nacidos o avecindados desde niños en este municipio, casi todos naturales de él: don Ignacio González García (1913-1916 y 1922-1924), don Aníbal Hernández Mora (1920-1924), don Waldo Gutiérrez Marrero (1926-1928), don José Fumero y Pérez (suplente 1926-1928 y titular 1929-1930), don Alcibíades Hernández Mora (1936), don Manuel González Hernández (1944-1945 y 1955-1967), don César Julio Hernández Cruz (1949-1952), don Tomás Cruz García (suplente en 1925 y titular 1952-1971), don Juan Álvarez Delgado (1952-1958), don José Mesa Pérez (1958-1961), don Óscar Pérez Rosa (1961-1964), don Pedro Guerra Cabrera (1964-1971), don Pedro Modesto Campos Rodríguez (1964-1979), don Rafael Yanes Mesa (1995-1999 y 2003-2007), doña Vicenta Díaz Sáez (2003-2011), don Félix Fariña Rodríguez (2015-2023) y Nauzet Gugliota (2019-continúa).

     De todos ellos, ostenta el récord de permanencia en la corporación insular don Tomás Cruz, con 19 años, seguido de don Pedro Modesto Campos, con 15, y don Manuel González, con 14; mientras que por el contrario, don Alcibíades Hernández sólo estuvo dos meses en el cargo. Dos han ocupado la vicepresidencia (don Waldo Gutiérrez y don Tomás Cruz) y otro fue vicepresidente de la Comisión Permanente de dicha institución (Aníbal  Hernández); dos eran hermanos (don Aníbal y don Alcibíades Hernández), otros dos padre e hijo (don Ignacio y don Manuel González) y otros dos tío y sobrino (José Mesa y Rafael Yanes); cuatro simultanearon el cargo de consejero con el de alcalde de Güímar (don José Mesa, don Óscar Pérez, don Pedro Guerra y doña Vicenta Díaz); otros cuatro desempeñaron también, aunque en distintos períodos, la alcaldía del pueblo natal (don Ignacio González, don Tomás Cruz, don Pedro Modesto Campos y don Rafael Yanes); tres ocuparon en algún momento el cargo de concejal en el Ayuntamiento de Güímar (don Aníbal Hernández, don José Fumero y don César Julio Hernández); y uno fue, posteriormente, consejero del Cabildo de Gran Canaria (don Alcibíades Hernández). El consejero más antiguo fue don Ignacio González, fundador de la institución (desde 1913), y el más reciente don Nauzet Gugliota (desde 2019), quien continúa en el cargo. El período de mejor representación para este municipio fue el comprendido entre 1949 y 1979, en que siempre se mantuvo algún consejero de Güímar; alcanzándose el máximo esplendor entre 1964 y 1967 en que coexistieron cuatro güimareros (don Manuel González, don Tomás Cruz, don Pedro Guerra y don Pedro Modesto Campos). Por el contrario, el período de peor representación ha coincidido con la presente etapa democrática, pues desde 1979 hasta 1995 ningún güimarero llegó al Cabildo, lo que no deja de ser sorprendente; también la etapa comprendida entre 1930 y 1944 estuvo escasamente representada, pues sólo durante dos meses, en 1936, estuvo presente en la Corporación insular un güimarero, don Alcibíades Hernández. Sólo una mujer de Güímar ha desempeñado ese cargo, Vicenta Díaz…

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Los visitantes ilustres de la Basílica de la Virgen de Candelaria (1959-2023)

Visitantes Basílica

     Una de las tareas más curiosas, de las muchas que desarrollan los religiosos dominicos de Candelaria, consiste en atender a los visitantes y peregrinos que acuden diariamente al Santuario de la Virgen y, precisamente, éstos no son pocos. Aparte de los isleños, no cabe ninguna duda de que la inmensa mayoría de los turistas o visitantes oficiales que vienen a la isla de Tenerife tienen a la Basílica de Candelaria entre los lugares que no pueden dejar de visitar. Ello se debe, sobre todo, a que alberga a la Patrona de Canarias, pero también influye en esta elección la belleza del edificio diseñado por Marrero Regalado, que fue inaugurado y consagrado en 1959, así como las valiosas pinturas que alberga en su interior y el inmediato museo de los dominicos, además de los indudables valores escénicos y patrimoniales de ese entorno candelariero, en el que podemos destacar el Convento anexo, la cercana Cueva de San Blas, la Casa de Apeo (antiguo Ayuntamiento), la iglesia parroquial de Santa Ana y las casas canarias del barrio que la rodea, el conjunto escultórico de los Menceyes, etc. Por ello, no es de extrañar que casi todos los visitantes ilustres (reyes -entre ellos los de España-, príncipes -como los de Asturias-, jefes de estado o de gobierno, así como los más destacados personajes de la Iglesia, la Milicia, la Política, el Deporte, el Arte, la Cultura, etc.) que en el último medio siglo han llegado a la isla, han visitado con devoción o por lo menos con respeto y admiración este emblemático edificio.

     Gracias a la prensa insular, así como a la revista Radar Isleño, órgano informativo de la Basílica de Ntra. Sra. de Candelaria, que vio la luz entre mayo de 1962 y noviembre de 1965, a los dos libros de visitas que se conservan en el archivo del Convento dominico, que abarcan desde 1973 hasta la actualidad, y al gabinete de prensa del Ayuntamiento, conocemos a muchos de los visitantes ilustres que han acudido a este venerado santuario para rendir culto a la Patrona de Canarias en los últimos 56 años, a los que vamos a dedicar este artículo…

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