«Por ir de prisa…» (cuento tinerfeño), por José Galán Hernández

      En 1928, el escritor tacorontero José Galán Hernández publicó en Gaceta de Tenerife el cuento “Por ir de prisa…”, que fue escrito por el autor mientras vivía en el municipio de Fasnia, donde ejercía como maestro y concejal, tras haber cesado en la Alcaldía. La trama, de tinte folclórico y jocoso, discurre en un recorrido en guagua desde Fasnia hasta Güímar, pasando por El Escobonal, donde se incorpora el personaje central del cuento, Cho Juan.

       A pesar de su corta extensión, la calidad literaria del autor logra introducir al lector en la historia, de tal modo que todos los que conocemos dicha carretera entendemos la queja del autor por las numerosas curvas que existen en dicho trayecto y los que hemos viajado en guagua alguna vez podemos imaginarnos que estamos viendo la escena en primera persona. Los diálogos están escritos reproduciendo la forma de expresarse de nuestros antepasados de entonces, lo que también le da a este trabajo un valor testimonial y lingüístico. En su transcripción hemos querido respetar la ortografía original.

   El autor del cuento, don José Galán Hernández (1893-1936), cuya biografía desarrollamos en este artículo, fue un destacado intelectual tinerfeño, tristemente asesinado al comienzo de la Guerra Civil, como consecuencia de su trayectoria progresista. Fue maestro nacional, sargento de Artillería, alcalde de Fasnia, fundador de la Agrupación Socialista de Güímar, secretario de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE-UGT), destacado escritor, periodista y poeta…

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Granadilla de Abona: Don Francisco García Perlaza (1830-1886), primer maestro titulado de Granadilla y primero en ocupar su escuela en propiedad

     En este artículo queremos recordar a uno de los muchos maestros pioneros y vocacionales, que a mediados del siglo XIX decidieron volcarse en una profesión económicamente ingrata, pero plena de realización personal. Casi con total seguridad fue el primer maestro que regentó en propiedad la escuela de niños de Granadilla de Abona y el primer docente titulado nacido en dicha localidad, en la que desarrolló una brillante labor docente durante 34 años, la cual fue reconocida incluso por la prensa de la época y por las autoridades académicas, que le concedieron varias distinciones. Ello le valió el respeto, la admira­ción y el eterno reconocimiento de sus paisanos.

      Nació en Granadilla de Abona el 4 de abril de 1830, siendo hijo de don Bernardo Antonio García Reverón y de doña Antonia González Perlaza y González Bethencourt. Fue bautizado dos días después en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua, por el cura servidor don Manuel González Guillén; se le puso por nombre “Francisco Antonio del Sacramento” y actuó como madrina su hermana, doña Antonia García. Aunque debería llamarse Francisco García González, casi siempre fue conocido como Francisco García Perlaza…

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Artículo-FRANCISCO GARCÍA PERLAZA

San Miguel de Abona: Don José Vicente Martínez Calcerrada (1745-1811), sargento 1º profesional de Infantería, notario público eclesiástico y sochantre de la parroquia

     En este trabajo vamos a recordar a uno de los cabos profesionales o “de sueldo continuo”, que vinieron a canarias en el último tercio del siglo XVIII para instruir a la tropa en los regimientos de Milicias Canarias. Uno de ellos fue don José Vicente Martínez Calcerrada, que fue destinado al Regimiento de Abona como cabo 1º de la Compañía de San Miguel de Abona, donde se estableció y contrajo matrimonio; luego ascendió a sargento 1º profesional, continuando en el mismo destino hasta su muerte. Simultáneamente ocupó durante muchos años las plazas de notario público eclesiástico y sochantre de la parroquia de San Miguel. Este personaje, poco conocido, fue el tronco del que partieron todos los que hoy llevan el apellido Calcerrada en el Sur de Tenerife, sobre todo en San Miguel de Abona.

    Nuestro biografiado nació en la Villa de Campo de Criptana (Ciudad Real) en “la provincia de Castilla la Nueva” el 25 de octubre de 1745, siendo hijo del teniente capitán don Vicente Martínez Calcerrada, natural de Alcázar de San Juan, y de doña María Teresa Martínez Pantoja, que lo era de la antedicha villa. Cinco días después fue bautizado en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción por el Lcdo. don Cristóbal Antonio de Flores, teniente de cura de dicha parroquia; se le puso por nombre “José Vicente” y actuó como padrino su tío paterno don Juan Francisco Calcerrada…

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Artículo-JOSÉ VICENTE MARTÍNEZ CALCERRADA

El puerto de Los Roques, los barcos de cabotaje de Fasnia y el trágico naufragio del candray «San Antonio» (1884)

Los Roques-3      La pequeña ensenada situada en la costa de Fasnia, al abrigo de los dos Roques (el de Dentro y el de Fuera), permitió desde el siglo XVI que en ella operasen pequeños veleros, los cuales constituían casi el único medio de comunicación de este lejano pueblo de las Bandas del Sur con la capital y otras localidades de Tenerife, además de otras islas del archipiélago. Por él se embarcaba la producción agrícola del término municipal (papas, vino, frutos, etc.) e incluso las losas de piedra obtenidas de sus canteras, a la vez que se importaban todos los productos necesarios para el consumo local; también servía para el transporte de pasajeros, que en barco llegaban a Santa Cruz de Tenerife mucho más rápido que por el antiguo Camino Real, única vía de comunicación terrestre con los demás pueblos de la isla que tuvo Fasnia hasta comienzos del siglo XX.

      A lo largo del siglo XIX, el embarcadero de Los Roques ya estaba consolidado como un importante puerto para el tráfico de cabotaje, tanto para la entrada y salida de mercancías como de personas, protagonismo que mantuvo hasta bien avanzada la siguiente centuria. Por ello, comenzó a contar con los llamados “alcaldes de mar”, nombrados por la Comandancia de Marina para atender a los matriculados en su jurisdicción, controlar la actividad comercial y dar cuenta de cualquier incidente que se produjese en ese tramo de costa, al igual que sucedió en los pueblos vecinos de Güímar, El Escobonal y Arico. Así por ejemplo, en 1820 era alcalde de mar de Fasnia don Antonio Díaz Flores, natural del mismo lugar y de 41 años de edad.

      En 1857 ya operaban por el puerto de Los Roques cinco candrays, dos de ellos con base en el mismo. En 1871, el Ayuntamiento de Fasnia dirigió un escrito al comandante militar de Marina de la provincia, pidiendo que se permitiera continuar en los dos candrays del distrito, llamados “Soledad” y “San Antonio”, a los individuos que los venían tripulando, ya que después de haber realizado esas faenas durante 20 o 30 años, se veían privados del trabajo por no estar matriculados, a causa de haber sido exceptuados del servicio de la Armada. Dicha circunstancia dejaba a los agricultores de Fasnia sin poder conducir su principal producto (las papas) al mercado de Santa Cruz, con el consiguiente perjuicio para el fisco al no poder hacer frente a los compromisos tributarios, pues dada la distancia y difícil topografía del terreno que unía Fasnia con la capital, la conducción por vía terrestre a lomos de bestias y por caminos intransitables supondría la ruina del sector de la papa, por los elevados costes del transporte. Lo cierto es que ambos barcos continuaron navegando, si bien uno de ellos, el “San Antonio”, después de surcar los mares durante décadas desapareció en un naufragio en 1884, muriendo la mayor parte de sus tripulantes y pasajeros.…

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Güímar: Fray Andrés Gómez (1705-1792), predicador dominico, teniente de beneficiado de Güímar, capellán de Fasnia y El Escobonal, administrador de Anocheza y recordado “Profeta”

      Aunque no destacó por desempeñar grandes cargos, este humilde religioso dominico ocupa un lugar destacado en la Historia de Güímar, pues su lejana existencia es quizás una de las tradiciones orales que mejor se conservan en el municipio. Sabemos que profesó en el Convento de Santo Domingo en Soriano de este municipio y que, tras ordenarse de presbítero, ejerció en él como lector y predicador. Se le nombró administrador de la lejana Hacienda de Anocheza, propiedad del convento; y desde allí tenía que cumplir con otras obligaciones, como capellán de las ermitas de San Joaquín de Fasnia y San José de El Escobonal, así como teniente de beneficiado de la iglesia matriz de San Pedro Apóstol de Güímar. La vida, la “maldición” y las “profecías” de Fray Andrés se han transmitido de padres a hijos, pero nunca se ha llegado a saber donde acaba la realidad y donde comienza la leyenda.

      Nació en Güímar el día 30 de noviembre de 1705, siendo hijo de don Juan Luis Gómez y doña Lucía Francisca Gómez. Recibió las aguas bautismales el 6 de diciembre inmediato en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro, de manos de don Francisco Hernández de la Rosa, teniente de beneficiado de la misma, y actuó como padrino don Salvador González Medina. Desconocemos el lugar exacto de su nacimiento dentro del municipio, pues no se especifica en la partida de bautismo y Fray Andrés tenía familiares cercanos residiendo tanto en el casco de Güímar como en El Escobonal…

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Vilaflor de Chasna: Don José Feo de Acosta Montes de Oca (1765-1825), soldado distinguido, administrador de las Rentas del Tabaco, mayordomo de fábrica y alcalde mayor de Garachico

Vilaflor-17    Miembro de una ilustre familia, desde joven don José ocupó cargos públicos en su pueblo natal, Vilaflor, como el de secretario acompañado del Ayuntamiento. Luego, siguiendo la tradición familiar, ingresó en las Milicias Canarias como soldado distinguido, pero no perseveró en esta carrera. Una vez establecido en Garachico, donde contrajo matrimonio y permaneció hasta su muerte, desempeñó los importantes cargos de administrador de las Reales Rentas del Tabaco, mayordomo de la fábrica parroquial y alcalde mayor de dicha Villa y Puerto.

      Nació en Vilaflor el 11 de junio de 1765, siendo hijo del capitán don Lucas Agustín Feo, por entonces alcalde de dicho pueblo, y de doña Josefa Bernarda Acosta de Montesdeoca (conocida como Josefa Bernardina). El 20 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial matriz de San Pedro Apóstol por el beneficiado don Agustín Lorenzo Viera; se le pusieron los nombres “José Bernabé Agustín Domingo del Amparo” y actuó como padrino el presbítero don José Antonio Sopranis, vecino del lugar de Icod…

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Artículo-JOSÉ FEO DE ACOSTA MONTES DE OCA

Datos para la historia de Igueste de Candelaria

Igueste Candelaria-iglesia     En este artículo queremos recordar los acontecimientos y los personajes más destacados que han conformado la historia de Igueste de Candelaria, que durante más de cuatro siglos fue el mayor núcleo de población del municipio y cuyos principales aspectos iremos desarrollando en trabajos posteriores.

     Tras la aparición de la imagen de la Virgen de Candelaria o “Chaxiraxi” de los guanches y su traslado posterior a la Cueva de Achbinico, fue venerada por los aborígenes del Bando de Goymar, que le cedieron un rebaño de 600 cabras que pastaban en el Valle de Igueste, destinado a tal efecto por el Rey, teniendo pena de muerte el que intentase robarlo u osara meterse con su ganado en dicho lugar. El guardián de dicho rebaño y paraje era el guanche Napay Guacherbe, después Francisco Napay, que por lo tanto es el primer habitante conocido de Igueste.

      En la toponimia de este pueblo quedan vestigios de los guanches, de sus ritos y costumbres, como la Montaña de Arguama o “Montaña Santa”, la “Laja del Diablo” en Chacorche y “El granel de los guanches” (cueva en el barranco de Afirama). Y entre los yacimientos arqueológicos descubiertos en este lugar destacan numerosas cuevas o auchones, tagoros, santuarios, majadas pastoriles, concheros y cuevas sepulcrales…

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Santiago del Teide: Don Bartolomé García de León (1750-1822), medianero, tazmiero, sargento 1º de Milicias, notario público y administrador del Señor de la Villa

     Don Bartolomé García de León se ejercitó con su padre en las labores agrícolas y en el oficio de tazmiero. A lo largo de su vida alcanzó un notable protagonismo en la sociedad local de su época, pues además de ejercer dicha profesión y trabajar como medianero del alcalde mayor, fue sargento 1º de Milicias, secretario acompañado del Ayuntamiento, notario público eclesiástico, administrador del Señor de la Villa y hermano del Santísimo Sacramento.

     Nació en la Villa de Santiago el 14 de enero de 1750, siendo hijo de don Bartolomé García de Barrios y de su primera esposa doña María Jerónima de León. Cuatro días después recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Fernando, de manos del sacerdote franciscano Fray Juan Andueza, con licencia del párroco don Clemente de Lázaro Cabrera; se le puso por nombre “Bartolomé de Jesús” y actuó como padrino don Pedro Gorrín…

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Artículo-BARTOLOMÉ GARCÍA DE LEÓN

Arico: Don Felipe José Díaz y Gómez (1784-1858), párroco propio de Fasnia, servidor de Arico, notario público, mayordomo de fábrica y de la ermita de Abona

   Ya hemos hecho referencia en más de una ocasión a aquellos sacerdotes que ejercieron su ministerio en un área muy limitada, donde transcurrió casi toda su vida, en muchos de los casos ocu­pando cargos de escaso relieve, por lo que siempre han sido con­siderados sacerdotes de segunda fila. No obstante, al indagar por pueblos y caseríos, al consultar los distintos archivos, llegamos a la conclusión que muchos de ellos fueron más queridos y que su labor social fue mucho más rica que otros personajes de mayor fama.

      Este es el caso del presbítero que hoy nos ocupa, cuya vida transcurrió práctica­mente en el municipio de Arico, con algunas escapadas a Fasnia, donde ejerció en dos etapas durante algunos meses, la primera como párroco propio y la segunda como cura servidor; a Granadilla, de cuya parroquia llegó a estar encargado; y a La Orotava, donde vivió durante algún tiempo; fue cura interino o servidor de Arico en varias ocasiones, notario público eclesiástico de la “Banda del Sur”, mayordomo de la ermita de Ntra. Sra. de Abona, de la Cofradía de Ánimas de la parroquia de Arico y de su fábrica parro­quial. Sin embargo, a lo largo de su vida sufrió graves problemas económi­cos, subsistiendo gracias a las limosnas que le dejaban las misas y con préstamos de algu­nos vecinos de la comarca, a cambio de sus escasas propieda­des agrícolas…

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Artículo-FELIPE JOSÉ DÍAZ GÓMEZ

El cementerio «San José» de El Escobonal (Güímar)

      En el año 2009 se cumplió el 90 aniversario de la inauguración del cementerio de El Escobonal, una obra que vino a cubrir una de las necesidades más apremiantes de los vecinos de este pueblo, pues durante siglos tuvieron que trasladar hasta Güímar los cadáveres de los fallecidos, primero por el camino real y luego por la carretera, para recibir sepultura en las iglesias o en el cementerio de la capital del municipio. El principal argumento esgrimido para no permitir la existencia de un camposanto en esta comarca era que no contaba con parroquia y no residía ningún cura en Agache, ya que la Religión Católica prohibía dar sepultura a los cadáveres sin practicar antes un sacerdote los responsos litúrgicos, lo que en dichas circunstancias no podía llevarse a cabo.

      Para finalizar con el traslado de los cadáveres desde El Escobonal al cementerio de Güímar, en 1915 el Ayuntamiento de este municipio elaboró un proyecto de cementerio para este pago, que se le remitió al Cabildo de Tenerife para que lo informase. En 1916 el Ayuntamiento compró el solar a don Bernardo Yanes y en 1918 comenzó la construcción de este añorado camposanto, con prestaciones de los vecinos de dicho pago, bajo la dirección de albañiles pagados por el Ayuntamiento y con la supervisión del alcalde de barrio don Francisco Díaz Yanes y del teniente de alcalde don Rogelio Ojeda Bethencourt, que fueron los principales impulsores de la construcción. Una vez finalizadas las obras, en sesión celebrada por el Ayuntamiento Pleno el 26 de dicho mes de marzo de 1919 se aprobó su utilización con el nombre de “Cementerio de San José”. Y el domingo 27 del inmediato mes de abril se procedió a su bendición por el cura párroco don Domingo Pérez Cáceres, en un emotivo y solemne acto al que asistió una representación del Ayuntamiento de Güímar, la banda de música de dicha villa y casi todo el vecindario, batiendo el récord de asistencia a un acto registrado en dicho pueblo hasta entonces…

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