Arona: Don Miguel Rodríguez Guillama (1796-1869), párroco de San Antonio Abad de Arona durante 44 años, donde ostenta el récord de permanencia

Arona-iglesia    El sacerdote don Miguel Rodríguez Guillama, aunque nacido en el Norte de Tenerife, desarrolló casi toda su labor pastoral en un pueblo del Sur de la isla, Arona, donde ostenta el récord de permanencia al frente de la parroquia de San Antonio Abad, que regentó durante 44 años, los últimos de ellos en propiedad. En ese largo período efectuó múltiples mejoras tanto en la iglesia como en la casa parroquial. Además, colaboró en el desarrollo agrícola y social de su pueblo adoptivo.

     Nuestro biografiado nació en el Realejo Bajo el 1 de octubre de 1796, siendo hijo de don Benito Rodríguez Guillama, natural de dicho lugar y oriundo por su padre de Agulo en la isla de La Gomera, y de doña María González Afonso, que lo era de la Villa de  Adeje. El 11 de dicho mes fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción por el beneficiado don Benito Agustín de la Guardia y Llanos; se le puso por nombre “Miguel Francisco de la Concepción” y actuó como madrina doña Francisca Miranda de Chaves, vecina de dicho lugar…

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Artículo-MIGUEL RODRÍGUEZ GUILLAMA

Arico: Don Francisco Rodríguez Bello (1845-1899), clérigo tonsurado, diputado provincial, cartero, secretario, mayordomo, interventor, corresponsal periodístico, jurado y propietario

Icor    Natural de Icor y oriundo de Granadilla, don Francisco Rodríguez Bello fue clérigo tonsurado y luego, una vez casado como rico propietario, desempeñó numerosos cargos en su municipio natal, que lo situaron entre los personajes más relevantes del mismo en su época, entre ellos: diputado provincial en tres ocasiones, dos de ellas con carácter interino, cartero, directivo del comité local de Unión Republicana, vicesecretario de la Junta de Gobierno del Cantón Federal de Arico, masón (bajo el pseudónimo “Tajo”), secretario acompañado del Juzgado Municipal, mayordomo de la Ermita y Cofradía de Ntra. Sra. de La Luz, interventor electoral, corresponsal de Diario de Tenerife y jurado. Probablemente, también ocupó algún cargo en el Ayuntamiento de Arico, pero no lo hemos podido confirmar.

     Nuestro biografiado nació en el pago de Icor el 22 de marzo de 1845, siendo hijo de don Pedro Rodríguez Venero, natural de Granadilla de Abona, y de doña Antonia Bello y Morales, que lo era del citado pago; por hallarse en peligro de muerte lo bautizó en su casa don Antonio Nazario Venero, su hermano, quien fue examinado posteriormente por el párroco de la localidad, comprobando que “administró con la materia y forma propia de su institución”. Cuatro días después se le administraron los Sagrados Cánones en la iglesia parroquial de San Juan Bautista por su titular don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “Francisco Pascual” y actuó como madrina su tía doña Antonia Rodríguez Morales…

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Artículo-FRANCISCO RODRÍGUEZ BELLO

Datos para la historia del desaparecido Castillo de San Pedro en la Marina de Candelaria

      Con el fin de impedir el saqueo del Santuario de Ntra. Sra. de Candelaria, que siempre había sido una preocupación de las autoridades, en 1686, siendo comandante general de las Islas Canarias don Francisco Bernardo Barona (1685-1689), se proyectó un reducto, fortín o baluarte en las inmediaciones de la Cueva de San Blas, pues hasta entonces había permanecido sin defensa alguna y solo al cuidado del Tercio de Milicias de Güímar, creado en 1665; pero aún tardaría una década en hacerse realidad.

    Con la misma finalidad, en 1697 el capitán general don Pedro de Ponte ordenó la construcción del Castillo de San Pedro en la Marina de Candelaria, capaz para tres cañones. En él se estableció media compañía de Artillería y siempre contó con un castellano o gobernador de nombramiento real, así como un teniente castellano, además de un condestable, luego sustituido por un cabo o sargento de Artillería veterana, y un guarda almacén de Artillería. Durante 129 años cumplió su cometido, hasta que en 1826 fue destruido por el célebre aluvión que afectó gravemente a la isla de Tenerife y, concretamente, al pueblo de Candelaria, aunque por entonces su papel en la defensa costera ya era secundario…

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Fasnia-Arico: Don Bartolomé Delgado Mexías (1742-1807), teniente capitán de Milicias, síndico personero y alcalde de Arico, labrador y mayordomo de las Mercedes de Abona

Fasnia-Caserío Camino Real-2     Este artículo está dedicado a un miembro de la familia más destacada de Fasnia entre los siglos XVII y XIX, la Delgado Mexías, con raíces aborígenes que se remontan al mencey guanche de Adeje. Don Bartolomé siguió la tradición militar de la familia y entró a servir en el Regimiento Provincial de Güímar como subteniente de Milicias, ascendiendo luego a teniente capitán, empleo con el que concluyó su carrera. Fue además síndico personero y alcalde del Ayuntamiento de Arico, cuando este término incluía también al de Fasnia, así como mayordomo de la Virgen de las Mercedes de Abona.

     Nació en Fasnia el 1 de enero de 1742, siendo hijo del teniente capitán don Bartolomé Delgado Mexías y de doña Bárbara de Llarena, naturales y vecinos de dicha localidad. El 14 de ese mismo mes recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Arico (a cuya jurisdicción se había unido el citado lugar), de manos del beneficiado don José Bernardo Fernández Romero; se le puso por nombre “Bartolomé Francisco Nicolás” y actuaron como padrinos don Nicolás Estévez, clérigo de Menores y vecino de La Orotava, y doña Gabriela Peraza.

     Nuestro personaje vino al mundo en un bello caserío situado junto al Camino Real de Fasnia, cerca del cementerio de la localidad, que durante muchos años se conoció como “Casa del Capitán Mexías”. Recientemente ha sido restaurado por su actual propietario, el notario don Nicolás Quintana Plasencia, para dedicarlo al turismo rural…

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Artículo-BARTOLOMÉ DELGADO MEXÍAS-hijo

Arafo: Don Santiago Fariña García (1830-1901), cura párroco de Vallehermoso, Alajeró y Santa Úrsula

Artículo-SANTIAGO FARIÑA GARCÍASantiago Fariña-casa natal-google-3    La humildad que caracterizó todas sus actuaciones, no consiguió que el paso del tiempo hiciera borrar la existencia del sacerdote que nos ocupa, cuyo celo e inteligencia fueron reconocidos además de por sus paisanos, por cuantos tuvieron la dicha de conocerle, especialmente los vecinos de Vallehermoso, Alajeró y Santa Úrsula, pueblos donde ejerció durante la mayor parte de sus 37 años de intensa labor pastoral, 25 de ellos en la última localidad del Norte de Tenerife.

     Don Santiago Fariña García nació en Arafo el 1 de mayo de 1830, siendo hijo de don Ignacio Alonso Fariña y doña Luisa García Vizcaíno. Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por don Antonio Rodríguez Torres, párroco propio de la misma; se le puso por nombre “Santiago León” y actuó como padrino don León Rodríguez. Todos naturales y vecinos de dicho lugar.

      Su padre, don Ignacio Alonso Fariña (1800-1876), fue una persona muy apreciada en su localidad natal, pues estuvo durante muchos años vinculado a la parroquia como sacristán y sochantre; además desempeñó los cargos de secretario del Ayuntamiento, regidor y maestro interino…

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 Artículo-SANTIAGO FARIÑA GARCÍA

El curioso pleito entre las parroquias de Güímar y Candelaria por la impresión de una polémica estampa de la Virgen del Socorro (1852-1867)

      Tras la desaparición de la primitiva imagen de la Virgen de Candelaria en el aluvión 1826 y el cierre del Convento dominico de dicha localidad en 1836, decayó mucho la afluencia de fieles a las fiestas de la Virgen de Candelaria, coyuntura que fue aprovechada por el culto beneficiado de Güímar, Dr. don Agustín Díaz Núñez, natural de dicha localidad, para potenciar la festividad de la Virgen del Socorro. Por ello, en 1837 solicitó y obtuvo del obispo el traslado de fecha de dicha festividad del 26 de diciembre al 8 de septiembre, época más benigna desde el punto de vista climático, pues ello favorecería la asistencia de peregrinos. Otras decisiones posteriores de este beneficiado y sus sucesores, tendentes también a potenciar la Fiesta del Socorro, despertaron el recelo de los párrocos de Candelaria, que veían peligrar la privilegiada devoción de su venerada imagen. Por ello, tanto don Juan Núñez del Castillo, que ejerció como párroco de Santa Ana desde 1828 hasta su muerte en 1863, como su sucesor, don Antonio de la Barreda y Payva, que estuvo al frente de dicha parroquia desde ese mismo año 1863 hasta 1890, alegaron en diversas ocasiones que los vecinos de Güímar hacían esfuerzos por atraerse las romerías de Candelaria a la ermita del Socorro. Por dicho motivo, se opusieron a las aspiraciones de los güimareros, considerando que eran perjudiciales a los derechos del Santuario de Candelaria, por lo que promovieron dos curiosos pleitos: el de las estampas de la Virgen del Socorro, iniciado en 1852 y revitalizado en 1866; y el de la Ceremonia de los “guanches”, que se litigó en 1872, cuando ésta se representó por primera vez en El Socorro. En este trabajo nos vamos a ocupar del primero de dichos enfrentamientos.

        En 1852, el obispo de Tenerife autorizó al beneficiado de Güímar, el mencionado don Agustín Díaz Núñez, la impresión de unas estampas que recogían el acto en el que el Rey Acaymo pidió “socorro” a los guanches, con la finalidad de repartirlas en la festividad de la Virgen del Socorro. Pero en ellas se representó a la Virgen de Candelaria y no a la del Socorro, lo que despertó la suspicacia del párroco de Candelaria, don Juan Núñez del Castillo, natural de dicho municipio, al pensar que con ello se pretendía potenciar la festividad de El Socorro a costa de la de Candelaria; por ello elevó una protesta al arcipreste e impidió que las estampas se distribuyesen. Pero, tras la muerte de ambos sacerdotes, el sucesor del Dr. Díaz Núñez, el también güimarero don Juan Elías Hernández, decidió repartir dichas estampas el 8 de septiembre de 1866, en la festividad de la Virgen del Socorro, lo que dio lugar a un curioso enfrentamiento con el nuevo párroco de Candelaria, el herreño don Antonio de la Barreda y Payba, quien presentó una denuncia ante el Obispado, la cual motivó un largo expediente, que se vino a resolver el 1 de agosto de 1867, por auto del gobernador eclesiástico en sede vacante, Dr. don José Martín Méndez, en el que daba la razón al denunciante…

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Granadilla de Abona – Guía de Isora: Don Antonio González Torres (1816-1852), teniente coronel graduado de Milicias y comandante de armas de Guía de Isora

Charco del Pino-1    Siguiendo la tradición familiar, don Antonio González Torres ingresó en las Milicias como soldado distinguido, ascendiendo hasta capitán de Granaderos, empleo este último que alcanzó cuando sólo tenía 18 años de edad; con él fue nombrado comandante de armas de Guía de Isora, cargo que ostentó durante 12 años. Luego le fueron concedidos los grados de comandante y teniente coronel de Milicias. Sin embargo, cuando su fulgurante carrera parecía que iba a superar las cotas más altas, le sorprendió la muerte en su domicilio de Guía de Isora, recién cumplidos los 36 años de edad. Fue uno de los ejemplos más claros de precocidad en la dilatada historia de las Milicias Canarias, de todo el Sur de Tenerife.

      Nuestro biografiado nació en el pago de Chiñama de Granadilla de Abona, en al actual Charco del Pino, el 25 de enero de 1816, siendo hijo de don Antonio González del Castillo, natural de dicho pago, y de doña Paula de Torres y Delgado‑Trinidad, que lo era de Arico. El 1 de febrero inmediato fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua, por el párroco don Isidoro Rivero y Peraza de Ayala; se le puso por nombre “Antonio María de la Paz José del Sacramento” y actuó como padrino el presbítero don José González del Castillo, su tío paterno…

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Artículo-ANTONIO GONZÁLEZ TORRES

San Miguel de Abona – Adeje: Don Miguel García Alfonso (1834-1921), subteniente de la Milicia Nacional, secretario del Ayuntamiento de San Miguel, alcalde y juez municipal de Adeje

San Miguel-2B      Este destacado personaje compartió su vida entre dos municipios del Sur de Tenerife, en los que gozó de notable relieve. Tras iniciar los estudios de Magisterio, desempeñó en su pueblo natal, San Miguel de Abona, los cargos de primer subteniente de la Milicia Nacional local, secretario del Ayuntamiento y jefe de la Sección de Contabilidad del mismo. Luego se avecindó en la Villa de Adeje, donde contrajo matrimonio y de la que fue alcalde y juez municipal, así como primer suplente del juez de paz, vocal de las Juntas locales de Sanidad y Primera Enseñanza, elector, interventor electoral y hermano mayor del Santísimo Sacramento. Tras la muerte de su esposa regresó al pueblo de San Miguel, en el que le sorprendió la muerte.

     Nació en San Miguel de Abona el 17 de marzo de 1834, siendo hijo de don Juan Antonio García del Castillo, natural de Granadilla de Abona, y de doña María Alfonso Rodríguez Feo, que lo era de la primera localidad. Seis días después fue bautizado en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco propio don Francisco Guzmán y Cáceres; se le puso por nombre “Miguel Patricio José de San Juan” y actuó como padrino su tío materno don Miguel Alfonso Feo (que llegaría a ser comandante graduado de Milicias y alcalde de la localidad)…

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Artículo-MIGUEL GARCÍA ALFONSO

La Sociedad de Recreo y Cultura “Club Juventud” y el primer cine de El Escobonal (1931-1933)

OLYMPUS DIGITAL CAMERA     En el primer tercio del siglo XX, el pueblo de El Escobonal (Güímar) contó con tres sociedades o casinos, que estuvieron instalados en La Hoya de los Almendreros, en dos casas situadas una frente a otra, sólo separadas por la carretera: una fue la sede de la Sociedad “El Progreso” (1919-1922) y la otra, situada frente a la anterior, estuvo ocupada primero la Sociedad Cultural “El Porvenir” (1929-1936) y luego por el “Club Juventud” (1931-1933).

    El 15 de enero de 1930, la “Sociedad Cultural El Porvenir” abandonó el salón que ocupaba en la Hoya de los Almendreros, propiedad de don Graciliano Díaz y Díaz, para pasar a un local más céntrico, situado en La Fonda y propiedad de don Arsenio Pérez Díaz. Pero el local de don Graciliano no permanecería cerrado, pues la inquietud de su dueño le llevó a continuar celebrando bailes en el mismo, para lo que contaba con un autopiano y una gramola. Posteriormente, deseando dotar al pueblo de otro incentivo cultural y recreativo (que a la par le fuera rentable), compró un aparato proyector de películas mudas, surgiendo así el primer cine de El Escobonal. Por entonces era la única casa del pueblo que tenía corriente eléctrica, gracias a un motor.

       Pero no acabó aquí el entusiasmo de don Graciliano y para potenciar el nuevo cine, al mismo tiempo que para enriquecer el ocio de los escobonaleros, en 1931 se fundó y estableció en el mismo local, bajo su iniciativa, un nuevo Casino denominado “Sociedad de Recreo y Cultura Club Juventud”. Para su creación se eligió una comisión organizadora, que quedó presidida por don Francisco Díaz Yanes, ex-concejal y ex-alcalde pedáneo de El Escobonal, y en la que actuó como secretario el mencionado don Graciliano Díaz. Y el 6 de julio de dicho año, la citada comisión terminó de redactar el Reglamento de la nueva Sociedad, compuesto por 38 artículos (agrupados en tres títulos) y tres disposiciones transitorias, que fue firmado por los dos principales organizadores mencionados, aunque había sido confeccionado con la colaboración del entonces oficial de Secretaría del Ayuntamiento de Güímar don Juan Álvarez Delgado (luego catedrático de Filología clásica de Enseñanza Media y de la Universidad de La Laguna)…

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Vilaflor de Chasna: Don Lucas Agustín Feo (1717-1800), capitán de Cazadores graduado de Infantería, gobernador militar de Abona y alcalde de Vilaflor

Vilaflor-5     La familia chasnera de los Feo dio a las Milicias Canarias varias generaciones de oficiales y jefes, por lo que ocupó siempre un lugar privilegiado en las Bandas del Sur. Uno de ellos fue don Lucas Agustín Feo, quien gozó de gran prestigio y poder en la entonces amplia jurisdicción de Vilaflor, de la que fue alcalde, debido a lo cual mantuvo tensas relaciones con otras familias de la burguesía chasnera, sobre todo los Soler, que al ostentar la jefatura del Regimiento de Abona dificultaron su carrera militar. No obstante, pudo ascender desde alférez hasta capitán de Milicias, empleo con el que fue condecorado por su participación en la defensa del puerto de Los Cristianos; luego pasó como capitán a la Compañía de Cazadores y en dicha situación llegó a ostentar el cargo de gobernador militar de Abona, con carácter accidental, alcanzando finalmente el prestigioso grado de capitán de Infantería. Prestó sus servicios a las Milicias durante más de 70 años, desde los 13 años de edad hasta su muerte, por lo que probablemente alcanzó el récord de permanencia en el Regimiento de Abona de todo el Sur de Tenerife.

       Nació en Vilaflor el 18 de octubre de 1717, siendo hijo del teniente coronel graduado de los Reales Ejércitos don Juan Rodríguez Feo y de doña Gregoria Suárez de Salazar. Seis días después fue bautizado en la iglesia matriz de San Pedro Apóstol por el párroco don Juan García del Castillo; se le puso por nombre “Lucas Agustín” y actuaron como padrinos el capitán don Pedro Soler y Castilla, miembro del linaje fundador de Vilaflor y poseedor del Mayorazgo de Chasna, y su mujer doña Blanca María Bethencourt, Señores del Heredamiento de Chasna…

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Artículo-LUCAS AGUSTÍN FEO