Güímar: Don Juan Castro González (1850-1923), comandante del Puesto de la Guardia Provincial de Fuerteventura, subdelegado de Marina de dicha isla y alcalde accidental de Puerto de Cabras

Escobonal-1930     La comarca de Agache se ha caracterizado siempre por la emigración de sus habitantes, tanto dentro de la isla como fuera de ella, a distintos países de América, Europa y África o a otras islas del archipiélago. Este fue el caso del personaje al que dedicamos el presente artículo, quien tras ingresar en las Milicias Canarias prestó sus servicios como artillero miliciano en la Batería de Santiago de Candelaria, pasando luego como sustituto al Batallón Provisional de Canarias, destacado en Santa Cruz de Tenerife, en el que ascendió a cabo 2º y cabo 1º. Al crearse la Compañía de Guardia Provincial, se enroló en ella como voluntario y fue destinado a Fuerteventura como cabo 1º comandante del Puesto de la Guardia Provincial en dicha isla. En ésta contrajo matrimonio y, tras su retiro, vivió durante muchos años en Puerto de Cabras, desempeñando cargos de relieve, como los de vocal de la Junta Municipal de Asociados, secretario escrutador de mesa electoral, socio fundador de la Cruz Roja, jurado judicial y concejal del Ayuntamiento durante 18 años, en tres etapas, en los que fue elegido concejal síndico, teniente de alcalde y alcalde accidental: Además, por lo menos durante 17 años desempeñó gratuitamente el importante cargo de subdelegado de Marina de Fuerteventura, en el que fue condecorado con la Cruz de primera clase de la Orden del Mérito Naval. Al final de su vida se trasladó como comerciante a Las Palmas de Gran Canaria, donde falleció y dejó descendencia.

     Nuestro biografiado nació en el pago de El Escobonal (Güímar) el 5 de octubre de 1850, siendo hijo de don Juan de Castro Díaz y doña Juana González Pérez. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por don Agustín Díaz Núñez, Doctor en Sagrada Teología, examinador sinodal, beneficiado curado propio y vicario juez eclesiástico de dicho pueblo y su partido, y actuó como padrino don Juan Modesto Díaz, de la misma vecindad…

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Artículo-JUAN CASTRO GONZÁLEZ

La leyenda canaria “La Montaña Roja” (Granadilla de Abona), publicada en 1919 por Romualdo García de Paredes y Mandillo

Granadilla-Médano-2     La trama de la leyenda canaria “La Montaña Roja”, escrita por don Romualdo García de Paredes, discurre en la época guanche y en el conocido paraje de El Médano. De tintes dramáticos, en ella se combinan temas humanos atemporales, como los celos, la ambición, la pasión incontrolada, la envidia y la locura momentánea, con el impresionante paisaje de ese bello enclave costero de Granadilla de Abona, con su espectacular cono volcánico de picón, enrojecido por la oxidación y el paso del tiempo, un auténtico símbolo natural de la Comarca de Abona. De este modo, apoyándose en la leyenda que le contaron los “magos del Sur”, el autor trata de explicar el curioso color de la montaña que se eleva sobre la playa, al borde del mar, mezclando su origen volcánico con una motivación fantástica, asociada a un doble asesinato. Esta leyenda fue leída por su autor en el “Parque Recreativo” de la capital tinerfeña, en un espectáculo cinematográfico, musical y poético celebrado el lunes 27 de octubre de 1919; tres días después la publicó en Gaceta de Tenerife; y el 26 de noviembre inmediato fue reproducida en el prestigioso periódico Las Canarias de Madrid.

     El autor, don Romualdo García de Paredes y Mandillo (1896-1930), nacido en Santa Cruz de Tenerife, aunque oriundo por su madre de El Escobonal (Güímar), estudió en la Escuela Superior de Comercio de la capital tinerfeña. Tuvo una activa vida social en Santa Cruz, pues fue elegido vice-bibliotecario del Ateneo Tinerfeño, vocal, vicesecretario y secretario del Real Club Tinerfeño, secretario de la Comisión organizadora de las Fiestas de Mayo y del Automóvil Club de Tenerife. Destacó también como periodista (redactor de El Imparcial y Gaceta de Tenerife, y colaborador de El Progreso), escritor (autor de sonetos, leyendas, cuentos y artículos literarios) y cineasta (director artístico y primer actor de “El ladrón de los guantes blancos”, primer largometraje realizado en Tenerife). Además, fue representante exclusivo para Canarias de pianolas de marcas europeas y rollos de música, vendedor de automóviles baratos de marcas alemanas y diversos artículos americanos, y agente exclusivo para la venta de champagne y sidra en las Fiestas de Mayo…

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Güímar: Fray Roberto González (1773-1847), presentado dominico, cura servidor de Fasnia, sochantre, último prior del convento de Güímar y primer maestro de su escuela pública

Güímar-convento-ayuntamiento     En los casi dos siglos de existencia del convento dominico de Güímar muchos fueron los religiosos que en él se formaron, que vivieron en sus celdas y que en ellas fallecieron. Un alto porcentaje de los mismos habían nacido en la propia localidad, ocupando desde el humilde puesto de fraile lego hasta el de prior del monasterio e incluso, en algún caso, el de prior provincial de la Orden de Predicadores.

   Uno de estos hombres fue fray Roberto González, quien permaneció durante la mayor parte de su vida unido al histórico edificio religioso. Ordenado de sacerdote fue nombrado cura servidor de Fasnia, cargo que desempeñó durante seis meses, para reintegrarse luego a su convento, en el que ocuparía sucesivamente los cargos de director del Santísimo, comisario administrador del ingreso y gasto del trigo y de la cera, suprior, depositario, prior y presidente; por entonces recibió el título de predicador general. Tras la primera desamortización de 1821 solicitó la secularización, desempeñando a partir de ese momento los cargos de secretario de la Confraternidad del Santísimo Rosario, instalada en la capilla del ex-convento, y sochantre de la parroquia de San Pedro. Una vez vueltas las cosas a su anterior estado, fray Roberto reasumió su hábito y grado, siendo nombrado presidente y luego prior de su antiguo convento; se le concedió el título de presentado y el de maestro de la escuela de niños instalada en el propio edificio. Al llegar la desamortización definitiva de 1835, fray Roberto, que ya había quedado sólo en su convento, se secularizó y fue adscrito a la parroquia de San Pedro, con la que siempre había colaborado; volvió a desempeñar durante algún tiempo la escuela pública y a ocupar el cargo de secretario de la Confraternidad del Rosario. Fue por tanto el último fraile y prior del convento dominico, así como el primer maestro de la escuela pública de Güímar.

     Nuestro biografiado nació en Chacaica (Güímar) el 26 de marzo de 1773, siendo hijo de don Cristóbal González Jorge, natural del pago de la Zarza (Fasnia, por entonces jurisdicción de Arico), y de doña Antonia López Tejera, que lo era del propio Güímar, donde ambos estaban avecindados. El 2 de abril inmediato fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por el beneficiado don José Fernández Camillón; se le puso por nombre “Roberto Antonio Martín” y actuó como padrino don Juan Martín Lobo, natural de Castilla La Vieja y sargento del Regimiento de Milicias de Güímar…

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Artículo-FRAY ROBERTO GONZÁLEZ

Candelaria: Don Antonio Víctor Alberto Alonso (1878-1962), “Cho Morrocoyo”, el poeta popular más célebre del municipio de Candelaria, que da nombre al Centro Cultural de Barranco Hondo

Cho Morrocoyo-1     En 2012 se inauguró el nuevo Centro Cultural de Barranco Hondo y en el transcurso de dicho acto se rindió homenaje al entrañable personaje que le daba nombre, el inolvidable poeta popular don Antonio Víctor Alberto Alonso, conocido por sus paisanos como “Cho Morrocoyo”, a quien hace muchos años el Ayuntamiento de Candelaria concedió dicho honor. Hombre de origen humilde, como muchos canarios de su época emigró a Cuba, donde a fuerza de trabajo logró ahorrar algún dinero. Tras regresar a Barranco Hondo dedicó el resto de su vida a la agricultura, así como a improvisar poemas sobre todos los acontecimientos que ocurrían en su pueblo natal y otros temas de mayor trascendencia insular o regional, que le permitieron ser el personaje más popular de la localidad y ganarse el cariño de todos sus paisanos.

     Nuestro biografiado nació en Barranco Hondo el 28 de julio de 1878, siendo hijo de don Agustín Alberto Mena y doña María Alonso Ramos, vecinos del Camino de Pasacola. El 4 de agosto inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el beneficiado don Antonio de la Barreda y Payba; se le puso por nombre “Antonio Víctor” y actuó como madrina doña Gregoria de Armas, natural y vecina del mismo pago, y como testigos don Antonio Fariña y don Juan Rodríguez…

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Arafo: Don Antonio Curbelo Rodríguez (1929-2014), fontanero municipal, músico de bandas y orquestas, voz de corales, fundador y director de rondallas, e Hijo Predilecto de Arafo

Antonio Curbelo Rodríguez    Hace casi un mes que nos ha dejado un ilustre arafero, un querido pariente, el músico don Antonio Curbelo Rodríguez. Comenzó a estudiar Solfeo en la academia de la Sociedad Filarmónica “Nivaria”, que continuó en “La Candelaria”, a la vez que se iniciaba como miembro del Coro Parroquial y del de Acción Católica, de rondallas folclóricas y de las rondallas líricas de don Domingo Carballo y de Educación y Descanso, llegando a ser codirector de esta última. Luego fue tenor y subdirector de la Coral “María Auxiliadora”, trompa de la Agrupación Artístico Musical “La Candelaria”, fundador y codirector de la Rondalla del Frente de Juventudes, director musical de la Agrupación “Aída”, componente de la orquesta “Teide” y director de rondallas infantiles en Igueste y Güímar, así como de un coro infantil en Arafo. Pero, sobre todo, nuestro biografiado destacó como fundador y director de la prestigiosa Rondalla lírica “Ayesa” de Arafo, que participó con éxito en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. Como reconocimiento a su labor, fue distinguido con los Premios “Ajafoña” y “Añavingo”, con el título de Hijo Predilecto de Arafo y la nominación de una calle. Al margen de su intensa actividad musical, trabajó como chófer y fontanero municipal, destacando además como encargado del reloj de la iglesia, colaborador meteorológico y restaurador de pianos.

     Nació en el barrio de La Vera de Arafo el 25 de abril de 1929, a las tres de la tarde, siendo hijo de don Francisco Antonio Curbelo Fariña y doña Nieves Rodríguez Marrero, ambos naturales de dicho pueblo, aunque ella era oriunda por su padre de El Escobonal (Güímar). El 19 de mayo inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por el cura párroco don Hildebrando Reboso Ayala; se le puso por nombre “Antonio Fernando” y actuó como padrino Fernando Fariña Montano. Fue el quinto de seis hermanos, siendo los restantes: doña Dolores, doña Rosario, don Pepe, doña Carmela y don Luis Curbelo Rodríguez…

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Artículo-ANTONIO CURBELO RODRÍGUEZ

Santiago del Teide: Don Juan Gorrín y González Sotomayor (1783-1861), teniente de Milicias, comandante de armas, mayordomo de la ermita de Tamaimo, síndico personero y alcalde

Juan Gorrín-hoja-2     Nuestro biografiado entró en las Milicias Canarias a una edad avanzada y directamente con el empleo de teniente, probablemente porque no existía en el término otra persona más idónea, por lo que también fue nombrado comandante de armas de la localidad, pero nunca manifestó una gran vocación por la carrera militar. Por ello, permaneció poco tiempo en el servicio, al solicitar el retiro alegando problemas de salud; durante su carrera militar prácticamente no abandonó el pueblo natal ni participó en acción militar alguna. No obstante, sí desempeñó con interés otros cargos públicos, como los de mayordomo de la ermita de Santa Ana en Tamaimo, elector, síndico personero del Ayuntamiento y alcalde de la Villa de Santiago.

    Nació en el pago de Tamaimo el 29 de agosto de 1783, siendo hijo de don Antonio Gorrín Hernández y doña Ana González de Soto y Abreu, de dicha naturaleza y vecindad. El 2 de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Fernando de la Villa de Santiago por fray Pedro de los Monteros y Fuentes, director del Santísimo Rosario de la Orden de Predicadores y teniente de cura en propiedad de dicha parroquia, por nombramiento del obispo Fray Joaquín de Herrera; se le puso por nombre “Juan Antonio José del Rosario” y actuó como padrino don Bernardo Rodríguez, vecino de El Tanque…

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Artículo-JUAN GORRÍN GONZÁLEZ

Relación de alcaldes del municipio de Candelaria a lo largo de su historia

Candelaria-Ayuntamientos

            No conocemos todos los alcaldes que ha tenido la jurisdicción de Candelaria, pues sólo se conservan las actas del Ayuntamiento desde 1840 hasta el presente, con pequeñas lagunas, por lo que es solamente a partir de este momento cuando disponemos de las fechas exactas de posesión y cese. Sin embargo, gracias a los documentos del Pósito, así como a los consultados en otros archivos locales, insulares y regionales, tanto públicos como privados, hemos podido elaborar una lista bastante completa de las personas que con anterioridad a dicha fecha ocuparon tanto la Alcaldía Real en el Antiguo Régimen, desde el siglo XVI al XIX, como la Alcaldía Constitucional desde las primeras décadas de esa última centuria.

            La jurisdicción de estos alcaldes ha variado a lo largo del tiempo, pues en un principio abarcaba a la comarca sureste, que incluía a los actuales municipios de Candelaria, Arafo, Güímar y Fasnia. En 1723 se redujo, al segregarse Fasnia. Y hacia 1770, Candelaria y Arafo se segregaron de Güímar, integrándose bajo una misma Alcaldía. Finalmente, en 1798 se segregó Arafo, quedando el término de Candelaria reducido a sus límites actuales.

            Como curiosidad, de los 144 alcaldes titulares que conocemos, pues muchos repitieron en el cargo, el récord de permanencia en la Alcaldía lo ostenta don Rodolfo V. Afonso Hernández, con algo más de 23 años en tres etapas, seguido por don José Gumersindo García Trujillo (con casi 14 años consecutivos), don Andrés Tejera Reyes (más de 12 años y medio), don Juan Antonio Díaz (10 años, en cuatro etapas), don Esteban Higuera Hernández (más de 8 años), doña María Concepción Brito Núñez (más de 7 años, hasta el momento), don Fernando González Alberto (7 años), don Juan Castellano Castellano (casi 6 años y medio) y don Miguel Sabina Marrero (unos 6 años, en tres etapas). Con respecto al lugar de nacimiento, si nos limitamos al período en el que la Alcaldía sólo ha abarcado al actual municipio de Candelaria, desde 1798 hasta el presente, conocemos a 13 alcaldes que no han nacido en este municipio: don Francisco Marrero de Castro y Barrios (de Arafo), don Luis Pablo Ramos y Tapia (de Sevilla), don José de Baute Santos (de Arafo), don Miguel Francisco Chico (de Machado, en El Rosario), don Juan Hilario de Armas (de Güímar), don Juan María Díaz (de Las Palmas de Gran Canaria, aunque oriundo de Barranco Hondo), don Bernabé Marrero del Castillo (de Arafo), don Policarpo Mascareño Hernández (de Garachico), don Juan Carballo García (de Arona), don Juan Quintero Guerra (de La Laguna), don Rodolfo V. Afonso Hernández (de Santa Cruz de la Palma), don José Antonio López Morales (de La Laguna) y don Lorenzo A. Suárez Alonso (de Santa Cruz de Tenerife). Como curiosidad, han accedido a este cargo vecinos de todos los núcleos de población del municipio y, hasta el momento, solo una mujer ha ostentado la Alcaldía, la actual alcaldesa, doña María Concepción Brito Núñez

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Arico-Güímar: Don José Bernardo Carrillo (1760-1822), sacristán, colector, bolsero, cura servidor, notario público y teniente de beneficiado de Güímar, y cura encargado de Arafo

Arico-iglesia     Numerosos han sido los sacerdotes que hemos ido dando a conocer en este blog, algunos de los cuales llegaron a ocupar puestos de relieve dentro del clero tinerfeño, mientras que otros fueron más modestos, menos conocidos, ganándose exclusivamente el aprecio de los feligreses de las distintas parroquias que regentaron a lo largo de su vida. Los hubieron que nunca llegaron a estar al frente de una iglesia parroquial, sino que se limitaron a desempeñar cargos secunda­rios en los templos e, incluso, fueron numerosos los que no llegaron a salir en toda su existencia de los pueblos donde habían nacido; sin embargo, no por ello fueron menos queridos por cuantos tuvieron la dicha de conocerles, ni su labor ministerial fue por dicha causa menos brillante y fructífera.

     El presbítero que hoy nos ocupa, don José Bernardo Carrillo, se pareció más a los últimos que a los primeros. Su vida transcu­rrió en el Sureste de Tenerife; nació en Arico y de corta edad se estableció en Güímar, localidad donde desarrolló casi toda su labor parroquial: sacristán, colector, bolsero, cura servidor, notario público eclesiástico y teniente de beneficiado. Realizó algunas cortas escapadas a Fasnia y a su Arico natal, con el fin de celebrar algunos sacramentos, y al final de su vida regentó durante dos años, como cura encargado, la parroquia de San Juan Degollado de Arafo, destino en el que le sorprendió la muerte.

     Nuestro biografiado nació en Arico el 8 de enero de 1760, siendo hijo de don Pedro Lorenzo Carrillo y doña Catalina Lorenzo González de Vera (conocida por Catalina Gaspar), naturales y vecinos de dicho lugar. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por don José Nicolás Vallada­res, cura propio de la misma; se le puso por nombre “José Bernardo” y actuó como padrino el presbítero don Andrés Francisco de la Cámara, capellán de la ermita de El Río…

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Artículo-JOSÉ BERNARDO CARRILLO

Adeje: Don Juan Jorge Melo (1807-1876), subteniente graduado de Milicias e industrial confitero

Juan Jorge Melo-filiación-2     Aunque de origen modesto, don Juan Jorge Melo pudo alcanzar al final de su vida una posición bastante desahogada, merced a su tesón y espíritu de lucha, como digno ejemplo del esforzado isleño que supera todas las adversidades que se le ponen a su paso. Comenzó como jornalero agrícola para pasar luego a las Milicias Canarias; de simple soldado ascendió a cabo 1º y luego a sargento 1º, concediéndosele por sus méritos y servicios una Cruz de Distinción y el grado de subteniente. Por motivos familiares solicitó su prematuro retiro, dedicándose a la profesión de industrial confitero, a la vez que adquirió ciertas propiedades agrícolas en la entonces capital del Archipiélago, donde le sorprendió la muerte. La tradición militar fue continuada por su hijo menor, don José Jorge y Guerín, quien alcanzó el empleo de capitán de Infantería, fue considera­do Benemérito de la Patria por su participación en la Guerra Carlista, se le nombró comandante militar en varios puntos de Filipinas y obtuvo numerosas condecoraciones por méritos de guerra.

     Nuestro biografiado nació en la Villa de Adeje el 28 de agosto de 1807, siendo hijo de don Antonio Jorge Casañas y doña Isabel Melo Alayón. El 1 de septiembre inmediato recibió el bautismo en la iglesia parroquial de Santa Úrsula, de manos del beneficiado curado don Agustín de Salazar; se le puso por nombre “Juan Agustín Antonio” y actuó como padrino su tío don Francis­co Melo Alayón…

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Artículo-JUAN JORGE MELO

La Orquesta “Los Peregrinos” o “La Alegría” de El Escobonal –Güímar– (1939-1955)

Escobonal-orquesta-LaAlegría    A finales de la II República, un grupo de jóvenes de El Escobonal de Arriba se entusiasmaron con la música y comenzaron a comprar instrumentos a antiguos aficionados de la localidad. Se iniciaron en los conocimientos musicales libremente, asistiendo a los ensayos de las dos orquestas de cuerda que existían por entonces en el pueblo, la Orquesta “El Escobonal”, dirigida por don Joaquín Rodríguez, y la de El Barranco (Sexteto “Apolo”), que dirigía don Tomás de la Rosa. Su principal impulsor fue don Octavio Rodríguez Díaz, quien con tan sólo 14 años ya había construido tres violines. Una vez adquiridos los conocimientos básicos, hacia 1939 dichos jóvenes se agruparon en una orquesta de cuerda, que quedó compuesta por los siguientes miembros: don Otero Gómez (laúd y bandurria), don Faustino García “Tinerfe” (guitarra), don Rafael Leandro “Felo” (guitarra), don Mario Gómez (laúd), don Miguel “El de Solís” (laúd) y don Octavio Rodríguez (violín), quienes comenzaron a actuar en público después de la Guerra Civil. Luego se unirían a ellos don Severino de la Rosa “El Negro” (mandolina, laúd y bandurria) y don Fortunato Gómez “Nato” (laúd y violín).

     Hacia 1944 se fueron la mayoría de los fundadores a cumplir el servicio militar, por lo que la orquesta siguió actuando en ese período bajo la dirección de “Nato” y a ella se incorporaron dos hermanos de éste, don David Gómez (guitarra y laúd), don Dionisio Gómez «Niso» (bandurria y violín), don Julio Díaz “Yuyo” (laúd), don Bernardo Rodríguez “El Cojo Facundo” (guitarra) y don Silvio Gómez (guitarra). Al ser entonces cuatro de sus miembros hijos de doña Peregrina Cubas del Lomo de Montijo (Otero, Nato, David y Niso), la orquesta comenzó a ser conocida como “Los Peregrinos”, aunque luego sería conocida oficialmente como “La Alegría”…

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