De las pocas luchadas destacadas que se conocen del llamado “período histórico” de la Lucha Canaria, aún se recuerdan los grandes encuentros disputados entre los hombres más fuertes de las dos vertientes de Tenerife. Pero ninguno de ellos tuvo la resonancia de la legendaria luchada de la “Media Montaña”, celebrada hace exactamente 179 años, en junio de 1834, en la llanura de tosca que existía al pie de la Media Montaña, en la costa de Barranco Hondo de Candelaria. Este hito aún no ha sido superado, tanto por el número y categoría de los luchadores que en ella participaron, como por el impresionante gentío que de todos los lugares de la isla acudió a presenciarla.
Esta célebre luchada duró tres días (24, 25 y 26 de dicho mes) y en ella se enfrentaron con sus mejores elementos los bandos del Norte y Sur de la isla, compitiendo casi medio millar de luchadores, de hasta tres generaciones diferentes. A él acudieron, desde la víspera, casi todos los aficionados de la isla, incluso desde los rincones más alejados, tanto a pie como en bestias; y se montaron numerosos ventorrillos, que desde el primer día agotaron sus existencias de carne y vino, que tuvieron que reponer en los pueblos vecinos. Por la noche, mientras unos intentaban dormir envueltos en sus mantas entre los arbustos de los alrededores, otros permanecían en los ventorrillos, comiendo y bebiendo a más no poder, mientras eran amenizados por un sinnúmero de parrandas que alegraban la vigilia con la música de la tierra. La gente del Sur de nuestra isla logró la victoria, si bien gracias a algunas argucias que forzaron la balanza a su favor, y una vez caído el temido Pancho Melián de Tegueste a manos del poco escrupuloso Correísta de Fasnia, el güimarero Juan González (Cartaya), principal baluarte del Sur, eliminó a los que quedaban del Norte, hazaña que ha quedado recogida en una copla popular…
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