Fasnia: Don Ángel Díaz Espinosa (1844-1896), escribiente militar, sargento 1º de Milicias condecorado y premiado, tallador de quintos del Ayuntamiento de Fasnia, secretario del Juzgado Municipal, secretario fundador del Comité Reformista local y comerciante

Natural de la capital tinerfeña, nuestro biografiado prestó sus servicios durante 15 años en el Batallón Ligero Provisional de Canarias, de guarnición en Santa Cruz de Tenerife, en el que ejerció durante la mayor parte de ese tiempo de escribiente en las oficinas; como enganchado con premio movilizado, ascendió desde soldado hasta sargento 2º de Milicias y se le concedió una Cruz del Mérito Militar, el grado de sargento 1º y un premio de constancia. Luego, al establecerse en Fasnia pasó al Batallón Ligero Provincial de Abona, donde sirvió durante cinco años también enganchado y en situación de provincia, en los que ascendió a sargento 1º y se le concedió otro premio de constancia. Además, en dicho pueblo sureño, en el que vivió los últimos 15 años de su vida y falleció prematuramente, desempeñó diversos cargos: tallador de quintos en el Ayuntamiento; secretario del Juzgado Municipal durante casi tres años, uno como titular y el resto como acompañado; y secretario fundador del Comité Reformista local, aunque antes había sido fusionista. También trabajó en dicho pueblo como comerciante. Estaba casado, pero no tuvo sucesión.

Nació en Santa Cruz de Tenerife el 31 de octubre de 1844, siendo hijo de don Bruno Lorenzo Díaz Santos, natural de la Villa de La Orotava y oriundo por su madre de Valencia, y doña Candelaria (Petra) Espinosa Rodríguez, que lo era de la capital tinerfeña y oriunda por su madre de Taganana. El 14 de noviembre inmediato fue bautizado en la iglesia matriz de Ntra. Sra. de la Concepción por el presbítero don Lorenzo Siverio, con licencia del beneficiado rector servidor don José González; se le puso por nombre “Ángel Felipe de los Santos” y actuaron como padrinos don Felipe González Delgado, natural de La Guancha, y doña Ángela Pérez, que lo era de dicha villa…

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Arico: Don Manuel Delgado Saavedra (1914-2002), maestro nacional y director, exportador, comerciante, futbolista, actor y director de teatro, acuarelista, escenógrafo, presidente de la comisión de fiestas, concejal, delegado local de asociaciones, tesorero de la Junta parroquial y mayordomo de la Virgen del Carmen

Después de obtener el título de Bachiller Universitario nuestro biografiado inició la carrera de Magisterio, que tuvo que interrumpir para prestar el servicio militar. Sirvió como cabo de Sanidad en Santa Cruz de Tenerife y, como tal, fue movilizado durante la Guerra Civil, permaneciendo en el frente durante más de un año y medio, por lo que obtuvo dos condecoraciones. Luego regresó a Tenerife, donde tras la realización de un cursillo para bachilleres obtuvo el título de Maestro de Primera Enseñanza y, al igual que su hermana Isabel y su prima Dolores, se dedicó a la docencia y ejerció en Santa Cruz de Tenerife, Arico el Nuevo, La Cisnera, El Granel (Puntallana), La Campana (Sevilla), Arico el Viejo y La Degollada, siendo director en los dos últimos centros; en ese último colegio lo hizo durante 16 años, hasta su jubilación. Además, durante 12 años trabajó en la empresa exportadora de su padre, así como en la tienda de comestibles y el molino de gofio que éste tenía en Arico el Nuevo. Asimismo, debido a sus inquietudes artísticas, deportivas y políticas, participó en otras muchas actividades, pues formó parte del coro parroquial y fue futbolista (defensa del “C.D. Arico”), actor aficionado, director de teatro, presidente de la comisión de fiestas de Arico el Nuevo, falangista, instructor del Frente de Juventudes, concejal del Ayuntamiento, delegado local de Asociaciones, tesorero de la Junta parroquial y mayordomo de la Virgen del Carmen. También destacó como acuarelista, maquetista y escenógrafo.

Nació en el pueblo de Arico el Nuevo el 12 de julio de 1914, a las once de la mañana, siendo hijo de don Álvaro Delgado Rodríguez y doña Leonor Saavedra Gómez. El 6 de octubre de ese mismo año fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de la villa de Arico por el cura párroco don Norberto Álvarez y González; se le puso por nombre “Manuel Álvaro Félix” y actuó como padrino el médico don Manuel González Trujillo, natural de dicho pueblo…

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Granadilla de Abona: Don Rafael Antonio de Frías y Cruz (1784-1839), clérigo tonsurado, notario público eclesiástico, hacendado, regidor del Ayuntamiento de La Orotava y administrador de las rentas episcopales en dicho Partido

Miembro de una destacada familia, nuestro biografiado inició la carrera eclesiástica, que abandonó siendo clérigo tonsurado para contraer matrimonio en La Orotava, donde residió el resto de su vida y dejó notable sucesión. Fue un importante hacendado de dicha villa, donde se alineó con el sector más tradicional de la burguesía agraria, que ostentaba la propiedad del Heredamiento de aguas. Además, ostentó el empleo de notario público eclesiástico y los cargos de regidor del Ayuntamiento y administrador de las rentas episcopales del partido de La Orotava.

Nació en Granadilla de Abona el 24 de julio de 1784, siendo hijo del subteniente don Juan Pedro de Frías Bello, natural de dicho pueblo, y doña Josefa Cruz Alayón, que lo era de la villa de La Orotava. Ese mismo día fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por fray Pedro de Abreu, definidor de la Orden de San Agustín, con licencia del párroco don Francisco Cruz Alayón; se le puso por nombre “Rafael Antonio Jacob Cristín de San Francisco” y actuó como padrino el mencionado cura párroco, su tío materno.

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El Somatén Armado del municipio de Candelaria en su primera etapa (1924-1931)

El presente artículo está dedicado al Somatén Armado en Candelaria en su primera etapa, desde 1924, en que se estableció en Canarias, hasta 1931, en que fue disuelto con la llegada de la II República Española. Inicialmente se constituyó un único distrito, que abarcaba todo el término municipal, pero luego se segregó Barranco Hondo, que pasó a constituir un distrito propio. Se trataba de un cuerpo de milicia popular, cuya labor estaba centrada sobre todo en el mantenimiento del orden público. Los afiliados o somatenistas contaban con un arma larga de su propiedad, aunque a los máximos responsables también se le podía conceder por el capitán general el uso de un arma corta, siempre que lo solicitasen expresamente. Los mandos los constituían un cabo y un subcabo de distrito, además de cabos y subcabos de barrio, nombrados en este municipio para Amance, Igueste y Barranco Hondo (en este barrio solo hasta su elevación a distrito).

Al organizarse, en 1924 la estructura del Somatén de Tenerife quedó compuesta por 5 cabos de partido, 5 subcabos de partido, 37 cabos de distrito (seis de ellos en Santa Cruz y dos en La Laguna), 38 subcabos de distrito, y numerosos cabos y subcabos de pueblo. En el partido judicial de Santa Cruz, al que pertenecía Candelaria, el Somatén Armado estaba compuesto por 34 miembros: 1 vocal, 1 cabo de partido, 1 subcabo de partido, 8 cabos de distrito, 9 subcabos de distrito y 14 individuos o somatenistas.

A comienzos de agosto de dicho año se nombraron los dos responsables del Somatén del municipio de Candelaria: cabo de distrito, don Juan Carballo García; y subcabo de distrito, don Víctor Rodríguez Cruz. Por un estado numérico del Somatén, fechado a 1 de diciembre de ese año, conocemos cual era la aún escasa fuerza del mismo en este término municipal: 1 cabo de distrito, 1 subcabo de distrito y 6 individuos; en total, 8 miembros, cantidad intermedia entre los otros dos municipios del Valle, pues Arafo contaba con 9 miembros y Güímar con 6; pero a lo largo de esta etapa llegó a contar con 79 afiliados. En Candelaria el Somatén tenía un cuartelillo, instalado en una casa de la calle de La Arena, donde hacían sus servicios los somatenistas.

Luego, en febrero de 1928, se reorganizó el Somatén del partido judicial de Santa Cruz de Tenerife, desdoblándose el distrito de Candelaria en dos, al crearse el nuevo distrito de Barranco Hondo, debido al elevado número de afiliados y a la considerable distancia existente entre este núcleo de población y la cabecera municipal. Por dicho motivo, el cabo de barrio de dicha localidad, don Antonio Cruz Díaz, fue elevado a cabo de distrito. Llegó a contar con, por lo menos, 18 afiliados…

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Güímar: Don Casildo Delgado Gómez (1801-1875), escribiente, procurador de los Tribunales, sargento 2º de la Milicia Nacional, regidor del Ayuntamiento de La Laguna y propietario agrícola

Miembro de una familia güimarera modesta, pero destacada, y segundo de cinco hermanos, nuestro biografiado fue el único de ellos que contrajo matrimonio y tuvo descendencia. Casó en su pueblo natal, en el que nacieron sus hijos y donde él trabajó como escribiente y propietario agrícola. Luego se trasladó con su familia a San Cristóbal de La Laguna, donde ejerció como procurador de los tribunales; además, en dicha ciudad fue elegido sargento 2º de la Milicia Nacional y regidor del Ayuntamiento; asimismo, como elector contribuyente pudo participar en las elecciones de diputados a Cortes. Falleció en La Laguna y, tras su muerte, su esposa regresó a Güímar con tres de sus cuatro hijos y en esta localidad residió hasta el final de sus días.

Nació en Güímar el 9 de abril de 1801, siendo hijo de don Juan Delgado Fresneda y doña María Victoria Gómez Bello, naturales y vecinos de dicha localidad en Los Majuelos. Al día siguiente fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el beneficiado propio don Florentín Núñez y Torres; se le puso por nombre “Casildo del Santísimo Sacramento Esteban” y actuó como padrino don Bernardo Rodríguez Marrero, de la misma naturaleza y vecindad…

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Arafo: Don Juan Máximo Albertos Fariña (1912-1984), carpintero, clarinete y primer vocal de la Agrupación Artístico-Musical “La Candelaria”, cabo de Infantería, actor y director de teatro, profesor de Solfeo, saxofonista de varias orquestas y director de las bandas de música de Arico, Granadilla de Abona, Guía de Isora y El Hierro

Aunque trabajó durante toda su vida como carpintero, destacó sobre todo como un excelente músico, que se inició como clarinete de la Agrupación Artístico-Musical “La Candelaria” de Arafo, de cuya junta directiva fue primer vocal. También ejerció como profesor de Solfeo en Arafo, La Cuesta y La Laguna; saxofonista de cuatro orquestas de Arafo: “La Candelaria”, “Iris”, “Estrella Marina” (que él formó) y “España”; y director reorganizador de las bandas de música de Arico, Granadilla de Abona, Guía de Isora y El Hierro, así como profesor de sus respectivas academias. Además, estuvo movilizado en la Guerra Civil, en la que alcanzó el empleo de cabo de Infantería; fundó un grupo de teatro en Arico, del que fue director y actor; confeccionó los decorados del “Espectáculo Benéfico Infantil Arafo 1956 57”; y dirigió un grupo de majorettes en Guía de Isora.

Nació en Arafo el 10 de enero de 1912, a las once de la mañana, siendo hijo de don Eladio Albertos de Mesa y doña Inocencia Fariña Hernández. El 28 de ese mismo mes recibió las aguas bautismales en la iglesia de San Juan Degollado, de manos del párroco don Hildebrando Reboso y Ayala; se le puso por nombre “Máximo Gonzalo” y actuó como padrino don Máximo Hernández Batista. Curiosamente, en el Registro Civil se le inscribió con el nombre “Juan Máximo”, pero siempre fue conocido en su pueblo como “Máximo”…

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Granadilla de Abona: Don Ramón Pomar Rodríguez (1840-1925), secretario titular del Ayuntamiento e interino del Juzgado Municipal, propietario agrícola, cartero, comerciante, interventor electoral, vocal de comisiones y juntas municipales, cofundador y contador de la Subcomisión de la Cruz Roja, fiscal municipal suplente, adjunto del Juzgado Municipal y jurado judicial

Miembro de una destacada familia que ya hemos estudiado, nuestro biografiado obtuvo la plaza de secretario del Ayuntamiento de Granadilla de Abona, que ocupó durante muchos años; durante un corto período simultaneó su trabajo en el Ayuntamiento con el Juzgado municipal, del que fue su primer secretario, con carácter de interino, y luego actuó como secretario “acompañado” en varios períodos. También ejerció como propietario agrícola, cartero de Granadilla, comerciante de tejidos y accionista de la “Sociedad de riego de la costa de Granadilla”. Además, como elector contribuyente ligado al Partido Liberal Conservador de Tenerife, desempeñó diversos cargos públicos en su municipio natal: vocal de la Comisión de Repartimiento General del Ayuntamiento; interventor electoral; vocal de la Junta de Instrucción Pública; cofundador y contador de la Subcomisión de caballeros de la Cruz Roja; fiscal municipal suplente; adjunto del Juzgado Municipal; y jurado judicial. Construyó un salón almacén de frutos en El Médano y se vio afectado por un huracán, que produjo serios daños en su casa. A lo largo de su vida firmó varios escritos en la prensa, de apoyo o protesta, siempre reivindicativos de su municipio y de todo el Sur de Tenerife.

Nació en Granadilla de Abona el 24 de noviembre de 1840, siendo hijo de don Nicasio Pomar Forteza, natural de Palma de Mallorca, y doña María del Pino Rodríguez Venero, que lo era de la mencionada localidad tinerfeña. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura párroco propio don Francisco Rodríguez Méndez; se le puso por nombre “Ramón Fernando del Sacramento” y actuó como padrino don Ramón García y Torres…

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El largo proceso de creación de la parroquia de San José de El Escobonal (Güímar)

En 1755 se bendijo y abrió al culto la primitiva ermita de San José en el pago de El Escobonal (Güímar), concretamente en la zona de Cano, junto al Camino Real pero en el extremo inferior de dicho pueblo. Por ello, a partir de entonces la mayoría de los vecinos de la comarca de Agache comenzaron a acudir a ella para asistir a la celebración litúrgica dominical y a la fiesta del patrono, dada su mayor proximidad frente a la lejana iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Güímar. Un siglo después, en 1854, el ilustre beneficiado de Güímar don Agustín Díaz Núñez, oriundo de El Escobonal por su abuelo paterno, propuso la creación de una ayuda de parroquia en dicha ermita, precisamente por su lejanía a la parroquia matriz, que fue informada favorablemente por el Obispado en 1856, pero considerando que debía ser una parroquia totalmente independiente. Pero a pesar de las buenas expectativas, ese arreglo parroquial quedó paralizado durante más de una década.

Por entonces, el mencionado párroco o beneficiado propuso la construcción de un nuevo templo en una zona más céntrica de El Escobonal y con mayor capacidad, dado su incremento de población, que lentamente fue construido por el vecindario, siendo bendecido y abierto al culto en 1862. Éste ya contaría con servicio religioso permanente, pero los bautismos, matrimonios y entierros debían continuar celebrándose en la parroquia de San Pedro, única existente por entonces en el municipio y con jurisdicción sobre todo él, con las dificultades de alejamiento que ello suponía. Por ello, en 1867 se reactivó el expediente de la parroquia de San José y en ese mismo año, tras los informes correspondientes, el obispo fray Joaquín Lluch y Garriga decretó su creación.

Pero el Gobierno de la nación paralizó la propuesta y no respondió a ella hasta 1895, disponiendo que se completase el expediente, lo que así se hizo, por lo que en 1897 el obispo don Nicolás Rey Redondo decretó de nuevo la creación de dicha parroquia, que volvió a quedar paralizada, porque el Gobierno no la ratificó. Mientras tanto, para favorecer la asistencia al culto, los párrocos encargados de las ermitas de El Escobonal ya celebraban en ella la mayoría de los bautismos y matrimonios, a los que se unieron desde 1919 los entierros, tras la construcción del cementerio de El Escobonal, aunque las partidas debían anotarse en los libros parroquiales de San Pedro de Güímar.

Finalmente, en 1926 se retomó de nuevo por la feligresía la necesidad de elevar a parroquia a la ermita de San José de El Escobonal y en 1928 el obispo de la Diócesis, fray Albino González Menéndez-Reigada, dispuso que se abriese expediente sobre el arreglo parroquial del Arciprestazgo de Güímar, que fue informado por el arcipreste, que por entonces era don Domingo Pérez Cáceres. En virtud de ello, en 1929 fue erigida por el mencionado obispo la nueva parroquia de San José de El Escobonal, que esta vez si fue aprobada por el Gobierno de la Nación y sancionada por el Rey, por lo que 75 años después de haber sido propuesta inicialmente, el 1 de enero de 1930 comenzó a regir dicha parroquia…

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Guía de Isora: Don Juan Reyes Pérez (1915-1995), Canónigo Honorario de la Catedral, cura ecónomo de Agulo y Tegueste, párroco-arcipreste de Los Llanos de Aridane, La Orotava y Santa Cruz de Tenerife, secretario del Consejo Diocesano de Economía, juez diocesano, profesor del Seminario, Párroco Emérito de San Francisco de Asís de dicha capital e Hijo Adoptivo de Tegueste y Los Llanos

Con este artículo queremos rendir homenaje a uno de los sacerdotes más queridos de la Diócesis Nivariense, el Canónigo Honorario don Juan Reyes Pérez, cuya vida estuvo marcada por la afabilidad, sencillez y austeridad de su carácter, así como por la sensatez y prudencia de sus decisiones. Este entrañable tinerfeño, nacido en Guía de Isora, fue un alumno brillante del Seminario Diocesano, donde también destacó como recitador. Se ordenó de presbítero en Güímar y ejerció sucesivamente como cura ecónomo de Agulo y Tegueste, siendo su labor pastoral reconocida con el nombramiento de “Hijo Adoptivo” de esta villa tinerfeña, donde solo ejerció durante tres años. Luego pasó como párroco-arcipreste a Los Llanos de Aridane, donde desarrolló una brillante labor ministerial durante ocho años, que también fue reconocida con el título de “Hijo Adoptivo”, que se le entregó en el homenaje de despedida. A continuación fue trasladado a la villa de La Orotava, asimismo como párroco-arcipreste de Ntra. Sra. de la Concepción, que regentó durante más de cuatro años. Finalmente obtuvo en propiedad, con el nº 1 en el concurso general a parroquias vacantes, la de San Francisco de Asís en Santa Cruz de Tenerife, a cuyo frente permaneció durante 36 años, 32 de los cuales como arcipreste de dicha capital. Fue asimismo profesor de Religión del Instituto de Bachillerato “Poeta Viana” de Santa Cruz y de Teología Moral del Seminario Diocesano de La Laguna; perteneció a varios consejos consultivos y desempeñó importantes cargos de responsabilidad en la Diócesis, como los de juez prosinodal del Obispado y secretario del Consejo Diocesano de Economía; también destacó como orador sagrado. Poco antes de cumplir sus Bodas de Oro sacerdotales fue nombrado Canónigo Honorario de la Catedral de La Laguna; y a los 79 años de edad se le concedió su merecida jubilación, con un emotivo homenaje, siendo nombrado Párroco Emérito de San Francisco de Asís.

Nació en Guía de Isora el 6 de junio de 1915 a las tres de la tarde, siendo hijo del albañil don Francisco Reyes Delgado y doña Clorinda Pérez Ferrer, vecinos del pago de Guisios. El 3 de noviembre de ese mismo año recibió el bautismo en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Luz de manos del cura regente don José Serret y Sitjá…

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Granadilla de Abona: Don José García Oramas (1871-1942), músico militar de primera, director sustituto de la Banda Municipal de Santa Cruz de Tenerife, concertista de clarinete, profesor y compositor, auxiliar de la Depositaría del Ayuntamiento y de la Delegación de Hacienda, recaudador de Hacienda de La Gomera, vicepresidente del Casino y alcalde de San Sebastián

Miembro de una familia destacada de Granadilla de Abona, desde muy joven se integró en la Banda de Música de dicha localidad y enseguida inició su carrera como músico militar; ingresó como educando de cornetas voluntario, pasando luego a educando de música y a músico militar de tercera; tras obtener su licencia absoluta, solicitó y obtuvo su reingreso en el Ejército como músico militar de 2º, ascendiendo finalmente a músico de 1ª, empleo con el que obtuvo su retiro; siempre prestó sus servicios en Santa Cruz de Tenerife, primero en la Sección de Música del Batallón de Cazadores y luego en la del Regimiento de Infantería de Tenerife. Además, en su faceta musical también ejerció en dicha capital como vocal de la Sociedad “Santa Cecilia”, músico de primera y director sustituto de la Banda Municipal, componente de la “Sociedad de Conciertos”, concertista de clarinete, profesor de la academia y tesorero de la “Sociedad Filarmónica”, cofundador del Sexteto “Power” y compositor. Al margen de la música, ejerció como auxiliar de Depositaría del Ayuntamiento de la capital tinerfeña; emigró a Cuba y, tras su regreso, fue auxiliar de Delegación de Hacienda y del Tribunal Económico Administrativo de Santa Cruz; luego pasó como recaudador de Hacienda a La Gomera, donde fue vicepresidente del Casino de San Sebastián y alcalde de la capital de dicha isla.

Nació en Granadilla de Abona el 19 de mayo de 1871, a las tres de la madrugada, siendo hijo del propietario don Antonio García Frías, natural de Arona, y de la maestra doña Ignacia Oramas y Oramas, que lo era de la primera localidad. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua por el Br. don Juan Frías y Peraza, párroco ecónomo de la misma; se le puso por nombre “José Bernardino” y actuó como padrino su hermano don Antonio García Oramas, siendo testigos don Cristóbal González y don Wenceslao Martín…

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