Arafo: Don Nelson Rodríguez Fariña (1926-2014), músico de la Sociedad Filarmónica “Nivaria” y de varias orquestas, director del coro parroquial y organista de la iglesia

Nelson Rodríguez Fariña     El presente artículo está dedicado a uno de los miembros de una destacada familia de músicos, fallecido el pasado año. Nacido en la Villa de Arafo, desarrolló una brillante labor en una banda, en orquestas y en la parroquia. Comenzó su actividad musical como clarinete de la Sociedad Filarmónica “Nivaria” y luego perteneció como músico a varias orquestas de baile: “Club”, “Taoro”, “Teide” y “Los Oceánicos”, en la primera de las cuales tocó el piano y el acordeón, mientras que en las restantes asumió el órgano. También dirigió el coro parroquial y, sobre todo, fue conocido por la maestría con que tocaba el órgano en la iglesia de San Juan Degollado. Además, participó en el “Espectáculo Benéfico Infantil Arafo 1956-57” y en otras iniciativas benéficas; fue agricultor y vicepresidente de la sociedad de aguas “Piedra Cumplida”; y estuvo empleado en una empresa de estructuras metálicas dedicada a la reparación de maquinaria, en la que obtuvo la jubilación. Entre sus aficiones, destacó como ajedrecista, llegando a participar en competiciones insulares.

     Don Nelson nació en Arafo el 23 de julio de 1926, a las tres y media de la tarde, siendo hijo del prestigioso músico don Heliodoro Rodríguez Coello y de doña María Concepción Fariña Vizcaíno. El 20 de febrero de 1927 fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por el cura párroco propio don Hildebrando Reboso Ayala y actuó como padrino don José Fariña Batista…

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Artículo-NELSON RODRÍGUEZ FARIÑA

Güímar: Don Segundo de la Oliva Campos (1856-1913), teniente de Milicias, comandante de Infantería y oficial mayor de la Comisión Mixta de Reclutamiento de Tenerife

Güímar-Barrio de Los Majuelos     Este artículo está dedicado a un destacado militar güimarero, que comenzó su carrera como alférez de las Milicias Canarias, en las que ascendió hasta teniente. Estuvo de operaciones en la Guerra de Cuba, donde pasó como alférez al cuerpo de Infantería y fue comandante de los Destacamentos de Palenque y Nibujón; en este último destino fue sumariado por pasarse al enemigo los soldados a sus órdenes, lo que le tuvo apartado del servicio durante cuatro años y medio. Tras su regreso a Tenerife ascendió sucesivamente a teniente, capitán y comandante de Infantería. Simultáneamente, fue desempeñando diversas comisiones, como las abanderado, habilitado, profesor de la Academia de Cabos, cajero y capitán de almacén del Batallón Cazadores Regional de Canarias nº 1, de guarnición en Santa Cruz de Tenerife; las dos últimas comisiones las mantuvo en el Regimiento de Infantería de Canarias nº 1. Además, ejerció en numerosas ocasiones como vocal en los tribunales de consejos de guerra. Finalmente, tras su ascenso a comandante de Infantería fue nombrado oficial mayor de la Comisión Mixta de Reclutamiento de Canarias con destino en Santa Cruz de Tenerife, cometido que desempeñó hasta su muerte, ocurrida cuando ya había sido considerado apto para el ascenso a teniente coronel. Estaba en posesión de dos condecoraciones.

     Nació en el barrio de Los Majuelos de Güímar el 12 de abril de 1856, siendo hijo de don Segundo de la Oliva López, natural de Las Palmas de Gran Canaria, y de doña Rosenda Campos Núñez, que lo era de dicho pueblo tinerfeño. Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el presbítero don Pedro Pérez Fariña, teniente del beneficiado y arcipreste Dr. don Agustín Díaz Núñez; se le puso por nombre “Segundo Fausto” y actuó como padrino don Nicasio García Díaz.

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Artículo-SEGUNDO OLIVA CAMPOS

Arona-Arico: Don Sebastián Hernández Cabeza (1935-1981), cura párroco de Arico el Nuevo, La Orotava y Los Cristianos, fallecido prematuramente

Sebastián Hernández Cabeza     A lo largo de su historia, el municipio de Arona no se ha destacado por la abundancia de las vocaciones religiosas, a pesar de lo cual en su seno han nacido una decena de sacerdotes. Este artículo está dedicado a uno de ellos, cuya vida se truncó demasiado pronto, don Sebastián Hernández Cabeza. Tras su ordenación, fue durante una década cura ecónomo de Ntra. Sra. de la Luz de Arico el Nuevo. Con posterioridad, durante cuatro años estuvo al frente de la parroquia de San Isidro en la Villa de La Orotava, donde también fue cura encargado de San Diego de Alcalá de El Rincón y presidente de la Real y Venerable Hermandad de Misericordia del Calvario. Finalmente, obtuvo en propiedad la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen de Los Cristianos, en su municipio natal, que desempeñó durante seis años y hasta su prematura muerte; además, estuvo encargado de la parroquia de Playa de Las Américas y, en varias ocasiones, de las de Las Galletas, El Fraile y Cabo Blanco.

     Nuestro biografiado nació en Arona el 14 de julio de 1935, a las tres de la tarde, siendo hijo de don Basilio Hernández Fuentes y doña Domitila Cabeza Delgado. El 27 de noviembre de ese mismo año recibió las aguas bautismales en la iglesia parroquial de San Antonio Abad, de manos del cura ecónomo don José Siverio Díaz; se le puso por nombre “Sebastián” y actuaron como padrinos don Luis González Barroso y doña Armerina Almeida. El 22 de abril de 1940, antes de cumplir los cinco años, fue confirmado en la misma parroquia de Arona por el obispo de la Diócesis, fray Albino González Menéndez-Reigada…

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Artículo-SEBASTIÁN HERNÁNDEZ CABEZA

Las primeras escuelas elementales de la Villa de Adeje (1798-1927): vicisitudes, injerencias políticas, anécdotas, juntas locales y maestros

Adeje-1890-(CFIT)     En 1798, el párroco de Adeje solicitó al administrador de la Casa Fuerte que dotase una escuela pública de niños en la villa y en 1834 ya existía también una escuela de niñas, ambas atendidas en las primeras décadas por maestros no titulados. En ese último año se constituyó también la primera Junta local de Escuelas. Durante el siglo XIX y bien avanzado el XX, dichas escuelas se caracterizaban por el mal estado de los locales, la mínima dotación de material y el escaso sueldo de los maestros, que cobraban con atraso. En la lucha por conseguir locales adecuados, destaca la labor realizada por los maestros don Juan Villa Tejederas y don Alonso Cabrera González, que gracias al apoyo vecinal consiguieron salones adecuados y bien dotados. En 1912 se creó en Adeje una Cooperativa escolar pionera en Canarias, por iniciativa del médico don Manuel Fernández Piñeiro. Dos maestros sufrieron graves ataques por parte de las autoridades locales, por motivos políticos e incluso uno de ellos fue detenido por el alcalde, lo que provocó una grave polémica. Ambas escuelas fueron las únicas del municipio hasta 1926, siendo desdobladas al año siguiente.

     En la etapa estudiada, de 1798 a 1927, conocemos a 11 maestros que asumieron la docencia de la escuela elemental de niños, cinco de ellos nacidos en Adeje (don Francisco Capote y Alayón, don Pedro Melo Casañas, don José Ledesma, don Eduardo Díaz Ledesma y don Fermín Fraga y Fraga) y uno en Guía de Isora (don Alonso Cabrera y González). Por su parte, conocemos cinco de las maestras que regentaron la escuela elemental de niñas, todas en posesión del correspondiente título académico; dos de ellas eran naturales de Adeje (doña Clara Eugenia Yanes y doña Concepción Fraga de la Paz), una de Guía de Isora (doña María Hernández Jorge) y otra de Vilaflor (doña María Luisa Tacoronte y Oliva)…

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Artículo-PRIMERAS ESCUELAS DE ADEJE

Fasnia: Don Juan Horacio Díaz y Díaz (1924-1950), la corta existencia de una firme promesa literaria, que escribió poesías, cuentos, novelas y comedias

     En este artículo pretendemos rescatar del injusto olvido la figura de un poeta desaparecido hace 65 años, de un joven escritor, que, a pesar de que vio truncada su vida con tan solo 26 años de edad, víctima de la enfermedad de su época, dejó escrita una importante obra literaria, la mayor parte de ella inédita. Supe de su existencia hace algunos años, gracias a uno de sus sobrinos, el sacerdote don Norberto García Díaz, a quien agradezco la información facilitada para este artículo.

     Huérfano de padre, don Juan Horacio Díaz abandonó su Fasnia natal con poco más de dos años para establecerse en Santa Cruz de Tenerife, ciudad en la que transcurrió el resto de su vida. Supo en su propia carne lo que eran las dificultades económicas, pero logró cierta cultura gracias al Asilo Victoria y al apoyo de una noble familia santacrucera, cursando estudios secundarios, musicales y de idiomas. Trabajó en una empresa exportadora, pero, sobre todo, cultivó su afición literaria (poesía, cuento, novela y comedia), llegando a publicar algunos trabajos, aunque la mayor parte de su producción quedó inédita. Los sentimientos íntimos, que dejó traslucir a su obra, reflejan tristeza, soledad, rebeldía ante lo monótono y una frustración en su vida sentimental.

     Nació en el barrio de El Rincón de Fasnia el 1 de enero de 1924, a las cuatro de la madrugada, siendo hijo de don Juan Díaz Cruz y doña Laureana Díaz Cruz, ambos naturales de la misma localidad. El 27 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Joaquín por el Cura párroco don Luis Navarro Nóbrega; se le puso por nombre “Juan Horacio Ladislao” y actuaron como padrinos don Domingo Marrero Díaz y doña África Díaz Tejera, solteros y de la misma vecindad…

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Artículo-JUAN HORACIO DÍAZ DÍAZ

Candelaria: Don Andrés Oliva Núñez (1911-1990), sargento de la Policía Armada con sueldo de brigada y presidente de la Asociación de Cabezas de Familia de Igueste

Andrés Oliva Núñez     Este artículo está dedicado a un hombre de pueblo de origen modesto, quien tras cursar los estudios primarios comenzó a trabajar con su familia en la agricultura, hasta que pasó a prestar su servicio militar, que hizo como soldado de Infantería. Una vez licenciado, en la II República fue uno de los organizadores del comité local de Acción Popular Agraria en Igueste y vocal de la junta directiva de la Sociedad “Juventud Iguestera”. Tras el comienzo de la Guerra Civil se alistó voluntariamente como artillero 2º y alcanzó el empleo de cabo de Artillería, con el que luego pasó a Zapadores. Una vez concluida la contienda bélica, ingresó en el cuerpo de la Policía Armada, en el que ascendió a sargento y se le premió con el sueldo de brigada, situación en la que obtuvo el retiro; también obtuvo el diploma de socorrista de la Cruz Roja Española. Con posterioridad, al constituirse la Asociación de Cabezas de Familia de Igueste de Candelaria, fue elegido como su primer presidente y al frente de ella logró algunas mejoras para su pueblo natal.

     Nació en el pago de Igueste el 21 de junio de 1911, a las diez de la noche, siendo hijo de don Antonio Oliva Barrios y doña Josefa Núñez Padrón. Al día siguiente fue inscrito en el Registro Civil de Candelaria por el vecino don Francisco García Hernández, natural de Tacoronte, ante el juez municipal don Juan Reyes Fariña y el secretario del Juzgado don Félix González y González, actuando como testigos don Domingo Trujillo y don Ángel Sabina, de la misma vecindad. Dos días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el cura párroco don José Trujillo y Trujillo; se le puso por nombre “Andrés Luis” y actuó como madrina su tía materna doña Carmen Núñez Padrón, natural y vecina del mencionado pago…

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Artículo-ANDRÉS OLIVA NÚÑEZ

Relación de sacerdotes titulares de la parroquia de San Juan Degollado de la Villa de Arafo (1795-2015)

Arafo-párrocos     Gracias a los libros sacramentales, conocemos todos los sacerdotes que han estado al frente de la parroquia de San Juan Degollado de Arafo desde su creación en 1795 hasta el presente. En estos casi 220 años han regido la parroquia de Arafo un total de 31 sacerdotes, algunos en varias ocasiones diferentes. De ellos, sólo cuatro la han regentado en propiedad, pero en conjunto suman un total de 171 años, por lo que los 49 años restantes se reparten nada menos que entre 27 párrocos (ecónomos, servidores o encargados). El récord de permanencia lo ostenta don Vicente Jorge Dorta, quien la regentó durante 53 años consecutivos, seguido de cerca por don Antonio Rodríguez Torres (casi 53 años, en dos etapas) y don Hildebrando Reboso Ayala (casi 51 años y medio). Del resto, han destacado: don Claudio Marrero Delgado (más de 13 años y medio, en tres etapas, dos de ellas muy cortas), don Víctor Manuel Álvarez Torres (7 años), don Justo Campos Rodríguez (5 años, en dos etapas), don Pedro González Díaz (casi 4 años y medio), don Ignacio Pérez (casi 4 años) y don Víctor Eusebio Marrero (casi 4 años, en 5 etapas, más otros períodos cortos).

     Con respecto al lugar de nacimiento, solo dos han nacido en el municipio de Arafo (don Víctor Eusebio Marrero y don Claudio Marrero Delgado). Del resto, lo han hecho: 6 en Güímar (don Antonio Rodríguez Torres, don José Elías Hernández, don Pedro Pérez Fariña, don Justo Campos Rodríguez, don Juan Elías Hernández y don Vicente Jorge Dorta); 3 en La Orotava (don Ignacio Pérez, don Francisco Hernández y González y don Pedro González Díaz); 3 en Santa Cruz de Tenerife (don Manuel Bretillard y Vega, don Rafael Tiburcio Rodríguez García y don Juan Francisco Alonso Molina ); 3 en La Palma (don Antonio Pérez Cáceres, don Antonio González Fernández y don Víctor Manuel Álvarez Torres); 3 en la Península (don Fidel Farré y Pujol, don José Folcrá y Pujol y don José Miguel Belamendía Aguirreurreta); 2 en Arico (don José Bernardo Carrillo y don Domingo González y Morales); 2 en La Laguna (don José Tarife y Tejera y don Jerónimo Padilla Morales); 2 en La Gomera (don José Cruz y Bencomo y don José Trujillo y Trujillo); 1 en Candelaria (don Simón Higuera Marrero); 1 San Miguel de Abona (don Manuel Hernández Reyes); 1 en Icod de los Vinos (don Lorenzo Rodríguez González); 1en Fuerteventura (don Atanasio Viña y Vera); y 1 en El Hierro (don Hildebrando Reboso Ayala)…

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Artículo-PÁRROCOS DE ARAFO

Güímar-Vilaflor de Chasna: Don Domingo Elías Estévez (1851-1904), coadjutor de Garachico, La Orotava, Icod de los Vinos y Güímar, cura servidor de Arico y cura ecónomo de La Guancha, San Pedro de Daute, Fasnia y Vilaflor


Domingo Elías Estévez
     Tercero de los sacerdotes de su apellido, nuestro biografiado estudió en los seminarios de Las Palmas de Gran Canaria y La Laguna. Luego, tras su ordenación sacerdotal, comenzó su labor ministerial itinerante, como coadjutor en las parroquias de Santa Ana de Garachico, San Juan de La Orotava y San Marcos de Icod de los Vinos. Más tarde regentó como cura ecónomo las parroquias del Dulce Nombre de Jesús de La Guancha, San Pedro de Daute y San Joaquín de Fasnia, esta última durante nueve años, su destino más duradero. En la media década siguiente destacó como orador sagrado y ejerció como coadjutor de la parroquia de San Pedro de su Güímar natal, donde también actuó como cura interino y de la que sólo se ausentó durante cinco meses, en los que fue cura servidor de la parroquia de San Juan Bautista de Arico. Finalmente, se le destinó a Vilaflor como cura ecónomo de la parroquia de San Pedro Apóstol, a cuyo frente le sorprendió la muerte, cuando solo llevaba cuatro años como párroco, aunque en ese tiempo ya se había ganado la simpatía de todos sus feligreses.

     Nació en el barrio de Guaza de Güímar el 8 de julio de 1851, siendo hijo de don José Elías Hernández y doña Venancia Estévez Díaz. Dos días después recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, de manos del Dr. don Agustín Díaz Núñez, beneficiado propio de la misma y arcipreste del distrito; se le puso por nombre “Domingo” y actuó como padrino don Remigio Antonio Rodríguez…

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Candelaria: Don Buenaventura Pérez Pérez (1930-1997), funcionario de Embajada, contable, traductor, poeta, colaborador periodístico, escritor experto en toponimia guanche y lucha canaria

Buenaventura Pérez Pérez     Establecido en Santa Cruz de Tenerife, pero estrechamente ligado a su villa natal, don Buenaventura Pérez adquirió de manera autodidacta una vasta formación cultural. Gracias a su dominio del inglés obtuvo una plaza de funcionario en la Embajada de España en Monrovia, desde donde comenzó a colaborar en el periódico La Tarde. De regreso a la capital tinerfeña, trabajó como contable y traductor de inglés en empresas exportadoras. Además, hizo sus pinitos como poeta, fue un profundo investigador de la toponimia guanche, tema sobre el que publicó dos libros, y un profundo apasionado de la lucha canaria, deporte por el que sentía una gran afición que le llevó a ser secretario fundador del “Santa Cruz C.L.”. Sobre este último tema colaboraba en la prensa con interesantes artículos de opinión, algunos de los cuales fueron premiados, e incluso tenía una columna habitual denominada “Prisma luchístico”. Diez años después de su muerte, su familia editó una recopilación de sus artículos periodísticos y poemas en el libro titulado “Remembranza isleña”.

     Nació en Candelaria el 2 de diciembre de 1930, a las dos de la tarde, siendo hijo de don Buenaventura Pérez Rivero y doña Ángela Pérez Nóbrega, vecinos de dicha villa en la calle de La Arena. El 6 de abril de 1931 fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el cura ecónomo fray Ángel Marina; se le puso por nombre “Buenaventura Eusebio” y actuó como madrina doña María Delgado Expósito, de la misma vecindad. Fue conocido entre sus amigos por “Ventura”…

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Artículo-BUENAVENTURA PÉREZ PÉREZ

El artículo “La Isla de Tenerife. Güímar” (1878), de Alfonso Dugour Ruz

Güímar antigua-3     Este artículo fue publicado en el semanario de literatura El Ensayo, de Santa Cruz de Tenerife, el 24 de noviembre de 1878. En este breve trabajo, don Alfonso Dugour comienza ubicando el municipio de Güímar y fijando sus límites, aunque lo confunde con el Valle del mismo nombre. Luego describe a la población cabecera del distrito municipal, destacando su distribución a lo largo de una calle principal, el número de viviendas, su fundación, su iglesia parroquial, el convento dominico (su fundación, incendio y reconstrucción) y la antigua ermita de San Juan. Posteriormente, se centra en la época guanche, mencionando a su último mencey, Añaterve, y la visita del adelantado Fernández de Lugo al Valle para rendir culto a la Virgen de Candelaria, imagen que sacaron en procesión los menceyes sometidos. Continúa señalando el reparto de tierras, la construcción de las primeras casas por los nuevos propietarios y los cultivos que se sucedieron en el Valle (caña de azúcar, viña, cochinilla, cereales y papas). Finalmente, describe con cierto detalle la iglesia de San Pedro, las características de la población, el paisaje vegetal, adornado con tuneras y árboles frutales, y las aguas, así como la producción cerealista y ganadera; estos párrafos son sin duda los más interesantes del artículo, por ayudarnos a conocer como era Güímar en esa época. Se trata de un trabajo sencillo, aunque de cierto interés por la fecha en la que fue escrito, en el que el autor solo describe muy someramente el casco de Güímar, que seguramente visitó, no mencionando los numerosos barrios y pueblos que conforman el término municipal. Sin embargo, salpica el texto con algunos datos históricos sacados de las obras de Juan Núñez de la Peña, José de Anchieta y Alarcón y José de Viera y Clavijo, algunos de ellos erróneos.

     El autor, don Alfonso Dugour Ruz (1843-1892), nació en Arrecife de Lanzarote y falleció en Santa Cruz de Tenerife. Trabajó como tenedor de libros y comerciante, destacando en su juventud como actor aficionado. Fue un prolífico periodista, que colaboró en diversos periódicos y revistas insulares, entre ellos la Revista de Canarias y El Laúd Canario; fue redactor de El Ensayo y de El Museo Canario; y llegó a ser director de El Ramillete de Canarias, Las Noticias y Las Novedades. Lamentablemente, no recogió en libros sus numerosas composiciones poéticas, publicadas en los periódicos en los que colaboraba. Fue un personaje muy activo en el mundo cultural tinerfeño, pues ocupó la presidencia del Círculo de Amistad y perteneció al comité del Partido Democrático de Santa Cruz de Tenerife. También tuvo una intensa actividad masónica, en la que utilizó el sobrenombre “Anaga”, alcanzando el grado 20 y los cargos de orador y venerable maestro. Contrajo matrimonio con doña Kenelma Siliuto y Briganty, quien poseía una voz excelente y cuidada, con la que descolló en los círculos culturales de la capital tinerfeña…

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