Güímar: Don Bernardo de Torres Marrero y Ledesma (1726-1807), teniente coronel de Milicias, mayordomo de la fábrica parroquial, autor de los planos de la actual iglesia de San Pedro Apóstol y “primer hombre de Güimar”

Bernardo de Torres Marrero     En pleno Siglo de la Ilustración, no era de extrañar que también en los pueblos surgieran personajes que destacasen por su gran cultura e inquietudes, para admiración de sus paisanos. Don Bernardo de Torres Marrero y Ledesma fue uno de esos ilustrados autodidactas, que no sólo llegó en su carrera militar al punto máximo jamás alcanzado por ningún güimarero hasta entonces, sino que se interesó por la vida pública y religiosa de la localidad, alcanzando en ambas las máximas responsabilidades. Además de teniente coronel de Milicias, fue gobernador de armas, alcalde real y síndico personero del Ayuntamiento. En el aspecto religioso, fue fundador de la Capilla de San Pedro Abajo, mayordomo de la fábrica parroquial y autor de los planos de la actual iglesia de San Pedro Apóstol, además de “alma mater” de su reconstrucción, depositario de la reedificación del Convento dominico, depositario, mayordomo y hermano mayor de la Hermandad del Rosario, depositario de la Hermandad del Santísimo Sacramento y hermano mayor de la Hermandad del Carmen. Por todo ello, se le consideró el “primer hombre de Güímar” y el verdadero “Padre de la Patria”. Fue, sin ninguna duda, la persona de mayor relieve comarcal en su época, por lo que merece que su vida y su obra sean recordadas.

     Nació en Güímar el 18 de julio de 1726, siendo hijo de don Bernardo de Torres Marrero y Bencomo, natural de Arafo, y de doña Juana (López) de Ledesma, que lo era de Güímar, donde ambos estaban avecindados en la calle de San Pedro de Abajo. Tres días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro por el beneficiado don Domingo de Paes y Galdona, y actuó como padrino don Pedro Hernández Núñez…

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Artículo-BERNARDO DE TORRES MARRERO

Arafo: Don Aníbal Rodríguez Fariña (1907-1992), Doctor en Derecho, abogado criminalista, secretario, juez sustituto, ingeniero, agrimensor, profesor, etc. La novelesca lucha de un emigrante canario por mejorar su fortuna en Cuba

Aníbal Rodríguez Fariña     Hace algunos años cayó en mis manos un folleto titulado “Memorias” o “Historia cronológica de mi vida”, escrito en el ocaso de su existencia por don Aníbal Rodríguez Fariña o “Arfero”, pseudónimo que utilizó con frecuencia. Llevaba algún tiempo intentando obtener datos de la vida de este arafero excepcional, pues por diferentes fuentes me habían llegado referencias a su extraordinaria labor en Cuba, por lo que esas cuartillas supusieron una de las mayores alegrías de mi trayectoria investigadora, al comprobar que la realidad puede superar con creces la imaginación más creativa.

     Tras unos años muy difíciles, don Aníbal obtuvo casi una veintena de títulos en Cuba, que le permitieron ejercer todo tipo de trabajos, algunos de ellos de notable prestigio. Tras muchos años de estudio, que se pagó con su trabajo, llegó a ser Bachiller, Agrimensor y Tasador de Tierras, Mecanógrafo, Calígrafo, Tenedor de libros, Ingeniero agrónomo, Ingeniero eléctrico-mecánico, Licenciado y Doctor en Derecho; gracias a estos últimos ejerció como abogado criminalista, secretario del Ayuntamiento de Morón y juez sustituto. Pero, mientras estudiaba, trabajó como mozo de limpieza, ayudante de instalaciones eléctricas y sanitarias, profesor de las Academias “San Francisco” y “Rabiña”, radio-técnico, repartidor de comestibles, carpintero encofrista, técnico de construcción y músico de la Banda Municipal de Morón y mecánico electricista. Además, fue constructor de barcos, taxidermista, navegante, piloto de avión, submarinista, funador de un museo regional de Historia Natural y miembro del Club de Leones, así como promotor de un albergue nocturno y de mejoras en el embarcadero.

     Nació en Arafo el 4 de agosto de 1907, a las dos de la madrugada, siendo hijo de don Heliodoro Rodríguez Coello y doña Concepción Fariña Vizcaíno, naturales y vecinos de la misma localidad. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por don Hildebrando Reboso Ayala, párroco propio de la misma, actuando como padrino don Manuel Romero Quintero…

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Artículo-ANÍBAL RODRÍGUEZ FARIÑA

Santiago del Teide: Don Juan Correa González (1793-1876), sargento de Milicias, comandante de armas accidental, agricultor, elector y alcalde constitucional de la Villa de Santiago

Valle Santiago-Webb     Nuestro biografiado siguió una modesta carrera militar, en la que alcanzó el empleo de sargento de Milicias, con el que actuó como comandante de armas accidental del Valle de Santiago. Además, poseía una yunta de vacas, con la que atendía sus propiedades agrícolas, lo que le permitió figurar en el limitado número de los electores de dicho término que participaban en la elección de diputados a Cortes y ser elegido alcalde constitucional de su villa natal.

     Nació en el pago de Las Manchas (Villa de Santiago) el martes 8 de enero de 1793, siendo hijo de don Juan Antonio Delgado Correa y González, “alcalde de la Hermandad desta dha Villa”, natural de dicho pago, y de doña María Francisca González, que lo era de Arguayo. Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Fernando por don Martín Rodríguez García del Castillo, cura párroco de dicha parroquial y de la de Ntra. Sra. de Guía; se le puso por nombre “Juan Antonio José” y actuó como padrino don José de Torres, vecino del lugar de El Tanque. También fue conocido como don Juan Delgado Correa…

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Candelaria: Fray Andrés Manuel Delgado (1736-1822), fraile lego dominico

Foto 4A-Convento de Candelaria     Hasta el momento, solo conocemos a tres arayeros que hayan seguido la vida religiosa. El más antiguo fue fray Andrés Manuel Delgado, fraile lego dominico. Los dos más recientes, de los que ya nos hemos ocupado en sendos artículos, han sido: la religiosa dominica misionera sor María Candelaria Torres Ramos y el sacerdote don José Antonio Baute Chico. Este artículo está dedicado al primero de ellos, quien profesó en el Convento dominico de Candelaria, en el que permaneció como hermano converso durante casi toda su larga vida, salvo una corta estancia en el Convento dominico de Güímar y el último año, en que se vio obligado a abandonar el Convento Real y secularizarse, a causa de su clausura con motivo de la primera desamortización.

     Nuestro biografiado nació en el pago de Araya el 28 de noviembre de 1736, siendo hijo de don Luis Manuel Delgado Díaz (o Díaz Delgado) y doña Catalina Hernández Rodríguez. El 1 de diciembre inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por fray Miguel de Salas, por ausencia del teniente servidor fray José Melián, y actuó como padrino don Francisco Agustín de Valladares, vecino de La Orotava. Al igual que su padre, a lo largo de su vida usó a veces el Díaz como primer apellido…

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Artículo-FRAY ANDRÉS MANUEL DELGADO

Arico-Güímar: Don Antonio Luis Hernández (1794-1872), hermano mayor del Rosario, colector de Bulas, celador del barrio de El Rincón, alhondiguero y alcalde de Güímar

Casino de Güímar     Nuestro biografiado se estableció en Güímar en plena juventud, integrándose plenamente en la sociedad local, en la que llegó a tener cierta relevancia. En el aspecto religioso ostentó diversos cargos en la Hermandad del Rosario, de la que fue bedel, avisador, mayordomo de puertas y hermano mayor. Llegó a poseer numerosas propiedades en dicho municipio, lo que le permitió figurar entre los mayores contribuyentes del mismo, así como desempeñar diversos cargos públicos, como los de elector de diputados a Cortes, colector de Bulas, celador del barrio de El Rincón, alhondiguero, regidor y alcalde de Güímar.

     Nació en el lugar de Arico el 23 de mayo de 1794, siendo hijo de don Pedro Luis Santos y doña Gracia Hernández Miguel. El 1 de junio inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don José Hernández de Ara; se le puso por nombre “Antonio Francisco” y actuó como madrina doña Juana María del Castillo, vecina de dicho lugar…

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Artículo-ANTONIO LUIS HERNÁNDEZ

El Juzgado de Paz de Güímar (1856-1870). Jueces y secretarios

Jueces de paz-Güímar     En Güímar, al igual que en los restantes municipios de España, hasta mediados del siglo XIX los juicios verbales de faltas se celebraban ante el alcalde de la localidad o el teniente de alcalde en el que aquel delegase, así como ante el alcalde de mar. Pero en 1855, la Legislación española separó la autoridad civil de la judicial, al crear la figura independiente del “Juez de paz”, que comenzó a regir al año siguiente. Afortunadamente, conocemos todos los jueces que ha tenido la jurisdicción de Güímar desde 1856 hasta hoy, aunque esta figura ha sufrido notables cambios en este municipio a lo largo del tiempo, pues primero fueron jueces de paz (1856-1870), luego jueces municipales (1871-1945), posteriormente jueces comarcales (1945-1990) y, finalmente, jueces de primera instancia e instrucción, desde 1990 hasta el presente. En este artículo solo nos vamos a ocupar de la primera etapa del Juzgado de Paz, centrándonos en la creación de la figura del juez de paz, en la relación de las personas que desempeñaron dicho cargo en Güímar y en los secretarios que conocemos de esa etapa.

     En esta primera etapa (1855-1870) solo existieron 9 jueces de paz titulares, pues uno estuvo en el cargo en tres etapas. Como curiosidad, el récord de permanencia al frente del Juzgado lo ostenta don José González Fernández, con algo más de 6 años en tres etapas, más otros 4 como suplente en otros dos períodos, seguido por: don Francisco Cruz y Cruz (3 años), don Juan Francisco Bello (2 años como titular y otros 2 como suplente), don Cándido Rodríguez García (2 años como titular y otro como suplente), don Manuel de Castro y Ramos (durante casi 2 años), don Vicente Jorge Rodríguez (más de un año y medio como titular y 3 como suplente). Con respecto al lugar de nacimiento, solo conocemos a dos jueces de paz titulares y uno suplente que no hubiesen nacido en el municipio de Güímar.

     Por su parte, de los tres secretarios del Juzgado que conocemos, el que más tiempo permaneció en el empleo fue don Domingo Oliva Bérriz, quien ejerció durante más de 11 años; le siguió don Francisco Cruz de la Cruz, quien lo hizo durante más de dos años y medio, continuando luego en el nuevo Juzgado Municipal; el tercero, don José Campos Benítez, solo lo hizo en tres cortos períodos y probablemente con carácter accidental, que sumaron algo menos de dos años. De ellos, solo uno nació en Güímar…

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Fasnia: Don Manuel Santana Díaz (1917-1960), seminarista, poeta, delegado local de Prensa y Propaganda del Sindicato Español Universitario en La Laguna, teniente de complemento de Artillería, jefe de la Batería de Costa de San Andrés, maestro nacional y presidente del “Club Español” de Puerto la Cruz (Venezuela)

Manuel Santana Díaz-hoja     Nuestro biografiado ingresó en el Seminario Diocesano de Tenerife, en La Laguna, donde cursó estudios durante casi seis años y se dio a conocer como poeta. Luego, tras abandonar la carrera eclesiástica, cursó la de Magisterio en la Escuela Normal de la misma ciudad. Con motivo de la Guerra Civil ingresó en el Ejército como artillero 2º, llegando a alcanzar el empleo de alférez de complemento de Artillería, con el que se licenció; también fue por entonces delegado local de Prensa y Propaganda del Sindicato Español Universitario (S.E.U.) en La Laguna. Tras la Guerra se incorporó al Magisterio Nacional como propietario provisional, en concepto de “oficial maestro”. Pero su vida militar no había terminado, pues fue movilizado de nuevo con motivo de la II Guerra Mundial, aunque no llegó a salir de la isla; en esa situación ascendió a teniente de complemento de Artillería y, como tal, fue nombrado jefe accidental de la Batería de Costa de San Andrés. Tras su licencia definitiva se reintegró al Magisterio. Con respecto a su labor docente, ejerció durante más de siete años y medio como maestro nacional en escuelas graduadas de Santa Cruz de Tenerife, Arafo y Garachico. Posteriormente pidió excedencia para emigrar a Venezuela, donde residió en los últimos diez años de su vida, trabajando en las empresas petroleras, y allí fue presidente del “Club Español” de Puerto la Cruz. Falleció en Caracas con tan solo 43 años de edad.

     Nació en Fasnia el 6 de enero de 1917, a las tres de la tarde, siendo hijo de don Manuel Santana, nacido en Santa Cruz de Tenerife y avecindado en dicho pueblo desde su niñez, y doña María Cleofé Díaz. Marrero, natural y vecina de dicha localidad sureña. El 4 de abril de ese mismo año fue bautizado en la iglesia de San Joaquín por el cura párroco don Luis Navarro Nóbrega; actuaron como padrinos y testigos don Gregorio López Rivero, natural de la ciudad de Las Palmas, y doña Jorgina Esquivel Díaz, que lo era de Fasnia y por entonces soltera…

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Vilaflor de Chasna-Granadilla de Abona: Don Martín González del Castillo y Sarabia (1769-1845), cadete de Milicias, alcalde real de Granadilla de Abona y alcalde 2º de la Villa de La Orotava


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     Al igual que la mayoría de sus antepasados, nuestro biografiado inició la carrera militar como cadete de Milicias, pero renunció a ella para dedicarse al cuidado de sus propiedades agrícolas. Por entonces, también fue alcalde real de Granadilla de Abona. Luego se estableció con su familia en la Villa de La Orotava, donde arrendó a un noble dos fincas y un molino de agua. Como miembro de la burguesía agraria, desempeñó los cargos de regidor en tres legislaturas y alcalde 2º en otra; dichos cargos los ostentó, sobre todo, en las etapas constitucionales. Desde el Ayuntamiento luchó por municipalizar las aguas del antiguo Heredamiento del Río de La Orotava, propiedad de la aristocracia villera, para garantizar el abasto a la población.

     Nació en el pago de Chiñama (por entonces en la jurisdicción de Vilaflor) el 11 de noviembre de 1769, siendo hijo del teniente don Antonio González del Castillo y doña Manuela Antonia de Santiago Domínguez de Sarabia. El 17 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Vilaflor por el predicador fray José de San Agustín Pícar, prior del convento agustino de dicha localidad, con licencia del beneficiado don Agustín Lorenzo Viera y Torres; se le puso por nombre “Martín Antonio Pedro del Sacramento” y actuó como padrino don Pedro González, vecino de Granadilla…

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Arona-Vilaflor de Chasna: Don Francisco Alonso Martínez (1706-1767), teniente capitán de las Milicias Canarias y hermano del Santísimo Sacramento de la parroquia de Vilaflor

Valle San Lorenzo-2     Nacido en el seno de una familia de larga tradición militar, el personaje al que dedicamos este artículo también decidió ingresar en las Milicias Canarias, en las que entró como cadete del Regimiento de Abona, en el que luego ascendió a alférez y, finalmente, a teniente capitán. Además, fue hermano de la Hermandad del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Pedro Apóstol de Vilaflor y llegó a ser una de las personas más influyentes en su época de la comarca de Chasna. Nació en Arona y vivió en el Valle de San Lorenzo, donde murió.

     Nuestro biografiado nació en el entonces pago de Arona el 4 de octubre de 1706, siendo hijo del ayudante don Pedro Alonso Martínez, natural de La Escalona, y de doña Marta Domínguez Villarreal, que lo era de Arona. Seis días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Vilaflor por el beneficiado Dr. don Manuel Milan Camacho y actuaron como padrinos don Juan Luis Ximénez, alcalde mayor de la Villa de Adeje, y doña María González, su mujer…

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Artículo-FRANCISCO ALONSO MARTÍNEZ

Güímar-Arafo: Fray Ignacio Pérez (1755-1837), sacerdote y predicador general dominico, notario y misionero en el Convento de Güímar, teniente de párroco y cura servidor de Arafo y sochantre de Santa Cruz

Fray Ignacio Pérez     Este artículo está dedicado a un sacerdote dominico, morador durante muchos años en el convento de Santo Domingo Soriano de Güímar, en el que desempeñó los cargos de notario, misionero del Santísimo Rosario y del Santísimo nombre de Jesús. Tras su ordenación sacerdotal colaboró con la parroquia de San Pedro y actuó como capellán en las ermitas de Arafo y Arafo, en los años previos a su elevación a parroquias. Fue predicador general de su Orden y, como tal, recorrió varios conventos de Tenerife y Lanzarote; ocupó asimismo la plaza de cantor y organista del convento de San Benito de La Orotava. Tras la primera desamortización se secularizó y se avecindó en Arafo, donde actuó primero como teniente de párroco y luego como cura servidor de la parroquia de San Juan Degollado, durante cuatro años. Posteriormente fue sochantre de la parroquia matriz de Ntra. Sra. de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife, durante un año, y estuvo durante unos días encargado de la parroquia de Santa Ana de Candelaria. Pasó los últimos años de su vida en Arafo, colaborando con la parroquia hasta su muerte.

     Nació en la Villa de La Orotava hacia 1755, siendo hijo de don Matías Pérez y doña María de Lugo. Desgraciadamente no hemos podido descubrir su partida de bautismo en ninguna de las parroquias del Valle, a pesar de haberla buscado reiteradamente…

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Artículo-FRAY IGNACIO PÉREZ