Gracias a un patrimonio vitalicio, este destacado sureño siguió la carrera eclesiástica y, tras obtener los títulos de Bachiller en Filosofía y Teología, fue ordenado de presbítero y obtuvo su primer destino, el de cura ecónomo de Vallehermoso. Posteriormente pasó como coadjutor a la Concepción de La Laguna, de la que también fue cura párroco servidor, así como mayordomo de la imagen de Ntra. Sra. de la Concepción y arcipreste del distrito; en esa etapa obtuvo el título de Licenciado en Derecho Civil y Canónico y ejerció como profesor del Instituto de Canarias, único por entonces del archipiélago. Luego obtuvo por oposición la parroquia de San Andrés y Sauces, de la que también fue nombrado mayordomo de fábrica. Tras su jubilación se estableció en Santa Cruz de Tenerife, donde ejerció como capellán del Hospital de los Desamparados, cura ecónomo de San Francisco y vocal de la Junta de instrucción pública de dicha capital. Pasó los últimos años de su vida en La Laguna, donde fue nombrado socio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.
Nuestro biografiado nació en San Miguel de Abona el 27 de julio de 1839, siendo hijo de don Agustín Tacoronte y Trujillo, natural de Vilaflor, y de doña Josefa Hernández Feo, que lo era de San Miguel. Tres días después recibió el bautismo en la iglesia parroquial del Arcángel San Miguel, de manos del párroco propio don Francisco Guzmán y Cáceres; se le puso por nombre “Pantaleón Miguel” y actuó como padrino su tío materno don Miguel Hernández Feo…
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