La polémica periodística por la concesión a Güímar del título de “Villa” (1900)

Güímar-Barrio de Los Majuelos     A mediados del siglo XIX, algunos vecinos de Güímar ya aspiraban a que se le concediese a este pueblo el título de Villa, pues consideraban que reunía méritos más que suficientes, al ser el principal núcleo de población de todo el Sur de Tenerife. Sirva como ejemplo la carta remitida desde Güímar al director del periódico El Insular el 26 de mayo de 1866, que fue publicada el 6 de junio inmediato, en la que un tal “E” analizaba las mejoras que se estaban llevando a cabo en dicho municipio, que consideraba merecedor del preciado título, y que concluía con una invitación a las próximas Fiestas Patronales: “El pueblo de Güimar se prepara, en fin, Sr. Director, á celebrar con la solemnidad acostumbrada los días de su patron S. Pedro. Yo, vecino de este pueblo (que por varios y merecidos conceptos es acreedor al título de Villa) me preparo á divertirme de la mejor manera posible é invito á Vd. y á toda la Redacción de el Insular por si gustan disfrutar en mi casa, honrándola, los modestos goces que á esta tal pueda proporcionarles”. Pero aún habrían de pasar 34 años para que dicha aspiración se hiciese realidad.

     Por gestión directa del diputado a Cortes por Tenerife don Imeldo Serís (1848-1904), Marqués de Villasegura, que era oriundo de Güímar, el 28 de junio de 1900 el Rey Don Alfonso XIII, y en su nombre la Reina Regente Doña María Cristina, hizo merced a Güímar del título de “Villa”, que llevaba implícito el tratamiento de “Muy Ilustre” a su Ayuntamiento. Así se le comunicó por telégrafo el Marqués al alcalde de Güímar, don Hipólito de Castro Díaz, a quien en el mismo sentido enviaron sendos oficios el ministro de la Gobernación y el gobernador civil de la provincia. Dicha noticia fue recogida en la prensa con un diferente tratamiento, según la línea ideológica de cada periódico, lo que dio lugar a una curiosa polémica…

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Las agrupaciones políticas de Vilaflor de Chasna en el primer tercio del siglo XX y su eclosión en la II República (1931-1936)

Vilaflor-18     El primer partido constituido en Vilaflor del que tenemos noticias fue el Comité Republicano, fundado en 1913, y en 1928 ya existía un comité de Unión Patriótica, vinculado a la Dictadura de Primo de Rivera. Pero fue en la II República cuando se produjo una eclosión política, al fundarse cuatro agrupaciones o comités locales, dos en 1933: Partido Republicano Radical Socialista y Acción Popular Agraria; y dos en 1936: Unión Republicana e Izquierda Socialista. Ninguno de ellos ha llegado hasta el presente, pues todos fueron disueltos al comienzo de la Guerra Civil.

     En los albores del siglo XX dominaba en este municipio la ideología liberal, pues según informaba la prensa tinerfeña, en las elecciones municipales celebradas el domingo 12 de diciembre de 1909, en Vilaflor no hubo elección, por haberse proclamado como concejales los tres candidatos liberales presentados, con arreglo al artículo 29; dichos concejales eran fieles al partido del diputado liberal tinerfeño don Félix Benítez de Lugo y Rodríguez. En 1913 se constituyó en Vilaflor la primera agrupación política local que conocemos, un Comité Republicano, que quedó compuesto por los siguientes miembros: presidente, don Camilo Hernández; tesorero, don Juan Díaz Rodríguez; secretario, don Fulgencio Hernández; vocales: don Emeterio Martín, don Luis Cano y don Agustín Fumero Melián…

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Artículo-AGRUPACIONES POLÍTICAS VILAFLOR-II REPÚBLICA

Pleito por la negativa de los vecinos de Arafo y Candelaria a cumplir sus obligaciones parroquiales en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar (1633-1643)

Candelaria-Güímar-iglesias     El Beneficio o Parroquia comarcal de Güímar fue creado en 1533, al segregarse de la parroquia matriz de Ntra. Sra. de la Concepción de La Laguna. Comenzó a regir en 1539 y desde entonces tuvo su sede principal en Candelaria, primero en el Santuario de la Virgen, luego en la Cueva de San Blas y finalmente en la iglesia de Santa Ana, construida para ese fin, aunque la ermita de San Juan de Güímar de Arriba también sirvió como ayuda de Parroquia. Su jurisdicción abarcaba toda la comarca, desde el actual término de Candelaria hasta el de Fasnia, ambos incluidos. Pero el 24 de abril de 1630, dicha Parroquia fue trasladada a la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por el obispo don Cristóbal de la Cámara y Murga, quien dispuso que todos los feligreses “acudan a la dicha yglesia y Parrochia [donde] tienen obligacion, opprimiendoles a ello si fuere necessario”; esta decisión estuvo motivada porque, en esa época, en este pueblo ya estaba concentrado el mayor vecindario y potencial económico de la comarca y, además, la ermita del barrio de San Juan se había derruido un año antes a causa de un temporal. Por ello, en adelante en la iglesia de Santa Ana solo se celebraría Misa algunos días del año, pero no el resto de los Sacramentos.

     Los vecinos de Arafo y Candelaria se resistieron a acudir a Güímar y, para intentar retener su parroquia, el 26 de mayo de dicho año los más pudientes de ambos pueblos otorgaron diversas escrituras en las que imponían tributos a favor de la fábrica parroquial de Santa Ana, con los que cubrir los gastos del aceite de la lámpara del Santísimo Sacramento, requisito exigido para poder crear o mantener una parroquia. Pero como no consiguieron detener el traslado, en 1633 iniciaron un largo pleito, que sostuvieron durante una década con el beneficiado de San Pedro. A pesar de recibir tres sentencias favorables al traslado, emitidas en 1633, 1638 y 1639 por los obispos de Canaria, don Cristóbal de la Cámara y Murga y don Francisco Sánchez de Villanueva, así como por el provisor y vicario general de la misma Diócesis, don Luis Ruiz de Alarcón, los vecinos de Arafo continuaron resistiéndose a acudir a la iglesia de San Pedro y, siempre unidos a los de Candelaria, acudieron al provisor del Arzobispado de Sevilla, quien en 1641 dispuso que volviese a establecerse la parroquia en la iglesia de Santa Ana, por lo que se exoneraba al vecindario de ambos pueblos de acudir a Güímar para cumplir con sus obligaciones cristianas. Pero pasaron dos años sin que dicha sentencia se hiciese efectiva, por lo que en 1643 los citados vecinos obtuvieron un mandamiento de ejecución de la misma, que presentaron ante el obispo de Canarias, quien acató dicha sentencia y ordenó al beneficiado de Güímar que cumpliese lo dispuesto. Así se vino a resolver el pleito, al crearse en la iglesia de Santa Ana, en ese mismo año 1643, una ayuda de parroquia (o parroquia aneja) dependiente de la de Güímar y con jurisdicción sobre Arafo. No obstante, a pesar de la solicitud de dichos vecinos, la parroquia principal del Beneficio se siguió manteniendo en Güímar…

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Crónica de sucesos: Los despeñados en Igueste de Candelaria (1853-1935). Las tristes consecuencias de vivir entre barrancos

Igueste de Candelaria     La orografía del lugar en el que se nace o se vive puede llegar a marcar la existencia de las personas e incluso el devenir de toda una comunidad. Igueste de Candelaria, un pueblo con una belleza paisajística de postal, está enclavado en el extremo norte del Valle de Güímar y dentro a su vez de otro pequeño valle, delimitado por el profundo barranco de Araca y otros más pequeños, como los de El Fuerte y El Madroño; muy cerca se encuentra el impresionante barranco de Chacorche, además de los acantilados que bordean la zona agrícola de La Mesa, así como los que se sitúan por debajo de Pasacola y continúan por la cuesta de Las Tablas. Sus habitantes han tenido que superar el problema que supone vivir entre barrancos y cerca de acantilados de considerable altura, sobre todo en una época en la que el vecindario estaba dedicado casi exclusivamente a la agricultura y al pastoreo, motivo por el cual niños, jóvenes y mayores tenían que aventurarse por caminos y veredas de difícil tránsito, para buscar el sustento en las huertas alejadas, así como para recoger leña, forraje para el ganado o el agua necesaria para el hogar, en las diversas fuentes. Más antiguamente, fue la recolección de orchilla la que se cobró muchas vidas en la isla y, por lo menos, una de ellas en esta localidad.

     Aunque hemos localizado algún accidente anterior, en el transcurso del periodo que hemos estudiado con más profundidad, de 1853 a 1935, hemos documentado hasta el momento 18 accidentes en Igueste, en los que se despeñaron otras tantas personas de las más diversas edades (niños, jóvenes, adultos y ancianos), todas menos una avecindadas en este pueblo, de las cuales murieron 11 y 7 resultaron heridas de diversa consideración, casi todas ellas conducidas a Santa Cruz de Tenerife (por tierra o mar) para practicarle la autopsia o curarle sus heridas…

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Descripción del municipio de Fasnia en 1805, según la Estadística de Francisco Escolar y Serrano

Fasnia-panorámica-3 001-grises     Gracias a la Estadística de las Islas Canarias de Escolar y Serrano, hecha por encargo del Gobierno, conocemos una minuciosa descripción del término de Fasnia en los albores del siglo XIX, poco después de su independencia civil y religiosa. En ella se recoge información sobre la extensión del término; el estado de la Agricultura, sistemas de explotación, régimen de tenencia, producción y valor de las tierras; consumo; industria; oficios; jornales; precios; iglesia; contribuciones eclesiásticas; riqueza territorial; y población, especificando anualmente el número de nacimientos, defunciones y matrimonios, así como las personas que comulgaron.

     El responsable máximo de la Estadística fue el comisionado regio don Francisco Félix Escolar y Serrano (1775-1826), pero los datos del municipio de Fasnia recogidos en ella le fueron suministrados por el fiel de fechos del Ayuntamiento, don Agustín de Frías González (1753-1815), y el cura párroco de San Joaquín, don Juan Evangelista Martínez Texera (1774-1814).

     Durante el siglo XVIII y hasta mediados del XX, los fasnieros vivían casi exclusivamente de la agricultura y el pastoreo; las mejores tierras se dedicaban al cultivo de cereales, papas, viñas y frutales, aunque gran parte de las tierras permanecían sin labrar, sobre todo en la cumbre, donde abundaban las retamas, codesos y escobones, utilizados como pasto de ganado. Pero a comienzos del siglo XIX sólo la mitad de las tierras eran propias de los vecinos, pues la otra mitad la tenían en enfiteusis, al pertenecer a las monjas dominicas de La Orotava (que cultivaban los vecinos de La Zarza) y a don Bernardo Ascanio, vecino de Caracas (cultivadas por los vecinos de Sabina Alta). Las cosechas eran variables y dependían de la lluvia caída …

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Relación de lomos, calles y plazas de Agache (Güímar) que han cambiado de nombre o han desaparecido del callejero en diferentes épocas

Plaza Escobonal-VGP     Aunque pueda parecer que la comarca de Agache, constituida por pueblos tradicionales y relativamente antiguos, tiene un callejero estabilizado con escasos cambios en las denominaciones de vías públicas, en los dos últimos siglos las plazas y numerosas calles (o lomos) han cambiado de nombre en varias ocasiones, tanto en los pueblos de medianías (El Escobonal, Lomo de Mena y Pájara) como en los nuevos núcleos que fueron surgiendo en el litoral a lo largo del siglo XX.

     Aunque en la pasada centuria se efectuaron algunos cambios en el nombre de las calles, la primera remodelación profunda del callejero de Agache se llevó a cabo en 1979. En ese año, con el fin de subsanar las deficiencias observadas, el que suscribe, por entonces concejal delegado de El Escobonal y teniente de alcalde del distrito de Agache, confeccionó una propuesta de nuevo callejero para todo el distrito III del municipio, con el que se pretendía acomodarlo a la realidad existente, recuperando nombres originales, introduciendo algunos cambios y nuevas denominaciones, en todos los casos lejos de cualquier motivación política y en base a consideraciones históricas, técnicas y prácticas; la propuesta afectaba a todas las entidades de población de la comarca y fue aprobada por unanimidad del Ayuntamiento Pleno el 28 de diciembre de dicho año. Con posterioridad, se aprobaron nuevas reestructuraciones del callejero el 26 de abril de 1984, el 15 de marzo de 1986, el 30 de diciembre de 1989 y el 27 de octubre de 1995, entre otras de menor profundidad y localizadas solo en algunos barrios.

   Para seguir la evolución del callejero de esta comarca, hemos rastreado los censos de población o padrones municipales de los años: 1833, 1857, 1866, 1871 y 1900-1970, así como los libros de actas del Pleno, de 1931 a 2013…

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Los primeros equipos de fútbol constituidos en Barranco Hondo (Candelaria) hasta la II República Española

Barranco Hondo-1962-2    A lo largo de su historia, en Barranco Hondo han existido seis equipos de fútbol. El pionero fue el “Palacio F. C.”, que debutó en 1924 contra otro del mismo pueblo, de nombre desconocido, en el que también se alineaban jugadores de Santa Cruz de Tenerife. Luego, a mediados de la II República, esta localidad llegó a contar con otros dos equipos, el “A.B.C.” y el “Canarias F.C.”, el primero de los cuales ya existía en 1933 y el segundo se fundó en ese mismo año. En el presente artículo nos vamos a ocupar de esos cuatro primeros clubes, de los que tenemos muy poca información, solo algunas reseñas periodísticas dedicadas a la fundación de dos de ellos, así como a sus enfrentamientos con el equipo de Igueste; solo del último conocemos su plantilla.

    Con posterioridad, después de la Guerra Civil, se crearían otros dos equipos: el “Club Deportivo Cárdenes”, cuyo reglamento fue aprobado en 1943, siendo su objetivo la práctica de toda clase de deportes pero dedicando especial atención al fútbol, aunque actuó también como una sociedad recreativa, a modo de casino; y el “C. F. Barranco Hondo” (hoy “Atlético Barranco Hondo”), fundado en 1978 y que aún continúa manteniendo la afición por este deporte en dicho barrio. Además, a la Escuela Municipal de Fútbol de Barranco Hondo pertenecen hoy diversos equipos de distintas categorías…

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La ermita de Santiago Apóstol de El Puertito de Güímar, desde su construcción hasta su elevación a parroquia (1953-1966)

Güímar-Ermita El Puertito     En 1949 se adquirió una imagen de Santiago Apóstol, como patrón de la cofradía de pescadores del mismo nombre que existía en El Puertito de Güímar; fue bendecida en la iglesia de San Pedro Apóstol por el párroco-arcipreste de Güímar, don Matías Batista Díaz, siendo llevada luego en procesión hasta El Puertito. El 25 del mismo mes se celebró su primera festividad, que tanto en ese año como en los siguientes se hizo en un local acondicionado para ello, hasta la construcción de su capilla. En julio de 1952 se bendijo por el mismo párroco la imagen de la Virgen del Carmen.

     La ermita se levantó en terrenos donados por el médico don Radamés Polegre Socas y su esposa, doña Ángeles García Fumero, siendo su promotora la recordada Hija Predilecta de Güímar doña Edelmira Pérez Campos, junto con su marido, el maestro don Leopoldo Mansito Rodríguez, que luego serían sus mayordomos. Fue bendecida en 1953 por el párroco-arcipreste de Güímar, don Matías Batista Díaz. En 1956 se adquirió la campana y en 1957 una imagen del Crucificado. En 1959 se elaboró su primer inventario. En 1961 quedó adscrita a la parroquia de Santo Domingo de Guzmán y en 1966 se creó la parroquia de Santiago Apóstol…

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La Sociedad de Cultura y Recreo “El Porvenir de Araya” (1948-1955) de Araya de Candelaria

Araya-iglesia-san-juan-bautista_113    En el presente trabajo solo pretendemos hacer una primera contribución a la historia de un casino poco conocido, la Sociedad de Cultura y Recreo “El Porvenir de Araya”, que existió en el pueblo de Araya de Candelaria en la posguerra, por lo menos durante siete años. Se fundó a comienzos de 1948, bajo la presidencia de don Santiago Higuera del Castillo, y a finales de ese mismo año se ordenó su clausura temporal por tres meses y se le impuso una fuerte sanción económica, por celebrar bailes sin licencia, haberse producido una riña en uno de ellos, permitir la entrada a menores y expender bebidas alcohólicas. Tras su reapertura continuó celebrando bailes, varios de ellos sin autorización (por lo que volvió a ser sancionada) y suponemos que, bajo las distintas juntas directivas, también celebraría otras actividades culturales y recreativas.

     A comienzos de 1948, los vecinos de Araya eligieron una comisión organizadora, encabezada por don Santiago Higuera del Castillo, para que pusiese en marcha un casino en la localidad. Una vez redactado el reglamento por el que se habría de regir, éste se entregó con la correspondiente instancia en el Gobierno Civil, para solicitar su legalización…

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El Comité local del Partido Republicano, primera agrupación política de Arafo (1869-1936)

Arafo-republicanos-Orozco           En el siglo XIX, la primera agrupación política que se fundó en Arafo fue el Comité del Partido Democrático Republicano, que ya existía en 1869 y estuvo en pleno funcionamiento durante la I República, hasta 1874.

            Luego, en el siglo XX, volvió a ser el Comité del Partido Republicano Tinerfeño el primero constituido en este municipio, pues se fundó en 1905 y se mantuvo hasta 1936. Los demás partidos esperaron a la II República, en la que surgieron en este municipio: la Agrupación Socialista, en 1931, único partido que ha llegado hasta el presente; la Agrupación local del Partido Republicano Radical Socialista, en 1933; el Comité de Acción Popular Agraria, también en 1933; y la Agrupación municipal del Partido de Izquierda Republicana, en 1936.

     Durante 31 años, por las distintas juntas o comités republicanos de Arafo, desfilaron muchas de las personas más destacadas de este pueblo, que antes, durante y después de esa larga etapa ostentaron cargos de relieve, tanto en el Ayuntamiento como en el Juzgado y en las distintas sociedades araferas.

    Resulta llamativo que en todas las elecciones generales celebradas durante la II República, en Arafo ganase de forma clara el Partido Republicano Tinerfeño, gracias al peso de uno de sus líderes, don Andrés Orozco Batista, ilustre político oriundo de esta localidad, quien en las tres elecciones fue el candidato que obtuvo el mayor número de sufragios. Lo mismo ocurrió en las elecciones municipales de 1933, en las que los diez concejales electos pertenecían a este partido, por lo que gobernó en solitario hasta ser desalojado del poder por el Frente Popular, en 1936…

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