La tradición de la lucha canaria en Lomo de Mena (Güímar)

Lomo de Mena-lucha canaria     Hasta principios del siglo XX en los pueblos del Sur no existían equipos de lucha organizados, sino bandos, sin número limitado de luchadores, que se enfrentaban con los de otro pueblo, o se integraban en una selección de la vertiente meridional de la isla que competía con otra del Norte. La lucha era corrida y cada vez que un luchador derribaba a un contrario comenzaba a dar vueltas al terrero para que le saliera otro rival, pero si a la tercera vuelta no se le enfrentaba ninguno, el bando al que pertenecía el luchador vencedor se anotaba la victoria. Como curiosidad, los pantalones de brega se elaboraban con tela obtenida inicialmente a partir de sacos de pita, luego de azúcar.

     En el núcleo agachero de Lomo de Mena (Güímar) se formó un primer bando de lucha canaria en los años treinta del siglo pasado. Entre los luchadores que lo integraban destacó enseguida don Domingo Díaz Perdomo (“El de Bladimira) y los tres hermanos “Gatos Zorros”, Horacio, Odón y Raimundo, quienes junto con el anterior eran los puntales. Tras la disolución de este primer bando, a finales de los años cuarenta se volvió a formar un nuevo equipo en la comarca, con luchadores de Pájara, La Medida y Lomo de Mena, que recibió el nombre de “C.L. Aires de Agache”. Luego, hacia 1956 se fundó un equipo juvenil en Lomo de Mena, organizado por Julián Díaz y Díaz (“El Cartero”), que fue su auténtico animador; se le puso por nombre “C.L. Calvario” y estaba compuesto por luchadores de este barrio y de los vecinos de La Medida y Pájara, entre ellos: Mariano Díaz Hernández (“Marianito”) y su hermano Felipe; Benjamín Lugo Peraza (“Pollo de Pájara”); Sixto Izquierdo, de La Medida; Eliseo Rodríguez, de Amea; Esteban Gómez Díaz (“Casco Brezo”) y su hermano Hipólito (“Polo”); Luis Leandro Expósito (“Luisillo”); Domingo Rodríguez García (“El de Abelardo”); Tomás “Tomasito”; etc. Muchos de ellos pasaron al “C.L. Benchomo” de El Escobonal, al constituirse este club en 1960. Finalmente, recordando la estela dejada por este equipo aficionado, a comienzos de los años setenta se intentó formar otro equipo en el seno del Teleclub “Nuestro Pequeño Mundo” de Lomo de Mena, pero esa iniciativa se truncó antes de celebrar ningún encuentro…

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El primer cementerio de Arona (1842-1939)

Arona-cementerio     Hasta finales del siglo XVIII, la mayoría de los vecinos de Arona dispusieron en sus testamentos que deseaban recibir sepultura en la iglesia de San Pedro Apóstol de Vilaflor, con preferencia en la capilla de la Virgen del Rosario, en la que recibían sepultura los hermanos del Señor (miembros de la Hermandad del Santísimo Sacramento). No obstante, algunos también elegían la capilla del convento agustino de San Juan Bautista de la antigua cabecera jurisdiccional, sobre todo los miembros de la Hermandad de Ntra. Sra. de Gracia. Además, suponemos que con motivo de las frecuentes epidemias que asolaban la amplia jurisdicción, es probable que algunos de los fallecidos de enfermedades contagiosas recibieran sepultura en las antiguas ermitas de Arona o Valle de San Lorenzo, pues como ocurría en otros pueblos del Sur en esos casos no era fácil encontrar quien quisiese trasladar los cadáveres hasta los templos de la distante capital chasnera.

     Luego, a partir de la creación de la parroquia de Arona en 1796, sería utilizada la iglesia parroquial de San Antonio Abad como recinto sagrado para dar sepultura a los fallecidos en la jurisdicción. Así se mantuvo hasta 1842, en que se bendijo el primer cementerio de Arona, construido con aportaciones vecinales, pero instalado tan cerca del pueblo que desde la segunda mitad del siglo XIX se intentó su traslado a otro lugar, más alejado y ventilado, así como en mejores condiciones de terreno y de instalaciones. Pero este proyecto no se haría realidad hasta 1939…

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Artículo-PRIMER CEMENTERIO DE ARONA

La escuela del Convento Dominico, las maestras aficionadas y las primeras escuelas públicas de Candelaria (1840-1860)

Candelaria-enseñanza     La situación escolar en Candelaria hasta bien entrado el siglo XIX, en que se implantó la enseñanza pública organizada, no fue tan dramática como en la mayoría de los pueblos del Sur de Tenerife, pues en el Convento dominico de esta localidad existía una escuela, en la que los religiosos más preparados impartían clases por caridad a los niños candelarieros, hasta el punto de que la educación impartida en dicho centro hizo que los marinos de este pueblo fuesen de los más instruidos de su época; se cerró en 1821, al suprimirse el convento. Simultáneamente, desde por lo menos finales del siglo XVIII, algunas mujeres enseñaban a algunas niñas a leer y escribir, así como ciertas labores manuales.

     Por iniciativa del sacerdote dominico secularizado don José Fresneda y Tejera, en 1840 se creó la primera escuela pública de Instrucción Primaria de Candelaria y en 1844 se constituyó la primera Junta local de Instrucción Primaria. A mediados del siglo XIX, este municipio ya contaba con sendas escuelas públicas de niños y niñas, instaladas en la antigua casa del Cabildo, ahora dedicada a casas consistoriales. La de niños permaneció cerrada desde finales de 1853 hasta finales de 1854, en que fue reabierta y dotada con un reparto vecinal autorizado por la Diputación Provincial, pues el Ayuntamiento no tenía presupuesto para pagar al maestro. En esa primera etapa que hemos estudiado, de 1840 a 1860, la escuela pública de Instrucción Primaria de Candelaria, apoyada por el Ayuntamiento pero escasamente dotada, estuvo regentada por seis maestros, la mayoría de los cuales eran a la vez secretarios del Ayuntamiento. Desgraciadamente, no conocemos a las maestras que se hicieron cargo de la escuela de niñas, la cual a veces también era atendida por el maestro…

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Las primeras concejalas del Ayuntamiento de Güímar (1925-1929): doña Josefina Manrique Ramírez y doña María del Pilar Nóbrega Navarro, ambas maestras

Primeras concejalas     Este artículo está dedicado a un acontecimiento interesante en la historia municipal de Canarias, el nombramiento y la toma de posesión de las dos primeras mujeres concejales del Ayuntamiento de Güímar, que fue la primera Corporación local de Canarias que contó con dos ediles femeninos, un hecho que, afortunadamente, hoy ya no sería noticia.

     A finales de abril de 1925, el gobernador civil de la provincia designó como concejalas del Ayuntamiento de Güímar a dos maestras nacionales, doña Josefina Manrique Ramírez y doña María del Pilar Nóbrega Navarro, las dos primeras mujeres que ocuparon tal cargo en esta localidad. Ambas tomaron posesión del mismo el 5 de mayo inmediato, fecha en la que se eligió como alcalde a don Tomás Cruz García, quien encabezó una corporación que desarrolló una brillante labor. Como era de esperar, la principal atención de las dos maestras concejalas fue la mejora de la instrucción pública, lográndose por entonces la creación de dos escuelas mixtas en Lomo de Mena y Guaza-San Juan. En junio de 1928 doña Josefina Manrique renunció a su cargo, al ser destinada a otra localidad; y en junio de 1929 lo haría doña Pilar Nóbrega, con motivo de su casamiento.…

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La primera Comisión de la Cruz Roja de Guía de Isora (1912-1915)

Guía-Cruz Roja     La lejanía a la capital de la isla, ha condicionado a lo largo de la historia que el municipio de Guía de Isora tenga que sobrevivir con sus propios medios, dotándose poco a poco de todos los servicios locales, más algunos de carácter comarcal. Así ocurrió con las necesidades sanitarias, con la contratación de médico, practicante y farmacéutico titulares. Además, con la erupción del Chinyero se apreció en este municipio el importante papel de la Cruz Roja, por lo que poco tiempo después un grupo de vecinos destacados fundaron la Comisión de la Cruz Roja de Guía de Isora, a la que dedicamos este artículo.

    Influenciados por la actuación de las secciones de la Cruz Roja de Santa Cruz y La Laguna en la erupción del Chinyero, poco más de dos años y medio después, en julio de 1912, algunos vecinos destacados de Guía de Isora constituyeron una Comisión de la Cruz Roja, bajo la presidencia de don Gerardo Alfonso Gorrín, abogado, militar y político. Continuaba existiendo en 1915 y llegó a contar con ambulancias de la Cruz Roja, de ambos sexos, así como una subcomisión de damas o señoras de Caridad…

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Artículo-COMISIÓN DE LA CRUZ ROJA-GUÍA DE ISORA

El Escudo municipal de Fasnia (1968) y el Repostero del Ayuntamiento (1969)

Fasnia-Escudo-repostero     El Ayuntamiento de Fasnia se fundó en 1795, al segregarse este término del de Arico, aunque con anterioridad también había pertenecido al de Güímar. Después de su independencia, habrían de pasar 173 años para que este municipio se dotase de un Escudo, lo que se produjo en 1968, después de tres años de intensas gestiones. Al año siguiente se dotó al Ayuntamiento de un repostero con el Escudo municipal, con el fin de que presidiese las sesiones de la corporación y los actos oficiales de la localidad.

     La iniciativa para adoptar el Escudo heráldico del municipio de Fasnia partió en 1965 del entonces alcalde don Miguel Suárez González; el diseño inicial fue del artista sureño don Alfredo Reyes Darias, pero éste sufrió una modificación propuesta por la Real Academia de la Historia, que fue aceptada por la corporación municipal, por lo que fue autorizado por Decreto del Consejo de Ministros del 25 de octubre de 1968. Este mismo año se planteó la idea de confeccionar un Repostero con el Escudo heráldico municipal, que también partió del citado alcalde; fue aprobada por el Ayuntamiento el 6 de junio 1969, encargándose oficialmente al artesano toledano don Pedro Alonso Cosentino, y se estrenó en las fiestas patronales de ese mismo año…

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La bendición del primer cementerio de Santiago del Teide, en 1890

Santiago del Teide-cementerios     El municipio de Santiago del Teide cuenta en la actualidad con tres cementerios, pero solo desde el siglo XX, pues con anterioridad sólo existía uno en el casco de la Villa de Santiago. Sin embargo, hasta finales del siglo XIX, durante casi cuatro siglos, los enterramientos de los feligreses se efectuaron exclusivamente en los templos parroquiales, sobre todo en las iglesias de Ntra. Sra. de los Remedios de Buenavista del Norte y de San Fernando en la Villa de Santiago.

     Desde comienzos del siglo XVI, los vecinos que se fueron asentando en el Valle de Santiago pasaron a depender, en lo civil y en lo eclesiástico, de Buenavista del Norte, por lo que debían recibir sepultura en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios de dicha localidad. Luego, tras la creación de la parroquia de San Fernando en 1679 a petición del Señor de la villa, don Fernando del Hoyo Solórzano, esta nueva iglesia pasó a ser el lugar de enterramiento de todos los feligreses del valle y de la vecina jurisdicción de Isora, hasta la segregación de la parroquia de Ntra. Sra. de la Luz de Guía de Isora, en 1738.

     A pesar de la Real Orden dictada en 1787 por el Rey Carlos III, que prohibía el enterramiento en las iglesias por motivos de salud pública, en Santiago del Teide las inhumaciones continuaron efectuándose en la parroquia durante más de un siglo, siendo uno de los últimos municipios de Tenerife en construir un cementerio, suponemos que por los graves problemas económicos que arrastró esta localidad a lo largo de todo el siglo XIX. El cementerio de “San Francisco”, el primero del término, fue bendecido el 14 de diciembre de 1890 por el cura párroco don Félix Oramas y Morales, en presencia de las autoridades locales y numerosa concurrencia…

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Artículo-CEMENTERIO SANTIAGO DEL TEIDE

La orquesta “Teide” de Arafo (1956-1971)

Orquesta Teide-atriles     Es de sobra conocido que Arafo ha sido siempre un municipio volcado con la música. Sirva como ejemplo que en 1967, cuando su población escasamente superaba los tres mil habitantes, contaba con dos bandas de música, una coral, una agrupación femenina de pulso y púa, y seis orquestas de baile, tal como recogió un reportaje de TVE. De esta época data un conjunto musical, al que dedicamos el presente artículo, la orquesta “Teide”, que animó los bailes de las islas desde la segunda mitad de los años cincuenta hasta comienzos de los setenta del pasado siglo, con tan solo una pequeña interrupción de dos años. Sus actuaciones no se limitaron a la isla de Tenerife, pues durante seis años acudió a las fiestas de Agaete (Gran Canaria), contratada por el Casino “La Luz” de dicha villa, y también actuó en varias ocasiones en Lanzarote y La Gomera.

     Se formó a mediados del año 1956 y entre sus primeros componentes recordamos a: don Arcadio Pérez Rodríguez (trombón), don Máximo Pestano Curbelo (batería), don Raimundo Santana de la Rosa (acordeón), don Secundino Fariña Alzola (saxo tenor), don Agustín Gil Ferrera (trompeta), don Heliodoro Rodríguez Fariña (contrabajo y saxo tenor) y don Juan Luis Alzola Albertos (saxo alto). Posteriormente se incorporaron don Ignacio García Curbelo (trompeta), don Israel Fariña Rivero (acordeón) y don Pedro Brito Rodríguez (vocalista)…

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La agitación política de Barranco Hondo (Candelaria) durante la II República Española (1931-1936)

Barranco Hondo-partidos    Como ocurrió en la mayoría de los municipios de las islas, en la II República el pueblo de Barranco Hondo (Candelaria) tuvo una intensa actividad económica, social y política. En 1931, el municipio estaba dividido en dos distritos, correspondiendo al segundo los pueblos de Igueste y Barranco Hondo, a los que le correspondían tres y dos concejales, respectivamente. Para las elecciones para diputados a Cortes, en el municipio de Candelaria se habían establecido cuatro secciones electorales, establecidas en Candelaria, Las Cuevecitas, Igueste y Barranco Hondo, con una mesa electoral en cada una de ellas.

    Al proclamarse la II República, en 1931 se disolvió el Somatén Armado de Barranco Hondo y en los años siguientes este pueblo, que desde 1929 ya contaba con una escuela de cada sexo, se fue dotando de otras instituciones sociales, deportivas y políticas, en una de las etapas más activas de su historia. Así, a comienzos de 1932 se creó en Barranco Hondo la Sociedad “Teobaldo Power”, casino que se mantuvo hasta finales de 1934. En 1933 surgieron dos equipos de fútbol: el “A.B.C.” y el “Canarias F.C.”; también existía un bando aficionado de lucha canaria, más o menos organizado. En 1934, se fundó en este pueblo un Subcomité del Partido Republicano Tinerfeño, que quedó presidido por don Antonio Hernández Marrero, y un Comité Local de Acción Popular Agraria, presidido por don Antonio Alonso Díaz. En ese mismo año existían en este pueblo dos gasolineras y tres panaderías, a las que se sumaba, dos años más tarde, un molino de gofio. A comienzos de 1935 se fundó la Sociedad “Recreo” de la misma localidad, también conocida como la “Sociedad Nueva”, bajo la presidencia de don Santiago Pestano. En ese mismo año ya existía un grupo folclórico con destacados cantantes, que actuaron incluso en la plaza de toros de Santa Cruz de Tenerife; y algunos jóvenes del pueblo se incorporaron a la Juventud Católica de Candelaria. En 1936 se presentó oficialmente al público la Banda de Música “Tres de Mayo” de Barranco Hondo, la primera del municipio, que fue dirigida por don José Verdejo y tuvo corta vida a causa de la Guerra Civil. En ese mismo año el mayor contribuyente del municipio de Candelaria era el vecino de este barrio don Juan Peña Hernández. Pero al producirse el golpe de estado que inició la Guerra Civil, el 18 de julio de ese año 1936, se disolvieron las agrupaciones políticas y se clausuró la Sociedad “Recreo” por su carácter progresista, al ser considerada contraria al Movimiento.

     En este artículo nos vamos a centrar en la intensa actividad política que se vivió en Barranco Hondo durante la II República, con la constitución de dos comités políticos y la participación de vecinos de este pueblo en otros partidos políticos y en la corporación municipal de Candelaria…

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Los jueces de paz de Adeje en su primera etapa (1855-1870)

Adeje-jueces     En la Villa de Adeje, al igual que en los restantes municipios de España, hasta mediados del siglo XIX los juicios verbales de faltas se celebraban ante el alcalde de la localidad o el teniente de alcalde en el que aquel delegase, así como ante el alcalde de mar. Pero en 1855, la Legislación española separó la autoridad civil de la judicial, al crear la figura independiente del “Juez de paz”. Afortunadamente, conocemos casi todos los jueces que ha tenido la jurisdicción de Adeje desde 1856 hasta hoy, aunque dicha figura ha sufrido algunos cambios en este municipio a lo largo del tiempo, pues primero fueron jueces de paz (1856-1870), luego jueces municipales (1871-1945) y de nuevo jueces de paz, desde 1945 hasta el presente. En este artículo solo nos vamos a ocupar de los primeros.

     Para cubrir las vacantes de jueces o suplentes se elegirían personas de reconocido prestigio en los diferentes municipios, por lo que la mayoría de ellos asumirían también otras responsabilidades en dichas localidades, tanto en el Ayuntamiento como en las Milicias o en la Parroquia. En esta primera etapa (1855-1870) solo conocemos cuatro jueces de paz titulares, gracias a que la mayoría de los nombramientos se recogían en el Boletín Oficial de la Provincia de Canarias. El récord de permanencia al frente del Juzgado lo ostentó don José González Mariposa, con más de 7 años y medio como juez titular (tras dos reelecciones), seguido por don José Trujillo Martín (4 años consecutivos como titular y otros 2 como suplente), don Fernando Jorge Brito (3 años) y don José María Ruiz (casi 2 años). Con respecto al lugar de nacimiento, por lo menos uno de los jueces titulares no nació en el municipio de Adeje: don José María Ruiz; pero tampoco nacieron en esta villa cuatro de los suplentes: don José González Feo (natural de Vilaflor), don Ramón Hernández Barroso (de Los Realejos), don Miguel García Alfonso (de San Miguel de Abona) y don José Sicilia Zeruto (de La Oliva).

     Desgraciadamente, solo conocemos un secretario titular del Juzgado de Paz de Adeje, don Manuel Rodríguez, quien continuaría luego como secretario del Juzgado Municipal; y un secretario interino, don Pedro Melo Casañas.

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Artículo-JUECES DE PAZ DE ADEJE-PRIMERA ETAPA