“Impresiones de Güímar” (1929), por José Galán Hernández

Güímar-Iglesia San Pedro-fiestas      En el artículo “Impresiones de Güímar”, escrito en esta villa en mayo de 1929, don José Galán hace una descripción poética de Güímar. Comienza recorriendo los hitos paisajísticos del Valle, para centrarse luego en la vida social de la localidad, durante el paseo de un domingo en la plaza de San Pedro: el deambular de los vecinos, el flirteo entre los jóvenes, el alumbrado público al oscurecer, la actuación de la banda de música, etc. Luego se centra en la importancia del agua, que naciendo en las montañas discurre por las calles de Güímar a través de las atarjeas, con su característico sonido, para regar las huertas y los jardines, condicionando la conocida fertilidad de este valle. A continuación, llama su atención la importancia agrícola de esta villa y los numerosos salones de exportación agrícola que bordeaban la carretera, que no solo daban trabajo a los güimareros sino que atraían a personas de otras islas, dando trabajo a muchos obreros; la actividad de las empaquetadoras, los clavadores y los exportadores, el descanso de los dromedarios, el paso de los camiones, etc., se suceden en la descripción. El artículo concluye con un epílogo original, coincidiendo con el silencio de la noche en el Valle, en el que la imaginación del poeta cree ver con la luz de un rayo de luna como surge a partir de una nubecilla la figura espectral, el fantasma del polémico mencey Añaterve, criticado por unos y alabado por otros, que luego desaparece barrido por la brisa marina. La poética descripción finaliza con una ligera lluvia y el paso de una estrella fugaz que atraviesa el Valle.

     En resumen, este trabajo nos sitúa la entonces Villa de Güímar en su contexto físico e histórico, así como en la actualidad económica y social del momento en que fue escrito, todo ello enriquecido con la calidad literaria de su autor. Éste, don José Galán Hernández (1893-1936), nacido en Tacoronte y casado en Los Realejos, destacó como militar (sargento de Artillería), maestro nacional, político (alcalde de Fasnia y fundador de la Agrupación Socialista de Güímar), sindicalista (delegado local y secretario provincial de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la FETE-UGT), poeta, escritor y periodista. Fue detenido el 18 de julio de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, por su conocida ideología progresista, y el 6 de octubre de ese mismo año fue sacado de prisión y arrojado vivo a las aguas del Atlántico, donde pereció, con las manos atadas y un peso en los pies…

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Güímar: Don Alberto Miguel Delgado Hernández (1926-1978), hermano de las Escuelas Cristianas, maestro, practicante Diplomado en Partos, presidente de Cáritas y Medalla de Plata de Güímar, que da nombre a una calle

Este artículo está dedicado a un entrañable escobonalero, querido y recordado por su intensa labor sanitaria, don Alberto Miguel Delgado Hernández, “Miguelito el Practicante”. Tras obtener el título de Bachiller, tomó el hábito en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Griñón (Madrid), pero lo tuvo que abandonar por problemas de salud. Luego obtuvo los títulos de maestro (aunque no llegó a ejercer) y practicante, diplomándose en Partos, especialidad por la que fue reconocido en toda la comarca, pues ayudó a nacer a muchos niños. Abrió una consulta particular en su casa de El Escobonal y posteriormente logró la plaza de practicante titular de Asistencia Pública Domiciliaria creada para dicho pueblo, que poco después se le concedió en propiedad por oposición. En su pueblo natal asumió también un claro compromiso religioso, como tesorero de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad, presidente de Cáritas y delegado de la “Junta Parroquial Pro Nuevo Seminario”. Finalmente se estableció en Güímar, al pasar a ocupar la plaza de practicante titular del distrito Norte, con destino en el Ambulatorio Médico de la Seguridad Social de la cabecera municipal. No obstante, nuestro biografiado continuó ocupando por acumulación la plaza de practicante del distrito de Agache y, una vez que ésta fue suprimida, aunque vivía en Güímar continuó subiendo un par de horas diarias al pueblo que le vio nacer, donde mantuvo la consulta particular hasta su prematura muerte. En reconocimiento a su labor, el Ayuntamiento le concedió la Medalla de Plata de Güímar y su nombre a una avenida de El Tablado.

Nuestro biografiado nació en El Escobonal el 20 de mayo de 1926, siendo hijo de don Pedro Alberto Delgado García y doña María Mercedes Hernández Leandro. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San José por el cura encargado don Celso González Tejera, párroco de San Joaquín de Fasnia; se le puso por nombre “Alberto Miguel” y actuó como padrino don Juan Frías Mujica y su esposa doña Sabina Cáceres, de dicha vecindad. La correspondiente partida fue anotada en el libro parroquial de Fasnia, por residir allí el sacerdote que por entonces atendía el templo de El Escobonal, que aún no era parroquia…

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Candelaria-El Rosario-Adeje-Güímar: Don Luis Ambrosio Fernández del Castillo (1738-1788), sacerdote, beneficiado propio de Adeje y de Güímar-Candelaria

Barranco Hondo-panorámica-iglesia-Mi pueblo       Hasta el momento, en Barranco Hondo solo han nacido tres sacerdotes, miembros de una misma familia, dos hermanos y un sobrino. El primero de ellos, don Luis Ambrosio Fernández del Castillo, fue una destacada personalidad del clero tinerfeño en el siglo XVIII, pues no en vano desempeñó en propiedad dos de los Beneficios parroquiales más antiguos e importantes del Sur de la isla: el de Adeje, durante nueve años, y el de Güímar-Candelaria, durante otros doce años, pero su carrera quedó truncada con su prematuro fallecimiento, ocurrido en Güímar cuando solo contaba 49 años de edad.

     Nació en el pago de Barranco Hondo (probablemente en la “Banda de Allá”, hoy incluida en El Rosario) el 15 de agosto de 1738, siendo hijo de don Asencio Francisco Núñez “El Menor” y doña María de los Ángeles López del Castillo. El 22 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por fray Leonardo del Cristo, maestro de novicios habitual de la Orden de Predicadores, por ausencia del teniente servidor de la misma y con licencia de su prelado; se le puso por nombre “Luis Ambrosio” y actuó como padrino don Cristóbal Alfonso y Guillama, clérigo presbítero vecino de La Laguna y capellán de la ermita de El Rosario, jurisdicción de la parroquia de la Concepción de dicha ciudad…

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Artículo-LUIS AMBROSIO FERNÁNDEZ DEL CASTILLO

Güímar: Don Cándido Rodríguez González (1848-1904), primer médico güimarero, titular de su villa natal, fiscal municipal, jurado judicial e interventor electoral

     Miembro de una ilustre familia güimarera, el personaje del que nos ocupamos en este artículo obtuvo el título de Licenciado en Medicina y Cirugía, con lo que pasó a ser el primer médico nacido en Güímar, localidad de la que fue durante unos veinte años su médico titular. Además, asumió un claro compromiso social y político, pues desempeñó los cargos de fiscal municipal, jurado judicial e interventor electoral; incluso firmó un manifiesto contra la corporación municipal, por no posicionarse claramente contra la posible supresión de la Capitanía General. Casado, pero sin hijos, falleció prematuramente en la capital tinerfeña, a causa de una penosa enfermedad.

     Nuestro biografiado nació en el barrio de Los Majuelos de Güímar el 21 de mayo de 1848, siendo hijo de don Cándido Rodríguez García y doña María del Rosario González Cejas. Seis días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el Dr. don Agustín Díaz Núñez, beneficiado propio y vicario del Sur de Tenerife; se le puso por nombre “Cándido de Jesús” y actuó como padrino don Bernardo Rodríguez Torres, su abuelo paterno…

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Fasnia-Güímar: Sor Bernarda Hernández Rodríguez (1911-1985), Bachiller, pianista, maestra nacional, concejala del Ayuntamiento de Buenavista e Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl dedicada a la enseñanza

     En este artículo queremos recordar a una entrañable y polifacética mujer, querida y admirada por todos los que la conocieron, Sor Bernarda Hernández Rodríguez, quien obtuvo los títulos de Bachiller y de Maestra, destacó como pianista, ejerció como maestra nacional y fue designada concejala del Ayuntamiento de Buenavista del Norte, cargo al que renunció pronto. Luego abandonó el Magisterio público para ingresar en las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, en cuya Orden continuó desarrollando una impresionante labor docente y social, centrada durante 44 años y hasta su muerte en el Colegio Insular “San Antonio” de Las Palmas de Gran Canaria. También fue “Ministra extraordinaria de la Sagrada Eucaristía”.

      Nuestra biografiada nació en la calle San Joaquín de Fasnia el 2 de abril de 1911, a las siete de la noche, siendo hija de don Luis Hernández Farré, natural de Güímar, y doña Isabel Rodríguez Reverón, que lo era del citado pueblo de Fasnia, en cuyo “Centro parroquial” estaban avecindados, aunque se habían casado en la parroquia del Sagrario Catedral de La Laguna. El 15 de ese mismo mes fue bautizada, “sub conditione después de la bendición de la pila bautismal”, en la iglesia parroquial de San Joaquín por el cura ecónomo don José de Ossuna y Batista; se le puso por nombre “Ramona Cirila” y actuó como madrina la abuela paterna, doña Ramona Farré y Pujol, siendo testigos la madre, el padre, don Diego López González y don Guillermo Díaz González, los dos últimos ministros de la parroquia…

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Vilaflor de Chasna-Adeje-Güímar: Don Antonio Fumero y Pérez (1847-1907), maestro en propiedad de las escuelas públicas de Vilaflor y Güímar, secretario del Ayuntamiento de Vilaflor, escribiente y fiscal municipal en Adeje y presidente del Casino de Güímar

Vilaflor-18      Tras obtener el título de Maestro de Primera Enseñanza, este docente chasnero se hizo cargo de  la escuela pública de niños de Vilaflor de Chasna, a cuyo frente estuvo durante unos de tres años y medio; simultáneamente, ejerció como secretario del Ayuntamiento de dicha localidad. Luego renunció a su escuela y se trasladó a Adeje, donde trabajó durante algunos años como escribiente del Ayuntamiento, además de ejercer como fiscal municipal de dicha villa. Con posterioridad, tras superar las correspondientes oposiciones, tomó posesión como maestro en propiedad de Vilaflor, que desempeñó ininterrumpidamente durante 20 años y, a pesar de su reconocida profesionalidad, destacada por las personalidades locales, sufrió continuos atrasos en el abono de su escaso sueldo. Además, en su pueblo natal pueblo actuó como elector contribuyente e interventor electoral. Al final de esta etapa solicitó sin éxito la escuela elemental de niños de Granadilla de Abona, que estaba mejor dotada, aunque sí obtuvo luego la de Güímar, a cuyo frente solo permaneció los dos últimos años de su vida, desarrollando una brillante labor docente que fue destacada por la prensa. También fue elegido presidente del Casino de esta villa, en la que falleció.

      Nuestro biografiado nació en Vilaflor el 16 de mayo de 1847, siendo hijo de don Agustín Fumero Hernández y doña María de la O Pérez Medina. El 22 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial del Apóstol San Pedro por el beneficiado servidor don José Lorenzo Grillo; se le puso por nombre “Antonio Agustín” y actuó como padrino don Antonio Pérez Sierra, natural y vecino de Arona…

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La ermita de San Antonio de Padua de La Medida (Güímar). Construcción, bendición y trayectoria hasta su elevación a Parroquia

La Medida-Ermita antigua-2      Este año se ha cumplido el 60 aniversario de la bendición solemne de la ermita de San Antonio de Padua en La Medida (Güímar). Por este motivo, el 13 de junio se celebró un acto conmemorativo, con gran asistencia de público, que consistió en una conferencia del cronista oficial del municipio, misa concelebrada por el actual y varios antiguos párrocos, y procesión hasta las proximidades de Pájara, donde se bendijo el nuevo descanso habilitado para la imagen titular.

     A lo largo de la historia, los vecinos de La Medida y Pájara han sufrido muchas dificultades para asistir a misa o recibir el bautismo, la confirmación, el matrimonio y el oficio de entierro, pues sus antepasados tuvieron que desplazarse primero a Candelaria, a la iglesia auxiliar de la Cueva de San Blas (durante 37 años, desde 1497 hasta 1534); luego a Güímar (durante nada menos que 427 años), inicialmente a la iglesia de San Juan Bautista, luego a la de San Pedro Apóstol y finalmente a la de Santo Domingo de Guzmán; y solo desde 1953 (en los últimos 60 años) han podido asistir a Misa en su propia ermita y desde 1967 (en los últimos 46 años y medio) han podido celebrar los Sacramentos en su Parroquia de San Antonio de Padua.

     Tras la creación de la nueva Parroquia de San José de El Escobonal en 1929, segregada de San Pedro, pasó a depender de ella el núcleo de Lomo de Mena, pero los vecinos de La Medida y Pájara continuaron adscritos a la Parroquia Matriz de Güímar, a la que acudían para asistir a la Eucaristía y celebrar los distintos Sacramentos. Pero el vecindario de dichos pagos quería tener un templo propio, en el que por lo menos pudiesen asistir a Misa, sin tener que desplazarse hasta la cabecera municipal…

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Los estrechos vínculos humanos entre Arafo y Güímar

Valle de Güímar-3    La Villa de Arafo, situada al centro del Valle, ha mantenido estrechos vínculos históricos, económicos y sociales con los dos pueblos vecinos, Candelaria y Güímar, que la llevaron a organizar en varias ocasiones, a partir de 1930, la recordada “Fiesta del Valle”. En 1996 el Ayuntamiento de Arafo reeditó dicho hermanamiento en el transcurso de las Fiestas Patronales, con el deseo de que estos actos no se limitasen a un encuentro folclórico y festivo, sino que constituyesen el primer paso de una mancomunidad del Sureste, que no del Valle, pues existen barrios y pueblos fuera de él, que sirviese para potenciar los servicios existentes y lograr otros de los que se carece.

     Arafo constituye un ejemplo de la fuerte relación existente entre los pueblos de la comarca. Varios de sus párrocos han nacido en Güímar, Candelaria y Arico; alcaldes, tenientes de alcalde y jueces municipales de esta villa lo han hecho en Candelaria y Güímar; también han nacido en pueblos vecinos maestros, guardias municipales, carpinteros, panaderos, herreros, empresarios, etc. Asimismo, hijos de Arafo han regentado, aunque en cortos períodos, las parroquias de Candelaria, Güímar y Fasnia; varios han dirigido bandas de música en Güímar, Fasnia y Arico; algunos han ejercido como alcaldes, tenientes de alcalde y jueces municipales en Candelaria, Güímar y Arico; y otros han trabajado y continúan haciéndolo en los pueblos vecinos como maestros, médicos, farmacéuticos, comerciantes, etc.

     Aprovechando mi fuerte vinculación con Arafo, villa de la que soy Hijo Adoptivo, y la circunstancia de ser Cronista Oficial de Güímar, quiero dedicar este trabajo a resaltar las estrechas relaciones existentes entre ambos municipios desde tiempo inmemorial, en especial a su continuo trasiego humano…

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Güímar: Don Francisco Delgado Trinidad (1774-1817), capellán, capitán de Milicias, alcalde y apoderado de Güímar, colonizador de Aguerche (El Escobonal) y fundador de El Tablado

     Pocas familias del Sur de Tenerife pueden preciarse de contar con un número tan elevado de miembros destacados como la Delgado-Trinidad, extendida por Güímar, Arico y Santa Cruz de Tenerife, pero oriunda de Adeje y Fasnia, con legítima sangre guanche por sus venas. En su seno sobresalieron numerosos militares (incluyendo un general y un coronel), políticos (alcaldes, diputados provinciales y diputados a Cortes), clérigos, etc.

     En este trabajo vamos a recordar a uno de estos hombres, don Francisco Delgado Trinidad, que fue un destacado militar, político y propietario, colonizador en la práctica del caserío de Aguerche y fundador de El Tablado, en el pueblo de El Escobonal. Inicialmente se le adjudicó una capellanía, pero no sintió la llamada vocacional y renunció a la vida eclesiástica. Luego siguió la carrera militar, que inició como subteniente de Artillería, para luego ascender a teniente del mismo cuerpo, con el que fue agregado al Regimiento Provincial de Güímar; posteriormente ascendió a capitán de Milicias y fue gobernador de las armas de su pueblo natal. Asimismo ocupó diversos cargos de responsabilidad política en Güímar, entre ellos los de alcalde real en dos períodos y “Apoderado General de la Justicia, Ayuntamiento y vecinos de Güímar” para actuar en dos expedientes.

     Nuestro biografiado nació en el municipio de Güímar el 2 de abril de 1774, siendo hijo del capitán don José Delgado Trinidad y Díaz y doña Antonia María Hernández de la Rosa, vecinos y naturales de dicho lugar. El día 10 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por Fray Andrés Gómez (presbítero de la Orden de Predicadores, morador en el convento de Santo Domingo Soriano de la localidad, capellán de la ermita de San José de El Escobonal y recordado “profeta”), con licencia de don José Fernández Camillón, venerable beneficiado de dicha parroquia y de Santa Ana de Candelaria; se le puso por nombre “Francisco María de los Dolores Benito” y actuó como padrino por el entonces capitán don Bernardo de Torres Marrero…

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La primitiva ermita de Nuestra Señora del Rosario de Fátima en Güímar. Advocación, construcción y bendición

Güímar-iglesia-Fátima       El 8 de diciembre de 1945, día de la Concepción, llegó a Arafo en peregrinación la imagen de la Virgen de Fátima que se veneraba en la parroquia de San José de Santa Cruz de Tenerife, a bordo de un cadillac propiedad del arafero don Felipe Monje, por gestión e iniciativa del que fuera Cronista Oficial de dicha villa don Víctor Servilio Pérez Rodríguez, por entonces sochantre de la antedicha parroquia capitalina. Según éste: “por propia iniciativa, secundada entusiásticamente por el siempre recordado párroco de San José, don Jesús Cabrera Medina, peregrinó por la serpenteante carretera del sur hasta Arafo, siguiendo después por la recién inaugurada pista que enlazaba, por el volcán con Güímar, dando nombre tras su paso a la barriada de Fátima”.

     En su peregrinación, dicha imagen hizo una parada en este incipiente barrio güimarero, que comenzaba a formarse en torno a la pista de tierra recién construida para comunicarse con Arafo, y a los vecinos les atrajo esa advocación, por lo que prometieron erigir una ermita en su honor, como así sucedería. La colocación de la primera piedra tuvo lugar el 27 de junio de 1954, en plenas Fiestas de San Pedro; la imagen de la Virgen del Rosario de Fátima fue donada por sacerdote güimarero don Vicente Jorge Dorta; y la solemne bendición de esa primitiva ermita tuvo lugar el 10 de mayo de 1959…

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