Güímar: Don Miguel Campos Yanes (1855-1925), labrador, cabo de la Guardia Provincial, conserje de la Capitanía General de Canarias, molinero, sargento de la Guardia Municipal de La Laguna y cabo de la de Santa Cruz de Tenerife

Miguel Campos Yanes     Nuestro biografiado comenzó su actividad laboral como labrador en su pueblo natal. Luego ingresó como guardia 2º voluntario en la Guardia Provincial, en la que ascendió luego a guardia 1º y a cabo; con este empleo fue comandante de dicho instituto en el puesto de La Palma y luego conserje de la Capitanía General de Canarias. Tras obtener su retiro, regentó un molino de harina en Tegueste y posteriormente obtuvo una plaza de sargento en la Guardia Municipal de La Laguna. Finalmente, pasó a la Guardia Municipal de Santa Cruz de Tenerife, en la que ocupó sucesivamente las plazas de guardia de 2ª, guardia de 1ª y cabo interino.

     Nació en el pago de El Escobonal (Güímar) el 8 de mayo de 1855, siendo hijo de don Juan Campos Díaz y doña Petra Yanes Delgado. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por el presbítero don Pedro Pérez Fariña, teniente del Dr. don Agustín Díaz Núñez, examinador sinodal, beneficiado curado propio de la misma y sus anejos, y arcipreste juez eclesiástico de dicho pueblo y su partido; se le puso por nombre “Miguel” y actuó como padrino el abuelo materno don Domingo Yanes…

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Artículo-MIGUEL CAMPOS YANES

Güímar-Candelaria: Don José Elías Hernández (1785-1857), párroco propio de Candelaria y Santa Úrsula, maestro, beneficiado servidor de Vilaflor, cura encargado de Fasnia, emigrante y cura ecónomo de Arafo

José Elías Hernández     Ya hemos destacado en más de una ocasión la circunstancia de que Güímar es uno de los municipios tinerfeños que más ha destacado por el número de hijos que han seguido la llamada religiosa. Algunos de ellos son tan conocidos que incluso han dado nombre a calles de la ciudad o han recibido diversas distinciones, mientras que otros muchos son casi desconocidos para el gran público. Este es el caso de don José Elías Hernández, quien tras su ordenación ejerció durante 13 años como cura propio de Candelaria y otros nueve de Santa Úrsula, donde también ejerció como maestro de la escuela pública de niños. Siguieron dos años como beneficiado servidor de Vilaflor, hasta su renuncia, y varios meses como cura encargado de Fasnia; entre dichos destinos permaneció durante largas temporadas en Güímar, como mero capellán de la parroquia de San Pedro. Luego, tras 13 años de ausencia en América, don José Elías regresó a su pueblo natal con 70 años; pero a pesar de su avanzada edad, pudo desempeñar el cargo de cura ecónomo de Arafo durante casi un año. Casi al final de su vida, cuando ya sufría una grave afección visual que le tenía prácticamente relegado a su domicilio, obtuvo licencia para decir una misa votiva a la Virgen. Fue el primero de los tres sacerdotes de la familia Elías.

     Nuestro biografiado nació en el barrio de los Majuelos de Güímar el 3 de marzo de 1785, siendo hijo de don Domingo Elías González y doña Bárbara Hernández de Torres. Dos días después recibió el bautismo en la iglesia de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado propio don Luis Ambrosio Fernández del Castillo; se le puso por nombre “José Emeterio Celedonio Francisco Domingo de San Pedro” y actuó como padrino don Francisco de Torres Marrero, natural y vecino del lugar de Candelaria en el pago de Barranco Hondo…

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Artículo-JOSÉ ELÍAS HERNÁNDEZ

Güímar: Don Bernabé Díaz Núñez (1684-?), regidor, alcalde de la Hermandad, alcalde ordinario y capitán de Milicias de la ciudad de San Felipe y Santiago del Bejucal (Cuba)

Bernabé Díaz Núñez     En este artículo recordamos a otro de los muchos tinerfeños que participaron en la colonización americana, colaborando en el poblamiento de numerosas localidades, en las que desempeñaron diversos puestos de responsabilidad. Don Bernabé Díaz Núñez fue uno de los principales pobladores de la ciudad de San Felipe y Santiago del Bejucal, en la que ejerció los cargos de regidor del Ayuntamiento o Cabildo, alcalde de la Santa Hermandad y alcalde ordinario. Además, fue nombrado capitán de la compañía de Milicias de la misma ciudad. Por su parte, su hija doña María Ignacia Díaz Núñez practicó en Tenerife en 1791 una información de nobleza y limpieza de sangre, que obtuvo el correspondiente amparo, al reconocerse la hidalguía de sus padres y abuelos.

     Nuestro biografiado nació en Güímar el 11 de junio de 1684, siendo hijo de don Joaquín (Díaz) Núñez Ramos y doña Isabel González (o Delgado Rodríguez). Siete días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por fray Francisco de Castro, de la Orden de Predicadores, con licencia del beneficiado Lcdo. don Bartolomé Pérez Sutil; se le puso por nombre “Bernabé” y actuó como padrino el citado beneficiado…

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Artículo-BERNABÉ DÍAZ NÚÑEZ

Las primeras orquestas en la historia de El Escobonal (Güímar)

Orquesta Apolo     Al repasar la historia de esta Comarca no debemos olvidar a las populares orquestas de baile que se prodigaron en El Escobonal desde comienzos de siglo, dado su protagonismo en la vida de muchas generaciones de agacheros. Entre ellas destacaron: la denominada “El Escobonal”, fundada y dirigida por don Joaquín Rodríguez; la “Orquesta del Barranco” o Sexteto “Apolo”, bajo la dirección de don Tomás de la Rosa; la de “Los Peregrinos”, luego llamada “La Alegría”, en el Escobonal de Arriba, fundada y dirigida por don Octavio Rodríguez; la de “Los Abejones” o “El Pencón”, en el Escobonal de Abajo, a cuyo frente estaba don Pelagio Díaz; la dirigida por don Honorio en Lomo de Mena; y “Los Cinco del Sur” o “Ritmo del Sur”, que de momento es la última creada en Agache, que también fundó y dirigió don Octavio Rodríguez. Menos la última, todas las demás comenzaron siendo sólo de cuerda e interpretando exclusivamente música folclórica, para luego admitir instrumentos de viento e incorporar otras piezas bailables, como pasodobles y melodías sudamericanas. En este artículo solo nos vamos a ocupar de las dos primeras, pues de otras dos ya nos hemos ocupado con anterioridad.

     Esporádicamente se reunían músicos de varias de estas agrupaciones para formar parrandas, que recorrían el pueblo transmitiendo alegría y hermandad, tanto por la Festividad de Reyes como por las Fiestas Patronales. A finales de los años cuarenta constituyeron también una rondalla, que actuaba en Güímar por la romería de San Antonio Abad y por las Fiestas de San Pedro, obteniendo algunos premios en los certámenes folclóricos que se celebraban en estas últimas…

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Güímar: Don José de Ossuna y Saviñón (1802-1869), abogado, capitán de la Milicia Nacional, diputado a Cortes, juez de primera instancia de La Palma y Las Palmas de Gran Canaria, alcalde de La Laguna y tesorero del Colegio de Abogados

José Ossuna Saviñón     Aunque en el seno de una de las más nobles y distinguidas familias laguneras, el Sur de Tenerife tuvo la fortuna de ver nacer en su suelo a un ilustre hijo, don José de Ossuna y Saviñón, abogado y político de prestigio regional, quien obtuvo el título de Licenciado en Derecho y llegó a ocupar numerosos cargos relevantes en las Canarias del siglo XIX, tales como: cabo 1º y capitán de la Milicia Nacional de La Laguna, diputado a Cortes, juez de primera instancia de La Palma, primer teniente de alcalde y alcalde constitucional de La Laguna, esclavo mayor de la Noble Esclavitud de San Juan Evangelista, tesorero del Colegio de Abogados, miembro de la Junta Pericial de dicha ciudad, socio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, juez de paz suplente y accidental de primera instancia de La Laguna, secretario escrutador del colegio electoral y juez de primera instancia de Las Palmas de Gran Canaria. También fue elector contribuyente y poseedor de varios mayorazgos; y tuvo una participación activa en la vida social lagunera.

     Nació este olvidado personaje en el entonces pueblo de Güímar el 28 de noviem­bre de 1802, en la hacienda de campo que allí tenían sus padres, don Juan de Ossuna y Castro y doña María Saviñón y Anchieta, ambos naturales de La Laguna y residentes por aquella época en dicho lugar. Dos días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, por el beneficiado don Florentín Núñez y Torres; se le puso por nombre “Josef Gregorio Juan Nepomuceno de los Dolores” y actuó como madrina doña Ángela de Anchieta, hermana de su abuela…

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Artículo-JOSE DE OSSUNA SAVIÑON

Güímar: Fray José Antonio de Castro (1788-1851), sacerdote, presentado y maestro dominico, lector, regente, provisor de estudios y prior convento de Estudios Generales de San Pedro Mártir de Las Palmas, y catedrático del Seminario Diocesano

Fray José Antonio de Castro     Hijo de un humilde artesano, fray José de Castro llegó a ser una figura de prestigio en la Orden de Predicadores, pues, tras profesar en el convento de Güímar y ordenarse de presbítero, se dedicó casi por entero a la docencia. Así, en el convento de Estudios Generales de San Pedro Mártir de Las Palmas desempeñó, sucesivamente, los cargos de lector de Artes y de Teología, maestro de Filosofía y de Teología, regente y provisor de estudios, prior, misionero del Santísimo Rosario, etc. Además, desempeñó la Cátedra de Teología en el Seminario de la Diócesis de Canaria. Sus méritos no pasaron desapercibidos a sus superiores, por lo que se le concedió el título de “Presentado”, se le nombró misionero apostólico para las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura y, finalmente, se le confirió el título de “Maestro” de su Orden.

     Nació en la calle Tafetana de Güímar el 28 de marzo de 1788, siendo hijo de don Tomás de Castro Perdomo y doña Josefa Petra Martín de Castro y Belllo. Tres días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro por el presbítero don Agustín Antonio Núñez, con licencia del beneficiado don Pedro José de Acosta y Abad; se le puso por nombre “José Antonio” y actuó como padrino don Domingo Hernández Santiago…

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Artículo-FRAY JOSÉ ANTONIO DE CASTRO

Güímar: Don José Gómez Castro (1912-1995), sargento de Ingenieros y Automovilismo, gerente de COASTE, secretario de COPLACA, delegado-director de la sucursal de la Caja Rural y primer teniente de alcalde

José Gómez Castro     Cursó estudios en el Instituto de Enseñanza Media y en la Escuela Politécnica de La Laguna. Prestó su servicio militar en Ingenieros, donde destacó por su habilidad en el Tiro; por entonces también obtuvo un premio de motorismo. Tras dos años dedicados a la agricultura de exportación, con motivo del inicio de la Guerra Civil fue nombrado subjefe local de las Milicias de Acción Ciudadana y enseguida fue movilizado en el mismo Grupo Mixto de Ingenieros, incorporándose a la compañía de Trasmisiones, de la que fue escribiente y en la que ascendió hasta sargento interino. Luego pasó al Parque de Automóviles de la Comandancia General de Canarias, del que fue nombrado secretario y sargento provisional. Una vez licenciado, trabajó como administrador de una empresa, Gerente de COASTE, secretario del Grupo de Plátanos de UTECO, secretario de COPLACA, directivo de comunidades de aguas y delegado-director de la sucursal de la Caja Rural; fue reconocido como “Cooperativista Ejemplar”. En el aspecto religioso, fue vicepresidente de la Adoración Nocturna, hermano mayor de la Hermandad del Santísimo Sacramento, padrino de la imagen de Santo Tomás de Aquino, adquirida para la iglesia de Santo Domingo, y promotor de la nueva Capilla de San Pedro Abajo, para la que donó el solar junto a sus hermanos y en la que actuó como mayordomo, estando encargado de sus fiestas. Finalmente, en la actividad política y social, fue primer teniente de alcalde de Güímar, tesorero fundador del Colegio “San Pedro Apóstol” de Segunda Enseñanza y socio fundador de Radio Club Tenerife.

     Nació en La Medida (Güímar) el 11 de diciembre de 1912, siendo hijo de don Francisco José Gómez García, natural de la ciudad de La Laguna, y de doña María del Carmen Castro Díaz, que lo era de dicho pago. Pocos días después recibió el bautismo en la iglesia parroquial de Santo Domingo de la ciudad de los Adelantados; se le puso por nombre “José Martín” y actuó como padrino el ilustre político sureño don Martín Rodríguez y Díaz‑Llanos…

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Artículo-JOSÉ GÓMEZ CASTRO

Güímar: Don Juan Elías Hernández (1832-1896), cura ecónomo de Chipude, coadjutor de La Guancha, encargado de San Miguel de Abona, Arafo, Candelaria y Fasnia, capellán castrense, coadjutor, cura ecónomo y arcipreste de Güímar

Juan Elías Hernández     Recordamos hoy a otro de los numerosos sacerdotes que pasaron la mayor parte de su vida en el pueblo natal, donde desarrollaron una callada pero fructífera labor de apostolado, que por lo general era reconocida y apreciada por los feligreses de la parroquia. Don Juan Elías Hernández permaneció casi siempre en la comarca de Güímar, al margen de tres cortas salidas a otras parroquias, como cura ecónomo de Ntra. Sra. de la Candelaria de Chipude, coadjutor del Dulce Nombre de Jesús de La Guancha y cura encargado del Arcángel San Miguel de San Miguel de Abona. Estuvo encargado en varias ocasiones de las parroquias de Santa Ana de Candelaria, San Juan Degollado de Arafo y San Joaquín de Fasnia, desempeñando durante muchos años el cargo de coadjutor de la parroquia de San Pedro Apóstol de Güímar, de la que fue nombrado en dos ocasiones cura ecónomo, así como arcipreste del partido, con lo que se vio cumplida su mayor aspiración; y también obtuvo el nombramiento de capellán castrense de los tres municipios del Valle. Además, fue propietario agrícola y elector contribuyente.

     Nuestro biografiado nació en Güímar el 28 de julio de 1832, siendo hijo de don Juan Elías Hernández y doña Valentina Hernández Núñez, vecinos del barrio de Los Majuelos. Tres días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por el ilustre presbítero güimarero Dr. don Agustín Díaz Núñez, beneficiado propio de la misma; se le puso por nombre “Juan Nazario del Sacramento” y actuó como madrina doña María Candelaria del Castillo, natural de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria…

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Artículo-JUAN ELÍAS HERNÁNDEZ

Güímar-Arico: Don Domingo Campos Yanes (1857-1930), maestro particular, auxiliar de la recaudación de contribuciones, fiscal municipal, juez municipal suplente de Arico y corresponsal periodístico

Domingo Campos Yanes     El escobonalero al que dedicamos este artículo, ejerció en su pueblo natal como maestro particular y allí contrajo matrimonio y nacieron sus hijos. Luego se estableció en Arico, donde actuó durante muchos años como auxiliar de la recaudación de contribuciones; pero en dicho pueblo también fue ventero, panadero y cartero; asimismo, también tuvo una venta en Santa Cruz de Tenerife, que por lo general atendía su esposa. Además, en Arico ocupó diversos cargos, como los de interventor electoral, fiscal municipal, juez municipal suplente de Arico (durante 16 años) y corresponsal del periódico Gaceta de Tenerife.

     Nació en el pago de El Escobonal (Güímar) el 7 de septiembre de 1857, siendo hijo de don Juan Campos Díaz y de doña Petra Yanes Delgado. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por don Agustín Díaz Núñez, Doctor en Sagrada Teología, examinador sinodal, beneficiado propio y arcipreste juez eclesiástico del Sur de Tenerife, y actuó como padrino su abuelo materno, don Domingo Yanes…

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Artículo-DOMINGO CAMPOS YANES

El trágico naufragio del velero chasnero de cabotaje “Tinerfe” en la costa sureste de Tenerife (1862)

Pailebot-Tinerfe     Construido en Tenerife, la primera referencia que se tiene del velero de cabotaje “Tinerfe” se remonta a 1857 y su corta trayectoria solo duraría cinco años, hasta su naufragio en 1862. Entre 1857 y 1860 figuraba como bergantín goleta (buque de dos palos y vela cuadrada o redonda, que usaba aparejo de goleta en el palo mayor); excepcionalmente, el 19 de diciembre de 1858 se le mencionaba como candray (embarcación pequeña de dos proas, por lo general con un mástil, que se usaba en el tráfico de cabotaje) y en un par de ocasiones de 1861 como goleta (embarcación fina, de bordas poco elevadas, con dos palos o a veces tres, y un cangrejo en cada uno) o polacra (buque de cruz, con dos o tres palos enterizos y sin cofas); pero de 1861 a 1862 se especificaba que era un pailebot de cabotaje (goleta pequeña o velero de bordas poco elevadas y con dos -o a veces tres- palos) y que tenía 55 toneladas.

     Este barco operaba entre el Sur de Tenerife (sobre todo en Granadilla) y Santa Cruz de Tenerife, aunque con frecuencia también lo hacía entre el puerto de la capital tinerfeña y Gran Canaria (Agaete y Las Palmas); más raramente, se desplazaba a San Sebastián de La Gomera, Santa Cruz de La Palma o Fuerteventura. En julio de 1857 era su patrón don Antonio Rodríguez: de agosto a diciembre de ese mismo año lo fue don Antonio Bermúdez; desde abril de 1858 hasta abril de 1859 lo patroneó don Luis Medina; de enero a mayo de 1860, el Sr. Suárez; de enero a abril de 1861, don José Hernández; de febrero a septiembre de dicho año, don Cristóbal Álamo; en diciembre del mismo, don José Medina; y en marzo de 1862, don Tomás García.

     En Granadilla de Abona embarcaba sobre todo losas chasneras (o losetas) y, en menor medida papas, frutos, fruta seca, cochinilla, madera de tea, trigo, etc. En Santa Cruz de Tenerife cargaba diferentes mercancías, “géneros”, “varios efectos”, “varios artículos”, sal, pipas vacías (o toneles), etc. En Santa Cruz de La Palma cargaba “frutos de América”; en Fuerteventura, “piedra de cal”; y en Gran Canaria, ganado vacuno o becerros. También hizo muchos viajes en lastre. En cuanto a pasajeros, los llevaba en casi todos sus viajes, con un número que osciló entre 2 y 110, aunque con más frecuencia variaba entre 5 y 15.

     El 25 de marzo de 1862, el pailebot “Tinerfe” salió de la costa de Granadilla de Abona hacia Santa Cruz de Tenerife, cargado de losas chasneras y frutos, pero desapareció en la travesía. El rumor sobre su naufragio se fue extendiendo por la isla y se disparó cuando cinco días después de su partida apareció el cadáver de un hombre en la costa de Arona. Poco después se confirmó su hundimiento, entre el puerto de salida y la costa de Güímar, a causa de un fuerte temporal del Noroeste, resultando ahogados los 12 tripulantes, incluido su patrón don Tomás García, y los 23 pasajeros, en total 35 personas; por ello, pasó a ser uno de los mayores accidentes marítimos de la historia canaria. La causa del naufragio se atribuyó a que el barco iba sobrecargado, lo que le impidió superar el mal estado del mar…

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