La “Asociación Pro-Cultural del Escobonal” y el tercer intento de segregación de Agache del municipio de Güímar

escobonal-asociacion-pro-cultural     Tras un primer intento fallido de independencia de toda la comarca de Agache que tuvo lugar en 1858, se produjo un segundo intento de segregación de El Escobonal en 1911, para unirse al municipio de Fasnia. Éste tuvo igual resultado que el anterior, pero provocó una cierta alarma en el Ayuntamiento de Güímar, que para intentar calmar los nervios de los excitados vecinos tomó algunas medidas conducentes a paliar la lamentable situación económica, social y cultural que atravesaba aquella populosa localidad, situada en el límite sur de la jurisdicción municipal. Así, en septiembre de ese mismo año 1911 la corporación municipal solicitó y obtuvo la creación de una escuela mixta de Primera Enseñanza en el citado pago de El Escobonal, en enero de 1912 solicitó y entró en funcionamiento la cartería rural del mismo, y en 1919 se construyó e inauguró su cementerio.

     Pero a medida que avanzaba esa segunda década del siglo XX la situación se fue estropeando de nuevo: se cerró la escuela, abriéndose años más tarde otras en locales inadecuados y muy mal dotados; se descuidó el mantenimiento del nuevo cementerio, que llegó a tener un estado lamentable; había escasez de agua, pues no se había construido ningún depósito público, lo que obligaba a los vecinos a ir a buscarla a las fuentes situadas cerca del monte; los caminos públicos eran intransitables, pues hacía muchos años que no se invertía en ellos ni un solo céntimo; etc. etc. Ante ese estado de cosas, los escobonaleros comenzaron a pensar de nuevo en la segregación municipal como única solución posible a sus problemas…

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Artículo-ASOCIACIÓN PRO-CULTURAL DE EL ESCOBONAL-TERCER INTENTO DE SEGREGACIÓN DE AGACHE

Güímar: Don Manuel Delgado Pérez (1901-1958), sacristán, sochantre-organista, notario público eclesiástico, director de las bandas de música de La Matanza de Acentejo y Güímar, comerciante, escribiente y fiscal comarcal

manuel-delgado-perez     El año 2008 se cumplió el 50 aniversario de la muerte de dos destacados miembros de la Banda de Música de Güímar, don José Antonio Aguilar Delgado y don Manuel Delgado Pérez. Curiosamente, los dos nacieron y murieron el mismo año; los dos fueron profesores de la academia y subdirectores de la prestigiosa agrupación musical, y ambos estuvieron encargados de su dirección. En este artículo nos vamos a ocupar del segundo de ellos, quien también fue sacristán y notario público eclesiástico de la parroquia de San Pedro de Güímar; sochantre-organista de la misma parroquia y de la del Salvador de La Matanza de Acentejo, así como director de los coros parroquiales de ambas. Además, fue director de la Banda de Música de La Matanza, pianista de la orquesta “Euterpe” de Güímar, propietario de una cafetería, escribiente del Juzgado y fiscal comarcal de Güímar.

     Nació en la calle San Pedro Arriba de Güímar el 12 de marzo de 1901, a las siete de la mañana, siendo hijo de don Gonzalo Delgado Jorge y doña Elena Pérez y Pérez. El 25 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el cura ecónomo don Rafael Tiburcio Rodríguez, arcipreste del partido; se le puso por nombre “Gregorio Manuel” y actuó como padrino don Fortunato Jorge, siendo testigos don Rafael Hernández Delgado y don Pedro Feo Cabrera, de dicha vecindad. Fue conocido solo como “Manuel” y entre sus conocidos con el apodo de “Peloto”…

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Artículo-MANUEL DELGADO PÉREZ

Güímar: Don Faustino Campos Núñez (1846-1879), primer maestro de El Escobonal y capitán graduado de Infantería, condecorado por méritos de campaña y fallecido en la Guerra de Cuba en plena juventud

faustino-campos-nunez     Miembro de una destacada familia, con tan solo 18 años nuestro biografiado fue nombrado primer maestro de la recién creada escuela elemental incompleta del pago de El Escobonal, que regentó durante cinco años. Renunció a dicha plaza para incorporarse a la carrera militar, en la que ingresó como alférez de Milicias, empleo con el que estuvo destinado en el Batallón de Lanzarote y luego en el Batallón Ligero Provisional de Canarias, de guarnición en Santa Cruz de Tenerife, del que fue oficial de Almacén. Luego pasó con el mismo empleo de alférez al cuerpo de Infantería, se integró en el Regimiento Infantería de Toledo y durante algo más de un año estuvo de operaciones en Barcelona y Navarra, con motivo de la Guerra Carlista, en la que por los méritos contraídos en campaña se le concedió el grado de teniente y la Medalla de Alfonso XII con el pasador de Olot. Finalmente, pasó al Ejército de operaciones en la isla de Cuba, con el grado de capitán de Infantería; durante la campaña ascendió a teniente efectivo, ejerció como oficial suplente de Almacén y, por los méritos contraídos en la campaña, se le concedió la Cruz de Primera clase de la Orden del Mérito Militar. Pero cuando parecía que su brillante carrera era imparable, le sorprendió la muerte en dicha campaña de Cuba cuando solo contaba 33 años de edad, en unas circunstancias que de momento desconocemos.

     Nació en el barrio de los Majuelos de Güímar el 14 de febrero de 1846, siendo hijo de don José Antonio Campos Benítez y doña María Nicolasa Núñez. Dos días después fue bautizado en la iglesia parroquial del Apóstol San Pedro por el Dr. don Agustín Díaz Núñez, beneficiado propio de la misma; se le puso por nombre “Faustino del Santísimo Sacramento” y actuó como madrina doña Rita Rodríguez Torres…

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Artículo-FAUSTINO CAMPOS NÚÑEZ

Los barcos de cabotaje que operaban en los puertos de El Escobonal (Güímar): El Tablado y Chimaje

agache-cabotaje     Desde finales del siglo XVIII hasta comienzos del XX, El Tablado se transformó en un importante puerto de cabotaje, para la entrada y salida de mercancías y personas. Por este puerto operaban los veleros que constituían casi la única comunicación de Agache con el exterior, sobre todo con Santa Cruz de Tenerife y, en menor medida, con otras islas del archipiélago. También existió en la comarca otro puerto de cabotaje de menor importancia, el llamado “Puerto del Escobo­nal”, que estaba situado en la playa de Chimaje. Los productos de exportación o importación se conducían entre El Escobonal y El Tablado por el camino del Arrastradero (La Tirada) o por el de La Corujera; mientras que con Chimaje la comunicación era a través del Arrastradero de La Montaña. Aunque con menos frecuencia, también fueron utilizados como puertos de cabotaje ocasionales las playas de Los Barrancos y La Caleta, donde desembocaban los arrastraderos de Lomo de Mena y Pájara, respectivamente. Como muestra de la importancia de la comunicación marítima, hacia 1847 la correspondencia también se enviaba por barco, recibiéndose de la administración de Santa Cruz una o dos veces en la semana, y siendo conducida por los patrones de los barquitos fleteros. Simultáneamente y desde muy antiguo, en la costa de Agache se desarrolló una limitada actividad pesquera, por lo general complementaria de las tareas agrícolas, que tuvo su máximo desarrollo en el siglo XIX.

     Los barcos dedicados a la navegación de cabotaje estaban gobernados por patrones, la mayoría de ellos escobonaleros, entre los que destacaba la saga de los Castro, los Marrero y los Bethencourt, con varias generaciones de hombres vinculados a la mar. Los que operaban por los puertos de Agache eran sobre todo veleros de pequeño porte, de los que conocemos un total de 15, algunos de ellos con base en El Tablado. En el litoral de El Escobonal se embarcaban sobre todo papas y, en menor medida, frutos, vino, cochinilla y barrilla, que los veleros conducían a la capital de la provincia. Por lo general, al día siguiente de su llegada a Santa Cruz regresaban al puerto de origen, con granos, frutos y madera, así como otras mercancías y “carga general”. También transportaban pasajeros, tanto a la ida como a la vuelta…

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Artículo-BARCOS DE CABOTAJE-EL TABLADO-EL ESCOBONAL

Güímar: Don Agustín Antonio Núñez (1732-1796), capellán de la ermita de Arafo, sacristán mayor, teniente de beneficiado, mayordomo de fábrica, sochantre y notario público eclesiástico de Güímar

agustin-antonio-nunez     Durante toda su vida, nuestro biografiado estuvo adscrito como capellán a la parroquia de San Pedro, en la que siendo ya clérigo subdiácono actuó como sacristán mayor de la parroquia, así como notario y secretario de la Hermandad de Ntra. Sra. del Carmen. Luego, tras su ordenación sacerdotal, fue nombrado teniente de beneficiado, mayordomo de la fábrica parroquial, sochantre y notario público eclesiástico, empleos estos últimos en los que continuó hasta su muerte. Además, estuvo encargado como capellán de la ermita de Arafo, volvió a ejercer como sacristán mayor de la parroquia de Güímar, en una segunda etapa, y actuó como depositario de los caudales sobrantes de las cofradías existentes en ésta.

     Nació en Güímar el 16 de septiembre de 1732, siendo hijo de don Pedro Hernández Núñez y doña María Díaz de Ledesma. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por don Domingo de Páez y Galdona, beneficiado de las parroquiales de Güímar y Candelaria; se le puso por nombre “Agustín Antonio” y actuó como padrino don Bernardo de Torres Marrero, natural de Arafo y vecino de Güímar…

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Artículo-AGUSTÍN ANTONIO NÚÑEZ

Güímar: Don José Hernández Rodríguez (1805-1887), clérigo tonsurado, comandante graduado de Milicias, comandante de armas, alcalde constitucional, corresponsal de la Junta de Agricultura del distrito de Canarias y recaudador municipal

jose-hernandez-rodriguez     Al igual que dos de sus tíos, inicialmente se sintió atraído por la carrera eclesiástica y llegó a ser clérigo tonsurado. Pero la falta de vocación y una tradición familiar mucho más arraigada en las Milicias lo llevó abandonar la vida religiosa, para dedicarse por entero a la militar; así, ingresó como cadete en el Regimiento de Milicias Provinciales de Güímar, en el que luego ascendió a subteniente, teniente y capitán de Milicias, e incluso actuó como sargento mayor interino de dicho cuerpo. Por supresión del citado Regimiento pasó al Batallón Ligero Provincial de La Laguna nº 1 de Canarias, en el que actuó como depositario y recibió el grado de comandante; también estuvo movilizado en la guarnición de Santa Cruz de Tenerife en dos ocasiones. Obtuvo su retiro, tras 33 años y medio de servicios, en los cuales actuó en varias ocasiones como comandante de armas de Güímar, incluso después de retirado. Además, destacó como propietario agrícola y fue alcalde constitucional de su municipio natal, perito repartidor de contribuciones, elector contribuyente, secretario escrutador de la mesa electoral, vocal de la Junta Municipal de Sanidad, corresponsal de la Junta de Agricultura del distrito de Canarias, recaudador municipal de contribuciones y depositario de los fondos de la sociedad de aguas Río y Badajoz.

     Nuestro biografiado nació en el barrio de Los Majuelos (Güímar) el 9 de febrero de 1805, siendo hijo de don Francisco Nicolás Hernández Marrero y doña Josefa Rodríguez y Torres, naturales de dicho pueblo, aunque oriundos parcialmente de Arafo. Ese mismo día fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por su tío don Nicolás Rodríguez Torres, con licencia del beneficiado don Florentín Núñez y Torres; se le puso por nombre “José Apolonio de Jesús María del Rosario” y actuó como madrina su tía abuela, doña Felipa Adrián, quien nombró a doña Rita Adrián para que la ayudase por su ancianidad, siendo ésta la que lo tuvo en el bautismo…

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Artículo-JOSÉ HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ

Fasnia-Güímar: Don Juan Cabrera González (1905-2002), carpintero, maestro armero, mecánico, tonelero, herrero, relojero y agricultor

juan-cabrera-gonzalez     Hombre de unas extraordinarias habilidades manuales, aprendió con su padre el oficio de carpintero, trabajando incluso como carpintero de ribera; además, ejerció como maestro armero, el más destacado del sur de Tenerife, así como mecánico, tonelero, herrero y relojero. Como actividad complementaria, también se dedicó a la agricultura y su principal afición fue la caza. Vivió hasta los 21 años en La Zarza (Fasnia) y luego se estableció en El Escobonal (Güímar), donde vivió la mayor parte de su vida y fue conocido como “Juanito el Carpintero”.

     Nació en Los Roques (Fasnia) el 12 de abril de 1905, siendo hijo de don Juan Cabrera Alvarado, natural de Betancuria (Fuerteventura), y de doña Francisca González Marrero, que lo era de La Zarza (Fasnia). Creció en el seno de una familia numerosa, pues tuvo siete hermanos y tres hermanas, en la que destacaron los carpinteros…

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Artículo-JUAN CABRERA GONZÁLEZ

La epidemia de fiebre amarilla de 1810-1811 en el Valle de Güímar y la enigmática tumba de Monjui en el caserío de El Socorro

epidemia-fiebre-tumba-monjui     Hace menos de medio siglo aún se conservaban en el caserío de El Socorro las piedras labradas que cubrían una sepultura, conocida erróneamente como “La tumba del Cura Monjui”, que hoy ya no se conserva. Se situaba en un erial, frente a la ermita principal de la Virgen y junto a otras desaparecidas con anterioridad. En este artículo desvelamos el misterio del personaje enterrado en esa tumba, situando su muerte en la tristemente célebre epidemia de fiebre amarilla que asoló Santa Cruz de Tenerife en 1810 y 1811.

     Cuando llegaron los primeros enfermos al Valle de Güímar, procedentes de la capital tinerfeña, se habilitó un lazareto para su aislamiento en la solitaria ermita de El Socorro, así como un campo santo cercano a ésta para dar sepultura a los que allí falleciesen, de los que conocemos a tres. Por dicho motivo, la imagen de la Virgen del Socorro fue trasladada a la iglesia de San Pedro Apóstol, donde ya quedó para siempre, volviendo a su ermita solo con motivo de su festividad. Además, por el mismo motivo se habilitaron otros lugares de enterramiento aislados en las poblaciones principales, como ocurrió en Candelaria, donde se enterraron dos vecinos, y en Güímar, donde lo hicieron otros dos. Asimismo, en Santa Cruz murieron cuatro güimareros allí avecindados y un palmero casado con una güimarera, así como cinco militares oriundos de este Valle y cinco prisioneros franceses del Depósito de Güímar…

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Artículo-EPIDEMIA DE FIEBRE AMARILLA 1810-11-TUMBA DE MONJUI

Güímar: Don Manuel Delgado Gómez (1798-1856), fraile lego dominico, músico, compositor, cantor del coro, sochantre y organista primero de la Catedral de La Laguna

Manuel Delgado Gómez     Hijo mayor de una destacada familia de religiosos, cantores y músicos, nuestro biografiado inició su vida como un humilde fraile lego en la Orden de Predicadores, para dedicarse después de su exclaustración a su gran vocación musical, llegando a ser cantor del coro, sochantre y organista primero de la Santa Iglesia Catedral de La Laguna, por lo que figuró entre los profesionales de la música más prestigiosos de la isla en su época. Gozó de una desahogada posición económica, pues llegó a tener cuatro criados a su servicio. Debido a su condición y ocupaciones fue exonerado del servicio en la Milicia Nacional de dicha ciudad, a cambio de satisfacer una aportación al fondo económico de la misma.

     Nació en el güimarero barrio de Los Majuelos el 28 de diciembre de 1798, siendo hijo de don Juan Delgado Fresneda y doña María Victoria Gómez Bello. El 30 de dicho mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el presbítero don José Bernardo Carrillo, con licencia del beneficiado don Florentín Núñez y Torres; se le puso por nombre “Manuel Domingo de los Inocentes” y actuó como padrino don Juan Bautista Delgado, natural del pago de Igueste en la jurisdicción de Candelaria…

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Artículo-MANUEL DELGADO GÓMEZ

Güímar: Don Urbano Cubas Hernández (1917-1947), sargento profesional de Artillería, fallecido accidentalmente en plena juventud

Urbano Cubas Hernández     Miembro de una familia numerosa, muy apreciada en El Escobonal, don Urbano se dedicó inicialmente a la agricultura, hasta que ingresó como voluntario en el Ejército, cuando contaba tan solo 18 años de edad. Siendo artillero 2º le sorprendió el inicio de la Guerra Civil, durante la cual ascendió a cabo y se le habilitó para sargento de Artillería, prestando sus servicios en diferentes frentes. Una vez finalizada la contienda, como reconocimiento a sus méritos se le concedieron dos condecoraciones y se le ascendió a sargento provisional. Luego, tras superar el correspondiente curso de transformación, ascendió a sargento profesional de Artillería. Como tal estuvo destinado en La Palma, donde contrajo matrimonio, y luego en Santa Cruz de Tenerife, hasta que un desgraciado accidente truncó su vida en plena juventud.

     Nuestro biografiado nació en El Escobonal (Güímar) el 18 de septiembre de 1917, a las cuatro de la madrugada, siendo hijo de don Indalecio Cubas Castro y doña Leocadia Hernández Díaz. El 21 de octubre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por el cura regente don Simón Higuera y Marrero; se le puso por nombre “Urbano” y actuó como padrino su tío paterno don Evaristo Cubas Castro, de la misma naturaleza y vecindad…

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Artículo-URBANO CUBAS HERNÁNDEZ