La Virgen de la Montaña, Alcaldesa Honoraria y Perpetua de Fasnia

Virgen de la Montaña-artículo    El presente artículo está dedicado a una pequeña pero venerada imagen, la Virgen de la Montaña, a la que en el presente año 2013 se le entregó el bastón de mando de Alcaldesa Honoraria y Perpetua de Fasnia, como reconocimiento a la devoción y el cariño que despierta tanto en este municipio como en toda la comarca. A continuación vamos a hacer un recorrido por la trayectoria histórica de esta entrañable imagen.

     A mediados del siglo XIX fue donada a la parroquia de San Joaquín una pequeña imagen de la Santísima Virgen de los Dolores, para ser colocada en la Montaña de Fasnia. La donación se debió sin duda a la promesa realizada por una mujer y, aunque según la tradición oral existen dos versiones de ese hecho, la más sólida cuenta que doña Flora Castro, vecina de Lomo de Mena (en la inmediata comarca de Agache), poseía una pequeña imagen de la Virgen de los Dolores, que tenía colocada en un nicho por fuera de su casa. Una hija de esta señora, llamada Concepción Delgado Castro, de acuerdo con su madre prometió a la Virgen que la llevaría a una ermita, si recibía noticias de un pariente que había embarcado para Cuba y del que hacía años que no sabía nada; al poco tiempo recibió una carta de dicho emigrante, por lo que se propuso cumplir su promesa. Como en Lomo de Mena no existía por entonces ninguna ermita, doña Flora le comentó a una amiga de Fasnia, de nombre Gregoria, con la que solía encontrarse cuando ésta iba a comprar a Güímar, que le gustaría poner a su imagen de la Virgen en la cima de la Montaña de Fasnia; y como doña Gregoria se comprometió a hacerlo, doña Flora se la entregó.

     Lo cierto fue que, con el beneplácito del párroco de San Joaquín, dicha imagen fue colocada inicialmente en un muro con una hornacina, levantado en la cima de la Montaña. Luego se construyó delante de dicho muro una pequeña ermita, gracias a la colaboración de todos los que acudían a verla, pues cada uno de los que subían, hombre o mujer, tanto de Fasnia como de Agache, llevaban una piedra para la obra…

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Granadilla de Abona: Don José Pomar Rodríguez (1832-1880), comandante de Infantería y secretario del Gobierno Militar de Teruel

José Pomar Rodríguez     A pesar de su prematuro fallecimiento, don José Pomar Rodríguez llegó a figurar entre los militares más brillantes que ha dado el Sur de Tenerife. Siendo teniente de las Milicias Canarias pasó al Ejército permanente de la Península como subteniente de Infantería, arma en la que, tras sucesivos ascensos, llegó a ostentar el empleo de comandante por méritos en la Guerra Carlista; por el mismo motivo lució sobre su pecho cuatro Cruces de Primera Clase del Mérito Militar. Entre las muchas comisiones que desempeñó, fue oficial de almacén, oficial habilitado de su Batallón, oficial profesor de la Escuela de Alumnos aspirantes a Cabos, cajero de su Batallón y, finalmente, secretario del Gobierno Militar de Teruel, cargo en el que le sorprendió la muerte.

     Nuestro biografiado nació en Granadilla de Abona el 24 de diciembre de 1832, siendo hijo de don Nicasio Pomar Forteza, natural de la ciudad de Palma de Mallorca en la feligresía de Santa Eulalia, y de doña María Rodríguez Venero, que lo era del mencionado pueblo tinerfeño. El 1 de enero inmediato fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua, por el presbítero don Manuel González Guillén, con licencia del Lcdo. don José Pomar y Forteza, cura rector propietario de dicha parroquia; se le puso por nombre “José María Ángel Antonio de Jesús” y actuaron como padrinos sus tíos paternos, el citado párroco don José Pomar y doña María Ángela Pomar…

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Artículo-JOSÉ POMAR RODRÍGUEZ

Arafo: Don Juan Luis Hernández Melque (1887-1911), seminarista, bachiller, fundador y directivo de varias sociedades, colaborador periodístico, poeta premiado y estudiante de Farmacia

Arafo-fiestas     En este artículo nos vamos a ocupar de un desconocido personaje que, si no le hubiese sorprendido la muerte prematuramente, es muy probable que figurase en la actualidad como uno de los hijos más ilustres de Arafo, como sí lo fue su hermano José. Don Juan Luis Hernández Melque fue seminarista en La Laguna, en cuyo Instituto obtuvo luego el título de Bachiller. En su corta existencia puso de manifiesto una gran inquietud política, social y literaria. Por ello, perteneció al Partido Republicano Autonomista y figuró entre los fundadores de dos periódicos manuscritos, así como de varias sociedades: el “Salón Bencomo” y el “Círculo Instructivo” de La Laguna, y el Casino “Unión y Progreso” de su Arafo natal. Pero, sobre todo, destacó como poeta, premiado por el Ateneo de La Laguna, del que fue socio y bibliotecario, publicando numerosas composiciones en la prensa tinerfeña. Mientras estudiaba la carrera de Farmacia, falleció prematuramente en Barcelona, a consecuencia de una cruel enfermedad, cuando aún no había cumplido los 24 años de edad.

     Nuestro biografiado nació en Arafo el 26 de agosto de 1887, a las nueve de la noche, siendo hijo de don Juan Hernández Curbelo, natural de dicho lugar, y de doña Leonor Melque y Álvarez, que lo era de La Laguna. Cinco días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Juan Degollado por el cura ecónomo don Domingo González y Morales; se le puso por nombre “Juan Luis José” y actuó como padrino su tío paterno don Claudio Hernández Curbelo, siendo testigos don Juan Batista Hernández y don Manuel García, de la misma vecindad…

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Artículo-JUAN LUIS HERNÁNDEZ MELQUE

La insistente demanda del servicio de agua potable domiciliaria para El Escobonal, un servicio básico que tardó mucho en llegar a la comarca de Agache (Güímar)

El Escobonal-8     En artículos anteriores ya nos hemos ocupado de cómo El Escobonal se ha ido dotando a lo largo del tiempo de algunos servicios básicos, como fueron las escuelas, el cementerio, la plaza, la cartería y el servicio telefónico. En esta ocasión nos vamos a centrar en la insistente demanda del servicio de agua potable, con la necesaria construcción de depósitos y la instalación de la red de abastecimiento, que, como los anteriores, tardó bastante en llegar a los pueblos de la comarca de Agache, a pesar de que la cabecera municipal se había dotado con ellos desde hacía muchísimos años.

     Como ya destacamos en un artículo anterior, los habitantes de Agache, como los de casi todo el Sur de Tenerife, sufrieron en sus carnes el rigor del clima y las frecuentes sequías. Como ejemplo de ello, el 18 de julio de 1919 se hacía en Gaceta de Tenerife una relación de las necesidades que tenía el municipio de Güímar, entre ellas las de El Escobonal, donde, además de la imperiosa necesidad de escuelas y cementerio, se destacaban los problemas de abastecimiento de agua: “reunir el agua de los manantiales y fuentes llamadas «Juan Alvarez», «La Haya», «Copas», «Chupadero» y «Pablo» y hacerla venir por cañerías o acequias al punto mas propio para el abasto público lo que cortaría de  raíz las grandes penalidades que sufren sus habitantes, particularmente en los años que escasean las aguas pluviales”. Asimismo, en atención a la frecuente escasez de agua, en 1925 se hizo necesario controlar el aprovechamiento de las fuentes y depósitos naturales.

     En 1932, el Ayuntamiento aprobó el proyecto de abastecimiento de agua potable a presión para el casco de Güímar, que fue inaugurado el 14 de abril de 1934, con motivo del tercer aniversario del advenimiento de la II República. Pero los pueblos de la comarca de Agache aún debían esperar tres décadas para contar con el servicio básico que ya disfrutaba el resto del municipio…

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Arico: Don Domingo González y Morales (1829-1889), cura servidor y ecónomo de varias parroquias, capellán de religiosas, párroco propio condecorado de Santa Cruz de Tenerife y emigrante

Iglesia Arico     Aunque Arico siempre ha sido un municipio prolífico en hijos dedicados a la vida religiosa, llama la atención que en todo el siglo XIX sólo viera la luz en él un sacerdote, don Domingo González y Morales. Tras su ordenación y pasar como cura servidor por Tejina y La Laguna, obtuvo por oposición la importante parroquia auxiliar (luego titular) de San Francisco en Santa Cruz de Tenerife, a cuyo frente permaneció durante 14 años, en el transcurso de los cuales fue nombrado mayordomo de fábrica de dicha iglesia y de la imagen del Señor de las Tribulacio­nes que se veneraba en ella, además de condecorado con la Cruz de Beneficencia de tercera clase por los servicios prestados durante la epidemia de fiebre amarilla que azotó a dicha capital; también perteneció como vocal a la Junta Local de Instrucción Pública y a la Junta Provincial de Instrucción Primaria; destacó como orador sagrado, perteneció a la Sociedad Económica de Amigos del País de Santa Cruz y fue elector en las elecciones de diputados a Cortes y senadores. Renunció a su parroquia para, como tantos otros canarios de su época, emigrar a Cuba, donde residió durante unos siete años y perteneció a la Asociación Canaria de La Habana. Se reintegró luego a su Diócesis, sin derecho a la propiedad parroquial y como si acabase de ser ordenado, pues los destinos que obtuvo a partir de entonces fueron tempora­les: cura servidor de San Juan de la Rambla, servidor y ecónomo de Tijarafe, capellán del convento de religiosas de la Concepción de Garachico y cura ecónomo de La Laguna, Arafo y Puerto de la Cruz. No obstante su modesta trayectoria final, todos reconocieron en él a un hombre culto y capacitado.

     Nuestro biografiado nació en el Lomo de Arico el 12 de mayo de 1829, siendo hijo de don Juan Antonio González Martínez, natural de Santa Cruz de Tenerife, y de doña María del Pilar Morales y Cartaya, que lo era de dicho pueblo. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don Zoylo Pablo Herrera y Cruz; se le puso por nombre “Domingo Segundo” y actuó como madrina su tía materna doña Rosa Morales Cartaya…

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Artículo-DOMINGO GONZÁLEZ MORALES

Candelaria-Vilaflor de Chasna: Don Juan Rivero (1622-1715), sacristán de la parroquia de Vilaflor y capitán de las Milicias de Abona

Candelaria-ruinas baílica     Este destacado candelariero, de origen guanche y poco conocido, se trasladó en su adolescencia a Vilaflor, donde ejerció inicialmente como sacristán de la importante parroquia de San Pedro Apóstol, en la que luego sería miembro de todas sus hermandades. Contrajo matrimonio en este pueblo adoptivo, donde vivió el resto de su vida y falleció, dejando ilustre sucesión. Había ingresado en las Milicias de Abona, de las que fue primero alférez y luego capitán.

     Nació en Candelaria a comienzos de noviembre de 1622, siendo hijo de don Juan Rivero y doña María Matías, naturales y vecinos de dicho pueblo, de ascendencia guanche. El 6 de dicho mes fue bautizado con óleo y crisma en la iglesia parroquial de Santa Ana por fray Francisco Ayora, de la Orden de Predicadores, con licencia del beneficiado; se le puso por nombre “Juan” y actuaron como padrinos don Francisco Ramos y su esposa…

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“Impresiones de Güímar” (1929), por José Galán Hernández

Güímar-Iglesia San Pedro-fiestas      En el artículo “Impresiones de Güímar”, escrito en esta villa en mayo de 1929, don José Galán hace una descripción poética de Güímar. Comienza recorriendo los hitos paisajísticos del Valle, para centrarse luego en la vida social de la localidad, durante el paseo de un domingo en la plaza de San Pedro: el deambular de los vecinos, el flirteo entre los jóvenes, el alumbrado público al oscurecer, la actuación de la banda de música, etc. Luego se centra en la importancia del agua, que naciendo en las montañas discurre por las calles de Güímar a través de las atarjeas, con su característico sonido, para regar las huertas y los jardines, condicionando la conocida fertilidad de este valle. A continuación, llama su atención la importancia agrícola de esta villa y los numerosos salones de exportación agrícola que bordeaban la carretera, que no solo daban trabajo a los güimareros sino que atraían a personas de otras islas, dando trabajo a muchos obreros; la actividad de las empaquetadoras, los clavadores y los exportadores, el descanso de los dromedarios, el paso de los camiones, etc., se suceden en la descripción. El artículo concluye con un epílogo original, coincidiendo con el silencio de la noche en el Valle, en el que la imaginación del poeta cree ver con la luz de un rayo de luna como surge a partir de una nubecilla la figura espectral, el fantasma del polémico mencey Añaterve, criticado por unos y alabado por otros, que luego desaparece barrido por la brisa marina. La poética descripción finaliza con una ligera lluvia y el paso de una estrella fugaz que atraviesa el Valle.

     En resumen, este trabajo nos sitúa la entonces Villa de Güímar en su contexto físico e histórico, así como en la actualidad económica y social del momento en que fue escrito, todo ello enriquecido con la calidad literaria de su autor. Éste, don José Galán Hernández (1893-1936), nacido en Tacoronte y casado en Los Realejos, destacó como militar (sargento de Artillería), maestro nacional, político (alcalde de Fasnia y fundador de la Agrupación Socialista de Güímar), sindicalista (delegado local y secretario provincial de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la FETE-UGT), poeta, escritor y periodista. Fue detenido el 18 de julio de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, por su conocida ideología progresista, y el 6 de octubre de ese mismo año fue sacado de prisión y arrojado vivo a las aguas del Atlántico, donde pereció, con las manos atadas y un peso en los pies…

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Fasnia: Don Veremundo Martín García (1916-1997), Bachiller, cabo de oficinas militares, maestro nacional, director del Colegio “Guajara”, profesor de Bachillerato, entrenador del Club de Fútbol «Marino” de Los Cristianos, secretario fundador del Casino, alcalde de Fasnia, secretario de la Junta Parroquial y poeta popular

    En la primera mitad del siglo XX Fasnia destacó por ser uno de los pueblos de Tenerife con mayor número de hijos dedicados al Magisterio, lo que resulta más llamativo si tenemos en cuenta su baja demografía. En este trabajo vamos a recordar a uno de estos hombres entrañables que eligió la difícil pero ilusionante carrera docente, don Veremundo Martín García. Tras obtener los títulos de Bachiller y Maestro de Primera Enseñanza, durante más de cuatro décadas desarrolló una destacada labor en La Victoria de Acentejo, Los Cristianos, San Sebastián de La Gomera, Sabina Alta y Fasnia; en esta última localidad ejerció como director del colegio durante 19 años, hasta su jubilación, y en todos sus destinos recibió numerosos votos de gracia. Además, fue combatiente en la Guerra Civil, cabo de oficinas militares y subayudante de su Batallón, entrenador del “C.F. Marino” de Los Cristianos, delegado del Frente de Juventudes en La Gomera, profesor particular de Bachillerato en casi todas las localidades mencionadas, secretario fundador del Casino, teniente de alcalde y alcalde de Fasnia, secretario de la Junta parroquial de San Joaquín, etc. También fue un gran aficionado a la poesía popular.

     Nuestro biografiado nació en Fasnia el 10 de marzo de 1916, a las siete de la mañana, siendo hijo de don Domingo Martín Díaz y doña Evarista García Delgado. El 28 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Joaquín por el cura párroco don Luis Navarro Nóbrega; se le puso por nombre “Veremundo Alejandro” y actuaron como padrinos don Manuel Santana y su esposa doña María Díaz…

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Santiago del Teide: Don Félix Oramas y Morales (1843-1912), cura ecónomo del Realejo Alto y Santa Úrsula, párroco propio del Valle de Santiago durante 34 años

OLYMPUS DIGITAL CAMERA     El personaje al que dedicamos este artículo, natural de la Villa de La Orotava, fue primero párroco del Realejo Alto y luego cura ecónomo y mayordomo de fábrica de Santa Úrsula. Obtuvo por oposición la parroquia de San Fernando en la Villa de Santiago, donde residió durante 34 años, hasta su muerte, si bien los últimos ocho años hubo de ser relevado del servicio parroquial, a causa de una grave y larga enfermedad. Fue sepultado en éste, su valle de adopción.

     Nació en la Villa de La Orotava el 21 de febrero de 1843, siendo hijo de don Pedro Oramas y Santos, natural del Realejo de Arriba, y de doña María (Andrea) Morales González, que lo era del Puerto de la Cruz. Dos días después fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción por el presbítero don Domingo Brito, con licencia del Dr. don José Borges Acosta, beneficiado servidor de dicha parroquia matriz; se le puso por nombre “Feliz Gregorio del Sacramento” y actuó como madrina doña Luisa Oramas, su hermana mayor…

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Artículo-FÉLIX ORAMAS MORALES

La “Parranda La Hoya” de Igueste de Candelaria

13.2002.Agosto.La Hoya-2     En el año 2012 se le rindió un homenaje a la “Parranda La Hoya”, entrañable agrupación musical a la que el Ayuntamiento de Candelaria concedió el honor de dar su nombre a una calle de Igueste, como reconocimiento a la destacada labor musical que había desarrollado durante muchos años, dentro y fuera del municipio, así como a las cualidades humanas y vocacionales de sus veteranos componentes, vinculados a la música desde su juventud. Organizada en el pueblo de Igueste de Candelaria en 1991 y transformada en asociación en 2002, actuó en los diferentes núcleos del término municipal y en numerosas localidades de Tenerife, así como en La Gomera y Gran Canaria. Además, participaron en grabaciones musicales y recibido varias distinciones.

     A lo largo del siglo XX fueron varios los grupos u orquestas de cuerda que surgieron en Igueste para alegrar el pueblo por las fiestas y amenizar bailes, tanto en esta localidad como en otros pueblos de la comarca. Actuaban en las plazas, así como en casinos y salones particulares, alegrando la vida de nuestros antepasados, que por entonces no era precisamente fácil. En ocasiones estaban constituidas por tan solo dos miembros e incluso, en más de una ocasión, un único músico llegó a animar un baile…

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