Güímar: Don Alberto Miguel Delgado Hernández (1926-1978), hermano de las Escuelas Cristianas, maestro, practicante Diplomado en Partos, presidente de Cáritas y Medalla de Plata de Güímar, que da nombre a una calle

Este artículo está dedicado a un entrañable escobonalero, querido y recordado por su intensa labor sanitaria, don Alberto Miguel Delgado Hernández, “Miguelito el Practicante”. Tras obtener el título de Bachiller, tomó el hábito en el Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Griñón (Madrid), pero lo tuvo que abandonar por problemas de salud. Luego obtuvo los títulos de maestro (aunque no llegó a ejercer) y practicante, diplomándose en Partos, especialidad por la que fue reconocido en toda la comarca, pues ayudó a nacer a muchos niños. Abrió una consulta particular en su casa de El Escobonal y posteriormente logró la plaza de practicante titular de Asistencia Pública Domiciliaria creada para dicho pueblo, que poco después se le concedió en propiedad por oposición. En su pueblo natal asumió también un claro compromiso religioso, como tesorero de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad, presidente de Cáritas y delegado de la “Junta Parroquial Pro Nuevo Seminario”. Finalmente se estableció en Güímar, al pasar a ocupar la plaza de practicante titular del distrito Norte, con destino en el Ambulatorio Médico de la Seguridad Social de la cabecera municipal. No obstante, nuestro biografiado continuó ocupando por acumulación la plaza de practicante del distrito de Agache y, una vez que ésta fue suprimida, aunque vivía en Güímar continuó subiendo un par de horas diarias al pueblo que le vio nacer, donde mantuvo la consulta particular hasta su prematura muerte. En reconocimiento a su labor, el Ayuntamiento le concedió la Medalla de Plata de Güímar y su nombre a una avenida de El Tablado.

Nuestro biografiado nació en El Escobonal el 20 de mayo de 1926, siendo hijo de don Pedro Alberto Delgado García y doña María Mercedes Hernández Leandro. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San José por el cura encargado don Celso González Tejera, párroco de San Joaquín de Fasnia; se le puso por nombre “Alberto Miguel” y actuó como padrino don Juan Frías Mujica y su esposa doña Sabina Cáceres, de dicha vecindad. La correspondiente partida fue anotada en el libro parroquial de Fasnia, por residir allí el sacerdote que por entonces atendía el templo de El Escobonal, que aún no era parroquia…

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“La Leyenda del Barranco del Infierno” (Adeje), por Luis Salcedo y Díez de Tejada

Adeje-Barranco del Infierno-2     La trama de “La leyenda del Barranco del Infierno”, escrita por don Luis Salcedo y Díez de Tejada y publicada en 1932, discurre en el conocido paraje adejero en la época guanche, con una trama de tintes dramáticos, en la que se unen temas atemporales como el amor, la infidelidad, los celos, la ambición, el poder, la envidia y la venganza. Todo ello se combina con el impresionante paisaje de ese bello enclave adejero, con sus laderas cortadas a pico, sus fugas y los roques que las coronan. De este modo, apoyándose en la leyenda que le contó un viejo pastor, el autor mezcla la fantasía del infierno con el origen volcánico de las islas y las formas curiosas que configuran el relieve del barranco, espectacular para un hombre que procede de las tierras llanas de Extremadura.

    Don Luis Losada, atribuye el nombre de Acaymo al mencey de Adeje, lo que no se ajusta a la tradición histórica, que suele asignar este antropónimo al mencey de Güímar. También se inventa los nombres de los tres protagonistas: la bella Iora y los dos hermanos, Xampó y Saure, hijos del mencey y enamorados de ella. La trama se incia en los amores de Iora con los dos príncipes, alcanza el punto culminante en el asesinato de Xampó por la ambiciosa aborigen, con la connivencia de Saure (primogénito del mencey), celoso y envidioso de la fortaleza y valor de su hermano, y se remata con la venganza de Xampó que surgiendo del Infierno se transforma en un gigante que acaba con la malvada pareja y luego, cubierto por la lava, se reencarna en uno de los roques que aún se aprecian en el barranco.

     El autor, nacido en Badajoz, era por entonces juez de primera instancia e instrucción de Granadilla de Abona, plaza que ocupó luego en otras ciudades españolas, incluida Santa María de Guía en Gran Canaria. Compaginó su actividad profesional con la creación literaria, que abarcó varios campos: obras de teatro, cuentos, poemas y artículos periodísticos. Además, tuvo una activa participación en veladas literarias…

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Candelaria-El Rosario-Adeje-Güímar: Don Luis Ambrosio Fernández del Castillo (1738-1788), sacerdote, beneficiado propio de Adeje y de Güímar-Candelaria

       Hasta el momento, en Barranco Hondo solo han nacido tres sacerdotes, miembros de una misma familia, dos hermanos y un sobrino. El primero de ellos, don Luis Ambrosio Fernández del Castillo, fue una destacada personalidad del clero tinerfeño en el siglo XVIII, pues no en vano desempeñó en propiedad dos de los Beneficios parroquiales más antiguos e importantes del Sur de la isla: el de Adeje, durante nueve años, y el de Güímar-Candelaria, durante otros doce años, pero su carrera quedó truncada con su prematuro fallecimiento, ocurrido en Güímar cuando solo contaba 49 años de edad.

     Nació en el pago de Barranco Hondo (probablemente en la “Banda de Allá”, hoy incluida en El Rosario) el 15 de agosto de 1738, siendo hijo de don Asencio Francisco Núñez “El Menor” y doña María de los Ángeles López del Castillo. El 22 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por fray Leonardo del Cristo, maestro de novicios habitual de la Orden de Predicadores, por ausencia del teniente servidor de la misma y con licencia de su prelado; se le puso por nombre “Luis Ambrosio” y actuó como padrino don Cristóbal Alfonso y Guillama, clérigo presbítero vecino de La Laguna y capellán de la ermita de El Rosario, jurisdicción de la parroquia de la Concepción de dicha ciudad…

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Guía de Isora: Don Francisco Delgado Trujillo (1771-1851), subteniente de Milicias, comandante de armas, alcalde de Guía y mayordomo de la fábrica parroquial

Francisco Delgado Trujillo-hoja-2     Ingresó como soldado en el Regimiento de Abona, en el que fue ascendiendo hasta alcanzar el empleo de sargento 1º de Milicias. Como tal, mereció la continuación en filas, a pesar de tener cumplido su compromiso, y ejerció durante muchos años como comandante de armas de su pueblo natal, al ser el militar de mayor graduación que residía en él. Además fue elegido alcalde de Guía de Isora y mayordomo de la fábrica parroquial. Como reconocimiento a los servicios prestados, al final de su carrera militar ascendió a subteniente de Milicias, empleo de oficial para el que ya había sido propuesto en dos ocasiones anteriores.

     Nació en Guía de Isora el 16 de noviembre de 1771, siendo hijo de don Bartolomé Delgado Ximénez y Martín y doña Agustina Teresa González Trujillo y Hernández. El 24 de ese mismo mes recibió las aguas bautismales en la iglesia de Ntra. Sra. de la Luz de manos de Fray Pedro Joseph Sánchez, con licencia de don José Antonio de León Ferrera, cura párroco de dicha localidad y de la Villa de Santiago; se le puso por nombre “Francisco José” y actuaron como padrinos sus tíos don Francisco González Trujillo y doña Ana González del Pino, naturales y vecinos del mismo pueblo…

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Artículo-FRANCISCO DELGADO TRUJILLO

Güímar: Don Cándido Rodríguez González (1848-1904), primer médico güimarero, titular de su villa natal, fiscal municipal, jurado judicial e interventor electoral

     Miembro de una ilustre familia güimarera, el personaje del que nos ocupamos en este artículo obtuvo el título de Licenciado en Medicina y Cirugía, con lo que pasó a ser el primer médico nacido en Güímar, localidad de la que fue durante unos veinte años su médico titular. Además, asumió un claro compromiso social y político, pues desempeñó los cargos de fiscal municipal, jurado judicial e interventor electoral; incluso firmó un manifiesto contra la corporación municipal, por no posicionarse claramente contra la posible supresión de la Capitanía General. Casado, pero sin hijos, falleció prematuramente en la capital tinerfeña, a causa de una penosa enfermedad.

     Nuestro biografiado nació en el barrio de Los Majuelos de Güímar el 21 de mayo de 1848, siendo hijo de don Cándido Rodríguez García y doña María del Rosario González Cejas. Seis días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el Dr. don Agustín Díaz Núñez, beneficiado propio y vicario del Sur de Tenerife; se le puso por nombre “Cándido de Jesús” y actuó como padrino don Bernardo Rodríguez Torres, su abuelo paterno…

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Fasnia-Güímar: Sor Bernarda Hernández Rodríguez (1911-1985), Bachiller, pianista, maestra nacional, concejala del Ayuntamiento de Buenavista e Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl dedicada a la enseñanza

     En este artículo queremos recordar a una entrañable y polifacética mujer, querida y admirada por todos los que la conocieron, Sor Bernarda Hernández Rodríguez, quien obtuvo los títulos de Bachiller y de Maestra, destacó como pianista, ejerció como maestra nacional y fue designada concejala del Ayuntamiento de Buenavista del Norte, cargo al que renunció pronto. Luego abandonó el Magisterio público para ingresar en las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, en cuya Orden continuó desarrollando una impresionante labor docente y social, centrada durante 44 años y hasta su muerte en el Colegio Insular “San Antonio” de Las Palmas de Gran Canaria. También fue “Ministra extraordinaria de la Sagrada Eucaristía”.

      Nuestra biografiada nació en la calle San Joaquín de Fasnia el 2 de abril de 1911, a las siete de la noche, siendo hija de don Luis Hernández Farré, natural de Güímar, y doña Isabel Rodríguez Reverón, que lo era del citado pueblo de Fasnia, en cuyo “Centro parroquial” estaban avecindados, aunque se habían casado en la parroquia del Sagrario Catedral de La Laguna. El 15 de ese mismo mes fue bautizada, “sub conditione después de la bendición de la pila bautismal”, en la iglesia parroquial de San Joaquín por el cura ecónomo don José de Ossuna y Batista; se le puso por nombre “Ramona Cirila” y actuó como madrina la abuela paterna, doña Ramona Farré y Pujol, siendo testigos la madre, el padre, don Diego López González y don Guillermo Díaz González, los dos últimos ministros de la parroquia…

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Arona: Don José Sierra Pérez (1808-1885), capitán de Milicias, comandante de armas de Adeje y Arona, tallador de quintos y alcalde de Arona

Arona-Valle SLorenzo    Nuestro biografiado creció en el seno de una familia de modesta, aunque notable, tradición militar, que influyó en él para ascender desde simple soldado hasta capitán de las Milicias de Abona, con lo que logró superar a todos sus parientes. Asimismo, como oficial residente de mayor graduación, fue nombrado comandante de armas de Adeje y Arona. De este último pueblo lo fue incluso después de su retiro y en esa situación ejerció también como tallador de quintos del Ayuntamiento. Además, fue elegido alcalde popular de Arona, pero renunció a dicho cargo por incompatibilidad con la Comandancia de Armas que aún desempeñaba.

     Nació en el pago del Valle (Arona) el 4 de mayo de 1808, siendo hijo de don Antonio (Rodríguez) de la Sierra y García y doña María de las Nieves Pérez Delgado, vecinos y naturales de dicho lugar. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio Abad por el cura párroco don Luis Herrera y Cruz; se le puso por nombre “José Antonio del Sacramento” y actuó como padrino don Domingo Rodríguez Sierra, su abuelo paterno, del mismo vecindario…

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Vilaflor de Chasna-Adeje-Güímar: Don Antonio Fumero y Pérez (1847-1907), maestro en propiedad de las escuelas públicas de Vilaflor y Güímar, secretario del Ayuntamiento de Vilaflor, escribiente y fiscal municipal en Adeje y presidente del Casino de Güímar

Vilaflor-18      Tras obtener el título de Maestro de Primera Enseñanza, este docente chasnero se hizo cargo de  la escuela pública de niños de Vilaflor de Chasna, a cuyo frente estuvo durante unos de tres años y medio; simultáneamente, ejerció como secretario del Ayuntamiento de dicha localidad. Luego renunció a su escuela y se trasladó a Adeje, donde trabajó durante algunos años como escribiente del Ayuntamiento, además de ejercer como fiscal municipal de dicha villa. Con posterioridad, tras superar las correspondientes oposiciones, tomó posesión como maestro en propiedad de Vilaflor, que desempeñó ininterrumpidamente durante 20 años y, a pesar de su reconocida profesionalidad, destacada por las personalidades locales, sufrió continuos atrasos en el abono de su escaso sueldo. Además, en su pueblo natal pueblo actuó como elector contribuyente e interventor electoral. Al final de esta etapa solicitó sin éxito la escuela elemental de niños de Granadilla de Abona, que estaba mejor dotada, aunque sí obtuvo luego la de Güímar, a cuyo frente solo permaneció los dos últimos años de su vida, desarrollando una brillante labor docente que fue destacada por la prensa. También fue elegido presidente del Casino de esta villa, en la que falleció.

      Nuestro biografiado nació en Vilaflor el 16 de mayo de 1847, siendo hijo de don Agustín Fumero Hernández y doña María de la O Pérez Medina. El 22 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial del Apóstol San Pedro por el beneficiado servidor don José Lorenzo Grillo; se le puso por nombre “Antonio Agustín” y actuó como padrino don Antonio Pérez Sierra, natural y vecino de Arona…

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Granadilla de Abona: Las hermanas Sor Margarita y Sor Elisa Quintero Belén, religiosas de coro en el Monasterio de Santa Clara de La Laguna

Charco del Pino-2     En la segunda mitad del siglo XIX se estableció en el pago de Charco del Pino, en Granadilla de Abona, el matrimonio formado por don Calixto Quintero Reverón y doña María Juana Belén González. A pesar de la modesta economía familiar, limitada al trabajo como labrador de don Calixto, fueron capaces de ahorrar el suficiente dinero como para dotar a dos de sus hijas, con el fin de que pudiesen profesar solemnemente como monjas de coro en el Monasterio lagunero de Santa Clara. Tras muchos años de trabajo y privaciones vieron logrado su objetivo, contribuyendo así a la completa felicidad de sus hijas, quienes desde su infancia vivieron en la clausura de dicho convento hasta su muerte.

     Ambas nacieron en Charco del Pino, cursaron la Enseñanza Primaria en Granadilla con doña Ignacia Oramas e ingresaron en el Monasterio de Santa Clara de La Laguna. Sor Margarita de Santa Rosalía nació en 1865, tomó el hábito en 1879, hizo la profesión solemne en 1881 y falleció en 1930. Por su parte, Sor Elisa Francisca de Santa María de la Concepción nació en 1875, tomó el hábito en 1889, hizo la profesión solemne en 1891 y falleció en 1926…

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Artículo-HERMANAS QUINTERO

Candelaria: Don Pedro Rodríguez del Castillo (1773-1840), teniente de Milicias, comandante de armas, alcalde en dos ocasiones e interventor del Pósito de Candelaria

Foto 2A-Vista Igueste     Aunque sólo alcanzó el modesto empleo de teniente de Milicias, éste fue suficiente para que don Pedro Rodríguez del Castillo poseyese la mayor graduación militar del municipio de Candelaria en su época, por lo que desempeñó la Comandancia de Armas de la jurisdicción. Hijo de subteniente, también pasará a la historia local como el militar más prestigioso nacido en Igueste en los siglos XVIII y XIX. Al margen de su actividad castrense, ocupó la Alcaldía de Candelaria en dos ocasiones, una como alcalde constitucional y otra como alcalde real; además, fue interventor del Pósito de dicho término, así como un honrado y próspero propietario agrícola.

     Nuestro biografiado nació en el entonces pago de Igueste el día 22 de abril de 1773, siendo hijo de don Agustín Rodríguez del Castillo y doña Rosalía Ramos del Castillo. El 29 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial de Santa Ana de Candelaria por el teniente de beneficiado fray Tomás Núñez, predicador general de la Orden de Predicadores; se le puso por nombre “Pedro” y actuó como padrino su tío paterno don Andrés Rodríguez del Castillo.

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Artículo-PEDRO RODRÍGUEZ DEL CASTILLO