El sacerdote al que dedicamos este artículo nació en el seno de la familia más acomodada del Valle del Ahijadero (hoy Valle de San Lorenzo), pues su padre era el escribano público de las Bandas de Abona y su madre, ya viuda, llegó a tener tres esclavos a su servicio. Don Juan Antonio de Sarabia cursó la carrera eclesiástica gracias a un patrimonio vitalicio fundado por sus padres, aunque luego obtendría también los bienes de una Capellanía que había fundado su abuelo materno. Una vez ordenado sacerdote estuvo toda su vida adscrito como capellán a la parroquia de Vilaflor, asumiendo todos los cultos que se celebraban en las ermitas de San Lorenzo y San Antonio Abad del actual municipio de Arona, aunque también se acercaba con frecuencia a la parroquia de Adeje. Además, fue un importante propietario y actuó como apoderado del pueblo en los autos seguido contra los Soler, por la apropiación indebida de las aguas de dominio público efectuada por dicha familia.
Nació en el Valle de San Lorenzo el 12 de junio de 1712, siendo hijo de don José Perera de Sarabia, natural de La Victoria de Acentejo, y de doña María Matías Borges, que lo era de Chasna. Seis días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz de San Pedro Apóstol de Vilaflor, de cuya jurisdicción dependía por entonces dicho lugar, por el Doctor don Manuel Milán Camacho, beneficiado de la amplia parroquia; se le puso por nombre “Juan Antonio” y actuó como padrino el presbítero don Juan González del Castillo, vecino de Chiñama…
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