Relación de jueces del municipio de San Miguel de Abona (1855-2015)

San Miguel de Abona-2     En San Miguel de Abona, al igual que en los restantes municipios de España, hasta 1855 los juicios verbales de faltas se celebraban ante el alcalde de la localidad o el teniente de alcalde en el que aquel delegase, debiendo llevarse el correspondiente libro por el secretario. Pero en ese año, la Legislación española separó la autoridad civil de la judicial, al crear la figura independiente del “Juez de paz”. Conocemos casi todos los jueces que ha tenido la jurisdicción de San Miguel de Abona, pues sólo nos faltarían los del primer año, ya que los primeros jueces de paz fueron nombrados a comienzos de 1856, pero de esa primera etapa solo contamos con los nombramientos en el Boletín Oficial de Canarias y algunos documentos aislados. Afortunadamente, con la llegada de los jueces municipales se crearon también los registros civiles y de éstos sí se conservan todos los libros, de los que hemos extraído la relación completa de jueces y las fechas aproximadas de toma de posesión y cese, pues la exacta solo se conoce de los más recientes. En versalitas se relacionan los jueces titulares y con letra normal o entre corchetes, con un cuerpo de letra más pequeño, se han incluido los jueces suplentes, accidentales o sustitutos que alguna vez han estado al frente del Juzgado.

     Como curiosidad, de los 38 jueces titulares que conocemos, pues muchos repitieron en el cargo, el récord de permanencia al frente del Juzgado lo ostenta don Francisco Tejera Acevedo, durante unos 20 años y medio, en tres etapas diferentes, dos de ellas como sustituto (que suman casi 5 años) y el resto como titular hasta el presente. Le siguen: don Luciano Alfonso Mejías (casi 11 años consecutivos), don Mariano Rodríguez Quintero (10 años, en dos etapas), don Miguel Alfonso González (10 años, en cuatro etapas), don Miguel Toledo Gómez (casi 10 años consecutivos), don Casiano Alfonso Hernández (más de 8 años y medio), don Adolfo Rodríguez León (8 años y medio), don Irencio Díaz Gómez (casi 7 años), don Miguel Feo Díaz (5 años y medio, de los cuales cinco meses como suplente y el resto como titular) y don Francisco Hernández González (más de cinco años). Con respecto al lugar de nacimiento, conocemos a cinco jueces titulares que no han nacido en este municipio: don Germán Fumero Alayón (de Vilaflor), don Antonio Pérez Rodríguez (de Las Palmas de Gran Canaria), don Miguel Feo Díaz (de Puerto Rico, aunque era oriundo de San Miguel), don Víctor Sánchez-Girón Gómez (de Ávila) y don Jorge Hernández Pérez (de Güímar). Como curiosidad, hasta el momento ninguna mujer ha estado al frente del Juzgado.

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Artículo-JUECES DE SAN MIGUEL DE ABONA

Arico: Don José Perdomo y Perdomo (1846-1931), jornalero, sargento 1º de Infantería, escribiente de 1ª clase del Gobierno Militar de Tenerife y fiscal municipal de Arico

Arico-Villa-4B     En el siglo XIX era muy difícil en un pueblo pequeño alcanzar una esmerada educación, incluso no era sencillo aprender a leer y a escribir correctamente, dado que la mayoría de las localidades carecían de escuelas convenientemente dotadas. Por este motivo, una de las escasas posibilidades que tenía un hombre de origen humilde de mejorar su situación consistía en seguir la carrera militar o la eclesiástica, que en las anteriores centurias también estaban reservadas a las clases más pudientes.

     Uno de los hombres que logró abrirse paso en la carrera militar gracias a su tesón fue don José Perdomo y Perdomo, quien abandonó su trabajo como jornalero agrícola para ingresar en las Milicias Canarias, en las que a base de mucho esfuerzo logró ir ascendiendo hasta el empleo de sargento 1º. Simultáneamente, y de manera autodidacta, fue cultivando sus conocimientos, especialmente los de Ortografía y Caligrafía, por lo que enseguida comenzó a trabajar como escribiente en la Capitanía General de Canarias; luego pasó al Cuerpo de Escribientes Militares con el empleo de escribiente de 4ª clase, y de éste al Cuerpo Auxiliar de Oficinas Militares, donde ascendió hasta escribiente de 1ª clase del Gobierno Militar de Tenerife, en el que se retiró, tras haber servido en el Ejército durante más de 38 años, de ellos unos 35 como escribiente. A lo largo de su carrera se le concedieron varios premios y condecoraciones, como reconocimiento a sus méritos y servicios, entre ellas la Cruz sencilla del Mérito Militar y la Medalla de Alfonso XIII. Una vez retirado se estableció en su Arico natal, en el que desempeñó los cargos de adjunto del Tribunal Municipal y fiscal municipal propietario.

     Nació en el Lomo de Arico el 1 de junio de 1846, siendo hijo de don Agustín Perdomo del Carpio y doña María Mercedes Perdomo Gómez. El 8 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “José Agustín” y actuó como padrino don Pedro Rodríguez, natural y vecino del mismo lugar…

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Artículo-JOSÉ PERDOMO PERDOMO

Candelaria: Fray Ramón Fernández Álvarez (1895-1960), cura ecónomo de Candelaria y El Escobonal, párroco de Igueste y Barranco Hondo, y superior de los dominicos

Ramón Fernández Álvarez     Nacido en Asturias, el religioso al que dedicamos este artículo profesó en el Colegio de los Dominicos de Almagro (Ciudad Real) y estudió Teología en Salamanca, hasta su ordenación sacerdotal; luego desarrolló su labor en los conventos dominicos de Jerez de la Frontera (Cádiz) y Sevilla. Pero, sobre todo, durante 34 años estuvo vinculado al Convento de Ntra. Sra. de Candelaria, como guardián y capellán de la Virgen. Además, fue consiliario de la Juventud Católica de Candelaria y somatenista, mostrando su oposición pública al Régimen Republicano, lo que ocasionó las quejas del Ayuntamiento. Ejerció en varias ocasiones como cura ecónomo de Candelaria y en una estuvo encargado de Arafo; luego fue designado cura ecónomo de El Escobonal (Güímar), donde permaneció durante cinco años, en los que sufrió la destrucción de la iglesia parroquial en un voraz incendio; y durante una corta etapa también estuvo encargado de la parroquia de Fasnia. Finalmente, fue designado cura ecónomo de Igueste y encargado de Barranco Hondo, permaneciendo 14 años al frente de ambas parroquias, hasta su muerte. Además, llegó a ser elegido superior de los dominicos de Candelaria, en cuyo convento falleció. Pasadas tres décadas desde su muerte, sus restos fueron trasladados al cementerio de Igueste de Candelaria, localidad de la que fue su primer párroco efectivo y el que más tiempo ha estado al frente de su parroquia. El “Padre Ramón” aún es recordado en todas las localidades en las que desarrolló su labor pastoral por su espíritu caritativo, siempre volcado con los más pobres.

     Nuestro biografiado nació en Campomanes (Asturias) el 5 de diciembre de 1895, hijo de don Manuel Fernández y doña Amalia Álvarez. En 1912, a los 16 años de edad, ingresó en el Convento y Colegio de los Padres Dominicos de Almagro (Ciudad Real), en el que en 1916 vistió el hábito dominico y, finalizado el noviciado, hizo su profesión solemne en la Orden de Predicadores. En 1920 fue enviado a Salamanca a estudiar Teología y, finalizados dichos estudios, en 1924 fue ordenado sacerdote. Inicialmente ejerció su ministerio en los conventos dominicos de Jerez de la Frontera (Cádiz) y Sevilla. En 1926 fue destinado al Convento Real de Nuestra Señora de Candelaria, en el que residió durante 34 años, desarrollando una dilatada labor de apostolado y de propaganda de la devoción a la excelsa Patrona del Archipiélago…

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Güímar: Don Graciliano Campos Nuñez (1842-1888), clérigo tonsurado, sochantre, escribiente, estudiante de Magisterio, Bachiller, profesor de Segunda Enseñanza y secretario municipal

Güímar antigua-4-1895-1900     Este artículo está dedicado a un inquieto güimarero, miembro de una ilustre familia, quien tras obtener una capellanía inició la carrera eclesiástica, que abandonó cuando ya era clérigo tonsurado. En plena adolescencia ejerció como sochantre organista de la parroquia de Santa Ana de Candelaria. Luego obtuvo una plaza de escribiente en el Ayuntamiento de Fasnia, en el que llegó a ejercer como secretario. Tras iniciar los estudios de Magisterio, obtuvo el título de Bachiller y, como tal, ejerció como profesor en un colegio privado de Segunda Enseñanza de Santa Cruz de Tenerife, el único centro que por entonces ofrecía estudios secundarios en dicha capital. Finalmente, volvió a dedicarse a la administración, como escribiente, secretario suplente e interino de los Juzgados municipales de Güímar y Fasnia, y secretario titular del Ayuntamiento de Güímar.

     Nació en el barrio de Los Majuelos (Güímar) el 29 de marzo de 1842, siendo hijo de don José Antonio Campos Benítez y doña María Núñez Hernández. El 2 de abril inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por don Agustín Díaz Núñez, Dr. en Sagrada Teología, examinador sinodal del Obispado, beneficiado curado propio y vicario juez eclesiástico de dicho pueblo y su partido; se le puso por nombre “Graciliano Ciro Máximo” y actuó como padrino don Máximo Hernández Rodríguez, Licenciado en Derecho…

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Artículo-GRACILIANO CAMPOS NUÑEZ

Candelaria: Don Domingo Torres Oliva (1914-2006), agricultor, sargento provisional de Infantería, guardia civil, comerciante y directivo de sociedades

Domingo Torres Oliva     El presente artículo está dedicado a un modesto agricultor, que a base de tesón logró alcanzar un cierto relieve en su pueblo natal y del que el año pasado se cumplió el primer centenario de su nacimiento. Mientras prestaba su servicio militar fue movilizado con motivo de la Guerra Civil, marchando al frente como cabo de Infantería; al final de la contienda bélica ya había ascendido a sargento provisional. Con dicho empleo volvió a ser movilizado con motivo de la II Guerra Mundial y, mientras prestaba sus servicios en Granadilla de Abona, pasó a la Guardia Civil como guardia 2º de Infantería, siendo destinado a la Comandancia de Fronteras en Badajoz; pero la escasez de sueldo le hizo abandonar dicho cuerpo, en el que solo había permanecido durante seis meses. Después de su retiro, rechazó reincorporarse al Ejército como militar profesional y trabajó como comerciante, pues primero puso una venta de Igueste y luego un bar en La Cuesta. Además, desempeñó diversos cargos en su municipio natal: secretario de la Sociedad Deportiva “Igueste C.F.”, presidente de la Asociación de Vecinos de Igueste de Candelaria y vocal del Club de la Tercera Edad de Candelaria. Como curiosidad, también tenía cierta afición poética, hasta el punto de obtener un primer premio en un concurso insular de coplas.

     Nació en Igueste de Candelaria el 27 de enero de 1914, siendo hijo de don Domingo Torres Rodríguez y doña María Oliva Pestano. El 15 de febrero inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el cura ecónomo don José Trujillo y Trujillo; se le puso por nombre “Domingo” y actuaron como padrinos don Claudio del Castillo Ramos y doña Florentina Pestano García, naturales y vecinos del mismo pueblo. El 31 de diciembre de 1926 fue confirmado en el mismo templo por el obispo Fray Albino González Menéndez-Reigada…

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Artículo-DOMINGO TORRES OLIVA

El primer Juzgado de Paz de Fasnia (1856-1870). Jueces y secretarios.

Fasnia-finales XIX     En Fasnia, al igual que en los restantes municipios de España, hasta 1855 los juicios verbales de faltas se celebraban ante el alcalde de la localidad o el teniente de alcalde en el que aquel delegase. Pero en ese año, la Legislación española separó la autoridad civil de la judicial, al crear la figura independiente del “Juez de paz”.

     Tal como se dispuso, los nombramientos de los jueces de paz los haría el regente de la Audiencia Territorial y el Juzgado de Primera Instancia del partido los comunicaba a la municipalidad, pues era el Ayuntamiento el que debía recibir el juramento y dar posesión a los designados. En la etapa estudiada, en Fasnia se nombraría un juez titular y uno o dos suplentes, salvo el período comprendido entre 1857 y  1859, en el que el término municipal estuvo dividido en dos demarcaciones (la 1ª y la 2ª), nombrándose para cada una de ellas un juez propietario y un suplente. Aparte del titular, hasta 1859 solo se nombraría un juez suplente, mientras que a partir de dicho año pasarían a ser dos los suplentes (un primero y un segundo). Los cargos eran honoríficos y gratuitos, pero obligatorios, y el juez tendría la misma consideración que el alcalde. Como se preveía en el Real Decreto de creación de esta figura, para cubrir las vacantes se elegirían personas de reconocido prestigio en la localidad, en la que la mayoría de ellos asumirían otras responsabilidades, tanto en las Milicias como en el Ayuntamiento o en la Parroquia.

     El 12 de enero de 1856 se nombró por el regente de la Audiencia Territorial de Canarias el primer juez de paz de Fasnia, D. Dámaso González, y su primer suplente, D. Juan Luis Gómez. En esta primera etapa existieron siete jueces de paz titulares, pues uno ejerció en dos períodos; el récord lo ostentó D. Domingo Pérez Hernández, con unos cuatro años, en dos etapas, más otros dos como suplente; le siguió D. Adrián González y González, con cuatro años consecutivos, tras una reelección; D. Juan Antonio Tejera, con casi dos años de titular más tres de suplente; D. Juan Luis Gómez, con dos años de titular y otro de suplente; y D. Dámaso González, con uno de titular y dos de suplente; los demás no superaron el bienio. Con respecto a su lugar de nacimiento, todos eran naturales de Fasnia, salvo D. Juan Luis Gómez, que había nacido en El Escobonal. Por su parte, de los cuatro secretarios que conocemos, los que más tiempo permanecieron en el empleo fueron D. Domingo Oliva López, quien probablemente ejerció durante unos seis años; y D. Antonio González y González, quien lo hizo durante unos cinco años; los demás solo estuvieron en torno a un año cada uno, aunque el último continuó luego en el nuevo Juzgado Municipal, creado en 1870. De momento no conocemos los porteros de este Juzgado.

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Adeje-Arona: Don Manuel Buenaventura González Pérez (1933-1961), cura párroco de Arona, fallecido prematuramente

Adeje-4     Este artículo está dedicado a un joven adejero de familia modesta, quien tras cursar la Enseñanza Primaria en su Villa natal ingresó en el Seminario, donde siguió la carrera eclesiástica durante 12 años, destacando como un buen estudiante. Una vez ordenado de sacerdote, recibió su primer y único nombramiento, el de cura párroco de San Antonio Abad de Arona, que luego obtuvo en propiedad; pero a su frente sólo permaneció durante cinco años, pues su vida se truncó en plena juventud, cuando aún no había cumplido los 28 años de edad.

     Nació en la Villa de Adeje el 15 de julio de 1933, siendo hijo de don Manuel González Ramos y doña Ángela Pérez Regalado. El 7 de enero de 1934 recibió el bautismo en la iglesia de Santa Úrsula, de manos del párroco propio don Marcos Montesinos Armas; se le puso por nombre “Manuel Ventura”. Con tan sólo un año de edad, el 16 de diciembre de 1934, fue confirmado en la parroquia de Arona por el obispo de la Diócesis, fray Albino González Menéndez-Reigada…

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Artículo-MANUEL BUENAVENTURA GONZÁLEZ PÉREZ

Güímar: Don Agustín Sánchez Suárez (1928-1997), último maestro zapatero de El Escobonal, tapicero, agricultor, artillero 1º y vocal fundador de las juntas directivas de la Asociación de Cabezas de Familia y de la Asociación de Mayores “San José”

Agustín Sánchez Suárez     Los talleres de zapatería han formado parte de la historia de los pueblos como lugares entrañables, de trabajo y tertulia. Históricamente, el oficio de zapatero destacó por su demanda entre los artesanos, por encima de los carpinteros, barberos, herreros, latoneros, pedreros, etc. Además, tuvo notable consideración social desde el siglo XVI hasta el XIX, pues fueron muchos los zapateros que, por sus inquietudes socio-culturales, desempeñaron cargos municipales, como concejales, alcaldes, jueces o fiscales; incluso ocuparon empleos destacados en las Milicias Canarias, así como en cofradías y hermandades parroquiales.

     En este trabajo nos vamos a ocupar de un personaje entrañable, el último zapatero profesional de El Escobonal, don Agustín Sánchez Suárez. Tras ejercer como aprendiz en Santa Cruz de Tenerife durante once años, abrió su taller en el pueblo sureño, que regentó durante 41 años, gozando de notable prestigio como maestro zapatero en todo el sureste de Tenerife. Además, trabajó como tapicero, oficio que también había aprendido en la capital. Compaginó dichos trabajos con las labores agrícolas, que constituyeron su segunda actividad. En su servicio militar había sido artillero 1º y furriel de la plana mayor, en Las Palmas de Gran Canaria; y en su pueblo adoptivo colaboró en obras comunitarias, siendo elegido vocal fundador de las juntas directivas de la Asociación de Cabezas de Familia y de la Asociación de Mayores “San José” de dicha localidad. Era un hombre culto, de buen humor y mente abierta, del que recibí buenos consejos y en cuyo taller pasé muchos ratos de mi infancia y adolescencia.

     Nuestro biografiado nació en la calle Salamanca de Santa Cruz de Tenerife el 28 de agosto de 1928, siendo hijo de don Alejandro Sánchez Acosta y doña Antonia Suárez Bueno, naturales y vecinos de dicha ciudad; se le puso por nombre “Agustín Ramón”. Con respecto a su familia, era el mayor de tres hermanos, su padre tenía un bar en la Recova Vieja y su madre trabajaba en fábricas de tabaco, primero en “La Belleza” y luego en “La Suprema”…

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Vilaflor de Chasna: Don Guillermo Massanet Castañeyras (1879-1968), cabo de Infantería, guardia civil, guarda forestal, escribiente, cabo jefe del Somatén Armado y alcalde de Vilaflor

Guillermo Massanet Castañeyras     Inició su carrera militar con tan solo 15 años y medio, como tambor de Infantería de menor edad, ascendiendo a cabo de Infantería a los 17 años. Luego pasó al cuerpo de la Guardia Civil, en el que prestó sus servicios durante ocho años en la Comandancia de Canarias, concretamente en los puestos de Santa Cruz de Tenerife (como escribiente de la oficina del Detall), Granadilla de Abona, Los Llanos de Aridane, Güímar y La Orotava; en ese tiempo recibió la felicitación del inspector general de dicho Instituto y se le concedió la Medalla de Alfonso XIII. Una vez concedida la licencia absoluta se estableció en Vilaflor, donde obtuvo una plaza de guarda forestal y transcurrió el resto de su vida. En este pueblo también desempeñó diversos cargos de responsabilidad, como los de vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral, cabo jefe del Distrito del Somatén Armado y alcalde, en los que desarrolló una labor elogiada por sus vecinos. Además, fue secretario y cobrador de comunidades de aguas, escribiente y profesor particular.

     Nació en la ciudad de La Coruña el 26 de junio de 1879, siendo hijo del militar don Guillermo Massanet Frau, natural de Manacor (Mallorca), y de doña Amalia Castiñeiras Cabanas, que lo era de la ciudad de Lugo. Sus abuelos paternos fueron don Antonio Massanet Soler y doña Catalina Frau Veny, naturales y vecinos de Manacor, mientras que sus abuelos maternos eran don Antonio Castiñeiras Álvarez y doña Ramona Cabanas Pérez y Ferreiros, naturales y vecinos de Lugo. Aunque el apellido materno era “Castiñeiras”, como figura en su partida de nacimiento y en la de su hermano, así como en su hoja de servicios, en 1900 ya se firmaba como “Castañeiras” y en 1904 como “Castañeyras”, con el que fue conocido hasta su muerte…

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Artículo-GUILLERMO MASSANET CASTAÑEYRAS

Granadilla de Abona: Don José Pomar y Forteza (1790-1833), abogado, teólogo consultor, juez examinador, Conde del Sacro Palacio y párroco propio de Santa Úrsula y Granadilla de Abona, donde fue asesinado

Granadilla-1 (CFIT)     En este artículo nos vamos a ocupar de un curioso personaje, don José Pomar y Forteza, uno de los sacerdotes más preparados de la Diócesis, pues, además de escribir una obra manuscrita, ostentaba los títulos de abogado de los Reales Consejos, teólogo consul­tor y juez examina­dor del Superior Tribu­nal de Rota de la Nuncia­tura Apostó­lica de España, Conde del Sacro Palacio, Caballero de la Espuela de Oro, Peniten­ciario Mayor Honorario de la Real y Pontificia Basílica de los Santos Apósto­les San Pedro y San Pablo de la Corte. Tras ejercer como catedrático del Seminario Diocesano de Las Palmas, en el que había estudiado, fue cura rector propio de las  parroquias de Santa Úrsula y Granadilla de Abona, donde fue asesinado. Su fuerte carácter lo convirtieron en un polémico sacerdote, ya que no tuvo reparos en enfrentarse con las autoridades locales de los pueblos en los que desarrolló su ministerio, lo que puede justificar su accidentado final.

    Nuestro biografiado nació en Palma de Mallorca en junio de 1790, siendo hijo del capitán don Antonio Pomar Forteza, natural de la misma ciudad, y de doña Catalina Forteza Forteza, que lo era de la Villa de Manacor. El 29 de dicho mes recibió el bautismo en la iglesia de Santa Eulalia, de manos del presbítero don Rafael Salva, vicario de dicha parroquia. Fue el mayor de varios hermanos, entre los que conocemos a: don Francisco, don Mariano, don Antonio, don Ramón, don Nicasio y doña Ángela Pomar Forteza. Desde joven vivió en Canarias, probablemente a causa de la profesión militar de su padre, quien estuvo destinado en Cádiz y luego en Santa Cruz de Tenerife…

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Artículo-JOSÉ POMAR FORTEZA