La primera Desamortización de 1821 y el traslado de la Parroquia de Santa Ana al Santuario del suprimido Convento dominico de Candelaria

      En los casi cinco siglos de historia parroquial de Candelaria, se conocen más o menos parcialmente varios hechos significativos: la creación en 1533 del Beneficio o parroquia del Valle de Güímar, que comenzó a regir en 1539 con sede inicial en el Santuario de la Virgen y a partir de 1543 en la cueva de San Blas; la construcción de la iglesia de Santa Ana y el establecimiento en ella de dicha parroquia comarcal hacia 1580; el traslado de esa parroquia a Güímar en 1630; el pleito entablado entre los vecinos de Candelaria y Arafo con el beneficiado de Güímar, al negarse a acudir a la parroquia de San Pedro Apóstol, que concluyó con la creación en 1641 de una ayuda de parroquia en la iglesia de Santa Ana, con jurisdicción sobre Arafo, que se hizo realidad dos años más tarde; y la separación total de ésta del Beneficio de Güímar en 1795, con lo que por fin Candelaria alcanzaba la plena autonomía religiosa, con una parroquia de Santa Ana independiente que se ha mantenido hasta el presente, aunque con el tiempo ha sufrido varias segregaciones.

    Pero existe un acontecimiento prácticamente desconocido, del que nos vamos a ocupar en el presente trabajo, el traslado de la parroquia de Santa Ana a la capilla del convento dominico, con motivo de la primera Desamortización de 1821 y con el fin de evitar el expolio de éste, permaneciendo allí dos años y casi tres meses…

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Constitución y miembros del primer “Ayuntamiento” de Arafo (1798)

A raíz de la creación de la parroquia de San Juan Degollado, el 30 de noviembre de 1796 los vecinos de Arafo solicitaron a la Real Audiencia de Canarias, mediante un apoderado, la creación de su propio “Ayuntamiento”, es decir, poder elegir en dicho pueblo a los cargos de alcalde real o pedáneo (dependiente del alcalde mayor de La Laguna), diputado, personero y fiel de fechos (cargo asumía las funciones de escribano, donde éste no existía, y luego se transformaría en secretario). Los principales argumentos esgrimidos para esta petición eran el contar con suficiente población (unos 650 habitantes), poseer parroquia y la considerable distancia que los separaba del pueblo de Candelaria, del que dependían por entonces, lo que les ocasionaba graves inconvenientes. Ante ello, se ordenó por dicho tribunal que emitiesen sendos informes sobre dicha solicitud, por separado, el corregidor, el síndico personero de La Laguna, el alcalde pedáneo y el personero del lugar de Güímar; en ellos debían detallar el número de habitantes de Arafo y de todos los núcleos de población del término de Candelaria, la distancia y situación de éstos con Arafo y la conveniencia o no de nombrar esos cargos públicos en el pueblo que lo solicitaba.

Una vez emitidos, dichos testimonios pasaron a manos del fiscal de la Audiencia, quien informó favorablemente la petición el 27 de enero de 1797. Una vez cumplidos todos los trámites, por provisión del Tribunal Superior de la Real Audiencia de Canarias, dada en Las Palmas de Gran Canaria el 9 de febrero inmediato, la jurisdicción de Arafo quedó dividida y separada del lugar de Candelaria, autorizando a los vecinos de dicho pueblo para que a partir de 1798 pudiesen elegir a sus propios oficios de república. Así le fue comunicado al alcalde mayor de la ciudad de La Laguna, don Matías López Lago, para que le diese el debido cumplimiento.

En virtud de ello, el 1 de enero de 1798 dicho alcalde se desplazó a Candelaria, acompañado por el alguacil don Miguel López y el escribano don Gregorio de Vargas; y desde dicho lugar convocó a todos los vecinos de Arafo para la tarde del día siguiente, 2 de enero, mediante un edicto colocado en la puerta de la iglesia y previo toque de campana. En la fecha señalada se reunieron los araferos en la plaza de la parroquia para proceder a la elección de los 24 “comisarios de electores”, que a su vez debían proceder a la elección de los cuatro cargos de la primera corporación local de esta nueva jurisdicción, pues la elección de éstos era indirecta o de segundo grado. Al día siguiente, 3 de enero de 1798, se reunieron los 24 comisarios electores en la misma plaza, bajo la presidencia del mencionado alcalde mayor del Cabildo de La Laguna, y procedieron a elegir al primer “Ayuntamiento de justicia” de Arafo, que quedó compuesto por los cuatro vecinos siguientes: alcalde real, don Felipe Marrero, diputado del común, don Antonio Pérez Delgado; síndico personero, don Juan de Torres Marrero; y fiel de fechos, don Domingo González García…

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La Plaza de San José de El Escobonal (Güímar)

     Desde que se construyó la nueva iglesia de El Escobonal en el centro del pueblo, bendecida y abierta al culto el 21 de mayo de 1862 por el beneficiado Dr. Agustín Díaz Núñez, al trasladar a ella la imagen de San José que se veneraba en la antigua ermita de Cano, se comenzó a llamar “Plaza de San José” a un llano de tierra que se extendía delante de dicho templo, en el que en adelante se celebrarían las fiestas patronales. Comienza así la etapa de esplendor y crecimiento de El Escobonal y su comarca, que desde entonces tenía un claro centro geográfico, espiritual y social. A pesar de su rusticidad, dicha explanada cumplió con su cometido desde el principio, sirviendo como la principal zona de esparcimiento del pueblo en todos sus festejos, actividades sociales y culturales.

      El 18 de noviembre de 1929 dicha iglesia fue elevada a parroquia, que comenzó a regir el 1 de enero de 1930 e incluía inicialmente a El Escobonal y Lomo de Mena. Y en 1938 se inauguró oficialmente la Plaza de San José de El Escobonal, tras su acondicionamiento y pavimentación por el Ayuntamiento, que a partir de entonces sí  merecía dicha denominación…

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