Santiago del Teide: Don Bartolomé García de León (1750-1822), medianero, tazmiero, sargento 1º de Milicias, notario público y administrador del Señor de la Villa

     Don Bartolomé García de León se ejercitó con su padre en las labores agrícolas y en el oficio de tazmiero. A lo largo de su vida alcanzó un notable protagonismo en la sociedad local de su época, pues además de ejercer dicha profesión y trabajar como medianero del alcalde mayor, fue sargento 1º de Milicias, secretario acompañado del Ayuntamiento, notario público eclesiástico, administrador del Señor de la Villa y hermano del Santísimo Sacramento.

     Nació en la Villa de Santiago el 14 de enero de 1750, siendo hijo de don Bartolomé García de Barrios y de su primera esposa doña María Jerónima de León. Cuatro días después recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Fernando, de manos del sacerdote franciscano Fray Juan Andueza, con licencia del párroco don Clemente de Lázaro Cabrera; se le puso por nombre “Bartolomé de Jesús” y actuó como padrino don Pedro Gorrín…

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Artículo-BARTOLOMÉ GARCÍA DE LEÓN

Arico: Don Felipe José Díaz y Gómez (1784-1858), párroco propio de Fasnia, servidor de Arico, notario público, mayordomo de fábrica y de la ermita de Abona

   Ya hemos hecho referencia en más de una ocasión a aquellos sacerdotes que ejercieron su ministerio en un área muy limitada, donde transcurrió casi toda su vida, en muchos de los casos ocu­pando cargos de escaso relieve, por lo que siempre han sido con­siderados sacerdotes de segunda fila. No obstante, al indagar por pueblos y caseríos, al consultar los distintos archivos, llegamos a la conclusión que muchos de ellos fueron más queridos y que su labor social fue mucho más rica que otros personajes de mayor fama.

      Este es el caso del presbítero que hoy nos ocupa, cuya vida transcurrió práctica­mente en el municipio de Arico, con algunas escapadas a Fasnia, donde ejerció en dos etapas durante algunos meses, la primera como párroco propio y la segunda como cura servidor; a Granadilla, de cuya parroquia llegó a estar encargado; y a La Orotava, donde vivió durante algún tiempo; fue cura interino o servidor de Arico en varias ocasiones, notario público eclesiástico de la “Banda del Sur”, mayordomo de la ermita de Ntra. Sra. de Abona, de la Cofradía de Ánimas de la parroquia de Arico y de su fábrica parro­quial. Sin embargo, a lo largo de su vida sufrió graves problemas económi­cos, subsistiendo gracias a las limosnas que le dejaban las misas y con préstamos de algu­nos vecinos de la comarca, a cambio de sus escasas propieda­des agrícolas…

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Artículo-FELIPE JOSÉ DÍAZ GÓMEZ

El cementerio «San José» de El Escobonal (Güímar)

      En el año 2009 se cumplió el 90 aniversario de la inauguración del cementerio de El Escobonal, una obra que vino a cubrir una de las necesidades más apremiantes de los vecinos de este pueblo, pues durante siglos tuvieron que trasladar hasta Güímar los cadáveres de los fallecidos, primero por el camino real y luego por la carretera, para recibir sepultura en las iglesias o en el cementerio de la capital del municipio. El principal argumento esgrimido para no permitir la existencia de un camposanto en esta comarca era que no contaba con parroquia y no residía ningún cura en Agache, ya que la Religión Católica prohibía dar sepultura a los cadáveres sin practicar antes un sacerdote los responsos litúrgicos, lo que en dichas circunstancias no podía llevarse a cabo.

      Para finalizar con el traslado de los cadáveres desde El Escobonal al cementerio de Güímar, en 1915 el Ayuntamiento de este municipio elaboró un proyecto de cementerio para este pago, que se le remitió al Cabildo de Tenerife para que lo informase. En 1916 el Ayuntamiento compró el solar a don Bernardo Yanes y en 1918 comenzó la construcción de este añorado camposanto, con prestaciones de los vecinos de dicho pago, bajo la dirección de albañiles pagados por el Ayuntamiento y con la supervisión del alcalde de barrio don Francisco Díaz Yanes y del teniente de alcalde don Rogelio Ojeda Bethencourt, que fueron los principales impulsores de la construcción. Una vez finalizadas las obras, en sesión celebrada por el Ayuntamiento Pleno el 26 de dicho mes de marzo de 1919 se aprobó su utilización con el nombre de “Cementerio de San José”. Y el domingo 27 del inmediato mes de abril se procedió a su bendición por el cura párroco don Domingo Pérez Cáceres, en un emotivo y solemne acto al que asistió una representación del Ayuntamiento de Güímar, la banda de música de dicha villa y casi todo el vecindario, batiendo el récord de asistencia a un acto registrado en dicho pueblo hasta entonces…

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Arona: Doña Pilar Bethencourt Medina (1813-1896), primera maestra titulada de Arona

Pilar Bethencourt Medina      En este artículo queremos rendir homenaje a la primera maestra titulada nacida en Arona, pueblo en el que ejerció hasta su jubilación. Doña María del Pilar Bethencourt creció en el seno de una familia acomodada, obtuvo el título de Maestra ante la Comisión de Exámenes de la Junta Provincial de Primera Enseñanza y fue nombrada maestra interina de la escuela elemental de niñas de su pueblo natal, que luego obtuvo en propiedad por oposición a una edad avanzada, pues ya contaba 53 años de edad; no obstante permaneció a su frente durante 25 años, hasta superar los 78, en que recibió la merecida jubilación. Conviene destacar que le tocó vivir una época difícil desde el punto de vista económico, pues las maestras cobraban bastante menos que sus colegas masculinos por el mismo trabajo y, para colmo, el Ayuntamiento pagaba su mermado sueldo con mucho retraso, lo que les ocasionaba notables aprietos, haciendo realidad la frase de “Pasa más hambre que un maestro de escuela”.

       Nació en Arona el 4 de marzo de 1813, siendo hija de los propietarios don Juan Martín Bethencourt Alayón y doña María Dolores (Bethencourt) Medina y Domínguez. Cinco días después fue bautizada en la iglesia parroquial de San Antonio Abad por el cura párroco don Luis Herrera y Cruz; se le puso por nombre “María Eusebia del Pilar” y actuó como padrino don José Betancurt y Medina, su abuelo materno…

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Artículo-PILAR BETHENCOURT MEDINA

Antiguas familias de Agache (Güímar): Los Peraza

La Medida-2B      Vamos a tratar en este trabajo de la historia de una familia de labradores que, como tantas otras, se asentó en la comarca de Agache (Güímar) a mediados del siglo XVIII, multiplicándose y conservando su línea directa hasta nuestros días, merced al considerable número de vecinos que todavía poseen su apellido distintivo: Peraza. No obstante, debe consignarse que su origen se remonta a una de las familias más ilustres de Canarias, entroncada con la nobleza isleña. Merece la pena destacar el hecho de que, a pesar de haber transcurrido más de dos siglos y medio del establecimiento de su primer miembro en esta comarca, prácticamente no se ha extendido más allá de los límites del núcleo de población elegido para el asentamiento, La Medida, salvo algunos miembros repartidos por otros barrios del municipio de Güímar.

        El origen de este apellido, según la información que actualmente se posee, se sitúa en Sevilla, de donde pasó a Lanzarote, La Gomera, La Victoria de Acentejo y Santa Úrsula, para recalar finalmente en Güímar, aunque también pasó brevemente por Santiago del Teide. Correspondió a una ilustre familia, que llegó a ostentar el Señorío de todas las Islas Canarias, luego reducido al de La Gomera y El Hierro, y posteriormente el título de Condes de La Gomera.

     Hacia 1727 nació en el pueblo de Santa Úrsula Silvestre Martín Peraza, hijo de Cayetano Martín y de Catalina Peraza, naturales y vecinos de dicho lugar. Aunque no conocemos la causa, lo cierto es que siendo todavía un niño se avecindó en el municipio de Güímar, en el que salvo una corta interrupción ya permanecería hasta su muerte. El 27 de diciembre de 1759, cuando contaba 32 años, contrajo matrimonio en la iglesia de San Pedro de Güímar con María Tejera de Castro, hija de Juan Tejera de Ledesma y de Feliciana (Pérez) de Castro, naturales y vecinos del pago de La Medida; celebró la ceremonia Fray Andrés Gómez, presbítero dominico del convento güimarero y teniente de beneficiado de dicha parroquia, y fueron testigos de la misma Gregorio Pestano, José Hernández Santiago y Bernardo Cataño. La nueva pareja se avecindó en el mencionado pago de La Medida, donde nacieron sus cuatro hijos mayores…

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Arafo-Candelaria: Don José de Baute Santos (1739-1820), teniente de Artillería, comandante de armas, castellano, guarda-almacén de Artillería, teniente coronel de Milicias, Caballero de San Hermenegildo, síndico personero y alcalde de Candelaria-Arafo, descendiente del Rey guanche de Adeje

      En este artículo nos ocupamos del militar de mayor graduación nacido en Arafo, que vivió gran parte de su vida en Candelaria, donde falleció. Comenzó su carrera en Artillería, pero enseguida ascendió a subteniente y teniente de las Milicias Provinciales. Con este último empleo se reintegró al cuerpo de Artillería, como comandante de la media Compañía de Artilleros Milicianos de Candelaria, volviendo luego a las Milicias, en las que ascendió a capitán y alcanzó el retiro con el empleo de teniente coronel. Fue comandante de armas de Candelaria durante más de cuatro décadas, además de teniente castellano del Castillo de San Pedro, castellano de la Batería de Santiago y guarda-almacén de Artillería en dicha localidad, siendo condecorado con la Cruz de la Orden de San Hermenegildo; asimismo, desempeñó el cargo de síndico personero y, en tres ocasiones, el de alcalde de Candelaria y Arafo (cuando todavía constituían un único municipio), que repitió en otras dos etapas, solo del primer municipio. Además, poesía amplias propiedades agrícolas en Arafo, así como algunos pozos de nieve, producto del que fue uno de los principales suministradores en el archipiélago. Desde el punto de vista familiar, descendía de los antiguos guanches de la isla, concretamente y en una de sus ramas del Rey don Diego de Adeje; por ello, era uno de los que podían cargar y acompañar en procesión a la Virgen de Candelaria, según privilegio real.

      Este ilustre personaje nació en el pueblo de Arafo el 11 de enero de 1739, siendo hijo de don Juan de Baute Santos y doña María de Barrios Rodríguez; fue bautizado el 18 de ese mismo mes en la iglesia de Santa Ana de Candelaria, a cuya jurisdicción pertenecía por entonces dicho lugar, por fray Miguel de Salas teniente del beneficiado, quien le impuso el nombre de “Joseph”, siendo apadrinado por don Bernardo Pérez Marrero, también vecino de Arafo…

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Acontecimientos curiosos: Fasnia se queda sin Ayuntamiento (1874-1875) y Arico pretende su anexión

     En el presente artículo queremos dar a conocer un acontecimiento de especial relevancia en la historia del Sureste de Tenerife, las graves dificultades económicas y políticas que atravesó el municipio de Fasnia en el último tercio del siglo XIX, que lo llevó a quedarse sin Ayuntamiento al final de la I República, permaneciendo en dicha situación durante un corto período, de 1874 a 1875. Por ello, quedó totalmente paralizada la actividad pública de la localidad, salvo la del Juzgado municipal, que fue la única institución que se mantuvo de forma ininterrumpida. Aprovechando dicha circunstancia, el vecino Ayuntamiento de Arico pretendió la anexión del término de Fasnia, como había estado en el pasado, lo que motivó un expediente sustanciado ante el gobernador civil de la provincia, quien nombró al alcalde de Güímar como juez comisionado para el mismo. Finalmente, el Ayuntamiento fue constituido de nuevo por designación del juez municipal, cumpliendo el mandato de la máxima autoridad civil de la provincia.

      El derrocamiento de Isabel II en 1868 y la instauración de un gobierno provisional presidido por el general Serrano parece que estimuló la vida política de Fasnia, respirándose en el ambiente una notable conflictividad, por lo que la confección de las candidaturas y los procesos electorales revestían especial importancia…

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Adeje: Don José Ledesma (1842-1894), maestro, sochantre, recaudador, secretario e interventor electoral

       Este trabajo está dedicado al primer maestro titulado nacido en el municipio de Adeje, que desde que acabó su carrera se hizo cargo de la escuela de niños de la localidad, regentándola en propiedad hasta su prematura muerte, durante casi 31 años. Asimismo, ocupó en distintas épocas las plazas de sochantre de la parroquia, recaudador de contribuciones, secretario del Ayuntamiento y del Juzgado Municipal de Adeje. Además, estuvo encargado en dicha villa de una empresa de encuadernación y librería de la capital, así como de las suscripciones del periódico El Mensajero de Canarias; fue socio de número de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santa Cruz de Tenerife e interventor electoral.

       Nació en la Villa de Adeje el 3 de junio de 1842, siendo hijo de doña Petra Ledesma González. Dos días después fue bautizado en la iglesia parroquial de Santa Úrsula por el beneficiado servidor don Juan de Dios Hernández; se le puso por nombre “José del Sacramento” y actuó como padrino don Mario Dorta…

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Artículo-JOSÉ LEDESMA

Guía de Isora: Don José González y Hernández (1821-1897), comandante graduado de Milicias, jefe militar de Abona, comandante de armas y alcalde de Guía

José González Hernández-hoja-2      Si exclusivamente desde el punto de vista personal, como militar profesional, don José González y Hernández ya ocupó una destacada posición en el Sur de la Isla, la relevancia que alcanzó en el pueblo que lo vio nacer fue aún más importante, considerándosele en su época como la persona más influyente de Guía de Isora; pues no sólo desempeñó durante casi 25 años el cargo de comandante de armas (en cinco etapas), sino que también fue alcalde en tres ocasiones y parte fundamental en la vida social y religiosa local, pues también fue mayordomo de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Luz. En su carrera militar, ascendió desde subteniente hasta capitán, alcanzando luego el sobregrado de comandante de Milicias; también fue jefe accidental de la Sección de Abona y comandante militar del Cantón del Sur de Tenerife (en tres periodos), recibiendo por sus servicios dos cruces de primera clase del Mérito Militar, una de ellas con distintivo blanco; por ello obtuvo su retiro con sueldo y fuero entero de guerra.

        Nació en Guía de Isora el 16 de abril de 1821, siendo hijo de don Francisco González Velázquez y González, natural de El Tanque, y de doña Francisca Hernández Gorrín, que lo era del mencionado pueblo de Guía. El 24 de ese mismo mes recibió el bautismo en la iglesia de Ntra. Sra. de la Luz, de manos de Fray Juan Antonio de Saavedra, guardián del convento de Ntra. Sra. Guadalupe de Adeje, quien le impuso los nombres “José María Domingo del Santísimo Sacramento”, y actuó como padrino el venerable cura párroco de la localidad don Domingo de Armas y Manrique…

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La Hermandad del Santísimo Sacramento, pionera en la historia religiosa de Güímar

       Aunque desgraciadamente han desaparecido casi todos los libros de actas, cuentas y hermanos de la Hermandad del Santísimo Sacramento o del Señor de la Parroquia de San Pedro Apóstol de Güímar, en sus tres primeros siglos de existencia, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que es el primer colectivo vinculado a la misma y uno de los más antiguos del municipio, pues ya se acerca a cuatro siglos de historia ininterrumpida.

     Por Real Cédula de 5 de diciembre de 1533 se creó el “Medio Beneficio curado perpetuo de Güímar”, segregado del Beneficio de San Cristóbal de La Laguna, una nueva jurisdicción parroquial que abarcaba los actuales términos de Candelaria, Arafo, Güímar y Fasnia. Dicha parroquia comenzó a regir en 1539 e inicialmente se pretendió establecer en la iglesia o santuario de la Virgen de Candelaria, que regentaban los frailes dominicos, lo que originó fuertes desavenencias y choques entre el clero regular y el secular, que se prolongaron durante cuatro años. Para cortar de raíz la polémica, el 25 de mayo de 1543 se suscribió un convenio perpetuo entre los dominicos y el obispo de Canarias, en virtud del cual el convento cedía la Cueva de San Blas para instalar en ella la parroquia comarcal, donde tuvo su sede desde entonces. En 1580 dicha parroquia pasó a la nueva iglesia de Santa Ana, construida por el vecindario también en Candelaria.

         Medio siglo después, el 24 de abril de 1630, el obispo de Canarias don Cristóbal de la Cámara y Murga concedió licencia para poner en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar la pila bautismal y el Santísimo Sacramento, por lo que pasó a ella la parroquia comarcal. En ese mismo año, el obispo ordenó que se estableciese en ella la Hermandad del Santísimo Sacramento, con una Cofradía en su seno, del mismo modo que existía en todas las parroquias del Obispado, cuyo objeto debía ser el culto del Señor Sacramentado en todas las funciones en que se pusiese de manifiesto en la Parroquia. Según se señala en la Estadística de las Islas Canarias (1793-1806), de Francisco Escolar y Serrano, la Cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Pedro Apóstol fue “fundada en 1630 con 100 reales vellón de tributos agregados a la fábrica parroquial”. Esa fecha de fundación también fue confirmada en un informe del beneficiado servidor don Antonio Rodríguez Torres, fechado hacia 1820, al indicar que la Hermandad del Santísimo había sido fundada y aprobada por el obispo en 1630…

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