Guía de Isora: Don Luis Pío Herrera Díaz (1871-?), Doctor en Ciencias Políticas y en Derecho, abogado, periodista, escritor, orador y masón

Luis Pío Herrera-1 copia       En el presente artículo damos a conocer los datos que de momento poseemos de un ilustre personaje sureño, un isorano que destacó tanto en América como en Santa Cruz de Tenerife. En Venezuela obtuvo los títulos de Doctor en Ciencias Políticas y en Derecho, para ejercer luego como abogado y periodista; fue fundador y primer director del periódico anticlerical La Razón de Caracas; y también destacó como orador y secretario de la Sociedad Central de Librepensadores de Venezuela. Residió luego en Santa Cruz de Tenerife, donde ejerció como abogado, publicó dos libros y sobresalió como conferenciante y tertuliano, sobre todo en el Gabinete Instructivo de Santa Cruz de Tenerife, del que fue secretario. Regresó luego a Venezuela y volvió por segunda vez a Tenerife. Los últimos datos que poseemos lo sitúan de nuevo en América, como redactor del periódico Oiga! de Santo Domingo (República Dominicana) y del Diario Yucateco de Mérida de Yucatán (Méjico).

       Nació en Guía de Isora el 11 de julio de 1871, siendo hijo de don Luis Herrera Pérez, de la misma naturaleza pero oriundo de Vallehermoso, y de doña María del Carmen Díaz Benítez, nacida en Garachico y oriunda de Buenavista del Norte. El 19 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Luz por el Bachiller don Epifanio Díaz Saavedra, cura párroco de la misma; se le puso por nombre “Luis Pío del Carmen” y actuó como madrina su abuela paterna doña María Pérez Jordán, viuda y propietaria…

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La cartería u oficina de Correos de El Escobonal (Güímar). Un siglo de historia (1912-2012)

Correos-Escobonal     A lo largo del siglo XX se fue completando la dotación de servicios en los olvidados pueblos del Sureste de Tenerife, entre los que se encontraba El Escobonal y los restantes núcleos de la Comarca de Agache, que vieron como la mayoría de ellos llegaban muchas décadas después de que lo hicieran en la cabecera municipal, a pesar de pertenecer al mismo término y pagar los mismos impuestos. En 2012 se cumplió el primer Centenario de la creación en El Escobonal de la primera Cartería u oficina de Correos de Agache y, con este motivo, recordamos como llegó hasta esta localidad un servicio tan básico para la población.

    A mediados del siglo XIX ya existía una Cartería o Administración de Correos en Güímar, de carácter estatal, de la que inicialmente dependieron las Carterías municipales de Candelaria, Arafo y Fasnia. Entre 1891 y 1908, el servicio de conducción diaria de la correspondencia por el Sureste de la isla se sacó a subasta pública a través de dos medios: de Santa Cruz a Güímar en carruaje de cuatro ruedas (el “coche correo del Sur”) y de Güímar a Arico a caballo, a pesar de que la Carretera General del Sur llegaba por entonces hasta El Escobonal…

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Arafo: Don Eduardo Fausto de Mesa y Hernández (1827-1904), párroco propio de Tejina, servidor de Tegueste y capellán del Asilo de las Hermanitas de los Pobres de La Laguna

Eduardo Fausto de Mesa     Este humilde sacerdote estuvo la mayor parte de su vida ligado a la parroquia de Tejina, pues la obtuvo en propiedad por oposición cuando aún no era presbítero y, tras ordenarse, permaneció al frente de ella ininterrumpidamente durante 38 años. Durante un corto período fue también cura servidor de Tegueste y los últimos seis años de su vida los pasó como capellán del Asilo de las Hermanas de los Ancianos Desamparados (más conocidas por las “Hermanitas de los Pobres”) de La Laguna. Falleció en esta ciudad en la mayor pobreza, pero sin ser olvidado por sus feligreses de Tejina, que acudieron masivamente a su sepelio y funeral. Fue muy conocido en su época por su profunda fe, bondad y humildad.

       Nació en Arafo el 13 de octubre de 1827, siendo hijo de don Diego de Mesa y Marrero y doña Venancia Hernández del Castillo, naturales del mismo pueblo. Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por el párroco propio don Antonio Rodríguez Torres; se le puso por nombre “Eduardo Fausto” y actuó como padrino don José Nuñez Batista…

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Artículo-EDUARDO FAUSTO DE MESA Y HERNÁNDEZ

San Miguel de Abona: Don Nicolás Hernández de la Cruz (1791-1844), capitán de Caballería del Ejército Realista en Venezuela y regidor decano de Barquisimeto

San-Miguel-antigua-internet      Este artículo está dedicado a un personaje poco conocido, don Nicolás Hernández de la Cruz, sin duda uno de los hijos más ilustres de Las Zocas, que hace más de dos siglos emigró a Venezuela, donde prestó importantes servicios a la Corona, pues llegó a ser capitán de Caballería en el Ejército Realista, empleo con el que resultó herido y obtuvo su retiro; luego fue elegido regidor del Ayuntamiento de la ciudad de Barquisimeto; y posteriormente estuvo embarcado durante cuatro años. Tras 16 años en América regresó a su pueblo natal, en el que contrajo matrimonio y se apartó de la vida pública, lo que influyó en que su nombre quedase sumido en el olvido.

      Nuestro biografiado nació en el pago de Las Zocas el 3 de mayo de 1791, siendo hijo de don José Hernández Manuel y González y de doña Agustina Antonia (Hernández) de la Cruz y Rodríguez. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz de San Pedro Apóstol de Vilaflor (a cuya jurisdicción correspondía por entonces dicha localidad) por don Agustín Lorenzo Viera y Torres, beneficiado curado de la misma y examinador sinodal del Obispado; se le puso por nombre “Nicolás Alexandro de la Cruz” y actuó como padrino, con licencia de su superior, “el R.P. Fr. Nicolás de León, presbítero del Orden del Gran Padre San Agustín y morador del convento de este Lugar”…

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Artículo-NICOLÁS HERNÁNDEZ DE LA CRUZ

El terrible aluvión que azotó Tenerife en 1826 y sus irreparables daños en Candelaria

      Aunque ya me he ocupado en alguna ocasión de los daños ocasionados en el Valle de Güímar por el célebre aluvión o temporal de 1826, el más grave registrado en la historia de Tenerife, no queremos que se olvide ese suceso natural que en cualquier momento puede volver a ocurrir y del que, a pesar de haber transcurrido 186 años, aún quedan muchos datos por conocer. A continuación vamos a analizar someramente los efectos del aluvión en la isla, para centrarnos luego en las graves pérdidas materiales, humanas y religiosas que causó en Candelaria, donde se llevó el Castillo de San Pedro, con el cabo de guarnición y toda su familia, así como una docena de casas y parte de la Capilla del Convento dominico, de la que desapareció la primitiva imagen de la Virgen de Candelaria, la Patrona de Canarias.

      Los días 7 y 8 de noviembre de dicho año 1826 acometió a las islas, y con especial crudeza a Tenerife, uno de esos tempora­les de viento y lluvias torrenciales que en periodos más o menos largos suelen visitarla y que, por desgracia, siempre dejan hondas huellas de su marcha destructora. Pero si de todos los ocurridos habían quedado recuerdos imperece­deros, del que nos ocupa aún perdura su memoria aterradora, viva y fresca, durante casi dos siglos, pues tal fue la magnitud de sus estragos que se reputa por el mayor de los ocurridos después de la Conquista…

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Granadilla de Abona – Arona: Doña Ignacia Oramas y Oramas (1842-1898), primera maestra titulada tinerfeña y titular en propiedad de la escuela de niñas de Granadilla de Abona

Granadilla-11      Nuestra biografiada fue la primera mujer que obtuvo el título de Maestra Elemental de Primera Enseñanza en la Escuela Normal de La Laguna. Tras ello, durante casi 27 años estuvo al frente de la escuela de niñas de su villa natal, que obtuvo en propiedad por oposición y en la que cesó por una prematura jubilación. Su labor fue reconocida en la prensa, pero como la mayoría de los maestros de esta comarca sufrió continuos retrasos en el cobro de su sueldo. Después de jubilada se estableció en Arona, donde falleció. En esta localidad había contraído matrimonio, con un destacado vecino, don Antonio García Frías, que ostentó diversos cargos en los dos municipios en que vivió.

     Doña Ignacia nació en Granadilla de Abona el 24 de abril de 1842, siendo hija del capitán don Diego Oramas Bello, natural de dicho pueblo, y de doña Rosalía Oramas Escobar, que lo era de la Villa de La Orotava en la feligresía de San Juan. El 1 de mayo inmediato fue bautizada en la iglesia de San Antonio de Padua por el cura párroco propietario don Francisco Rodríguez Méndez; se le puso por nombre “Ignacia Rosalía María del Sacramento” y actuó como padrino su abuelo materno don Francisco Oramas, natural y vecino de La Orotava…

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Artículo-IGNACIA ORAMAS ORAMAS

Fasnia-Arico: Don Luis José Gómez (1790-1822), primer sacerdote fasniero, capellán de Arico y emigrante en Cuba

Zarza-2      El personaje que nos ocupa fue el primer fasniero que, de momento, hemos podido confirmar que se ordenó de presbítero, lo que ocurrió en 1814. Tras ejercer durante dos años como capellán en la parroquia de San Juan Bautista de Arico, colaborando con el párroco, hacia 1816 embarcó para Cuba, donde desarrolló su labor pastoral durante seis años, hasta su prematura muerte en los Baños de San Diego, cuando contaba tan solo 32 años de edad. Como otros muchos sacerdotes de la época, también fue un notable propietario agrícola.

      Nació en el “Pago de la Sarza” el 25 de agosto de 1790, siendo hijo de don Lorenzo Gómez y de doña María Estévez. El 1 de septiembre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista de Arico, a cuya jurisdicción pertenecía por entonces dicho lugar, por su párroco don José Hernández de Ara; se le puso por nombre “Luis Josef” y actuó como madrina doña María Gómez…

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El protagonismo del Teatro “González Méndez” (1908-1914) y la Sociedad “Euterpe” (1910-1914) en la historia cultural de Güímar

Plaza de San Pedro-1961-2B      En 1908 se abrió al público el primer teatro de Güímar y de todo el Sur de Tenerife, el Teatro “González Méndez”. Ubicado en la Plaza de San Pedro, estuvo vinculado desde sus inicios a la Banda de Música de la localidad y en 1910 pasó a ser la sede de la nueva Sociedad “Euterpe”, en la que se integró dicha agrupación musical. Pero el carácter progresista de ésta motivó las presiones del sector más conservador del pueblo, con el párroco a la cabeza, que consiguió su cierre en 1914; en ello tuvo mucho que ver el Ayuntamiento de la localidad, al retirarle la subvención que concedía a la Banda de Música, con el argumento de que se pretendía organizar una de carácter municipal. La clausura de dicha sociedad supuso la desaparición del Teatro, pues el Ayuntamiento rechazó la adquisición de sus enseres, con lo que seis años después de su fundación concluyó la corta historia de este importante foco de actividad cultural.

     La iniciativa de construir en Güímar un teatro se debió al director de la banda de música de la Sociedad Filarmónica y de Recreo de Güímar, don Miguel Castillo Alfonso, quien convenció al abogado don Ignacio González García para que llevase a cabo la obra, por lo que figuraría como propietario y empresario de dicho salón, aunque contó con la aportación de varios accionistas, mediante la suscripción abierta al efecto. A su vez, don Ignacio convenció a su tío don Manuel González Méndez para que hiciese la decoración del salón, incluido el precioso telón del escenario; por dicho motivo, este célebre pintor terminaría dando nombre al Teatro…

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Santiago del Teide: Don Antonio Martel Trujillo (1777-1859), sargento 1º de Milicias propuesto para oficial, comandante de armas y fiel de fechos del Ayuntamiento

Valle Santiago-Webb-2     Nuestro biografiado ingresó como soldado en las Milicias Canarias y, gracias a los méritos que hizo en el servicio, ascendió a cabo 2º, sargento 2º y sargento 1º del Regimiento de Abona; con este último empleo se le concedió la continuación en el servicio, se le propuso en varias ocasiones para su ascenso a oficial, aunque éste no se hizo efectivo, y llegó a ejercer como comandante de armas accidental de su villa natal. Fue elegido, además, fiel de fechos del Ayuntamiento; y figuró entre los mayores contribuyentes de dicho valle, por lo que alcanzó el derecho de figurar en la lista de electores para las elecciones de diputados a Cortes y senadores.

       Nació en la Villa de Santiago el 13 de septiembre de 1777, siendo hijo de don Antonio Martel García y doña Margarita Trujillo Díaz, de la misma naturaleza y casados el año anterior. Cinco días después fue bautizado en la iglesia de San Fernando por el predicador jubilado fray José Antonio Estrada, con licencia de don José Antonio de León Ferrera, cura de dicha parroquia y de Guía de Isora; se le puso por nombre “Antonio José Francisco Domingo” y actuó como padrino don Salvador García de Barrios…

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Artículo-ANTONIO MARTEL TRUJILLO

Candelaria: Don José Sabina Albertos (1849-1893), maestro de la escuela pública de niños, sochantre-organista, notario público eclesiástico, alcalde constitucional, mayordomo de la Virgen de Candelaria, secretario del Juzgado y del Ayuntamiento, y juez municipal suplente

Candelaria antigua-15      Don José Sabina Albertos fue uno de los personajes más destacados de Candelaria en la segunda mitad del siglo XIX, transcurriendo casi toda su vida en dicha localidad. Adquirió una notable cultura, que completó con el título de Maestro, y desempeñó en su pueblo natal todos los cargos que requerían una cierta preparación intelectual. Así, fue durante 21 años maestro de la escuela pública de niños, que obtuvo en propiedad por oposición; sochantre, organista y notario público eclesiástico de la parroquia de Santa Ana; mayordomo del Santuario de la Virgen de Candelaria; secretario interino del Ayuntamiento y acompañado del Juzgado Municipal, en dos ocasiones cada uno; elector como capacidad e interventor electoral; alcalde constitucional y juez municipal suplente. Falleció prematuramente, dejando ocho hijos de corta edad. Como reconocimiento al prestigio de que gozaba, a su entierro asistieron la mayoría de sus paisanos y la banda de música del vecino pueblo Arafo.

     Conocido por “El Santo”, probablemente por su larga vinculación con la parroquia, nuestro biografiado nació en Candelaria el 5 de septiembre de 1849, siendo hijo de don José Nicolás Sabina y Llarena y doña Rosa Albertos de Frías, naturales y vecinos de dicha villa. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el cura párroco don Juan Núñez del Castillo y actuó como padrino don Aurelio Perdigón, vecino de Arafo…

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