Santiago del Teide: Don Juan Alonso del Castillo (1809-1897), coadjutor, servidor y ecónomo de varias localidades y párroco de la Villa de Santiago durante 28 años

Santiago-Iglesia-Cura     Don Juan Alonso del Castillo, nació en el inmediato pueblo de El Tanque, donde desempeñó el cargo de teniente servidor de la parroquia. Pasó luego como párroco propio a la Villa de Santiago, en la que permaneció durante 22 años. Luego fue nombrado sucesivamente coadjutor, beneficiado y vicario interino de Icod de los Vinos, cura encargado de La Guancha y coadjutor del Sagrario Catedral de La Laguna, de donde volvió a Icod. Más tarde llegó por segunda vez a Santiago del Teide, al frente de cuya parroquia permaneció durante otros seis años como cura servidor y ecónomo; aunque continuó viviendo en esta villa la mayor parte de los cinco años siguientes, en ese tiempo se le expidieron sucesivamente los nombramientos de coadjutor de San Sebastián, Garachico y la Concepción de La Laguna. Luego pasó como cura ecónomo a San Pedro de Daute, parroquia que regentó durante nueve años, en dos etapas. Finalmente, en los tres últimos años de su vida ejerció como coadjutor de Santa Ana en Garachico, aunque continuaba residiendo en San Pedro de Daute, donde falleció.

       Nuestro biografiado nació en El Tanque el 10 de diciembre de 1809, siendo hijo de don Antonio Alonso de Orta y Rodríguez y de doña Teresa Alonso del Castillo y González, naturales y vecinos de dicho lugar. Cuatro días después recibió las aguas bautismales en la iglesia de San Antonio de Padua de manos del presbítero don Blas Benítez del Hoyo, con licencia del cura párroco don Martín Rodríguez García del Castillo; se le puso por nombre “Juan Bautista Rita María de los Dolores” y actuó como padrino don Juan Antonio Casanova, sochantre y vecino del lugar de Garachico…

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Artículo-JUAN ALONSO DEL CASTILLO

Los antiguos enterramientos en los templos y la habilitación del primer cementerio de Candelaria

Esqueletos San Blas-3     El municipio de Candelaria cuenta en la actualidad con tres cementerios, pero solo desde mediados del siglo XX, pues con anterioridad sólo existía uno en el casco de Candelaria y hasta comienzos del siglo XIX, durante más de tres siglos, los enterramientos se efectuaban exclusivamente en los recintos religiosos de la localidad: el Santuario de la Virgen, la Cueva-ermita de San Blas, la iglesia parroquial de Santa Ana, la capilla del Convento dominico y raramente en las ermitas de la jurisdicción. No debemos olvidar, que en estos lugares también se enterraron los vecinos de Arafo hasta 1795, en que se segregó su parroquia.

     En el año de 1811, con motivo de la tristemente célebre epidemia de fiebre amarilla que asoló Tenerife, se habilitó un campo santo parroquial, en el que fueron enterrados al menos dos vecinos fallecidos del rigor de dicha epidemia, uno de ellos el propio párroco de la localidad. Tras pasar la epidemia, los entierros continuaron efectuándose de forma mayoritaria en la iglesia de Santa Ana, aunque muchos se hicieron también en la capilla del Convento. En 1828 se habilitó un cementerio parroquial provisional, a consecuencia del gran número de fallecidos en una epidemia de viruelas, aunque solo se mantuvo abierto durante nueve meses, pues dado que carecía hasta de vallado los entierros volvieron a la iglesia parroquial. Finalmente, en 1835 los enterramientos abandonaron definitivamente los templos, al abrirse de nuevo el cementerio provisional, que ya estaba cercado con un muro de piedra seca, el cual permaneció en funcionamiento hasta 1843, en que fue clausurado al trasladarse a las ruinas de la inacabada Basílica de la Virgen de Candelaria, donde continuó durante muchos años. El cementerio antiguo solo volvió a utilizarse esporádicamente y en cortos períodos coincidiendo con algunas epidemias, como ocurrió en 1862-1863 y 1897…

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Granadilla de Abona: Don Diego Oramas Bello (1795-1879), comandante graduado de Milicias, sargento mayor, comandante militar, alcalde de Granadilla, síndico personero y diputado de su Ayuntamiento

Diego Oramas Bello-hoja-2     Larga y fructífera es la tradición militar de Granadilla de Abona, pues no en vano fue durante más de un siglo cabecera del Regimiento (luego Batallón y Sección Ligera) de Milicias Provinciales de Abona, para continuar más tarde como cabecera de una compañía del Ejército Territorial de Canarias. Gracias a ello son muchos los hijos de este municipio que han servido como oficiales en las Milicias o en el citado Ejército, alcanzando varios de ellos grados y empleos de jefes, con mando sobre la amplia comarca de Abona.

    En este artículo nos vamos a ocupar de uno de estos militares vocacionales, que desde simple soldado ascendió por sus propios méritos hasta capitán de las Milicias Canarias; le fue concedido luego el grado de comandante de Milicias y la Cruz de la Orden Americana de Isabel la Católica; y desempeñó los cometidos de sargento mayor del Batallón y comandante militar del Cantón de Abona. Simultáneamente, tuvo una notable actividad política local, pues fue elegido en distintas legislaturas alcalde de Granadilla de Abona, síndico personero y diputado de su Ayuntamiento.

     Este destacado militar nació en Granadilla de Abona el 26 de junio de 1795, siendo hijo de don Manuel Oramas, natural de la Villa de La Orotava en la feligresía de San Juan, y de doña Isabel González Perlaza Bello y Torres. Cuatro días después recibió el bautismo en la iglesia de San Antonio de Padua, de manos de fray José Antonio Estrada, guardián del convento franciscano de dicha localidad, con licencia de don Cristóbal Pérez Barrios, cura párroco de la misma; se le puso por nombre “Diego Antonio Pedro” y actuó como padrino don José García…

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Artículo-DIEGO ORAMAS BELLO

Guía de Isora-Adeje: Don Alonso Cabrera González (1888-1932), maestro nacional, primer cabo jefe del distrito de Adeje del Somatén Armado y director fundador de la Banda de Música de dicha Villa

Banda de Adeje-1     Nuestro biografiado obtuvo el título de Maestro de Primera Enseñanza en la Escuela Normal de Las Palmas de Gran Canaria; ingresó en el Magisterio nacional y ejerció en Santa Brígida, San Miguel de Abona, Adeje y Tejina de Guía. En Adeje fue primer cabo jefe del distrito del Somatén Armado, al constituirse este cuerpo, y director fundador de la primera Banda de Música de dicha Villa. En su Guía natal, donde falleció prematuramente, había sido director accidental de la Banda de Música y luego secretario de la Sociedad “Centro Isorano”.

     Nació en la calle Nueva de Guía de Isora el 5 de diciembre de 1888, a las seis de la tarde, siendo hijo de don Antonio Cabrera y Sanabria, natural de Pájara en Fuerteventura y cabo de la Guardia Provincial, y de doña Antonia González Ferrer, que lo era de Guía y maestra de Instrucción Primaria, pero ambos vecinos en el Puerto de la Cruz. El 19 del inmediato mes de enero de 1889 recibió el bautismo en la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Luz por el cura párroco don Antonino Delgado y Delgado y actuó como padrino su tío materno don Adrián González Ferrera (conocido por Juan), artesano, y como testigos don José Díaz Pérez y don Pedro Duranza…

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Los lavaderos y la fuente pública de Güímar, en el barrio de Chacaica

Lavanderas Güímar 1910-1915      Han pasado los años y las actuales generaciones, sumidas en los grandes adelantos de finales del siglo XX, contemplan con bastante indiferencia como van desapareciendo los últimos testimonios de un pasado que nos resulta muy lejano, aunque en muchas ocasiones no lo sea tanto. En lo alto de Güímar persisten todavía, en un aceptable estado de conservación, unas instalaciones que se remontan a casi dos siglos de antigüedad, y que fueron vitales para el acontecer diario de la localidad hasta hace poco más de medio siglo. Nos estamos refiriendo a los lavaderos y chorros públicos de Chacaica, a los que muchas generaciones de güimareras acudieron para lavar sus ropas, al tiempo que se enteraban de las últimas noticias que corrían por el pueblo.

      Desde estas instalaciones se puede contemplar algunas de los principales edificios de interés histórico que conserva el municipio: el antiguo molino de agua “de Abajo” (hoy vivienda particular), el Hotel “Buen Retiro” (en la actualidad de uso privado), la casa natal de don Domingo Pérez Cáceres, la capilla de San Pedro de Arriba y el antiguo Sanatorio alemán (hoy colegio regentado por las Misioneras de Nazaret). Afortunadamente, la mayoría han sido restaurados y se encuentran en buen estado, aunque con claras alteraciones frente a su construcción original…

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Arico-Fasnia: Don Diego Antonio Estanislao Torres (1749-1832), labrador, teniente de Milicias, promotor de la independencia de Fasnia, primer síndico personero y mayordomo de la fábrica parroquial

Caserío Camino Real-Fasnia-restaurado-1     Nuestro biografiado no limitó su existencia a desempeñar su empleo de teniente de Milicias y a cuidar sus considerables propiedades agrícolas, sino que desplegó una intensa actividad pública en su pueblo adoptivo, Fasnia, donde ejerció como mayordomo de la antigua ermita de San Joaquín. Luego actuó como principal instigador en la creación de la parroquia y en la segregación de este Ayuntamiento del de Arico. Aquí recibió el título de mayordomo de fábrica de la nueva iglesia parroquial, para la que donó parte del solar e hizo una imposición perpetua de aceite para la lámpara del Santísimo Sacramento. Además, fue elegido comisario elector y primer síndico personero de la localidad, cargo para el que fue reelegido en varias ocasiones, así como apoderado de Fasnia en el Cabildo general de La Orotava. Una vez viudo, regresó a su Arico natal, donde falleció.

     Nació en Arico el Nuevo el 7 de mayo de 1749, siendo hijo del capitán de milicias don Diego Antonio de Torres y de doña Paula de Morales. Fue bautizado el 14 de ese mismo mes en la iglesia parroquial de San Juan Bautista por el presbítero don Carlos de Morales, con licencia de don Marcos Antonio Peraza, cura servidor de la misma; se le pusieron los nombres “Diego Antonio Estanislao”, actuando como padrino el alférez don Esteban de Morales, vecino de dicho lugar…

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Artículo-DIEGO ANTONIO ESTANISLAO TORRES

Vilaflor de Chasna: Don Fernando Díaz de Vera (1554-1604), Doctor en Sagrada Teología, dignidad de arcediano de Tenerife y de tesorero en el Cabildo de la Catedral de Canarias

Vilaflor-carretera 1920-1925-2      De origen guanche, cuando dicha circunstancia pesaba como una losa si se intentaba ocupar un puesto destacado en la sociedad canaria del siglo XVI, don Fernando Díaz de Vera no sólo se sintió orgulloso de su sangre, sino que logró ser respetado y apreciado por cuantos le conocieron. Sus notorias dotes personales, le permitieron alcanzar el título de Doctor en Sagrada Teología y situarse, primero como arcediano de Tenerife y luego como tesorero, entre las cuatro primeras dignidades del Cabildo Catedral de Las Palmas de Gran Canaria, único por entonces del archipiélago, a pesar de encontrarse en inferior situación social que los restantes miembros y ser uno de los más jóvenes del mismo. Su prestigio también le permitió obtener los nombramientos de calificador y notario del Santo Oficio de la Inquisición. Como curiosidad, luchó con las armas en la mano con motivo de los ataques de piratas que sufrió dicha capital. Fue, sin duda, el primer sacerdote de relieve nacido en las Bandas del Sur y uno de sus hijos más ilustres de todos los tiempos.

     Nuestro biografiado nació en la comarca de Chasna o Abona hacia 1555, siendo hijo de don Diego Díaz de Vera y de doña Inés González, ambos de nobles familias guanches; y recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Pedro de Vilaflor, como así lo declaró en su testamento. Conviene destacar la ascendencia paterna de nuestro biografiado, ya que era nieto de don Diego Díaz y de doña Luisa de Vera y bisnieto en línea directa de Don Diego de Adeje, último mencey de este bando, quien usaba anteriormente el nombre de Pelinor y que tras la conquista fue probablemente el único de los menceyes de la isla que continuó viviendo en ella hasta su muerte, siendo obsequiado además con el título de “Don” y la concesión de importantes repartimientos de tierras…

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Artículo-FERNANDO DÍAZ DE VERA

El antiguo caserío de Pasacola en Igueste de Candelaria

Pasacola-Google     Uno de los aspectos más curiosos y desconocidos de la historia de Candelaria lo constituye el devenir del pequeño caserío de Pasacola, también denominado en el pasado Panzacola o Pansacola, que se asentaba cerca de Igueste y junto al antiguo Camino real de Candelaria que comunica dicho pueblo con Barranco Hondo. Ocupaba una franja de terreno en forma de cuña, orientada de Norte a Sur, comprendida entre los barrancos del Saltadero de las Gambuesas y Salto de Chajarche.

       Lo constituían varios edificios, con sus corrales y cuevas, y se dividía en dos partes, la de arriba y la de abajo, y en parcelas como “El Alférez”, “El Calabozo” o “La Vera”, esta última la preferida. Las casas, de típica arquitectura canaria, estaban construidas con piedras y barro o argamasa, que garantizaba la solidez del muro, apoyándose en las esquinas en pilares de piedras archetadas o tosca roja de montaña. Poseía una cueva grande, con vistas al Barranco de Chajarche, y una hermosa era comunitaria, que aún se conserva en buen estado, en la que aparte de su uso agrícola también se celebraban sus tradicionales bailes. Hoy casi todo está abandonado y en ruinas…

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Güímar-Fasnia: Don Gaspar Delgado y Baute (1740-1814), cabo de Milicias, promotor de la independencia de Fasnia, mayordomo de la fábrica parroquial, apoderado, alcalde real y síndico personero

El Escobonal-6      Don Gaspar Delgado Baute fue un hombre sencillo, un labrador que venció su falta de ilustración con una gran inteligencia, llegando a ocupar una posición social privilegiada en el pueblo de Fasnia de finales del siglo XVIII. Alcanzó el empleo de cabo de Milicias en el Regimiento Provincial de Güímar y, aunque era natural de El Escobonal, fue uno de los promotores de la independencia de la Parroquia y del Ayuntamiento de Fasnia; hizo una imposición perpetua a favor de la lámpara del Santísimo Sacramento de la parroquia y resultó proclamado como uno de los comisarios electores que a su vez debían elegir a la primera corporación local. En ésta ocuparía sucesivamente y con gran acierto, a pesar de ser analfabeto, los cargos de apoderado para asistir al Cabildo abierto, alcalde real y síndico personero; fue asimismo mayordomo de la fábrica parroquial y discreto de la Cofradía del Rosario. Dos de sus hijos también llegaron a la alcaldía de Fasnia, don Carlos y don José Delgado Llarena, el primero de los cuales ostentó además el empleo de teniente de Milicias.

      Nuestro biografiado nació en el pago de El Escobonal el 24 de abril de 1740, siendo hijo de don Juan Delgado Baute, natural de Tijoco (Adeje), y de doña María Delgado de León, que lo era del citado pago. Recibió las aguas bautismales en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro de Güímar el 1 de mayo inmediato, de manos del beneficiado don Domingo de Paes y Galdona; se le puso por nombre “Gaspar” y actuó como padrino don Gaspar Pérez Delgado…

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Artículo-GASPAR DELGADO BAUTE

Arona: Don Luis Herrera y Cruz (1763-1819), sacerdote franciscano, párroco propio de Arona y primer maestro de este municipio

Arona-41.5 (CFIT)-5      Aunque no nació en Arona, este sacerdote merece ocupar un lugar destacado en la historia local, no solo por haber permanecido durante más de 12 años al frente de la parroquia de San Antonio Abad, hasta su muerte, sino porque a poco de su llegada promovió la adquisición de las imágenes del Cristo de la Salud (que hoy es la más venerada de la localidad) y la Virgen de Dolores; además, durante su largo ministerio creó la primera escuela pública de Arona, que regentó durante 10 años, sin ningún apoyo municipal. Con anterioridad, había vivido como sacerdote franciscano en el Convento de San Lorenzo de la Villa de La Orotava, en el que había profesado y donde se inició en la docencia.

      Nuestro biografiado nació en La Orotava el 21 de junio de 1763, siendo hijo de don Antonio Ignacio Martín González de Herrera y García de la Cruz y de doña Antonia Rafaela de la Cruz Alayón y Borges Valladares, natu­rales y vecinos de dicha villa. Tres días después fue bautizado en la iglesia matriz de Ntra. Sra. de la Concepción por el presbítero don Mateo Miguel García de la Cruz, con licencia del Dr. don Francisco Domingo Román y Lugo, beneficiado rector de la misma; se le puso por nombre “Luis Domingo” y actuó como padrino don Domingo Yanes, vecino de dicha villa…

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