Guía de Isora: Don José González Trujillo (1734-1799), labrador acomodado y subteniente de Milicias propuesto para teniente

Tejina-Guía-2     Nuestro biografiado fue en su época uno de los dos oficiales del Regimiento Provincial de Abona que residían en el actual término municipal de Guía de Isora. Como varios de sus familiares, don José fue un labrador acomodado, pues llegó a poseer amplias propiedades y a contar con dos criados a su servicio. En plena madurez ingresó en las Milicias Canarias como simple soldado, ascendiendo años más tarde a cabo 1º, empleo con el que estuvo movilizado durante la guerra contra Inglaterra. Luego, dada su desahogada situación económica y que sabía leer y escribir, cosa poco frecuente en esa época, ascendió a sargento 1º y, finalmente, a subteniente, aunque falleció cuando ya había sido propuesto para teniente, pero sin que llegase a recibir el correspondiente nombramiento.

     Nació en Tejina de Isora en diciembre de 1734, siendo hijo de don Felipe González Trujillo y doña Gracia María González del Pino, naturales y vecinos de dicho lugar. Vino al mundo con serias dificultades de supervivencia, por lo que le “echó el agua por necesidad” su tío, don Juan González Trujillo, mozo vecino de Guía, quien luego sería su padrino, al ser bautizado oficialmente el 27 de dicho mes en la iglesia de Ntra. Sra. de la Luz de Guía, por el cura párroco don Gaspar Gabriel Estévez Gorvalán…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-JOSÉ GONZÁLEZ TRUJILLO

La orquesta de baile “Nivaria” de Arafo (1932-1969)

Orquesta Nivaria-Arafo-ClementeMesa-2B     A comienzos de los años treinta del siglo pasado existía una orquesta de baile en Santa Cruz de Tenerife que llevaba por nombre “Nivaria” y era dirigida por don Manuel Ramos. Curiosamente, esta orquesta coincidió en el tiempo con otra orquesta de baile de igual nombre constituida en Arafo, en el seno de la Sociedad Filarmónica “Nivaria”.

     En el primer tercio del siglo XX, era la propia banda “Nivaria” la que amenizaba todos los actos musicales de las fiestas (pasacalles, conciertos, procesiones, paseos e, incluso, los bailes), como ocurrió en muchas localidades de la comarca. Pero en los bailes que se celebraban en los casinos de Arafo, a veces se contrataban a músicos aislados y, en otras ocasiones, a “murgas” o grupos de música bailable más o menos improvisados, tanto de cuerda como de viento. Así, la Sociedad Filarmónica “Nivaria” albergaba en su seno varias “murgas” para amenizar bailes en plazas, casinos y salones particulares de la comarca, tal como se recoge en un acta del Casino “Unión y Progreso” de Arafo, fechada a 2 de febrero de 1936, en la que se decía que “los músicos que componen las murgas de la Banda «Nivaria» de esta localidad” se ofrecieron espontáneamente para amenizar un baile benéfico en esta sociedad, “cuyo producto integro de todo lo que se recaude se le entregará al socio Don Manuel Fariña Rivero, que se halla gravemente enfermo y sin recursos, para atender el restablecimiento de su salud”. El 23 de ese mismo mes de febrero, el secretario de dicho casino informó a la junta directiva, “que el propósito de las murgas de la Sociedad Filarmónica «Nivaria» de amenizar los bailes de estos carnavales se había frustrado”.

    La primera orquestina de baile organizada que en Arafo llevó el nombre de “Nivaria” se formó a comienzos de los años treinta por iniciativa de don Juan Pérez Fariña y con músicos de la Sociedad Filarmónica “Nivaria” de dicha localidad. Por esa época el grupo sólo estaba compuesto por 4 o 5 músicos de aire, sin vocalista, llegando en actuaciones excepcionales a contar con 8 componentes, todos ellos surgidos del seno de la “Nivaria”. Las primeras partituras las obtuvieron a partir de las publicadas para piano en algunas revistas, con las que don Juan Pérez hacía arreglos para la orquesta. Durante la II República, la orquestina actuó en numerosas localidades de la isla, en bailes y verbenas, hasta su disolución en julio de 1936, al estallar la Guerra Civil. La orquesta fue reorganizada una vez terminada la contienda bélica, en 1939, también con músicos de la “Nivaria” y asumiendo la dirección don Amílcar González Díaz…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Güímar: Don Octavio Hernández García (1921-1995), cura ecónomo en El Escobonal, San Miguel de Abona, La Guancha y Garachico, coadjutor y capellán de monjas

Octavio Hernández García     Natural de La Orotava, se ordenó sacerdote con la promoción más numerosa que ha tenido el Seminario Diocesano, la de 1952. Su primer destino fue el de cura ecónomo de El Escobonal (Güímar), donde llevó a cabo una brillante labor durante casi siete años y medio, época en la que también estuvo encargado durante cortos períodos de la parroquia de San Pedro de Güímar. Luego ejerció como cura ecónomo de San Miguel de Abona, coadjutor de San José en Santa Cruz de Tenerife, ecónomo en La Guancha (durante 15 años), encargado de Santo Domingo (La Guancha) y San José (San Juan de la Rambla), cura ecónomo de San Juan Bautista del Reparo y encargado de Genovés, ambas en el municipio de Garachico, así como capellán del Convento de clausura de las Religiosas Concepcionistas Franciscanas y la de la Comunidad y Hospital de las Hijas de la Caridad de la misma villa.

     Nuestro biografiado nació en La Orotava en 1920, siendo hijo de don Lorenzo Hernández y de doña Domitila García. Fue bautizado en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de dicha villa. En 1941, a los 20 años de edad, aprobó el ingresó en el Seminario Conciliar de La Laguna, donde permaneció durante 11 años, hasta 1952, cursando los estudios eclesiásticos como alumno interno…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Santiago del Teide: Don Delfino Francisco Torres (1897-1988), sacristán, sochantre, emigrante, zapatero, secretario de juzgados y ayuntamientos, y subcabo del Somatén

Delfino Torres     Muchos han sido los hombres del Sur que han dedicado su vida a la silenciosa y ardua tarea burocrática, sobre todo como funcionarios de juzgados o ayuntamientos. Este fue el caso de don Delfino Francisco Torres, hijo destacado de Santiago del Teide, rescatado del olvido por el “Colectivo Arguayo” en un artículo publicado en la revista Chinyero en 1986. Inició su andadura en labores parroquiales, como monaguillo, sacristán y sochantre de su villa natal; emigró a Cuba; trabajó como zapatero y fue secretario del Juzgado Municipal de Santiago del Teide, donde también actuó como subcabo de distrito del Somatén Armado, autor teatral y fundador del Casino. Una vez que accedió al Cuerpo de Secretarios de Ayuntamiento, ejerció su labor en el propio Valle de Santiago (en dos periodos), Vilaflor, San Miguel de Abona, Vallehermoso y La Oliva. Tras su muerte, se dio su nombre a dos calles, una en La Oliva y otra en Santiago del Teide. Fue sin duda un hombre inquieto, culto, polifacético y muy humano.

     Nuestro biografiado nació en la Villa de Santiago del Teide el 2 de diciembre de 1897, a las siete de la mañana. Seis días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz de San Fernando por el cura párroco propio don Félix Oramas y Morales; se le puso por nombre “Delfino Francisco” y actuó como madrina doña Úrsula Pérez González, conocida familiarmente en la localidad como doña Delfina

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-DELFINO FRANCISCO TORRES

La Sociedad de recreo “Unión y Libertad” de La Sabinita de Arico (1932-1936)

Arico-casino-Sabinita-muebles     En este artículo nos vamos a ocupar de los casinos o sociedades culturales y recreativas, que en el primer tercio del siglo XX proliferaron por todos los pueblos de la isla, fundamentalmente durante la II República, hasta tropezar con la intransigencia surgida al producirse el golpe de estado que inició la Guerra Civil, lo que supuso el cierre de la mayor parte. De algunos de ellos se conservan los reglamentos o los libros de actas y poseemos mucha información, mientras que de otros sólo tenemos referencias indirectas, a veces poco más que su nombre. Un caso intermedio es el de la Sociedad “Unión y Libertad” de La Sabinita, en Arico, de la que tenemos documentada su fundación e inauguración, así como su disolución y los bienes con que contaba, pero de momento carecemos de información sobre las juntas directivas y la actividad concreta que desarrolló en sus cuatro años de existencia.

   La Sociedad de Recreo “Unión y Libertad” de La Sabinita fue constituida en junio de 1932, quedando registrada en el Gobierno Civil el 28 de dicho mes; y el 25 de julio inmediato fue inaugurada, con un festival y un baile. Cuatro años más tarde, en cumplimiento de un bando de la Comandancia Militar de Canarias del 3 de septiembre de 1936, se procedió a su clausura por la Guardia Civil del Puesto de Arico, por pertenecer varios de sus miembros al Frente Popular; simultáneamente sus bienes fueron incautados por el Estado…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-SOCIEDAD SABINITA-ARICO

Candelaria: Don Fermín Delgado González (1914-1989), guardia civil, teniente auxiliar de Infantería condecorado y comandante militar de la isla de El Hierro

     En el presente año se cumple el centenario del nacimiento de un ilustre militar candelariero, don Fermín Delgado González, de quien también se conmemora el 25 aniversario de su muerte. Mientras prestaba su servicio militar como soldado de Infantería le sorprendió la Guerra Civil y en ella ascendió hasta sargento provisional, recibiendo asimismo varias condecoraciones. Luego pasó a la Guardia Civil y como guardia 2º estuvo destinado en el País Vasco y en los Pirineos, durante tres años y medio. Posteriormente se reincorporó a Infantería como sargento efectivo y, como tal, estuvo destinado en Marruecos y Fuerteventura, y participó en las operaciones militares de Ifni-Sahara. Tras ascender a brigada y a teniente auxiliar de Infantería, fue nombrado comandante militar y jefe del Destacamento de El Hierro. Finalmente estuvo destinado en el Regimiento de La Palma, donde se hizo cargo del Almacén, así como del mando y administración de la Unidad de Destinos, hasta alcanzar su retiro.

     Nació en Barranco Hondo el 25 de abril de 1914, siendo hijo de don Santiago Delgado González y doña Isidora González González. El 3 de mayo inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el cura ecónomo don José Trujillo y Trujillo; se le puso por nombre “Fermín Marcelino” y actuó como padrino don Fermín Higuera Mederos, natural de Bejucal (Cuba) y vecino del mencionado pago…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Güímar: Don Trino Torres Hernández (1869-1959), orador, capellán, coadjutor y párroco de Fasnia, La Guancha, Fuencaliente, Taganana, Vilaflor, El Sauzal y La Esperanza

Trino Torres Hernández     El municipio de Güímar se ha caracterizado siempre por el elevado número de hijos que han dedicado su vida a la iglesia. Uno de ellos fue don Trino Torres Hernández, quien tras su ordenación sacerdotal desarrolló una intensa y larga labor ministerial en muchas localidades de la Diócesis. Destacó como orador sagrado y desempeñó sucesivamente los destinos de capellán del Hospital provincial “Nuestra Señora de los Desamparados”; coadjutor en las parroquias de Guía de Isora e Icod de los Vinos; ecónomo y mayordomo de la fábrica parroquial de Fasnia, durante más de siete años; cura interino de La Guancha; ecónomo de Fuencaliente; regente de Taganana; coadjutor de Güímar y La Orotava; ecónomo de Vilaflor y La Guancha, esta última durante once años, donde también fue miembro de la Junta local de Primera Enseñanza; regente y ecónomo de El Sauzal, durante un par de décadas, donde también fue somatenista, vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral y de la Junta Local Antituberculosa; y ecónomo de La Esperanza. Tras su jubilación, debido a su avanzada edad, se estableció en La Laguna, donde murió con casi 90 años de edad, siendo el decano de los sacerdotes diocesanos de su época.

     Este recordado güimarero nació en el barrio de Los Majuelos el 2 de julio de 1869, a las tres de la madrugada, siendo hijo de don Felipe Antonio Expósito Díaz, natural de La Laguna y doña Ceferina Hernández Rodríguez que lo era de Güímar. El mismo día de su nacimiento recibió el bautismo en la iglesia de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado ecónomo don Juan Elías Hernández; se le puso por nombre “Trino Antonio María” y actuó como padrino don Trino García Gutiérrez. Muchos años más tarde, hacia 1922, su familia paterna sustituyó el apellido “Expósito” por “Torres”, que ya usarían todos sus miembros…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-TRINO TORRES HERNÁNDEZ

El actual término municipal de Fasnia y sus pagos, según el padrón vecinal de 1779

Padrón Arico-1779     En el último cuarto del siglo XVIII, en 1779, el corregidor de Tenerife, a petición expresa de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, levantó un curioso censo de todos los pueblos de la isla y, por este precioso documento estadístico podemos conocer la pasada pobreza general de los pueblos del Sur, que nunca disfrutaron de las ventajas agrícolas y comerciales de los del Norte. Así, gracias al “Padron general del vecindario del Lugar de Arico con esprecion, de sus Barrios; edades, estado y ocupaciones, oficios y exercicios con las demas Notas, conforme a Riales ordens.”, confeccionado en dicho año por el fiel de fechos don Pablo Gómez y firmado por don José Martín Bello, “Alcalde atual de la Referida jurisdicion y sus territorios”, conocemos los límites de la amplia jurisdicción de Arico en esa época: “Esta jurisdición confina por la parte del Norte con la de Guimar, su divicion un Barranco que titulan de Herque. Por la parte del Sul con la juridicion de la Granadilla su divicion el Barranco que llaman del Río; puede tener de estremo a estremo sinco leguas con poca diferencia; por el poniente confina con la cumbre o tierras consexiles, por el Naciente el mar y del estremo del Mar a lo consexil puede aber quatro leguas poco mas o menos”. Por lo tanto, como se aprecia en dichos límites, incluía a los actuales términos municipales de Arico y Fasnia. Según este padrón, la población total de la jurisdicción ascendía a 472 vecinos (o familias), de los que 217 vivían en el actual término de Fasnia y 255 en lo que al presente es el municipio de Arico.

     Gracias a dicho documento, podemos conocer la situación de los cuatro núcleos o pagos que constituían el actual término de Fasnia, que sumaban en total 963 habitantes, agrupados en las mencionadas 217 familias. Aunque el pago de Fasnia ya contaba con 65 vecinos (279 almas), todavía era superado por La Zarza con 81 familias (332 personas); también había crecido La Sombrera, que en esa fecha casi había duplicado su población con respecto a la de 1737, con 38 vecinos (182 habitantes), y La “Savina Alta” o “Sabinalta”, que estaba a punto de triplicarla, con 33 familias (170 almas). Por esta razón, no es de extrañar que la primera ermita del término se construyese dentro del territorio correspondiente a dicho pago de La Zarza, el núcleo principal. La población activa se dedicaba casi en su totalidad al sector primario, tanto a la agricultura (jornaleros, labradores, mozos de labranza y medianeros) como a la ganadería (pastores de cabras u ovejas) y la pesca (tan sólo dos hombres de una misma familia). En cuanto al resto de las actividades, que ocupaban a menos del 10 % de la población activa, destacaban: dos carpinteros (uno de los cuales sabía medir tierras), un zapatero, un albañil, un fabricante de tejas y un marchante; además, un grupo considerable de hombres estaban “acomodados a sueldo” y otros figuraban ausentes “en Indias”. Por su parte las mujeres se dedicaban en su mayoría a atender a su familia, educar a sus hijos y hacer las tareas de la casa; en los ratos libres hacían labor (hilar, tejer y coser), en muchos casos para poder mantenerse; algunas compaginaban esas actividades con la agricultura y un pequeño grupo tenía profesiones u oficios específicos: varias acomodadas a sueldo, tres mercachifles o traficantes (dedicadas a comprar y vender), dos loceras (una de ellas también panadera), una criada, una esclava, etc.; además, muchas jóvenes cuidaban a sus padres. No podían faltar algunos enfermos e imposibilitados: ciegos, mancos, inválidos y dementes. Ningún niño iba a la escuela, que no existía, dedicándose a hacer mandados y ayudar a sus padres en lo que éstos les ordenasen, así como a aprender su oficio. La inmensa mayoría de los vecinos vivían pobremente o “con cortedad”, aunque muchos eran considerados sumamente pobres e infelices y algunos sobrevivían de limosna; un sector minoritario pasaba regularmente o “no tan mal” y tan sólo dos vivían “con buena comodidad”. En cuanto a la cultura, solamente 8 hombres sabían leer y escribir en toda la jurisdicción, que eran los labradores más acomodados o los artesanos (un carpintero y un zapatero); a ellos se unían otros tres hombres y una mujer que tan sólo sabían leer…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

San Miguel de Abona: Don Miguel Feo Hernández (1855-1919), maestro superior de Primera Enseñanza, presidente de la Sociedad “La Unión” y fiscal municipal suplente

San Miguel de Abona-2     Tras obtener los títulos de maestro elemental y superior de Primera Enseñanza, nuestro biografiado ejerció como interino, probablemente en su pueblo natal. Posteriormente tomó posesión de la escuela de niños de San Andrés y Sauces como maestro propietario, tras superar la correspondiente oposición, y allí permaneció durante algo más de cuatro años. Finalmente, pasó por concurso de traslado a la escuela elemental de niños de San Miguel de Abona, donde desarrolló una reconocida labor docente durante más de 31 años y hasta su muerte. Además, en su municipio natal ejerció como jurado judicial, presidente de la Sociedad “La Unión”, corresponsal de El Defensor del Magisterio, vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral y fiscal municipal suplente.

     Nació en San Miguel de Abona el 11 de noviembre de 1855, siendo hijo de don Anselmo Feo Gómez y doña Emilia Hernández Alfonso. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco don Gerónimo Mora y Hernández; se le puso por nombre “Miguel María” y actuó como padrino su tío abuelo don Miguel Alfonso Feo, comandante graduado de Milicias…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-MIGUEL FEO HERNÁNDEZ

Arona: Don Bartolomé Agustín de Sarabia (1726-1812), capitán graduado de Milicias, notario público eclesiástico, fiel de fechos, alcalde de Vilaflor y Arona

Arona-41.5 (CFIT)-2     Siguiendo la tradición de su familia materna, don Bartolomé Agustín de Sarabia siguió la carrera militar durante 39 años en el Regimiento Provincial de Abona, en el que entró como subteniente, para luego ascender a teniente y obtener el grado de capitán en el momento de su retiro. Además, desempeñó diversos cargos públicos: notario público eclesiástico, durante más de tres décadas; fiel de fechos o secretario del Ayuntamiento, por lo menos durante un año; alcalde en tres ocasiones de la amplia jurisdicción de Vilaflor; y primer alcalde real del pueblo de Arona, tras su segregación, donde años más tarde volvió a ser elegido para la misma responsabilidad. En el aspecto religioso, fue mayordomo de la Hermandad del Santísimo Sacramento y prioste de la Hermandad de la Misericordia. Llegó a ser en su época una de las personas de mayor prestigio social de la comarca de Chasna.

     Nuestro biografiado nació en el pago del Valle (también conocido como Valle del Ahijadero, actual Valle de San Lorenzo, en Arona) el 24 de agosto de 1726, siendo hijo del secretario don José Perera de Saravia, natural de La Victoria, y de doña María Matías Borges y Quijada, que lo era de Vilaflor. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Vilaflor por el Doctor don Antonio de la Cruz Caraveo, beneficiado servidor de la misma; se le puso por nombre “Bartolomé Luis Agustín” y actuó como padrino don José Francisco Quijada, vecino de Arico…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-BARTOLOMÉ AGUSTÍN DE SARABIA