Güímar: Don Isidro Quintero y Acosta (1764-1849), secretario de Cámara y Gobierno, mayordomo de fábrica, canónigo, vicario foráneo, hacedor, examinador sinodal, juez colector de espolios y vacantes e introductor de la cochinilla en Canarias

Isidro Quintero Acosta     Pocos sacerdotes del Sur tinerfeño han alcanzado tan justa fama como don Isidro Quintero y Acosta, quien desde simple colec­tor y bolsero en Güímar pasó a América, donde desempeñó inicialmente los cargos de párroco auxiliar de Santa María del Rosario en Venezue­la, teniente de cura de San Juan de Jaruco en Cuba y promotor fiscal de la Curia de La Habana. Luego pasó a la Louisiana como secretario de correspondencia, prosecre­tario y notario de visita del Obispado, del que al poco tiempo fue designado secretario de cámara y gobierno, cargo este último que también desempeñó posteriormente en el Arzobispado de Gua­temala. Sin apego por las riquezas, regresó a Güímar para trabajar como humilde profesor y mayordomo de fábrica de San Pedro, a la vez que fue hermano mayor y secretario de la Hermandad del Rosario, y miembro de la Hermandad del Carmen. Sin embargo, reconocidos sus méritos, al crearse el Obis­pado de Tenerife fue agraciado con una Ración, designándosele poco después vicario foráneo de la Villa de La Orotava y hacedor de los partidos de Taoro y Daute. Sus com­pañeros del Cabildo catedral lo eligieron para que pasase como diputado a la Corte con el fin de evitar la supresión de la Dió­cesis, para lo cual realizó intensas gestiones durante varios años en Madrid y Sevilla, logrando no sólo su objetivo sino tam­bién el nombramiento del primer obispo. A su regreso a Canarias proporcionó a estas islas un histórico beneficio, al introdu­cir en ellas el cultivo de la cochinilla, principal riqueza del archipiélago en el siglo XIX. Como premio al perfecto cumplimiento de su misión, el Sr. Quinte­ro fue recompensado con el ascen­so a canónigo y con los títulos de juez examinador sinodal y juez colector general de Espolios y Vacantes de la Diócesis; además, desempeñó los cargos de bi­bliotecario de la Catedral y prose­cretario del Cabildo. Fue en suma un sacerdote extraordinario, ilustrado y caritativo, así como un excelente orador sagrado.

     Nació en Güímar el 15 de mayo de 1764, en la casona familiar situada junto al convento dominico de la localidad, siendo hijo de don José Quintero Padrón, natural de Valverde de El Hierro, y de doña Antonia Josefa de Acosta y Yanes, que lo era de La Lagu­na, aunque oriunda también de El Hierro por su padre. Ese mismo día recibió las aguas bautismales en la iglesia parro­quial de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado propio don Cristóbal Alonso Núñez; se le puso por nombre “Isidro José” y actuó como padrino don Salvador Rodríguez Adrián…

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Artículo-ISIDRO QUINTERO Y ACOSTA

La segregación de Fasnia y la constitución de su primer Ayuntamiento (1795)

Fasnia-primer Ayuntamiento     En 1723, la actual jurisdicción de Fasnia fue separada de la de Güímar y unida a la de Arico, de la que solo dependió durante 72 años, pues pasado ese tiempo, los vecinos comenzaron a dar los pasos necesarios para segregarse de este último lugar. Así, mientras se hacían las gestiones para conseguir la creación de una parroquia propia, los vecinos de Fasnia y pagos inmediatos (que sumaban más de 850 habitantes) comenzaron a dar los primeros pasos para conseguir un ayuntamiento independiente. Por ello, el 4 de julio de 1795 elevaron un escrito a la Real Audiencia de Canarias en el que ponían de manifiesto, como principal argumento, el distar más de 4 leguas del lugar de Arico del que dependían, lo que les ocasionaba graves inconvenientes, dadas las dificultades de su alcalde real para actuar con eficacia en todos los pagos de la amplia jurisdicción, así como la inminente creación de la Parroquia de San Joaquín; por ello, solicitaban autorización para elegir los cargos públicos correspondientes a un ayuntamiento.

     Una vez cumplimentados todos los trámites, tras el dictamen favorable del fiscal del Rey, dado el 5 de septiembre, por auto del Tribunal Superior de la Real Audiencia de Canarias del 1 de octubre inmediato quedó dividida y separada la jurisdicción de Fasnia de la del lugar de Arico, por lo que sus vecinos debían elegir para el año 1796 y sucesivos los siguientes cargos: alcalde pedáneo, dos diputados (el primero electo cesaría al finalizar el año, mientras que el segundo continuaría durante el año siguiente, en unión del nuevo electo), síndico personero y fiel de fechos. En dicho auto se dispuso que el término llevaría el nombre del pago en el que se construyese la nueva iglesia parroquial. Asimismo, a la primera elección debía concurrir el alcalde mayor de La Orotava y el escribano designado por él, quien, conforme a las Reales Cédulas y Órdenes en la materia, formaría testimonio del acto y comenzaría el libro capitular del pueblo; de ello debía darse cuenta asimismo a la Audiencia y, por ésta, al Supremo Consejo de Castilla. De este modo, el 23 de diciembre de ese mismo año se procedió a la elección de los 24 comisarios de electores que debían elegir a su vez a los cinco cargos del primer ayuntamiento y al día siguiente, 24 de diciembre de 1795, fueron elegidos y tomaron posesión los primeros “oficios públicos” de Fasnia…

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Candelaria: Don Fernando del Castillo Hernández (1888-1965), cartero, sochantre-organista, concejal, presidente del Casino, actor, subcabo del Somatén y alguacil municipal

Fernando del Castillo Hernández    Nuestro biografiado fue, sin duda, uno de los hombres más polifacéticos que ha dado Candelaria a lo largo de su historia. Trabajó durante la mayor parte de su vida como cartero rural de Candelaria y sochantre-organista de la Parroquia de Santa Ana. Pero, simultáneamente, desempeñó numerosos cargos en su villa natal: concejal del Ayuntamiento, vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral, adjunto del Tribunal de Justicia municipal, vicepresidente de la Comisión de festejos, presidente del Casino de Candelaria, donde también actuó como actor aficionado, subcabo del barrio de Amance del Somatén Armado, encargado del cementerio municipal, secretario interino y habilitado del Juzgado Municipal, gestor síndico del Ayuntamiento, agente judicial y alguacil municipal.

      Nació en Candelaria el 27 de octubre de 1888, a las tres de la tarde, siendo hijo de don Domingo del Castillo Hernández y doña Matilde Hernández Sabina. El 1 de noviembre inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el beneficiado propio don Antonio de la Barreda y Payva, se le puso por nombre “Fernando” y actuó como madrina doña Zenona Sabina y Hernández, siendo testigos don Isidro Delgado y don Antonio Fariña, de la misma vecindad…

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Artículo-FERNANDO DEL CASTILLO HERNÁNDEZ

Arona: Don José Medina Domínguez (1828-1908), teniente de Milicias, alcalde constitucional, interventor electoral, juez municipal y cosechero de cereales

Arona 1890-1895      Nuestro biografiado siguió la carrera militar, en la que alcanzó el empleo de teniente de las Milicias Canarias, con el que se retiró prematuramente, cuando solo contaba 34 años de edad. Además, desempeñó diversos cargos de relieve en su Arona natal, donde fue elector contribuyente, alcalde constitucional, interventor electoral y juez municipal. A nivel económico, se dedicó toda la vida al cuidado de sus cuantiosas propiedades agrícolas, llegando a ser el cuarto mayor contribuyente del municipio, donde destacó como cosechero de cereales.

     Nació en Arona el 11 de septiembre de 1828, siendo hijo de don José Antonio (Bethencourt) Medina y de su segunda esposa doña María Damiana Domínguez Villarreal. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Antonio Abad por el cura párroco propio don Miguel Rodríguez Guillama; se le puso por nombre “José Antonio” y actuaron como padrinos su hermano mayor, don Antonio Domínguez, y doña María del Patrocinio Betancurt…

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Arafo: Don Germán Sinforiano Pestano (1846-?), cabo 1º de Milicias, perito agrimensor y tasador de tierras, escribiente, maestro de Arafo, jurado judicial y emigrante

Arafo-Calle principal     Nuestro biografiado gozó de notable prestigio en su Arafo natal, pues tras alcanzar el empleo de cabo 1º de Milicias obtuvo el título de perito agrimensor y tasador de tierras, en el que gozó de notable prestigio. Además, ejerció como escribiente redactor de hijuelas, maestro interino de la escuela pública de niños, miembro de la Junta municipal de Amillaramiento y jurado judicial. Asimismo, tuvo cierta actividad política, al apoyar a la facción política liberal que en dicha localidad estaba encabezada por los Batista. Luego emigró a Cuba, donde participó en el trazado de una línea férrea, pero le robaron todo lo que había ahorrado cuando ya estaba preparado para regresar a Tenerife y le sorprendió la muerte en dicha isla durante una epidemia.

     Nació en Arafo el 1 de septiembre de 1846, siendo hijo de doña Antonia Pestano Delgado. Al día siguiente recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Juan Degollado, de manos del párroco propio don Antonio Rodríguez Torres; se le puso por nombre “Germán Sinforiano” y actuó como madrina doña Francisca Delgado. Como curiosidad, fue conocido con el apodo de “Barrios”…

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Vilaflor de Chasna: Don Jerónimo Pérez de Medina (1801-1874), introductor de la cochinilla en el Sur, secretario del Ayuntamiento, alcalde de Vilaflor, alcalde de mar y genealogista

Vilaflor-11     Miembro de una ilustre familia chasnera, don Jerónimo Pérez de Medina fue labrador y propietario, destacando como el principal introductor de la cría de cochinilla en el Sur de Tenerife. Además, tuvo una destacada presencia en la vida pública de Vilaflor, donde fue designado apoderado del Ayuntamiento y los vecinos para el pleito que sostenían con el VII Marqués de la Fuente de Las Palmas, así como secretario municipal y alcalde de dicho pueblo en dos etapas. También fue vocal del Comité Electoral de las Bandas del Sur, alcalde de mar de Abona y genealogista.

     Nació en Vilaflor el 30 de septiembre de 1801, siendo hijo de don Luis Pérez Afonso y Truxillo y doña María de la O Pérez de Medina y Rodríguez Feo. El 2 de octubre inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por fray Nicolás de San Agustín León, definidor de la Orden de San Agustín, con licencia del beneficiado don Antonio Esteban Peraza y Ayala; se le puso por nombre “José Jerónimo María del Buensuceso” y actuó como padrino el militar don José Pérez de Medina, su tío materno…

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Artículo-JERÓNIMO PÉREZ MEDINA

Fasnia: Don Celestino Hernández Perera (1905-1964), cura párroco de Frontera, El Pinar, Breña Baja, Fuencaliente, Garafía, Fasnia, El Escobonal y El Tablero

Celestino Hernández Perera     Uno de los sacerdotes que más tiempo ha permanecido al frente de la parroquia de San Joaquín de Fasnia fue don Celestino Hernández Perera, aún recordado con cariño por los vecinos de este municipio sureño. Nacido en Tegueste, tras su ordenación ejerció en El Hierro, donde simultaneó durante cuatro años las parroquias de El Golfo y El Pinar. Pasó luego a La Palma, donde permaneció 15 años, primero al frente de la parroquia de Breña Baja, quedando encargado durante algún tiempo de Fuencaliente, y luego de Garafía, en esta última como párroco propio y simultaneada muchos años con las de los barrios de Franceses, Las Tricias y Gallegos. De nuevo en Tenerife, durante 13 años y medio ejerció como cura ecónomo de Fasnia, donde desarrolló una notable labor pastoral; en esa época estuvo encargado en varios períodos de la parroquia de El Escobonal (Güímar). Finalmente, dos meses antes de su muerte, pasó a regentar la parroquia de El Tablero (El Rosario).

     Nuestro biografiado nació en Tegueste el 19 de mayo de 1905, siendo hijo de don Manuel Hernández González y doña Carmen Perera Hernández. El 28 de ese mismo mes recibió el bautismo en la iglesia parroquial del Evangelista San Marcos; se le puso por nombre “Celestino Pedro” y actuaron como padrinos don Manuel Hernández González y su hija Inés, siendo testigos don Manuel Martín y don Liborio Molina…

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Artículo-CELESTINO HERNÁNDEZ PERERA

Granadilla de Abona-Arico: Don Francisco Basilio Peraza y Ayala (1774-1834), capitán graduado de Milicias, sargento mayor interino del Regimiento de Abona, alcalde de Granadilla y Arico

Granadilla-21.77 (CFIT)     Al igual que la mayoría de sus antepasados, don Francisco Basilio Peraza y Ayala siguió la carrera militar, en la que ingresó como subteniente de Milicias, empleo con el que actuó interinamente como sargento mayor del Regimiento de Abona; luego ascendió a teniente y se retiró con el grado de capitán de Milicias. Además, ejerció como alcalde real de Granadilla y, una vez establecido en Arico, también fue alcalde real de este pueblo, así como recaudador de la contribución territorial, rematador de los diezmos de papas de la comarca (Vilaflor, Granadilla y Chasna) y mayordomo de la ermita de Ntra. Sra. de Abona. Tuvo ilustre sucesión.

     Nació en Granadilla de Abona el 14 de junio de 1774, siendo hijo del capitán don Francisco Antonio Peraza y Ayala del Castillo, natural del mismo pueblo, y de doña María Josefa de Torres y Morales, que lo era de Arico. Cinco días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua por el cura párroco don Francisco Cruz Alayón y Salcedo; se le puso por nombre “Francisco Antonio Basilio” y actuó como padrino su pariente, el presbítero don Francisco Agustín Peraza y Ayala…

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Artículo-FRANCISCO BASILIO PERAZA AYALA

El Distrito parroquial, la Vicaría foránea y el Arciprestazgo del Sur de Tenerife (1835-1928)

Arciprestazgo Sur     Para mejorar la atención espiritual de los pueblos, el Obispado de Canarias convino en que, además de los párrocos encargados del Cura animarum en sus respectivas jurisdicciones, hubiese también comisionados eclesiásticos permanentes, autorizados hasta cierto punto por el diocesano, para que a su nombre desempeñasen en determinados pueblos las facultades que les eran delegadas, sirviendo al mismo tiempo de oportuno conducto para la más pronta circulación de las órdenes que se comunicaban por éste. Estas comisiones especiales fueron denominadas “Vicarías foráneas”, la primera de las cuales se estableció en La Laguna y la segunda en La Orotava, creándose posteriormente otras en las principales localidades del Norte de la isla. Los pueblos de Candelaria, Arafo y Güímar dependían de la Vicaría de La Laguna, mientras que los restantes del Sur, desde Fasnia hasta Arona y Vilaflor, estaban sujetos a la de La Orotava, situación que se mantuvo hasta bien avanzado el siglo XIX. Los inconvenientes de esta adscripción se sufrían sobre todo en los pueblos del Sur, a los que llegaban muy tarde las órdenes circulares de la autoridad eclesiástica, una de las cuales tardó un año en llegar a Vilaflor desde La Orotava, atravesando la cumbre.

     Tras meditar sobre los problemas que acarreaba tan demorada comunicación, el obispo Folgueras determinó el 25 de febrero de 1835 que Güímar, perteneciente hasta entonces al distrito de La Laguna, fuese nuevo conducto para dirigir en adelante las circulares hasta Vilaflor; en función de su encargo, el beneficiado de Güímar servía de enlace entre el obispo y los párrocos del Sur. Una vez justificada plenamente la mayor comodidad de la nueva línea parroquial desde Güímar, el 14 de junio de 1841 el obispo de Tenerife don Luis Folgueras y Sion proveyó en la ciudad de La Laguna el importante decreto de creación de la Vicaría foránea del Sur de Tenerife, con capital en Güímar; y en la misma fecha, el prelado comunicó al Dr. don Agustín Díaz Núñez, beneficiado propio de Güímar, su nombramiento como vicario eclesiástico foráneo de la Banda del Sur. En 1852 la Vicaría se transformó en Arciprestazgo, confirmándose a don Agustín como primer arcipreste y manteniendo la capital en Güímar hasta 1910, en que pasó a Granadilla de Abona…

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Candelaria: Don Francisco Castellano y Coello (1837-1910), marino y práctico mayor del puerto de Santa Cruz de Tenerife, nombrado por la Comandancia de Marina

Puerto Santa Cruz-FEDAC-2     En el pasado, los hombres que vivían en el pueblo de Candelaria estuvieron volcados profesionalmente hacia el mar, como pescadores o marineros en barcos de cabotaje. Algunos también hicieron la carrera de Indias, alcanzando incluso las plazas de pilotos o contramaestres. En este artículo nos vamos a ocupar de uno de los marinos más destacados nacidos en Candelaria, quien, una vez establecido en Santa Cruz de Tenerife, sobresalió como patrón o piloto, lo que le permitió alcanzar por oposición una plaza de práctico de número en el puerto capitalino, nombrado por la Comandancia de Marina, la cual le concedió luego el ascenso a práctico mayor del mismo, importante empleo en el que permaneció hasta su muerte. Además, fue vocal de la Junta Municipal de Asociados de Santa Cruz.

     Nuestro biografiado nació en Candelaria el 10 de octubre de 1837, siendo hijo de don Marcos Vicente Castellano y doña María de los Dolores Coello y Delgado. Dos días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el sacerdote dominico secularizado don José Fresneda y Tejera, con licencia del cura párroco don Juan Núñez del Castillo; se le puso por nombre “Francisco” y actuó como padrino don Francisco Clemente Delgado, de la misma naturaleza y vecindad…

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Artículo-FRANCISCO CASTELLANO COELLO