La muralla de protección del Santuario de la Virgen y otras propuestas defensivas para Candelaria

     En artículos anteriores ya nos hemos ocupado del Castillo de San Pedro y de la Batería de Santiago, en la marina de Candelaria. En éste nos vamos a centrar en otras medidas defensivas para la protección del Santuario de la Virgen de Candelaria, como la construcción de la muralla con estacada que rodeaba todo el recinto y quedaba unida al citado castillo, así como los proyectos de una torre en Puntalarga, la fortificación de la ermita de la Magdalena con otra muralla y el atrincheramiento de los altos de la Cuesta de las Tablas, que no llegaron a hacerse realidad.

     A comienzos de 1741, el comandante general de las islas, mariscal de campo don Miguel Bonito Pignateli, ordenó la colocación de una muralla con estacada para la mayor seguridad y defensa del Santuario. El “Plano, y Perfil del Fuerte de Candelaria con el Proiecto de levantar una porcion de Muralla con su estacada al contorno de la Iglesia de dha Candelaria con el fin que la referida, pueda servir de estrada encubierta é impedir un desembarco” fue elaborado por el ingeniero militar Antonio Riviere, teniente coronel e ingeniero en jefe de las Islas Canarias, quien lo firmó en Candelaria el 3 de febrero de dicho año. En ese mismo año se construyó dicha muralla, encima de la cual que colocaron más de 600 estacas gruesas de tea, de unas siete cuartas de alto…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Relación de alcaldes del municipio de San Miguel de Abona

Ayto. San Miguel.JPG     No conocemos todos los alcaldes que ha tenido la jurisdicción de San Miguel de Abona, pues de la etapa en que perteneció a Vilaflor no se conservan actas ni libros de oficios, por lo que es solamente desde su independencia en 1798 cuando disponemos de las fechas exactas de posesión y cese. Sin embargo, gracias a documentos consultados en otros archivos locales, insulares y regionales, tanto públicos como privados, hemos podido elaborar una lista bastante completa de las personas que con anterioridad a dicha fecha ocuparon tanto la Alcaldía Real en el Antiguo Régimen, desde el siglo XVI al XVIII, como en algunos períodos en blanco del siglo XIX y comienzos del XX, por inexistencia de los libros de sesiones de los Plenos municipales. La jurisdicción de estos alcaldes ha variado a lo largo del tiempo, pues en un principio abarcaba a la comarca sur de la isla, la de Abona o Chasna, que incluía a los actuales municipios de Vilaflor de Chasna, Arona, San Miguel de Abona, Granadilla de Abona y Arico. En 1617, Granadilla se segregó de esta jurisdicción; en 1635 lo hizo Arico; y en 1796 se independizaron en lo religioso Arona y San Miguel, mientras que el pago de Chiñama se unió a Granadilla de Abona, y en 1798 lo hicieron también en lo civil, por lo que desde entonces han seguido su historia en solitario.

     Como curiosidad, si nos limitamos al período en el que la Alcaldía sólo ha abarcado al actual municipio de San Miguel de Abona, desde 1798 hasta el presente, de los 75 alcaldes titulares que conocemos, pues muchos repitieron en el cargo, el récord de permanencia en la Alcaldía lo ostenta don Bernardino Modesto Hernández González, con 18 años y medio consecutivos, seguido por: don Claudio Delgado Díaz, durante casi 16 años; don Miguel Delgado Calcerrada, durante más de 9 años y medio; don Arturo Eugenio González Hernández, durante 8 años; don José Bello Feo, durante 6 años, en dos etapas; don Pedro Delgado González, durante unos 6 años, también en dos períodos; don Miguel Alfonso Martínez, durante 5 años y medio, en cinco etapas; don Valentín Esteban González Évora, durante más de 5 años (hasta el momento), en dos períodos; don Bartolomé Agustín Hernández, durante unos 5 años, en seis etapas; y don Luciano Bello Alfonso, durante casi 5 años consecutivos. Con respecto al lugar de nacimiento, en el mismo período conocemos a ocho alcaldes que no han nacido en este municipio; de ellos, uno era natural de Vilaflor, don José Antonio Rodríguez Feo; otro de La Laguna, don Juan Rodríguez Marrero; y seis nacieron en Granadilla de Abona: don Miguel García del Castillo, don Nicolás Antonio Gómez del Castillo, don Juan Gómez del Castillo, don Juan Antonio García del Castillo, don José González Arocha y don Juan Bello García. Como curiosidad, han habido alcaldes avecindados en varios núcleos de población del municipio, pero hasta el momento ninguna mujer ha ostentado la Alcaldía…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-ALCALDES DE SAN MIGUEL DE ABONA

La primera agrupación política de Fasnia: el Partido Republicano Tinerfeño, y su protagonismo en la II República

Fasnia-Rincón 1933-9     A pesar de ser uno de los municipios más pequeños de Tenerife, Fasnia se ha caracterizado siempre por una enorme inquietud política, que desde el último tercio del siglo XIX dio lugar a agrias polémicas periodísticas, debido al caciquismo que hasta bien entrado el siglo XX se vivió en éste y otros pueblos del Sur de Tenerife. En ello influyó la temprana constitución de un Comité Republicano, que supuso el aldabonazo que pondría en marcha la lucha partidista en esta localidad.

     A comienzos de 1869, el sentimiento republicano ya comenzaba a arraigar en el pueblo de Fasnia, hasta el punto de que en 1873 ganaron las elecciones municipales los republicanos federales. Pero aún habría que esperar muchos años para que el sentimiento democrático se consolidase. En 1919, ya se alzaba en la prensa la voz de un ilustre hijo de Fasnia, don Emiliano Díaz Castro, quien veía en el triunfo de la democracia y la República la única fórmula para vencer el caciquismo ancestral que se vivía en el pueblo. En 1921 se constituyó el primer comité republicano del municipio de Fasnia, presidido por don Juan Antonio González, el cual promovió la celebración de mítines y la visita a la localidad de los principales líderes del Partido Republicano Tinerfeño. Logrando vencer las malas artes utilizadas habitualmente en las elecciones por los que hasta entonces ostentaban el poder, en abril de 1923 dicho partido logró alzarse con su primera victoria en este pueblo. Pero esta trayectoria ascendente se vio truncada por la Dictadura de Primo de Rivera.

      Tras una etapa de cierto ostracismo, la gestación y proclamación de la II República supuso un revulsivo político, tanto en Fasnia como en todo el territorio nacional. Así, en 1931 se constituyó el nuevo Comité local del Partido Republicano Tinerfeño, presidido por don Francisco Cruz Marrero, al que seguirían las agrupaciones locales de otros tres partidos políticos y dos federaciones obreras; también existirían cinco casinos o sociedades de recreativas progresistas, en los distintos núcleos de población del municipio. Los republicanos alcanzaron un considerable poder en la localidad, ya que gobernaron el Ayuntamiento durante casi toda la República de 1931 a 1936, en una época de grave crisis económica, y ganaron las elecciones a Cortes en esta localidad en 1931 y 1933. En ese último año se vivió en Fasnia un tímido atentado terrorista, al explotar un petardo en la iglesia. Finalmente, al inicio de la Guerra Civil fue disuelto el Ayuntamiento y los distintos partidos políticos republicanos, así como todas las sociedades consideradas de izquierda o afines a la República y, por lo tanto, opuestas al nuevo régimen…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

La Sociedad de instrucción y recreo “La Buena Unión” de Igueste de Candelaria (1931)

Igueste-Sociedad Buena Unión-3     Como ocurrió en la mayor parte de España, la II República Española (1931-1936) fue un período de gran inquietud social, política y cultural en Canarias, por lo que en la mayoría de los pueblos surgieron casinos, así como agrupaciones políticas y sindicales. Como ya señalamos en otro artículo, el municipio de Candelaria no podía ser una excepción, por lo que contó en ese período con seis sociedades culturales y recreativas repartidas por los distintos núcleos de población del municipio.

     En este trabajo nos vamos a centrar en uno de los dos casinos que existieron en esa etapa en Igueste de Candelaria, por entonces el núcleo más poblado del término municipal. Se trata de la desconocida Sociedad de Instrucción y Recreo “La Buena Unión”, constituida en 1931, pero de la que de momento tenemos muy pocos datos. Su reglamento fue redactado en Igueste el 25 de marzo de dicho año y presentado en el Gobierno Civil el 28 de ese mismo mes. El 7 de abril inmediato, los socios de este nuevo casino se reunieron en dicho pueblo, con el fin de proceder a su constitución oficial y a la elección de la primera junta directiva que debía administrarlo durante ese año, la cual quedó presidida por don Domingo Ávila Pérez. Dos días después, la sociedad quedó inscrita oficialmente en el correspondiente libro de registro del Gobierno Civil.

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

La antigua ermita de San Isidro Labrador en el barrio de San Isidro (Granadilla de Abona). Datos para su historia

San Isidro-ermita     Este artículo está dedicado a uno de los templos más antiguos del municipio de Granadilla de Abona, la ermita de San Isidro Labrador, en el barrio al que da nombre. Fue construida en el último cuarto del siglo XVII, según había dispuesto en el testamento doña María García del Castillo, viuda del capitán don Marcos González del Castillo, el cual fue otorgado en 1675. Dicho cometido fue asumido por el Lcdo. don Lucas Rodríguez del Castillo y su hermano el capitán don Salvador García del Castillo, quienes edificaron dicho templo en el pago de Chuchurumbache. Posteriormente, en 1695, don Lucas fundó una capellanía, con pensión de 60 misas rezadas que se habían de decir en esta ermita de San Isidro, las cuales fueron reducidas a 12 por el obispo de Canarias don Antonio Tavira y Almazán; en el siglo XVIII pasaría a manos de la familia Peraza de Ayala.

     Mencionada por muchos autores de los siglos XVIII y XIX, esta ermita tuvo que ser restaurada por el vecindario en 1902, logrando salvarse de la inminente ruina que la amenazaba. Fue elevada a parroquia en 1966; rehabilitada profundamente en los años 2000-2001, gracias a un convenio entre el Cabildo, el Ayuntamiento y el Obispado; y declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 2008, por el Gobierno de Canarias. Todo ello, gracias a la iniciativa y el empeño del párroco, don José Ventura González, hijo del municipio…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-ERMITA DE SAN ISIDRO

Güímar: Los sucesos terroristas de octubre de 1934, un año convulso desde el punto de vista político y social

Güímar-plaza-Casino     En el año 1934, al igual que toda la nación, Güímar vivía una intensa agitación política, potenciada desde los distintos partidos políticos y agrupaciones sindicales. En 1931 se había constituido el Comité Local del Partido Republicano Tinerfeño, la Agrupación Socialista Tinerfeña de Güímar, la Federación Obrera de El Escobonal y la Federación Obrera Comarcal de Güímar de ambos sexos; y en 1933 el panorama político se había enriquecido con un nuevo partido, el Comité local de Acción Popular Agraria. Asimismo, la inquietud social, cultural y deportiva de que gozaba este municipio, favoreció que contase por entonces con dos casinos: el “Casino de Güímar” y la “Sociedad Cultural El Porvenir” de El Escobonal; tres cines: El “Teatro-cine” de Güímar, el Cine mudo de El Escobonal y el “Cinema Los Ángeles” (éste inaugurado en noviembre de este mismo año 1934); dos clubs de fútbol: el “C.D. Güímar” y el “C.D. Izaña”; y dos bandos de lucha canaria: el de Güímar y el de El Escobonal. En cuanto a servicios, el término contaba con 17 unidades escolares, en el casco y los principales barrios, y en 1934 se crearían las escuelas graduadas; en ese mismo año se instalaría la red de agua potable. Además, contaba con dos cementerios: el de Güímar y el de El Escobonal; una Central Hidroeléctrica; una farmacia y un médico titular; una Banda municipal de música; una casa-cuartel de la Guardia Civil; etc. Por entonces gozaban de gran popularidad las fiestas de Chinguaro, Cristo de Limpias, San Pedro y Ntra. Sra. del Socorro, así como las de los distintos barrios y las organizadas por el aniversario de la II República.

     Secundando la revolución de Asturias, el sábado 6, el domingo 7 y el lunes 8 de octubre del antedicho año 1934 se sucedieron en este municipio numerosos incidentes violentos de carácter terrorista, los cuales pasarían a la historia como “Los sucesos de Güímar”, al ser recogidos profusamente por la prensa de la época. El primer día se colocaron tres petardos: en un poste de alta tensión, que al explotar produjo un apagón general del alumbrado público, en la casa del cura párroco, sita en la Plaza de San Pedro, y en la Capilla de San Pedro Arriba, que quedó rendida; además, en la madrugada del segundo día se le prendieron fuego a las puertas del ex-convento de Santo Domingo, donde también se encontraban el Ayuntamiento, la central telefónica, las escuelas graduadas y el local de ensayos de la banda de música. Este último incidente, el más grave, que pudo haber destruido el edificio de las casas consistoriales, con toda su documentación y enseres y, por lo tanto, paralizado el municipio, se logró sofocar a tiempo, gracias a una telefonista que dio la voz de alarma. Al tercer día también se intentaron quemar varias casas particulares…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

El incendio de la Basílica y el Convento de Candelaria (1789), el traslado de la Virgen a la Cueva de San Blas, la ampliación de ésta con una capilla y su declaración como “Iglesia del Real Convento” (1790)

Candelaria-Cueva de San Blas     Como ya detallamos en otro artículo, en 1669 el obispo don Bartolomé García Ximénez decidió levantar en el solar de la primitiva iglesia de la Virgen un nuevo templo de tres naves (en el que luego recibiría sepultura), que constituyó la primera Basílica de Candelaria. Se edificó en menos de tres años y en la festividad del 2 de febrero de 1672 se trasladó a ella la Santa Imagen, en medio del fervor popular. Por su parte, el Convento Real fue reedificado de nueva planta en 1729 por iniciativa de su prior fray Félix de Guzmán, que también fue provincial de su Orden en Canarias, y se convirtió en uno de los mejores de las islas por su amplitud. La Basílica alcanzó su mayor esplendor tras ser consagrada el 28 de diciembre de 1739, por el arzobispo palmero Domingo Pantaleón Álvarez Abreu; y a lo largo de esa centuria, el Santuario de la Virgen de Candelaria llegó a atesorar una riqueza en platería verdaderamente considerable, gracias sobre todo a la fama de la que gozaba entre los canarios asentados en América. Pero todo el trabajo de siglos desapareció de repente, al ser destruido por completo a causa de un incendio incontrolado.

     En la noche del 15 de febrero de 1789, poco después del toque de queda, se inició un voraz incendio que en pocas horas destruyó el Convento de Candelaria. El fuego se extendió con rapidez a todo el edificio a causa del viento huracanado, reduciéndose a cenizas el apreciable y antiguo archivo, así como la importante biblioteca y la Basílica contigua, que con tanto esmero se había construido por iniciativa del obispo García Ximénez; también parece que falleció un religioso que estaba ciego. Los religiosos, que se encontraban solos, poco pudieron hacer, aparte de salvar la Virgen y los principales objetos de culto. Aunque con motivo del incendio el corregidor y el Cabildo de la isla pretendieron trasladar la venerada imagen de la Patrona de Canarias al convento de Santo Domingo de La Laguna, los religiosos dominicos se opusieron de plano, por lo que colocaron el Sacramento, la Virgen y otras imágenes, que se habían logrado salvar milagrosamente, en la antigua cueva de San Blas, que le serviría de capilla durante 14 años, mientras se reedificaba el  Convento. En cuanto a los pocos frailes que ya tenía el convento, fueron alojados en las casas del Conde de la Gomera y en otras inmediatas a dicha cueva…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

La visita de la Virgen de Candelaria al municipio de Arafo (1964)

     En octubre de 1964 se inició un acontecimiento inolvidable en la historia religiosa de Tenerife, la primera y hasta ahora única peregrinación de la Virgen de Candelaria por todos los pueblos de la isla, con el fin de recaudar fondos para el nuevo Seminario Diocesano. Fue un largo e intenso viaje, de casi tres meses y medio, en los que estuvo ausente de su Santuario, pero con su paso alegró los corazones de todos los tinerfeños.

     A las cinco de la tarde del viernes 16 de octubre de 1964, se rezó el Santo Rosario y se  celebró una función solemne en la Basílica de la Virgen Candelaria, totalmente abarrotada de vecinos de la Villa y feligreses procedentes de otros municipios de Tenerife. A las ocho de la noche, la venerada imagen dejó su templo y en medio de un silencio impresionante inició su marcha hacia Arafo, a través de la calle principal y la Carretera General del Sur, acompañada a pie por los hijos de Candelaria y por su capellán, el sacerdote dominico fray Juan Fernández Baca (“El Padre Juan de Candelaria”).

     El municipio de Arafo fue el primero de la isla que recibió la visita de la Virgen de Candelaria, la Patrona de Canarias, en su larga peregrinación por los pueblos de Tenerife, de cuyo inicio se cumple este año su 50 aniversario, o sea, las “Bodas de Oro”. El pueblo se engalanó con esmero, pues banderas, luces, arcos y colgaduras adornaban las calles, y en la mencionada fecha del 16 de octubre de de 1964, hace justo 50 años, las dos bandas de música de la localidad, la “Nivaria” y “La Candelaria”, autoridades y feligreses, con su párroco al frente, se dirigieron al Pino del Señor, lugar previsto para el recibimiento. El obispo llegó pronto y se unió a todos para esperar a la Virgen; también acudió a dicho punto mucha gente que había llegado de Güímar y Santa Cruz de Tenerife para presenciar el magno acontecimiento. Se vio subir por la carretera a la lenta caravana de luces que formaban una larga estela, ¡ya se acercaba la Virgen!, y el júbilo arrancó lágrimas de los ojos que anhelaban contemplar a la imagen peregrina. A las diez de la noche se hizo un profundo silencio, que se rompió espontáneamente con una salva de aplausos, vítores y cánticos; la Santa Imagen venía sobre su artística carroza…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Relación de alcaldes del municipio de Adeje

Adeje-1890-(CFIT)     No conocemos todos los alcaldes que ha tenido la jurisdicción de Adeje pues al haberse quemado el archivo municipal no se conservan actas ni libros de oficios anteriores al siglo XX, por lo que es solamente desde 1902 cuando disponemos de las fechas exactas de posesión y cese. Sin embargo, gracias a documentos consultados en otros archivos locales, insulares y regionales, tanto públicos como privados, así como a la bibliografía existente sobre este municipio, hemos podido elaborar una lista bastante completa de las personas que con anterioridad a dicha fecha ocuparon tanto la Alcaldía Pedánea desde el siglo XVI, la Alcaldía Mayor desde 1655 hasta 1812 y la Alcaldía Constitucional hasta comienzos del XX. La jurisdicción de estos alcaldes no ha variado a lo largo del tiempo, pues siempre ha abarcado la misma jurisidicción territorial, correspondiente al actual municipio de Adeje.

     Como curiosidad, del centenar de alcaldes titulares que conocemos, pues muchos repitieron en el cargo, el récord de permanencia en la Alcaldía lo ostenta D. José Miguel Rodríguez Fraga, que ya lleva 27 años consecutivos, seguido por: D. José Carballo Alemán, durante casi 21 años consecutivos; D. Juan Manuel Bello Ledesma, durante 13 años y medio, en dos etapas; D. Francisco Fraga Díaz, 9 años, en cinco períodos; y D. Pedro González y González, que estuvo 7 años, en tres etapas. Con respecto al lugar de nacimiento, en el mismo período conocemos por lo menos 20 alcaldes que no han nacido en este municipio: D. Buenaventura de Chaves (de Higa –La Orotava-), D. José Hernández Montesino (de El Tanque), D. Matías Fernández García (de Palencia), D. José Sicilia Zeruto (de La Oliva), D. Mateo de Albo y Gándara (de Burgos), D. Claudio Yusty de la Concha (de Gerona), D. Agustín González Bethencourt (de Arona), D. José de Alba Mederos (de Arona), D. Miguel García Alfonso (de San Miguel de Abona), D. Cayetano Alemán Morales (de Las Palmas de Gran Canaria), D. Manuel Fernández Piñeiro (de Mugardos –La Coruña-), D. Antonio Reverón Rodríguez (de Guía de Isora), D. Salvador Sosa Rodríguez (de Moya) y D. José Miguel Rodríguez Fraga (de Vilaflor); además de D. Manuel Padrón de la Barreda, D. Juan Barroso y Chávez, D. José de Alba y Sicilia, D. Federico Ferrera García, D. Pedro Gorrín Gorrín y D. Camilo Madero Gutiérrez de los que por el momento desconocemos su lugar de nacimiento. Como curiosidad, han sido alcaldes vecinos de varios núcleos de población del municipio, pero hasta el momento ninguna mujer ha ostentado la Alcaldía…

      En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-ALCALDES DE ADEJE

La segregación de Fasnia y la constitución de su primer Ayuntamiento (1795)

Fasnia-primer Ayuntamiento     En 1723, la actual jurisdicción de Fasnia fue separada de la de Güímar y unida a la de Arico, de la que solo dependió durante 72 años, pues pasado ese tiempo, los vecinos comenzaron a dar los pasos necesarios para segregarse de este último lugar. Así, mientras se hacían las gestiones para conseguir la creación de una parroquia propia, los vecinos de Fasnia y pagos inmediatos (que sumaban más de 850 habitantes) comenzaron a dar los primeros pasos para conseguir un ayuntamiento independiente. Por ello, el 4 de julio de 1795 elevaron un escrito a la Real Audiencia de Canarias en el que ponían de manifiesto, como principal argumento, el distar más de 4 leguas del lugar de Arico del que dependían, lo que les ocasionaba graves inconvenientes, dadas las dificultades de su alcalde real para actuar con eficacia en todos los pagos de la amplia jurisdicción, así como la inminente creación de la Parroquia de San Joaquín; por ello, solicitaban autorización para elegir los cargos públicos correspondientes a un ayuntamiento.

     Una vez cumplimentados todos los trámites, tras el dictamen favorable del fiscal del Rey, dado el 5 de septiembre, por auto del Tribunal Superior de la Real Audiencia de Canarias del 1 de octubre inmediato quedó dividida y separada la jurisdicción de Fasnia de la del lugar de Arico, por lo que sus vecinos debían elegir para el año 1796 y sucesivos los siguientes cargos: alcalde pedáneo, dos diputados (el primero electo cesaría al finalizar el año, mientras que el segundo continuaría durante el año siguiente, en unión del nuevo electo), síndico personero y fiel de fechos. En dicho auto se dispuso que el término llevaría el nombre del pago en el que se construyese la nueva iglesia parroquial. Asimismo, a la primera elección debía concurrir el alcalde mayor de La Orotava y el escribano designado por él, quien, conforme a las Reales Cédulas y Órdenes en la materia, formaría testimonio del acto y comenzaría el libro capitular del pueblo; de ello debía darse cuenta asimismo a la Audiencia y, por ésta, al Supremo Consejo de Castilla. De este modo, el 23 de diciembre de ese mismo año se procedió a la elección de los 24 comisarios de electores que debían elegir a su vez a los cinco cargos del primer ayuntamiento y al día siguiente, 24 de diciembre de 1795, fueron elegidos y tomaron posesión los primeros “oficios públicos” de Fasnia…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo: