El trágico naufragio del velero chasnero de cabotaje “Tinerfe” en la costa sureste de Tenerife (1862)

Pailebot-Tinerfe     Construido en Tenerife, la primera referencia que se tiene del velero de cabotaje “Tinerfe” se remonta a 1857 y su corta trayectoria solo duraría cinco años, hasta su naufragio en 1862. Entre 1857 y 1860 figuraba como bergantín goleta (buque de dos palos y vela cuadrada o redonda, que usaba aparejo de goleta en el palo mayor); excepcionalmente, el 19 de diciembre de 1858 se le mencionaba como candray (embarcación pequeña de dos proas, por lo general con un mástil, que se usaba en el tráfico de cabotaje) y en un par de ocasiones de 1861 como goleta (embarcación fina, de bordas poco elevadas, con dos palos o a veces tres, y un cangrejo en cada uno) o polacra (buque de cruz, con dos o tres palos enterizos y sin cofas); pero de 1861 a 1862 se especificaba que era un pailebot de cabotaje (goleta pequeña o velero de bordas poco elevadas y con dos -o a veces tres- palos) y que tenía 55 toneladas.

     Este barco operaba entre el Sur de Tenerife (sobre todo en Granadilla) y Santa Cruz de Tenerife, aunque con frecuencia también lo hacía entre el puerto de la capital tinerfeña y Gran Canaria (Agaete y Las Palmas); más raramente, se desplazaba a San Sebastián de La Gomera, Santa Cruz de La Palma o Fuerteventura. En julio de 1857 era su patrón don Antonio Rodríguez: de agosto a diciembre de ese mismo año lo fue don Antonio Bermúdez; desde abril de 1858 hasta abril de 1859 lo patroneó don Luis Medina; de enero a mayo de 1860, el Sr. Suárez; de enero a abril de 1861, don José Hernández; de febrero a septiembre de dicho año, don Cristóbal Álamo; en diciembre del mismo, don José Medina; y en marzo de 1862, don Tomás García.

     En Granadilla de Abona embarcaba sobre todo losas chasneras (o losetas) y, en menor medida papas, frutos, fruta seca, cochinilla, madera de tea, trigo, etc. En Santa Cruz de Tenerife cargaba diferentes mercancías, “géneros”, “varios efectos”, “varios artículos”, sal, pipas vacías (o toneles), etc. En Santa Cruz de La Palma cargaba “frutos de América”; en Fuerteventura, “piedra de cal”; y en Gran Canaria, ganado vacuno o becerros. También hizo muchos viajes en lastre. En cuanto a pasajeros, los llevaba en casi todos sus viajes, con un número que osciló entre 2 y 110, aunque con más frecuencia variaba entre 5 y 15.

     El 25 de marzo de 1862, el pailebot “Tinerfe” salió de la costa de Granadilla de Abona hacia Santa Cruz de Tenerife, cargado de losas chasneras y frutos, pero desapareció en la travesía. El rumor sobre su naufragio se fue extendiendo por la isla y se disparó cuando cinco días después de su partida apareció el cadáver de un hombre en la costa de Arona. Poco después se confirmó su hundimiento, entre el puerto de salida y la costa de Güímar, a causa de un fuerte temporal del Noroeste, resultando ahogados los 12 tripulantes, incluido su patrón don Tomás García, y los 23 pasajeros, en total 35 personas; por ello, pasó a ser uno de los mayores accidentes marítimos de la historia canaria. La causa del naufragio se atribuyó a que el barco iba sobrecargado, lo que le impidió superar el mal estado del mar…

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Güímar: Don Juan Díaz Núñez (1807-1861), decano del Colegio de Abogados de La Laguna, secretario de Cámara y Gobierno del Obispado y de la Subdelegación Castrense, teniente 2º de la Milicia Nacional y 2º teniente de alcalde de La Laguna, juez de paz titular y sustituto de 1º instancia de dicha ciudad

Juan Díaz Núñez     Uno de los personajes más relevantes de la ilustre familia Díaz Núñez de Güímar fue don Juan Díaz Núñez, quien, tras obtener el título de Licenciado en Derecho por la Universidad de San Fernando de La Laguna, desempeñó en esta ciudad numerosos cargos de responsabilidad, tanto locales como provinciales. Fue diputado 1º y decano por dos veces del Colegio de Abogados de La Laguna; secretario de Cámara y Gobierno del Obispado Nivariense y de la Subdelegación Castrense de las Islas Occidentales; teniente 2º de la Milicia Nacional de la mencionada ciudad; regidor, procurador síndico y 2º teniente de alcalde del Ayuntamiento lagunero; juez de paz titular y sustituto de 1º instancia de La Laguna; socio de número de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, etc. Además, dejó una larga descendencia, que figura entre las más ilustres de la sociedad tinerfeña del siglo XX.

     Nuestro biografiado nació en Güímar, en la antigua calle Canales, el 28 de junio de 1807, siendo hijo de don Vicente Díaz López y doña María Núñez y Torres. Al día siguiente fue bautizado, con óleo y crisma, en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro por don Antonio Rodríguez Torres, párroco de San Juan Degollado de Arafo, con licencia del beneficiado don Florentín Núñez y Torres, tío materno del recién nacido; se le puso por nombre “Juan José León” y actuó como padrino don José Delgado Pérez, vecino de la Villa de Santa Cruz de Tenerife. Fue el sexto de siete hermanos…

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Artículo-JUAN DÍAZ NÚÑEZ

El Beneficio del Valle de Güímar, primera Parroquia comarcal con sede en Candelaria (1539-1630)

Primer Beneficio Güímar     En el presente trabajo vamos a recordar los orígenes parroquiales del Valle de Güímar, con la creación en 1533 del “Medio Beneficio Curado Perpetuo de Güímar”, la primera Parroquia de la comarca, hace casi cinco siglos. A pesar de llevar dicho nombre, esa primera Parroquia comarcal tuvo su primera sede en Candelaria, que por entonces era el pueblo más importante del Valle. A partir de ella, surgieron todas las parroquias que hoy existen en el Sureste de Tenerife, desde Candelaria hasta Fasnia.

    Esa primitiva Parroquia o Beneficio comenzó a regir en 1539, estableciéndose inicialmente en el Santuario de la Virgen, lo que dio lugar a enfrentamientos entre el clero secular y el regular, pues desde hacía nueve años los dominicos estaban a cargo del cuidado de la Virgen. Tras lograrse un convenio con éstos, la parroquia pasó en 1543 a la Cueva de San Blas, donde permaneció hasta 1580, en que se abrió al culto la iglesia de Santa Ana, construida ex profeso para albergar el Beneficio comarcal; y en este templo continuó hasta 1630, en que se trasladó a la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar, tras haber permanecido durante casi un siglo en Candelaria…

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La Sociedad Filarmónica y de Recreo de Güímar (1884-1909) y la Banda de Música que albergó en su seno

Sociedad Filarmónica-Güímar     Desde comienzos del siglo XIX se celebraban animados bailes en diversas casas particulares del municipio, sobre todo con motivo de las Fiestas de San Pedro en Güímar y las de San José en El Escobonal. Pero pronto surgieron los casinos, las primeras sociedades culturales y recreativas del municipio. La pionera fue la Sociedad “El Porvenir Democrático” (1869-1874), a la que siguieron la Sociedad “Filarmónica y de Recreo” de Güímar (1884-1909), el Casino de Güímar (1900-), único que sobrevive hasta el presente, la Sociedad “Euterpe” (1910-1914) y el Casino “La Unión” (1915-1924). En este artículo solo nos vamos a dedicar a la segunda de ellas.

     La “Sociedad Filarmónica y de Recreo” de Güímar fue fundada el 19 abril de 1884 en la calle San Pedro Abajo. Aunque su objetivo era recreativo, además de realizar las actividades propias de un casino, su principal cometido era mantener y fomentar la única Banda de Música de la localidad, que se integró en ella. Dicha agrupación musical era la más antigua de este tipo del Sur de Tenerife, pues existía desde 1853, se había desdoblado en dos en 1868 y se había reunificado antes de 1883. En las últimas décadas del siglo XIX y en la primera del XX sufriría altibajos, pero se mantendría en funcionamiento…

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Antiguas familias de Agache (Güímar): los Castro-Macías de El Escobonal (“Los Gallegos”)

Los Gallegos-Escobonal     El presente artículo está dedicado a la genealogía de una conocida familia de El Escobonal (Güímar), que siempre se ha conocido como “Los Gallegos”, por el lugar de nacimiento de su fundador, don Antonio Mesías Arias de Santiago, natural de San Salvador de Serantes, hoy un barrio de El Ferrol (La Coruña). Inicialmente contrajo matrimonio en Santa Cruz de Tenerife con doña Juliana María Rodríguez Duranza, natural de la Villa de La Orotava, pero ésta murió muy joven y sin sucesión. Tras enviudar, celebró segundas nupcias en la misma capital tinerfeña con una escobonalera, doña Dominga María Gómez García, y luego se estableció con su familia en el pueblo natal de ésta, donde dejó una dilatada sucesión. El apellido del fundador sufrió variaciones a lo largo del tiempo en sus descendientes: Mesías, Mecías y Macías, pero éste se extinguió en sus nietos, al no haber quedado en Tenerife descendencia masculina, pues sus dos hijos varones se establecieron en América, como también harían otros miembros de la familia.

     En este artículo se hace una reseña biográfica del fundador y un repaso por las cinco generaciones que le sucedieron, a partir de sus siete hijos. De ellos, dos hijas, doña Ignacia y doña Bernarda, vivieron y se casaron en El Escobonal y, curiosamente, con el mismo hombre, don Félix Castro Díaz, pues la primera murió muy joven cuando solo había tenido una hija, mientras que la segunda procreó nueve hijos. Durante el siglo XIX y la mayor parte del XX, casi todos los componentes de esta familia se dedicaron a la agricultura, pero las generaciones actuales han podido diversificar sus salidas profesionales y mejorar su situación económica y social; incluso muchos de sus miembros han cursado estudios superiores. Hoy, los “gallegos” están repartidos por distintos municipios de Tenerife (Güímar, Arafo, Fasnia, Santa Cruz, La Laguna, Candelaria, etc.), El Hierro, la Península, Cuba, Venezuela, Reino Unido, etc…

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Güímar: Don Rafael Ángel Estévez Díaz (1921-2008), alférez de complemento de Ingenieros, aparejador municipal de Santa Cruz de Tenerife y de la unidad técnica de la Consejería de Educación, “Cooperador Insigne de la Iglesia Diocesana”

Ángel Estévez Díaz     Nuestro biografiado comenzó su vida pública como monaguillo de la parroquia de San Pedro Apóstol de su ciudad natal. Luego obtuvo los títulos de Bachiller y Aparejador, y mientras estudiaba esta carrera prestó su servicio militar en la Milicia Universitaria, alcanzando el empleo de alférez de complemento de Ingenieros. Como curiosidad, por entonces también fue secretario del Casino de Güímar. Desarrolló una enorme labor en el ejercicio profesional, que simultaneó entre la actividad privada y la pública; participó en diversas obras en el municipio de Güímar, obtuvo una plaza de aparejador municipal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y, finalmente, ejerció como técnico de la Consejería de Educación. Asimismo, fue asesor técnico en diversas construcciones religiosas, entre otras el Seminario Diocesano de La Laguna, la ermita de El Socorro y el Monasterio “Ntra. Sra. de El Socorro”, estas últimas en su Güímar natal, que dirigió de forma totalmente desinteresada. Por este compromiso altruista fue distinguido con el título de “Cooperador Insigne de la Iglesia Diocesana” y la Medalla de la Virgen del Socorro.

     Nació en la calle La Amistad de Güímar el 25 de marzo de 1921, a las siete de la mañana, siendo hijo de don Rafael Estévez Ramos y doña Ana Díaz y Díaz. El 25 de abril inmediato fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el cura regente don Juan Jesús Amaro y Díaz, Dr. en Sagrada Teología; se le puso por nombre “Rafael Ángel” y actuaron como padrinos don Modesto Campos Díaz y doña Angelina Estévez Ramos, siendo testigos don Rafael Jordi y don Juan Alonso. Fue conocido, sobre todo, por su segundo nombre…

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Artículo-ÁNGEL ESTÉVEZ DÍAZ

Güímar: Don Nicolás Rodríguez Torres (1766-1847), sacerdote, mayordomo de la Virgen del Socorro, mayordomo de la fábrica parroquial, beneficiado servidor de Güímar, examinador sinodal del Obispado, secretario y mayordomo de la Hermandad del Carmen, hermano mayor y secretario de la Hermandad del Rosario

     El presente artículo está dedicado a uno de los sacerdotes más preparados que Güímar ha dado y, probablemente, el más fiel a su parroquia, pues a pesar de no ostentar la titularidad del Beneficio de San Pedro Apóstol nunca se alejó de su pueblo natal, negándose incluso a aceptar ofrecimientos de otros destinos parroquiales de mayor prestigio, que casi con total seguridad se le ofrecieron. Salvo el de beneficiado titular, ostentó en su parroquia todos los restantes cargos: mayordomo de fábrica (24 años); mayordomo y secretario de la Hermandad del Carmen; hermano mayor y secretario de la Confraternidad del Rosario; mayordomo de la Virgen, Cofradía y ermita de El Socorro (22 años); ejerció en la práctica como teniente del beneficiado e incluso en dos ocasiones estuvo al frente de la parroquia, una como beneficiado interino y otra como beneficiado servidor ecónomo. Además, como reconocimiento a su preparación sacerdotal, se le concedió el título de examinador sinodal del Obispado. Sólo dejó de concurrir diariamente a la iglesia con su muerte, ocurrida a una edad avanzada.

     Nuestro biografiado nació en el barrio de Chacaica (Güímar) el 6 de diciembre de 1766, siendo hijo de don Salvador Rodríguez Adrián y doña Josefa de Torres y Ledesma. El 12 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por el beneficiado fray Joseph Infante, de la Orden de San Francisco; se le puso por nombre “Nicolás Joseph Bernardo Francisco Phelipe de Santa María de la Concepción” y actuó como padrino el capitán don José Delgado Trinidad…

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Güímar: Don Ildefonso Díaz Delgado (1805-1890), primer teniente de alcalde y regidor del Ayuntamiento, mayor contribuyente de la comarca de Agache e interventor electoral

Casas de Ildefonso    Miembro de una familia destacada, nuestro biografiado adquirió numerosas propiedades agrícolas, que le permitieron figurar entre los mayores propietarios del municipio de Güímar. Gracias a ello pudo ser elegido perito repartidor de contribuciones, regidor y primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Güímar, alcanzando un poder político que nunca había ostentado un hijo de la comarca de Agache. Además, alcanzó el derecho a elegir diputados provinciales, diputados a Cortes y compromisarios para la elección de senadores. También actuó como interventor electoral y dio nombre a las “Casas de Ildefonso”, caserío en el que había nacido y vivió hasta su muerte.

     Nació en el pago de La Medida el 22 de enero de 1805, siendo hijo de don Felipe Mateo Díaz Ximénez de Aday y doña Antonia Delgado de Castro. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por el beneficiado propio don Florentín Núñez y Torres; se le puso por nombre “Ildefonso Vicente” y actuó como madrina doña María Rodríguez de Ledesma. Pasó su infancia y juventud en la localidad natal, pero hacia 1833 residía con sus padres y su hermano Tomás en Lomo de Mena…

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Artículo-ILDEFONSO DÍAZ DELGADO

Güímar: Don Bernardo de Torres Marrero y Ledesma (1726-1807), teniente coronel de Milicias, mayordomo de la fábrica parroquial, autor de los planos de la actual iglesia de San Pedro Apóstol y “primer hombre de Güimar”

Bernardo de Torres Marrero     En pleno Siglo de la Ilustración, no era de extrañar que también en los pueblos surgieran personajes que destacasen por su gran cultura e inquietudes, para admiración de sus paisanos. Don Bernardo de Torres Marrero y Ledesma fue uno de esos ilustrados autodidactas, que no sólo llegó en su carrera militar al punto máximo jamás alcanzado por ningún güimarero hasta entonces, sino que se interesó por la vida pública y religiosa de la localidad, alcanzando en ambas las máximas responsabilidades. Además de teniente coronel de Milicias, fue gobernador de armas, alcalde real y síndico personero del Ayuntamiento. En el aspecto religioso, fue fundador de la Capilla de San Pedro Abajo, mayordomo de la fábrica parroquial y autor de los planos de la actual iglesia de San Pedro Apóstol, además de “alma mater” de su reconstrucción, depositario de la reedificación del Convento dominico, depositario, mayordomo y hermano mayor de la Hermandad del Rosario, depositario de la Hermandad del Santísimo Sacramento y hermano mayor de la Hermandad del Carmen. Por todo ello, se le consideró el “primer hombre de Güímar” y el verdadero “Padre de la Patria”. Fue, sin ninguna duda, la persona de mayor relieve comarcal en su época, por lo que merece que su vida y su obra sean recordadas.

     Nació en Güímar el 18 de julio de 1726, siendo hijo de don Bernardo de Torres Marrero y Bencomo, natural de Arafo, y de doña Juana (López) de Ledesma, que lo era de Güímar, donde ambos estaban avecindados en la calle de San Pedro de Abajo. Tres días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro por el beneficiado don Domingo de Paes y Galdona, y actuó como padrino don Pedro Hernández Núñez…

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Artículo-BERNARDO DE TORRES MARRERO

Arico-Güímar: Don Antonio Luis Hernández (1794-1872), hermano mayor del Rosario, colector de Bulas, celador del barrio de El Rincón, alhondiguero y alcalde de Güímar

Casino de Güímar     Nuestro biografiado se estableció en Güímar en plena juventud, integrándose plenamente en la sociedad local, en la que llegó a tener cierta relevancia. En el aspecto religioso ostentó diversos cargos en la Hermandad del Rosario, de la que fue bedel, avisador, mayordomo de puertas y hermano mayor. Llegó a poseer numerosas propiedades en dicho municipio, lo que le permitió figurar entre los mayores contribuyentes del mismo, así como desempeñar diversos cargos públicos, como los de elector de diputados a Cortes, colector de Bulas, celador del barrio de El Rincón, alhondiguero, regidor y alcalde de Güímar.

     Nació en el lugar de Arico el 23 de mayo de 1794, siendo hijo de don Pedro Luis Santos y doña Gracia Hernández Miguel. El 1 de junio inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don José Hernández de Ara; se le puso por nombre “Antonio Francisco” y actuó como madrina doña Juana María del Castillo, vecina de dicho lugar…

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Artículo-ANTONIO LUIS HERNÁNDEZ