El asentamiento agustino en Arafo. La alquería y oratorio de “Lo de Ramos”

     En 1509, el conquistador don Gonzalo Mejías cedió la data que poseía en Arafo, con agua y tierras, al Convento agustino del Espíritu Santo de La Laguna. Después de recibir esta donación, los frailes construyeron su alquería con oratorio en el sitio actualmente conocido como “Lo de Ramos”. En 1745, ya se veneraba en la ermita de San Juan Degollado de Arafo una imagen de San Agustín, probablemente donada por los agustinos, que enseguida alcanzó gran devoción en el vecindario, como quedó de manifiesto en 1751, al producirse el prodigio o “milagro” de San Agustín en el Barranco de Añavingo.

      En el siglo XVIII, casi todas las tierras de Arafo, además del diezmo y primicias para el sostenimiento de la parroquia, estaban gravadas con tributos a diferentes conventos de la isla, entre ellos el agustino de La Laguna. A partir de 1836, con motivo de la Desamortización, el Estado se incautó en Arafo de las extensas fincas rústicas pertenecientes a dichos frailes. En 1849, la Dirección General de Fincas del Estado aprobó la redención del censo agustino de 18 y media doblas que gravaba las tierras de Arafo, por la suma de 1.227 reales y 20 maravedíes de vellón. Y en 1993 se inició la construcción en “Lo de Ramos” de una capilla dedicada al Apóstol Santiago, así como una zona recreativa que se inauguró en 1998…

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Fasnia-Arico: Don Simón Hernández Gómez (1811-1894), clérigo tonsurado, propietario, mayordomo del Rosario, alcalde y juez de Arico, secretario del Juzgado, regidor síndico e interventor electoral

      Este destacado personaje, nacido en Sabina Alta, quiso seguir la carrera eclesiástica y llegó a recibir la Tonsura clerical, pero luego la abandonó y contrajo matrimonio en Arico, donde se estableció con su familia y vivió hasta su muerte. En este municipio ocupó un papel relevante, pues desempeñó los principales cargos de la sociedad local: mayordomo de la Cofradía del Santísimo Rosario en la iglesia parroquial del Lomo, juez de paz suplente, alcalde constitucional, secretario del Juzgado de Paz, juez de paz titular, juez municipal accidental, regidor síndico del Ayuntamiento, elector contribuyente, secretario “acompañado” del Juzgado Municipal e interventor electoral. También fue un importante propietario agrícola.

      Nuestro biografiado nació en el pago de Sabina Alta (Fasnia) el 28 de septiembre de 1811, siendo hijo de don José Hernández y doña Catalina Gómez Estévez. Dos días después recibió el bautismo en la iglesia de San Joaquín de Fasnia de manos del cura párroco don Juan de Castro y Baute; se le puso por nombre “Simón de Rojas” y actuó como madrina doña Francisca Gómez, su tía materna…

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Adeje: Don Pedro Melo Casañas (1801-1875), sochantre-organista, maestro, sargento de Milicias, notario público, secretario, regidor síndico, juez de paz suplente y diputado provincial

Adeje-1829-Williams     Casi toda la vida de don Pedro Melo Casañas transcurrió en la Villa de Adeje, donde ostentó numerosos cargos relacionados con la vida militar, religiosa y civil de la localidad. En las Milicias Canarias ascendió a cabo 1º y sargento, empleo éste con el que estuvo destacado en la guarnición de Santa Cruz de Tenerife. En la parroquia matriz de Santa Úrsula ejerció como sochantre, organista y notario público eclesiástico, los dos primeros empleos durante por lo menos 44 años. Y en la vida municipal ocupó diversas plazas: secretario del Ayuntamiento, maestro de escuela y secretario del Juzgado; así como los cargos de regidor síndico del Ayuntamiento, vocal secretario de la Junta local de Primera Enseñanza, juez de paz suplente, elector contribuyente y diputado provincial. Fue, además, labrador medianero de la Casa Fuerte.

     Nuestro biografiado nació en Adeje el 25 de marzo de 1801, siendo hijo del labrador don Antonio Melo Alayón y de doña Ana María Alonso Casañas. Dos días después fue bautizado en la iglesia de Santa Úrsula por el beneficiado don Agustín de Salazar; se le puso por nombre “Pedro Antonio” y actuó como padrino don José García Casañas…

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El callejero de El Tablado (Güímar): la razón de unos nombres

Plano-calles-Tablado-2      El Tablado, como todos los pueblos, está configurado por una plaza y un entramado de calles, más estrechas y sinuosas las antiguas, más anchas y rectas las recientes. Para identificarlas, a cada vía se le ha dado un nombre vinculado al propio caserío o a la comarca en la que se asienta. Este es el motivo del presente trabajo, desentrañar los nombres que figuran en el callejero de esta pequeña pero acogedora localidad costera de la Comarca de Agache.

     El Tablado figuró por primera vez como entidad de población en el censo de 1920, pues hasta entonces estaba incluido en El Escobonal; en dicho año ya tenía la categoría de caserío y contaba con 6 edificios de un piso y 5 cuevas, en total 11 posibles viviendas, sólo habitadas accidentalmente. La estructura del núcleo se mantuvo prácticamente igual hasta 1950, en que el número de viviendas (incluyendo las cuevas) era de 16, solamente habitadas con carácter temporal. El salto se produjo en la década de los cincuenta, cuando los propietarios de la mayor parte de los terrenos que pertenecían a la Finca de Cano, don Carlos Reyes González de Mesa y su esposa doña María Elisa Fuentes Cullen, procedieron a vender numerosas parcelas en dicho caserío a bajo precio; por ello, en 1960 el núcleo ya constaba de 70 viviendas, cuyos propietarios habían construido dos años antes un estanque de agua potable. Así comenzó su desarrollo actual, como lugar de segunda residencia, descanso y veraneo de los escobonaleros…

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Arona: Don Miguel Rodríguez Guillama (1796-1869), párroco de San Antonio Abad de Arona durante 44 años, donde ostenta el récord de permanencia

Arona-iglesia    El sacerdote don Miguel Rodríguez Guillama, aunque nacido en el Norte de Tenerife, desarrolló casi toda su labor pastoral en un pueblo del Sur de la isla, Arona, donde ostenta el récord de permanencia al frente de la parroquia de San Antonio Abad, que regentó durante 44 años, los últimos de ellos en propiedad. En ese largo período efectuó múltiples mejoras tanto en la iglesia como en la casa parroquial. Además, colaboró en el desarrollo agrícola y social de su pueblo adoptivo.

     Nuestro biografiado nació en el Realejo Bajo el 1 de octubre de 1796, siendo hijo de don Benito Rodríguez Guillama, natural de dicho lugar y oriundo por su padre de Agulo en la isla de La Gomera, y de doña María González Afonso, que lo era de la Villa de  Adeje. El 11 de dicho mes fue bautizado en la iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción por el beneficiado don Benito Agustín de la Guardia y Llanos; se le puso por nombre “Miguel Francisco de la Concepción” y actuó como madrina doña Francisca Miranda de Chaves, vecina de dicho lugar…

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Artículo-MIGUEL RODRÍGUEZ GUILLAMA

Arico: Don Francisco Rodríguez Bello (1845-1899), clérigo tonsurado, diputado provincial, cartero, secretario, mayordomo, interventor, corresponsal periodístico, jurado y propietario

Icor    Natural de Icor y oriundo de Granadilla, don Francisco Rodríguez Bello fue clérigo tonsurado y luego, una vez casado como rico propietario, desempeñó numerosos cargos en su municipio natal, que lo situaron entre los personajes más relevantes del mismo en su época, entre ellos: diputado provincial en tres ocasiones, dos de ellas con carácter interino, cartero, directivo del comité local de Unión Republicana, vicesecretario de la Junta de Gobierno del Cantón Federal de Arico, masón (bajo el pseudónimo “Tajo”), secretario acompañado del Juzgado Municipal, mayordomo de la Ermita y Cofradía de Ntra. Sra. de La Luz, interventor electoral, corresponsal de Diario de Tenerife y jurado. Probablemente, también ocupó algún cargo en el Ayuntamiento de Arico, pero no lo hemos podido confirmar.

     Nuestro biografiado nació en el pago de Icor el 22 de marzo de 1845, siendo hijo de don Pedro Rodríguez Venero, natural de Granadilla de Abona, y de doña Antonia Bello y Morales, que lo era del citado pago; por hallarse en peligro de muerte lo bautizó en su casa don Antonio Nazario Venero, su hermano, quien fue examinado posteriormente por el párroco de la localidad, comprobando que “administró con la materia y forma propia de su institución”. Cuatro días después se le administraron los Sagrados Cánones en la iglesia parroquial de San Juan Bautista por su titular don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “Francisco Pascual” y actuó como madrina su tía doña Antonia Rodríguez Morales…

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Artículo-FRANCISCO RODRÍGUEZ BELLO

Datos para la historia del desaparecido Castillo de San Pedro en la Marina de Candelaria

      Con el fin de impedir el saqueo del Santuario de Ntra. Sra. de Candelaria, que siempre había sido una preocupación de las autoridades, en 1686, siendo comandante general de las Islas Canarias don Francisco Bernardo Barona (1685-1689), se proyectó un reducto, fortín o baluarte en las inmediaciones de la Cueva de San Blas, pues hasta entonces había permanecido sin defensa alguna y solo al cuidado del Tercio de Milicias de Güímar, creado en 1665; pero aún tardaría una década en hacerse realidad.

    Con la misma finalidad, en 1697 el capitán general don Pedro de Ponte ordenó la construcción del Castillo de San Pedro en la Marina de Candelaria, capaz para tres cañones. En él se estableció media compañía de Artillería y siempre contó con un castellano o gobernador de nombramiento real, así como un teniente castellano, además de un condestable, luego sustituido por un cabo o sargento de Artillería veterana, y un guarda almacén de Artillería. Durante 129 años cumplió su cometido, hasta que en 1826 fue destruido por el célebre aluvión que afectó gravemente a la isla de Tenerife y, concretamente, al pueblo de Candelaria, aunque por entonces su papel en la defensa costera ya era secundario…

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Fasnia-Arico: Don Bartolomé Delgado Mexías (1742-1807), teniente capitán de Milicias, síndico personero y alcalde de Arico, labrador y mayordomo de las Mercedes de Abona

Fasnia-Caserío Camino Real-2     Este artículo está dedicado a un miembro de la familia más destacada de Fasnia entre los siglos XVII y XIX, la Delgado Mexías, con raíces aborígenes que se remontan al mencey guanche de Adeje. Don Bartolomé siguió la tradición militar de la familia y entró a servir en el Regimiento Provincial de Güímar como subteniente de Milicias, ascendiendo luego a teniente capitán, empleo con el que concluyó su carrera. Fue además síndico personero y alcalde del Ayuntamiento de Arico, cuando este término incluía también al de Fasnia, así como mayordomo de la Virgen de las Mercedes de Abona.

     Nació en Fasnia el 1 de enero de 1742, siendo hijo del teniente capitán don Bartolomé Delgado Mexías y de doña Bárbara de Llarena, naturales y vecinos de dicha localidad. El 14 de ese mismo mes recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Arico (a cuya jurisdicción se había unido el citado lugar), de manos del beneficiado don José Bernardo Fernández Romero; se le puso por nombre “Bartolomé Francisco Nicolás” y actuaron como padrinos don Nicolás Estévez, clérigo de Menores y vecino de La Orotava, y doña Gabriela Peraza.

     Nuestro personaje vino al mundo en un bello caserío situado junto al Camino Real de Fasnia, cerca del cementerio de la localidad, que durante muchos años se conoció como “Casa del Capitán Mexías”. Recientemente ha sido restaurado por su actual propietario, el notario don Nicolás Quintana Plasencia, para dedicarlo al turismo rural…

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Artículo-BARTOLOMÉ DELGADO MEXÍAS-hijo

Arafo: Don Santiago Fariña García (1830-1901), cura párroco de Vallehermoso, Alajeró y Santa Úrsula

Artículo-SANTIAGO FARIÑA GARCÍASantiago Fariña-casa natal-google-3    La humildad que caracterizó todas sus actuaciones, no consiguió que el paso del tiempo hiciera borrar la existencia del sacerdote que nos ocupa, cuyo celo e inteligencia fueron reconocidos además de por sus paisanos, por cuantos tuvieron la dicha de conocerle, especialmente los vecinos de Vallehermoso, Alajeró y Santa Úrsula, pueblos donde ejerció durante la mayor parte de sus 37 años de intensa labor pastoral, 25 de ellos en la última localidad del Norte de Tenerife.

     Don Santiago Fariña García nació en Arafo el 1 de mayo de 1830, siendo hijo de don Ignacio Alonso Fariña y doña Luisa García Vizcaíno. Dos días después fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por don Antonio Rodríguez Torres, párroco propio de la misma; se le puso por nombre “Santiago León” y actuó como padrino don León Rodríguez. Todos naturales y vecinos de dicho lugar.

      Su padre, don Ignacio Alonso Fariña (1800-1876), fue una persona muy apreciada en su localidad natal, pues estuvo durante muchos años vinculado a la parroquia como sacristán y sochantre; además desempeñó los cargos de secretario del Ayuntamiento, regidor y maestro interino…

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 Artículo-SANTIAGO FARIÑA GARCÍA

El curioso pleito entre las parroquias de Güímar y Candelaria por la impresión de una polémica estampa de la Virgen del Socorro (1852-1867)

      Tras la desaparición de la primitiva imagen de la Virgen de Candelaria en el aluvión 1826 y el cierre del Convento dominico de dicha localidad en 1836, decayó mucho la afluencia de fieles a las fiestas de la Virgen de Candelaria, coyuntura que fue aprovechada por el culto beneficiado de Güímar, Dr. don Agustín Díaz Núñez, natural de dicha localidad, para potenciar la festividad de la Virgen del Socorro. Por ello, en 1837 solicitó y obtuvo del obispo el traslado de fecha de dicha festividad del 26 de diciembre al 8 de septiembre, época más benigna desde el punto de vista climático, pues ello favorecería la asistencia de peregrinos. Otras decisiones posteriores de este beneficiado y sus sucesores, tendentes también a potenciar la Fiesta del Socorro, despertaron el recelo de los párrocos de Candelaria, que veían peligrar la privilegiada devoción de su venerada imagen. Por ello, tanto don Juan Núñez del Castillo, que ejerció como párroco de Santa Ana desde 1828 hasta su muerte en 1863, como su sucesor, don Antonio de la Barreda y Payva, que estuvo al frente de dicha parroquia desde ese mismo año 1863 hasta 1890, alegaron en diversas ocasiones que los vecinos de Güímar hacían esfuerzos por atraerse las romerías de Candelaria a la ermita del Socorro. Por dicho motivo, se opusieron a las aspiraciones de los güimareros, considerando que eran perjudiciales a los derechos del Santuario de Candelaria, por lo que promovieron dos curiosos pleitos: el de las estampas de la Virgen del Socorro, iniciado en 1852 y revitalizado en 1866; y el de la Ceremonia de los “guanches”, que se litigó en 1872, cuando ésta se representó por primera vez en El Socorro. En este trabajo nos vamos a ocupar del primero de dichos enfrentamientos.

        En 1852, el obispo de Tenerife autorizó al beneficiado de Güímar, el mencionado don Agustín Díaz Núñez, la impresión de unas estampas que recogían el acto en el que el Rey Acaymo pidió “socorro” a los guanches, con la finalidad de repartirlas en la festividad de la Virgen del Socorro. Pero en ellas se representó a la Virgen de Candelaria y no a la del Socorro, lo que despertó la suspicacia del párroco de Candelaria, don Juan Núñez del Castillo, natural de dicho municipio, al pensar que con ello se pretendía potenciar la festividad de El Socorro a costa de la de Candelaria; por ello elevó una protesta al arcipreste e impidió que las estampas se distribuyesen. Pero, tras la muerte de ambos sacerdotes, el sucesor del Dr. Díaz Núñez, el también güimarero don Juan Elías Hernández, decidió repartir dichas estampas el 8 de septiembre de 1866, en la festividad de la Virgen del Socorro, lo que dio lugar a un curioso enfrentamiento con el nuevo párroco de Candelaria, el herreño don Antonio de la Barreda y Payba, quien presentó una denuncia ante el Obispado, la cual motivó un largo expediente, que se vino a resolver el 1 de agosto de 1867, por auto del gobernador eclesiástico en sede vacante, Dr. don José Martín Méndez, en el que daba la razón al denunciante…

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