Relación de párrocos de Ntra. Sra. de la Luz de Guía de Isora (1738-2015)

Guía-21.4 (CFIT)-3     Desde el punto de vista religioso, los vecinos establecidos en el actual término de Guía de Isora dependieron inicialmente de la parroquia de San Pedro de Daute (Garachico), de 1514 a 1533; luego de la de Ntra. Sra. de los Remedios de Buenavista del Norte, de 1533 a 1679; de la de San Fernando del Valle de Santiago, de 1679 a 1738; y a partir de 1738 de la ayuda de parroquia de Ntra. Sra. de la Luz de Guía, elevada a parroquia totalmente independiente a finales de ese mismo siglo. No conocemos todos los capellanes que estuvieron encargados del culto de la ermita de Guía cuando ésta dependía de otras parroquias, pero sí los párrocos que han estado al frente de ella desde que se convirtió en ayuda de parroquia, gracias a los distintos libros sacramentales.

     Como curiosidad, de los 35 párrocos que conocemos en estos 277 años (1738-2015), pues varios repitieron en el cargo en distintas etapas, el récord de permanencia al frente de la parroquia lo ostenta don Sebastián Afonso García, quien la regentó durante 42 años y medio, seguido por: don José Antonio de León Ferrera, con 25 años; don Salvador Morales y Real, más de 19 años (en dos etapas); don Antonino Delgado y Delgado, casi 19 años; don Agustín Hurtado de Mendoza y Salazar, 16 años; don Rufino Pérez de Leceta Aguirre y don Carlos Arceniega Martínez de Lapera, 15 años; don Salvador Manuel Bargas de Soto, más de 12 años y medio; don Domingo Caneiro, más de 12 años; don José Pérez, 12 años; don Domingo de Armas y Manrique, 11 años y medio; don José Serret y Sitjá, más de 10 años; fray Pedro de los Monteros y Fuentes, más de 9 años y medio; don Epifanio Díaz Saavedra, más de 9 años; don José Antonio de la Cruz, casi 7 años y medio; y don Eusebio Andrés Méndez García, más de 7 años.

     La mayoría de los párrocos han nacido en Tenerife y de ellos, cuatro en Icod de los Vinos: don Nicolás Valentín de Farias Aguilar, don José Agustín Perdomo Domínguez, don Antonino Delgado y Delgado y don Sebastián Afonso Pérez; cuatro de La Laguna: don Juan Espinosa y Salas, don Gerónimo Mora y Hernández, don Joaquín Amaral Ramírez y don Epifanio Díaz Saavedra; dos de La Orotava: don José Antonio de León Ferrera y don Francisco Hernández y González; dos de Garachico: don José María Abad y León y don Salvador Morales Real; y otros dos de Los Realejos: don Eusebio Andrés Méndez García y don Ángel Jesús González Yanes; y el resto son naturales de otras localidades tinerfeñas: don José Antonio de la Cruz (Fasnia), fray José Pérez Bello (Güímar), don José Yanes Machado (Santa Úrsula), don Manuel Afonso Martín (La Victoria de Acentejo), don José Pérez Reyes (San Juan de la Rambla), don Antonio Rodríguez Bello (Santa Cruz de Tenerife) y don Antonio González León (San Miguel de Abona). De los nacidos fuera de esta isla, cuatro son de la Península: don Domingo Caneiro (Orense), don José Serret y Sitjá (Gerona), don Rufino Pérez de Leceta Aguirre (Álava) y don Carlos Arceniega Martínez de Lapera (Álava); dos de La Palma: don José Ana Jiménez y Pérez (El Paso) y don Matías Batista Díaz (Breña Baja); uno de La Gomera: don Agustín Hurtado de Mendoza y Salazar; y otro de Gran Canaria: don Jacinto Caballero y Vega (Ingenio). De los restantes, aún no conocemos el lugar de nacimiento…

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Artículo-PÁRROCOS DE GUÍA DE ISORA

Güímar-Fasnia: Don Pedro Pérez Elías (1780-1862), fraguero, mayordomo de la fábrica parroquial, apoderado, regidor, procurador síndico, alcalde real y constitucional de Fasnia

Escobonal-1930     Resulta curioso que, hasta el presente, han existido más hijos de El Escobonal que han ostentado la alcaldía de Fasnia que los que han alcanzado la de Güímar, a pesar de que dicho pueblo siempre ha pertenecido a este último municipio. Este artículo está dedicado a uno de los muchos escobonaleros que a lo largo de la historia se han integrado plenamente en el vecino municipio, hasta el punto de que en el Ayuntamiento de Fasnia don Pedro Pérez Elías desempeñó diversos cargos: apoderado para el Cabildo abierto, regidor, alcalde real, procurador síndico, escrutador electoral y alcalde constitucional. Además, estuvo muy vinculado a la parroquia de San Joaquín, en la que actuó con frecuencia como testigo en la otorgación de testamen­tos y llegó a ser nombrado mayordomo de la fábrica parroquial. Profesionalmente, alternó su trabajo en la agricultura con su oficio de fraguero, dedicado a la obtención y venta de la madera que obtenía en el pinar de la jurisdicción.

     Nació en el “Pago de San José” (El Escobonal) el 14 de abril de 1780, siendo hijo de don Cristóbal Pérez Elías y doña Beatriz Manuel (Guanche) de Castro. El 21 de dicho mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por el presbítero don Agustín Antonio Núñez, con licencia de don Luis Ambrosio Fernández del Castillo, beneficiado propio de dicha parroquial y de la de Santa Ana de Candelaria; se le puso por nombre “Pedro de San Telmo” y actuó como padrino don Ambrosio Camacho…

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Granadilla de Abona: Don Bernardo González Torres (1817-1903), comandante graduado de Milicias, alcalde constitucional y juez municipal de Granadilla

Bernardo González Torres-hoja-1     Miembro de una familia de larga tradición militar, don Bernardo González Torres también ingresó en las Milicias Canarias con el empleo de subteniente, para ascender por antigüedad a teniente y capitán, obteniendo al final de su carrera el grado de comandante de Milicias y, finalmente, el retiro con el fuero entero de guerra. Al margen de su vida militar, fue designado suplente del juez de paz de la primera demarcación de Granadilla, pero solicitó y obtuvo la exoneración por su condición de militar retirado; posteriormente fue elegido alcalde constitucional de Granadilla de Abona y, poco después, juez municipal de la misma jurisdicción.

     Nuestro biografiado nació en el pago de Chiñama (Charco del Pino) el 28 de febrero de 1817, siendo hijo del teniente coronel graduado don Antonio González del Castillo, natural de dicho pago, y de doña Paula de Torres y Delgado Trinidad, que lo era de Arico. El 1 de marzo inmediato fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua, por el Párroco propio Dr. don Isidoro Rivero y Peraza de Ayala; se le puso por nombre “Bernardo María Diego Félix del Sacramento” y actuó como padrino su tío materno, el teniente capitán don Diego de Torres Trinidad, natural y vecino de Arico…

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Artículo-BERNARDO GONZÁLEZ TORRES

El cementerio “San Francisco” de Igueste de Candelaria (1951)

Cementerio Igueste     Como ya hemos señalado en otros trabajos, los vecinos de Igueste de Candelaria, como los de todo el término municipal, se han enterrado desde 1497 en distintos lugares de la cabecera municipal; primero en la cueva-ermita de San Blas, la iglesia de Santa Ana y la capilla del convento dominico, además de otros lugares no habituales, y luego en los distintos campos santos habilitados en dicha villa: en el primer “Cementerio provisional de Santa Ana” (1828 y 1835-1843), en el “Cementerio del Convento” (1843-1918), situado en las ruinas de la primera Basílica de Candelaria, y en el cementerio “Santa Sabina” de Candelaria (1918-1951), únicos existentes en su época en todo el municipio.

     La considerable distancia que separa a los pueblos de Igueste y Barranco Hondo del casco de Candelaria, así como los malos caminos que en el pasado había que transitar para el traslado de los cadáveres, hicieron que la construcción de cementerios en estos barrios fuese una necesidad imperiosa y una constante reivindicación de los vecinos durante largo tiempo, sobre todo mediante intensas campañas en la prensa capitaneadas por don Esteban Coello Pestano. Pero muchos años tuvieron que pasar, hasta mediados del siglo XX, para que se inaugurara el cementerio de “San José” en Barranco Hondo, en el año 1946. Luego, las gestiones municipales se volcaron en la construcción de otro cementerio en Igueste de Candelaria, que se bendijo en 1951 con el nombre de “San Francisco”, con lo que cesó el largo traslado de los fallecidos en esta localidad hasta el campo santo de la Villa Mariana. En esa misma década se construyó la capilla de este cementerio, que en 1985 fue remozada y decorada con un bello tríptico donado por el pintor local don Dimas Coello Morales…

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Güímar: Don Florentín Núñez y Torres (1761-1821), profesor, beneficiado propio de Güímar, ministro calificador y comisario del Santo Oficio de la Inquisición, y canónigo fundador de la Catedral de La Laguna

Güímar-Plaza-Berthelot     Entre los muchos güimareros que siguieron la llamada vocacional queremos recordar en este artículo a uno de los más ilustres, el sacerdote don Florentín Núñez y Torres. Siguió la carrera sacerdotal gracias a una capellanía y, tras su ordenación, fundó una escuela en su pueblo natal, en la que además de las primeras letras impartía Latinidad, Filosofía y Teología a los que se iniciaban en la carrera eclesiástica; fue beneficiado servidor de Güímar y Candelaria; luego, tras la segregación de este término, continuó como beneficiado de Güímar, siendo el segundo güimarero que regentó en propiedad la parroquia de San Pedro, al frente de la cual permaneció durante un cuarto de siglo. Durante su regencia y gracias a su empuje se procedió a la reedificación del templo parroquial, que quedó casi como luce en la actualidad; también bendijo las iglesias de Arafo y Fasnia; además, obtuvo los títulos de ministro calificador y comisario del Santo Oficio de la Inquisición, que desempeñó hasta la abolición de esta polémica institución. Finalmente, fue nombrado canónigo fundador de la Santa Iglesia Catedral de Tenerife, siendo el segundo más antiguo y el primer prebendado de la nueva Diócesis que falleció en el cargo. En resumen, fue una de las personalidades canarias de mayor prestigio religioso en su época.

     Nació en Güímar el 16 de octubre de 1761, siendo hijo de don Francisco Núñez Díaz y de doña María de Torres y Ledesma. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por don Cristóbal Alonso Núñez, beneficiado propio de dicha parroquial y de Santa Ana de Candelaria; se le puso por nombre “Florentín Jesús del Socorro” y actuó como padrino su abuelo materno, don Bernardo de Torres Bencomo, natural de Arafo y vecino de Güímar…

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Artículo-FLORENTÍN NÚÑEZ TORRES

Arafo: Don Secundino Díaz Fariña (1927-2014), subdirector y vicepresidente de la Agrupación Artístico Musical “La Candelaria”, músico militar de tercera y trompeta profesional

Secundino Díaz Fariña     De la mano de su padre, don Secundino inició su carrera musical como fliscorno y luego trompeta de la Agrupación Artístico Musical “La Candelaria” de Arafo, que aquel dirigía por entonces; años más tarde sería nombrado subdirector, vocal y vicepresidente de dicha banda. También formó parte de la orquesta de baile “La Candelaria”, creada en el seno de dicha agrupación, de la que sería trompeta y director. Asimismo, perteneció a la Rondalla “Lo Divino” de Arafo, colaboró con la Banda de Música de Güímar y prestó sus servicios como músico de tercera en la Banda Militar del Regimiento de Infantería Tenerife nº 49. Como trompeta profesional formó parte de las orquestas del Teatro Guimerá y del Casino Principal de Santa Cruz; luego se integró en las orquestas de un circo, una compañía de revistas y varios teatros ambulantes, con los que recorrió la geografía española, pero en los ratos libres pudo estudiar Armonía; posteriormente formó parte de un conjunto que tocaba en salas de fiestas y sociedades de Santa Cruz de Tenerife, La Laguna y Puerto de la Cruz. Además, en su adolescencia había sido actor de teatro y en su madurez bodeguero, así como delegado en Tenerife de la empresa de bebidas “Caballero, S.A.” durante casi tres décadas.

     Nuestro biografiado nació en Arafo el 23 de abril de 1927, a las dos de la tarde, siendo hijo de don Antonio Díaz Fariña y doña Agustina Fariña Hernández. El 22 de mayo inmediato fue bautizado en la iglesia de San Juan Degollado por el cura párroco don Hildebrando Reboso Ayala; se le puso por nombre “Secundino Fidel” y actuó como padrino don José García Marrero…

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Artículo-SECUNDINO DÍAZ FARIÑA

Relación de jueces del municipio de San Miguel de Abona (1855-2015)

San Miguel de Abona-2     En San Miguel de Abona, al igual que en los restantes municipios de España, hasta 1855 los juicios verbales de faltas se celebraban ante el alcalde de la localidad o el teniente de alcalde en el que aquel delegase, debiendo llevarse el correspondiente libro por el secretario. Pero en ese año, la Legislación española separó la autoridad civil de la judicial, al crear la figura independiente del “Juez de paz”. Conocemos casi todos los jueces que ha tenido la jurisdicción de San Miguel de Abona, pues sólo nos faltarían los del primer año, ya que los primeros jueces de paz fueron nombrados a comienzos de 1856, pero de esa primera etapa solo contamos con los nombramientos en el Boletín Oficial de Canarias y algunos documentos aislados. Afortunadamente, con la llegada de los jueces municipales se crearon también los registros civiles y de éstos sí se conservan todos los libros, de los que hemos extraído la relación completa de jueces y las fechas aproximadas de toma de posesión y cese, pues la exacta solo se conoce de los más recientes. En versalitas se relacionan los jueces titulares y con letra normal o entre corchetes, con un cuerpo de letra más pequeño, se han incluido los jueces suplentes, accidentales o sustitutos que alguna vez han estado al frente del Juzgado.

     Como curiosidad, de los 38 jueces titulares que conocemos, pues muchos repitieron en el cargo, el récord de permanencia al frente del Juzgado lo ostenta don Francisco Tejera Acevedo, durante unos 20 años y medio, en tres etapas diferentes, dos de ellas como sustituto (que suman casi 5 años) y el resto como titular hasta el presente. Le siguen: don Luciano Alfonso Mejías (casi 11 años consecutivos), don Mariano Rodríguez Quintero (10 años, en dos etapas), don Miguel Alfonso González (10 años, en cuatro etapas), don Miguel Toledo Gómez (casi 10 años consecutivos), don Casiano Alfonso Hernández (más de 8 años y medio), don Adolfo Rodríguez León (8 años y medio), don Irencio Díaz Gómez (casi 7 años), don Miguel Feo Díaz (5 años y medio, de los cuales cinco meses como suplente y el resto como titular) y don Francisco Hernández González (más de cinco años). Con respecto al lugar de nacimiento, conocemos a cinco jueces titulares que no han nacido en este municipio: don Germán Fumero Alayón (de Vilaflor), don Antonio Pérez Rodríguez (de Las Palmas de Gran Canaria), don Miguel Feo Díaz (de Puerto Rico, aunque era oriundo de San Miguel), don Víctor Sánchez-Girón Gómez (de Ávila) y don Jorge Hernández Pérez (de Güímar). Como curiosidad, hasta el momento ninguna mujer ha estado al frente del Juzgado.

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Artículo-JUECES DE SAN MIGUEL DE ABONA

Arico: Don José Perdomo y Perdomo (1846-1931), jornalero, sargento 1º de Infantería, escribiente de 1ª clase del Gobierno Militar de Tenerife y fiscal municipal de Arico

Arico-Villa-4B     En el siglo XIX era muy difícil en un pueblo pequeño alcanzar una esmerada educación, incluso no era sencillo aprender a leer y a escribir correctamente, dado que la mayoría de las localidades carecían de escuelas convenientemente dotadas. Por este motivo, una de las escasas posibilidades que tenía un hombre de origen humilde de mejorar su situación consistía en seguir la carrera militar o la eclesiástica, que en las anteriores centurias también estaban reservadas a las clases más pudientes.

     Uno de los hombres que logró abrirse paso en la carrera militar gracias a su tesón fue don José Perdomo y Perdomo, quien abandonó su trabajo como jornalero agrícola para ingresar en las Milicias Canarias, en las que a base de mucho esfuerzo logró ir ascendiendo hasta el empleo de sargento 1º. Simultáneamente, y de manera autodidacta, fue cultivando sus conocimientos, especialmente los de Ortografía y Caligrafía, por lo que enseguida comenzó a trabajar como escribiente en la Capitanía General de Canarias; luego pasó al Cuerpo de Escribientes Militares con el empleo de escribiente de 4ª clase, y de éste al Cuerpo Auxiliar de Oficinas Militares, donde ascendió hasta escribiente de 1ª clase del Gobierno Militar de Tenerife, en el que se retiró, tras haber servido en el Ejército durante más de 38 años, de ellos unos 35 como escribiente. A lo largo de su carrera se le concedieron varios premios y condecoraciones, como reconocimiento a sus méritos y servicios, entre ellas la Cruz sencilla del Mérito Militar y la Medalla de Alfonso XIII. Una vez retirado se estableció en su Arico natal, en el que desempeñó los cargos de adjunto del Tribunal Municipal y fiscal municipal propietario.

     Nació en el Lomo de Arico el 1 de junio de 1846, siendo hijo de don Agustín Perdomo del Carpio y doña María Mercedes Perdomo Gómez. El 8 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por el cura párroco don Simón Díaz Curbelo; se le puso por nombre “José Agustín” y actuó como padrino don Pedro Rodríguez, natural y vecino del mismo lugar…

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Artículo-JOSÉ PERDOMO PERDOMO

Candelaria: Fray Ramón Fernández Álvarez (1895-1960), cura ecónomo de Candelaria y El Escobonal, párroco de Igueste y Barranco Hondo, y superior de los dominicos

Ramón Fernández Álvarez     Nacido en Asturias, el religioso al que dedicamos este artículo profesó en el Colegio de los Dominicos de Almagro (Ciudad Real) y estudió Teología en Salamanca, hasta su ordenación sacerdotal; luego desarrolló su labor en los conventos dominicos de Jerez de la Frontera (Cádiz) y Sevilla. Pero, sobre todo, durante 34 años estuvo vinculado al Convento de Ntra. Sra. de Candelaria, como guardián y capellán de la Virgen. Además, fue consiliario de la Juventud Católica de Candelaria y somatenista, mostrando su oposición pública al Régimen Republicano, lo que ocasionó las quejas del Ayuntamiento. Ejerció en varias ocasiones como cura ecónomo de Candelaria y en una estuvo encargado de Arafo; luego fue designado cura ecónomo de El Escobonal (Güímar), donde permaneció durante cinco años, en los que sufrió la destrucción de la iglesia parroquial en un voraz incendio; y durante una corta etapa también estuvo encargado de la parroquia de Fasnia. Finalmente, fue designado cura ecónomo de Igueste y encargado de Barranco Hondo, permaneciendo 14 años al frente de ambas parroquias, hasta su muerte. Además, llegó a ser elegido superior de los dominicos de Candelaria, en cuyo convento falleció. Pasadas tres décadas desde su muerte, sus restos fueron trasladados al cementerio de Igueste de Candelaria, localidad de la que fue su primer párroco efectivo y el que más tiempo ha estado al frente de su parroquia. El “Padre Ramón” aún es recordado en todas las localidades en las que desarrolló su labor pastoral por su espíritu caritativo, siempre volcado con los más pobres.

     Nuestro biografiado nació en Campomanes (Asturias) el 5 de diciembre de 1895, hijo de don Manuel Fernández y doña Amalia Álvarez. En 1912, a los 16 años de edad, ingresó en el Convento y Colegio de los Padres Dominicos de Almagro (Ciudad Real), en el que en 1916 vistió el hábito dominico y, finalizado el noviciado, hizo su profesión solemne en la Orden de Predicadores. En 1920 fue enviado a Salamanca a estudiar Teología y, finalizados dichos estudios, en 1924 fue ordenado sacerdote. Inicialmente ejerció su ministerio en los conventos dominicos de Jerez de la Frontera (Cádiz) y Sevilla. En 1926 fue destinado al Convento Real de Nuestra Señora de Candelaria, en el que residió durante 34 años, desarrollando una dilatada labor de apostolado y de propaganda de la devoción a la excelsa Patrona del Archipiélago…

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La primera agrupación política de Arona: el Comité del Partido Republicano

Arona 1890-1895    En Arona, la influencia de dos ilustres hermanos nacidos en la localidad, don Eduardo y don Antonio Domínguez Alfonso, políticos liberales de prestigio nacional, motivó que en las elecciones celebradas en este municipio hasta el primer tercio del XX ganasen siempre los partidos liberales y conservadores. No obstante, desde la I República ya existía en esta localidad un germen republicano, representado sobre todo por don Francisco Espínola Bethencourt, quien vino de Cuba impregnado de ese ideal que poco a poco fue transmitiendo a sus paisanos, hasta captar a dos influyentes hermanos, don Eugenio y don Antonio Miguel Domínguez Alfonso, sobrinos de los mencionados políticos, que junto con él fundarían el primer Comité Republicano de Arona, que se mantendría en activo hasta la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera.

     Aunque llevaba varios años gestándose, el Comité Republicano de Arona se constituyó el 25 de mayo de 1913, siendo elegidos para los distintos cargos: como presidente, don Eugenio Domínguez Alfonso; vicepresidente, don Francisco Espínola Bethencourt; tesorero, don Eloy García Melo; secretario, don Miguel González Barroso; vicesecretario-contador, don Antonio Martín; y vocales: don Guzmán García Frías, don Antonio Alfonso Sierra, don Miguel García Reverón, don Jerónimo Morales Sierra, don Leocadio García Reverón y don Nicolás González Toledo…

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Artículo-PARTIDO REPUBLICANO DE ARONA