Granadilla de Abona-Arico: Don Francisco Basilio Peraza y Ayala (1774-1834), capitán graduado de Milicias, sargento mayor interino del Regimiento de Abona, alcalde de Granadilla y Arico

Granadilla-21.77 (CFIT)     Al igual que la mayoría de sus antepasados, don Francisco Basilio Peraza y Ayala siguió la carrera militar, en la que ingresó como subteniente de Milicias, empleo con el que actuó interinamente como sargento mayor del Regimiento de Abona; luego ascendió a teniente y se retiró con el grado de capitán de Milicias. Además, ejerció como alcalde real de Granadilla y, una vez establecido en Arico, también fue alcalde real de este pueblo, así como recaudador de la contribución territorial, rematador de los diezmos de papas de la comarca (Vilaflor, Granadilla y Chasna) y mayordomo de la ermita de Ntra. Sra. de Abona. Tuvo ilustre sucesión.

     Nació en Granadilla de Abona el 14 de junio de 1774, siendo hijo del capitán don Francisco Antonio Peraza y Ayala del Castillo, natural del mismo pueblo, y de doña María Josefa de Torres y Morales, que lo era de Arico. Cinco días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Antonio de Padua por el cura párroco don Francisco Cruz Alayón y Salcedo; se le puso por nombre “Francisco Antonio Basilio” y actuó como padrino su pariente, el presbítero don Francisco Agustín Peraza y Ayala…

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Artículo-FRANCISCO BASILIO PERAZA AYALA

El Distrito parroquial, la Vicaría foránea y el Arciprestazgo del Sur de Tenerife (1835-1928)

Arciprestazgo Sur     Para mejorar la atención espiritual de los pueblos, el Obispado de Canarias convino en que, además de los párrocos encargados del Cura animarum en sus respectivas jurisdicciones, hubiese también comisionados eclesiásticos permanentes, autorizados hasta cierto punto por el diocesano, para que a su nombre desempeñasen en determinados pueblos las facultades que les eran delegadas, sirviendo al mismo tiempo de oportuno conducto para la más pronta circulación de las órdenes que se comunicaban por éste. Estas comisiones especiales fueron denominadas “Vicarías foráneas”, la primera de las cuales se estableció en La Laguna y la segunda en La Orotava, creándose posteriormente otras en las principales localidades del Norte de la isla. Los pueblos de Candelaria, Arafo y Güímar dependían de la Vicaría de La Laguna, mientras que los restantes del Sur, desde Fasnia hasta Arona y Vilaflor, estaban sujetos a la de La Orotava, situación que se mantuvo hasta bien avanzado el siglo XIX. Los inconvenientes de esta adscripción se sufrían sobre todo en los pueblos del Sur, a los que llegaban muy tarde las órdenes circulares de la autoridad eclesiástica, una de las cuales tardó un año en llegar a Vilaflor desde La Orotava, atravesando la cumbre.

     Tras meditar sobre los problemas que acarreaba tan demorada comunicación, el obispo Folgueras determinó el 25 de febrero de 1835 que Güímar, perteneciente hasta entonces al distrito de La Laguna, fuese nuevo conducto para dirigir en adelante las circulares hasta Vilaflor; en función de su encargo, el beneficiado de Güímar servía de enlace entre el obispo y los párrocos del Sur. Una vez justificada plenamente la mayor comodidad de la nueva línea parroquial desde Güímar, el 14 de junio de 1841 el obispo de Tenerife don Luis Folgueras y Sion proveyó en la ciudad de La Laguna el importante decreto de creación de la Vicaría foránea del Sur de Tenerife, con capital en Güímar; y en la misma fecha, el prelado comunicó al Dr. don Agustín Díaz Núñez, beneficiado propio de Güímar, su nombramiento como vicario eclesiástico foráneo de la Banda del Sur. En 1852 la Vicaría se transformó en Arciprestazgo, confirmándose a don Agustín como primer arcipreste y manteniendo la capital en Güímar hasta 1910, en que pasó a Granadilla de Abona…

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Candelaria: Don Francisco Castellano y Coello (1837-1910), marino y práctico mayor del puerto de Santa Cruz de Tenerife, nombrado por la Comandancia de Marina

Puerto Santa Cruz-FEDAC-2     En el pasado, los hombres que vivían en el pueblo de Candelaria estuvieron volcados profesionalmente hacia el mar, como pescadores o marineros en barcos de cabotaje. Algunos también hicieron la carrera de Indias, alcanzando incluso las plazas de pilotos o contramaestres. En este artículo nos vamos a ocupar de uno de los marinos más destacados nacidos en Candelaria, quien, una vez establecido en Santa Cruz de Tenerife, sobresalió como patrón o piloto, lo que le permitió alcanzar por oposición una plaza de práctico de número en el puerto capitalino, nombrado por la Comandancia de Marina, la cual le concedió luego el ascenso a práctico mayor del mismo, importante empleo en el que permaneció hasta su muerte. Además, fue vocal de la Junta Municipal de Asociados de Santa Cruz.

     Nuestro biografiado nació en Candelaria el 10 de octubre de 1837, siendo hijo de don Marcos Vicente Castellano y doña María de los Dolores Coello y Delgado. Dos días después fue bautizado en la iglesia de Santa Ana por el sacerdote dominico secularizado don José Fresneda y Tejera, con licencia del cura párroco don Juan Núñez del Castillo; se le puso por nombre “Francisco” y actuó como padrino don Francisco Clemente Delgado, de la misma naturaleza y vecindad…

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Artículo-FRANCISCO CASTELLANO COELLO

Guía de Isora: Don José González Trujillo (1734-1799), labrador acomodado y subteniente de Milicias propuesto para teniente

Tejina-Guía-2     Nuestro biografiado fue en su época uno de los dos oficiales del Regimiento Provincial de Abona que residían en el actual término municipal de Guía de Isora. Como varios de sus familiares, don José fue un labrador acomodado, pues llegó a poseer amplias propiedades y a contar con dos criados a su servicio. En plena madurez ingresó en las Milicias Canarias como simple soldado, ascendiendo años más tarde a cabo 1º, empleo con el que estuvo movilizado durante la guerra contra Inglaterra. Luego, dada su desahogada situación económica y que sabía leer y escribir, cosa poco frecuente en esa época, ascendió a sargento 1º y, finalmente, a subteniente, aunque falleció cuando ya había sido propuesto para teniente, pero sin que llegase a recibir el correspondiente nombramiento.

     Nació en Tejina de Isora en diciembre de 1734, siendo hijo de don Felipe González Trujillo y doña Gracia María González del Pino, naturales y vecinos de dicho lugar. Vino al mundo con serias dificultades de supervivencia, por lo que le “echó el agua por necesidad” su tío, don Juan González Trujillo, mozo vecino de Guía, quien luego sería su padrino, al ser bautizado oficialmente el 27 de dicho mes en la iglesia de Ntra. Sra. de la Luz de Guía, por el cura párroco don Gaspar Gabriel Estévez Gorvalán…

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Artículo-JOSÉ GONZÁLEZ TRUJILLO

Güímar: Don Octavio Hernández García (1921-1995), cura ecónomo en El Escobonal, San Miguel de Abona, La Guancha y Garachico, coadjutor y capellán de monjas

Octavio Hernández García     Natural de La Orotava, se ordenó sacerdote con la promoción más numerosa que ha tenido el Seminario Diocesano, la de 1952. Su primer destino fue el de cura ecónomo de El Escobonal (Güímar), donde llevó a cabo una brillante labor durante casi siete años y medio, época en la que también estuvo encargado durante cortos períodos de la parroquia de San Pedro de Güímar. Luego ejerció como cura ecónomo de San Miguel de Abona, coadjutor de San José en Santa Cruz de Tenerife, ecónomo en La Guancha (durante 15 años), encargado de Santo Domingo (La Guancha) y San José (San Juan de la Rambla), cura ecónomo de San Juan Bautista del Reparo y encargado de Genovés, ambas en el municipio de Garachico, así como capellán del Convento de clausura de las Religiosas Concepcionistas Franciscanas y la de la Comunidad y Hospital de las Hijas de la Caridad de la misma villa.

     Nuestro biografiado nació en La Orotava en 1920, siendo hijo de don Lorenzo Hernández y de doña Domitila García. Fue bautizado en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de dicha villa. En 1941, a los 20 años de edad, aprobó el ingresó en el Seminario Conciliar de La Laguna, donde permaneció durante 11 años, hasta 1952, cursando los estudios eclesiásticos como alumno interno…

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Santiago del Teide: Don Delfino Francisco Torres (1897-1988), sacristán, sochantre, emigrante, zapatero, secretario de juzgados y ayuntamientos, y subcabo del Somatén

Delfino Torres     Muchos han sido los hombres del Sur que han dedicado su vida a la silenciosa y ardua tarea burocrática, sobre todo como funcionarios de juzgados o ayuntamientos. Este fue el caso de don Delfino Francisco Torres, hijo destacado de Santiago del Teide, rescatado del olvido por el “Colectivo Arguayo” en un artículo publicado en la revista Chinyero en 1986. Inició su andadura en labores parroquiales, como monaguillo, sacristán y sochantre de su villa natal; emigró a Cuba; trabajó como zapatero y fue secretario del Juzgado Municipal de Santiago del Teide, donde también actuó como subcabo de distrito del Somatén Armado, autor teatral y fundador del Casino. Una vez que accedió al Cuerpo de Secretarios de Ayuntamiento, ejerció su labor en el propio Valle de Santiago (en dos periodos), Vilaflor, San Miguel de Abona, Vallehermoso y La Oliva. Tras su muerte, se dio su nombre a dos calles, una en La Oliva y otra en Santiago del Teide. Fue sin duda un hombre inquieto, culto, polifacético y muy humano.

     Nuestro biografiado nació en la Villa de Santiago del Teide el 2 de diciembre de 1897, a las siete de la mañana. Seis días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz de San Fernando por el cura párroco propio don Félix Oramas y Morales; se le puso por nombre “Delfino Francisco” y actuó como madrina doña Úrsula Pérez González, conocida familiarmente en la localidad como doña Delfina

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Artículo-DELFINO FRANCISCO TORRES

Candelaria: Don Fermín Delgado González (1914-1989), guardia civil, teniente auxiliar de Infantería condecorado y comandante militar de la isla de El Hierro

     En el presente año se cumple el centenario del nacimiento de un ilustre militar candelariero, don Fermín Delgado González, de quien también se conmemora el 25 aniversario de su muerte. Mientras prestaba su servicio militar como soldado de Infantería le sorprendió la Guerra Civil y en ella ascendió hasta sargento provisional, recibiendo asimismo varias condecoraciones. Luego pasó a la Guardia Civil y como guardia 2º estuvo destinado en el País Vasco y en los Pirineos, durante tres años y medio. Posteriormente se reincorporó a Infantería como sargento efectivo y, como tal, estuvo destinado en Marruecos y Fuerteventura, y participó en las operaciones militares de Ifni-Sahara. Tras ascender a brigada y a teniente auxiliar de Infantería, fue nombrado comandante militar y jefe del Destacamento de El Hierro. Finalmente estuvo destinado en el Regimiento de La Palma, donde se hizo cargo del Almacén, así como del mando y administración de la Unidad de Destinos, hasta alcanzar su retiro.

     Nació en Barranco Hondo el 25 de abril de 1914, siendo hijo de don Santiago Delgado González y doña Isidora González González. El 3 de mayo inmediato fue bautizado en la iglesia de Santa Ana de Candelaria por el cura ecónomo don José Trujillo y Trujillo; se le puso por nombre “Fermín Marcelino” y actuó como padrino don Fermín Higuera Mederos, natural de Bejucal (Cuba) y vecino del mencionado pago…

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Güímar: Don Trino Torres Hernández (1869-1959), orador, capellán, coadjutor y párroco de Fasnia, La Guancha, Fuencaliente, Taganana, Vilaflor, El Sauzal y La Esperanza

Trino Torres Hernández     El municipio de Güímar se ha caracterizado siempre por el elevado número de hijos que han dedicado su vida a la iglesia. Uno de ellos fue don Trino Torres Hernández, quien tras su ordenación sacerdotal desarrolló una intensa y larga labor ministerial en muchas localidades de la Diócesis. Destacó como orador sagrado y desempeñó sucesivamente los destinos de capellán del Hospital provincial “Nuestra Señora de los Desamparados”; coadjutor en las parroquias de Guía de Isora e Icod de los Vinos; ecónomo y mayordomo de la fábrica parroquial de Fasnia, durante más de siete años; cura interino de La Guancha; ecónomo de Fuencaliente; regente de Taganana; coadjutor de Güímar y La Orotava; ecónomo de Vilaflor y La Guancha, esta última durante once años, donde también fue miembro de la Junta local de Primera Enseñanza; regente y ecónomo de El Sauzal, durante un par de décadas, donde también fue somatenista, vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral y de la Junta Local Antituberculosa; y ecónomo de La Esperanza. Tras su jubilación, debido a su avanzada edad, se estableció en La Laguna, donde murió con casi 90 años de edad, siendo el decano de los sacerdotes diocesanos de su época.

     Este recordado güimarero nació en el barrio de Los Majuelos el 2 de julio de 1869, a las tres de la madrugada, siendo hijo de don Felipe Antonio Expósito Díaz, natural de La Laguna y doña Ceferina Hernández Rodríguez que lo era de Güímar. El mismo día de su nacimiento recibió el bautismo en la iglesia de San Pedro Apóstol, de manos del beneficiado ecónomo don Juan Elías Hernández; se le puso por nombre “Trino Antonio María” y actuó como padrino don Trino García Gutiérrez. Muchos años más tarde, hacia 1922, su familia paterna sustituyó el apellido “Expósito” por “Torres”, que ya usarían todos sus miembros…

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Artículo-TRINO TORRES HERNÁNDEZ

El actual término municipal de Fasnia y sus pagos, según el padrón vecinal de 1779

Padrón Arico-1779     En el último cuarto del siglo XVIII, en 1779, el corregidor de Tenerife, a petición expresa de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, levantó un curioso censo de todos los pueblos de la isla y, por este precioso documento estadístico podemos conocer la pasada pobreza general de los pueblos del Sur, que nunca disfrutaron de las ventajas agrícolas y comerciales de los del Norte. Así, gracias al “Padron general del vecindario del Lugar de Arico con esprecion, de sus Barrios; edades, estado y ocupaciones, oficios y exercicios con las demas Notas, conforme a Riales ordens.”, confeccionado en dicho año por el fiel de fechos don Pablo Gómez y firmado por don José Martín Bello, “Alcalde atual de la Referida jurisdicion y sus territorios”, conocemos los límites de la amplia jurisdicción de Arico en esa época: “Esta jurisdición confina por la parte del Norte con la de Guimar, su divicion un Barranco que titulan de Herque. Por la parte del Sul con la juridicion de la Granadilla su divicion el Barranco que llaman del Río; puede tener de estremo a estremo sinco leguas con poca diferencia; por el poniente confina con la cumbre o tierras consexiles, por el Naciente el mar y del estremo del Mar a lo consexil puede aber quatro leguas poco mas o menos”. Por lo tanto, como se aprecia en dichos límites, incluía a los actuales términos municipales de Arico y Fasnia. Según este padrón, la población total de la jurisdicción ascendía a 472 vecinos (o familias), de los que 217 vivían en el actual término de Fasnia y 255 en lo que al presente es el municipio de Arico.

     Gracias a dicho documento, podemos conocer la situación de los cuatro núcleos o pagos que constituían el actual término de Fasnia, que sumaban en total 963 habitantes, agrupados en las mencionadas 217 familias. Aunque el pago de Fasnia ya contaba con 65 vecinos (279 almas), todavía era superado por La Zarza con 81 familias (332 personas); también había crecido La Sombrera, que en esa fecha casi había duplicado su población con respecto a la de 1737, con 38 vecinos (182 habitantes), y La “Savina Alta” o “Sabinalta”, que estaba a punto de triplicarla, con 33 familias (170 almas). Por esta razón, no es de extrañar que la primera ermita del término se construyese dentro del territorio correspondiente a dicho pago de La Zarza, el núcleo principal. La población activa se dedicaba casi en su totalidad al sector primario, tanto a la agricultura (jornaleros, labradores, mozos de labranza y medianeros) como a la ganadería (pastores de cabras u ovejas) y la pesca (tan sólo dos hombres de una misma familia). En cuanto al resto de las actividades, que ocupaban a menos del 10 % de la población activa, destacaban: dos carpinteros (uno de los cuales sabía medir tierras), un zapatero, un albañil, un fabricante de tejas y un marchante; además, un grupo considerable de hombres estaban “acomodados a sueldo” y otros figuraban ausentes “en Indias”. Por su parte las mujeres se dedicaban en su mayoría a atender a su familia, educar a sus hijos y hacer las tareas de la casa; en los ratos libres hacían labor (hilar, tejer y coser), en muchos casos para poder mantenerse; algunas compaginaban esas actividades con la agricultura y un pequeño grupo tenía profesiones u oficios específicos: varias acomodadas a sueldo, tres mercachifles o traficantes (dedicadas a comprar y vender), dos loceras (una de ellas también panadera), una criada, una esclava, etc.; además, muchas jóvenes cuidaban a sus padres. No podían faltar algunos enfermos e imposibilitados: ciegos, mancos, inválidos y dementes. Ningún niño iba a la escuela, que no existía, dedicándose a hacer mandados y ayudar a sus padres en lo que éstos les ordenasen, así como a aprender su oficio. La inmensa mayoría de los vecinos vivían pobremente o “con cortedad”, aunque muchos eran considerados sumamente pobres e infelices y algunos sobrevivían de limosna; un sector minoritario pasaba regularmente o “no tan mal” y tan sólo dos vivían “con buena comodidad”. En cuanto a la cultura, solamente 8 hombres sabían leer y escribir en toda la jurisdicción, que eran los labradores más acomodados o los artesanos (un carpintero y un zapatero); a ellos se unían otros tres hombres y una mujer que tan sólo sabían leer…

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San Miguel de Abona: Don Miguel Feo Hernández (1855-1919), maestro superior de Primera Enseñanza, presidente de la Sociedad “La Unión” y fiscal municipal suplente

San Miguel de Abona-2     Tras obtener los títulos de maestro elemental y superior de Primera Enseñanza, nuestro biografiado ejerció como interino, probablemente en su pueblo natal. Posteriormente tomó posesión de la escuela de niños de San Andrés y Sauces como maestro propietario, tras superar la correspondiente oposición, y allí permaneció durante algo más de cuatro años. Finalmente, pasó por concurso de traslado a la escuela elemental de niños de San Miguel de Abona, donde desarrolló una reconocida labor docente durante más de 31 años y hasta su muerte. Además, en su municipio natal ejerció como jurado judicial, presidente de la Sociedad “La Unión”, corresponsal de El Defensor del Magisterio, vocal de la Junta Municipal del Censo Electoral y fiscal municipal suplente.

     Nació en San Miguel de Abona el 11 de noviembre de 1855, siendo hijo de don Anselmo Feo Gómez y doña Emilia Hernández Alfonso. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco don Gerónimo Mora y Hernández; se le puso por nombre “Miguel María” y actuó como padrino su tío abuelo don Miguel Alfonso Feo, comandante graduado de Milicias…

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Artículo-MIGUEL FEO HERNÁNDEZ