La muralla de protección del Santuario de la Virgen y otras propuestas defensivas para Candelaria

     En artículos anteriores ya nos hemos ocupado del Castillo de San Pedro y de la Batería de Santiago, en la marina de Candelaria. En éste nos vamos a centrar en otras medidas defensivas para la protección del Santuario de la Virgen de Candelaria, como la construcción de la muralla con estacada que rodeaba todo el recinto y quedaba unida al citado castillo, así como los proyectos de una torre en Puntalarga, la fortificación de la ermita de la Magdalena con otra muralla y el atrincheramiento de los altos de la Cuesta de las Tablas, que no llegaron a hacerse realidad.

     A comienzos de 1741, el comandante general de las islas, mariscal de campo don Miguel Bonito Pignateli, ordenó la colocación de una muralla con estacada para la mayor seguridad y defensa del Santuario. El “Plano, y Perfil del Fuerte de Candelaria con el Proiecto de levantar una porcion de Muralla con su estacada al contorno de la Iglesia de dha Candelaria con el fin que la referida, pueda servir de estrada encubierta é impedir un desembarco” fue elaborado por el ingeniero militar Antonio Riviere, teniente coronel e ingeniero en jefe de las Islas Canarias, quien lo firmó en Candelaria el 3 de febrero de dicho año. En ese mismo año se construyó dicha muralla, encima de la cual que colocaron más de 600 estacas gruesas de tea, de unas siete cuartas de alto…

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Granadilla de Abona – Arico: Don Marcos Peraza y Ayala (1790-1858), “hombre bueno” en juicios, alcalde de mar y constitucional de Arico, cillero de Arico y Fasnia

Arico Nuevo-1890-1895-b     En este artículo recordamos a otro de los miembros de la ilustre familia sureña Peraza de Ayala. Don Marcos nació en Granadilla de Abona y se casó en Arico el Nuevo, donde pasó la mayor parte de su vida. Al contrario que la mayoría de sus antepasados no siguió la tradición militar, pero destacó como rico propietario agrícola, tanto de tierras como de aguas, llegando a ser una persona muy estimada y respetada por cuantos le conocían. Actuó como “hombre bueno” en diversos juicios de conciliación y desempeñó los cargos de alcalde constitucional de Arico (en tres ocasiones) y alcalde de mar de la jurisdicción, así como cillero de Arico y Fasnia; además, fue designado miembro de la Junta Gubernativa de La Laguna, pero no aceptó este cargo. También actuó como cicerone de los prestigiosos botánicos Webb y Berthelot. Tuvo una ilustre sucesión.

     Nació en Granadilla de Abona el 21 de julio de 1789, siendo hijo del capitán don Francisco Peraza y Ayala, natural de dicho pueblo, y de doña María Josefa de Torres y Morales, que lo era de Arico el Nuevo. El 3 de agosto inmediato fue bautizado en la iglesia parro­quial de San Antonio de Padua por el cura párroco don Francisco Cruz Alayón; se le puso por nombre “Marcos Antonio Pantaleón” y no conocemos el nombre de su padrino por estar ilegible el resto de su partida…

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Artículo-MARCOS PERAZA AYALA

Güímar: Don Ignacio García del Castillo (1770-1870), teniente coronel graduado de Milicias, gobernador de armas, alcalde de Güímar, depositario y recaudador del Ayuntamiento

Ignacio García del Castillo     Contados güimareros se han acercado al siglo de vida y, menos aún, si han desplegado una actividad tan intensa como don Ignacio García del Castillo. Siguió la carrera militar, que inició como cabo de Milicias, para retomarla años más tarde como subteniente, empleo del que ascendió a capitán, obteniendo años más tarde el grado de teniente coronel y, como tal, fue nombrado comandante de armas de Güímar. Al margen de las Milicias, fue alcalde de Güímar en cuatro ocasiones (tres como alcalde real y una como constitucional), secretario fundador de la Comisión local de Escuelas, depositario de los fondos del Ayuntamiento, recaudador de las contribuciones municipales, presidente de la Junta Pericial local, secretario escrutador de la mesa electoral y patrono de una capellanía. Además, era un importante hacendado y llegó a ser el máximo contribuyente de su Güímar natal, donde también colaboró con suscripciones humanitarias y con la parroquia.

     Nuestro biografiado nació en Güímar el 16 de diciembre de 1770, siendo hijo de don Pedro Leandro García del Castillo y Martín de Castro (también conocido como don Pedro García Leandro), natural de dicho lugar, y de doña Josefa María Fernández del Castillo y Rodríguez, que lo era de la ciudad de La Laguna en el pago de Barranco Hondo. Días después fue bautizado en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro por fray Vicente Arturo, de la Orden de Predicadores y director del Santísimo Rosario en el convento de Santo Domingo de la localidad; se le puso por nombre “Ignacio Joseph de San Pedro” y actuó como padrino el “Muy Rvdo. Padre Fray Antonio Alfonso”, también dominico…

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Artículo-IGNACIO GARCÍA DEL CASTILLO

Relación de alcaldes del municipio de San Miguel de Abona

Ayto. San Miguel.JPG     No conocemos todos los alcaldes que ha tenido la jurisdicción de San Miguel de Abona, pues de la etapa en que perteneció a Vilaflor no se conservan actas ni libros de oficios, por lo que es solamente desde su independencia en 1798 cuando disponemos de las fechas exactas de posesión y cese. Sin embargo, gracias a documentos consultados en otros archivos locales, insulares y regionales, tanto públicos como privados, hemos podido elaborar una lista bastante completa de las personas que con anterioridad a dicha fecha ocuparon tanto la Alcaldía Real en el Antiguo Régimen, desde el siglo XVI al XVIII, como en algunos períodos en blanco del siglo XIX y comienzos del XX, por inexistencia de los libros de sesiones de los Plenos municipales. La jurisdicción de estos alcaldes ha variado a lo largo del tiempo, pues en un principio abarcaba a la comarca sur de la isla, la de Abona o Chasna, que incluía a los actuales municipios de Vilaflor de Chasna, Arona, San Miguel de Abona, Granadilla de Abona y Arico. En 1617, Granadilla se segregó de esta jurisdicción; en 1635 lo hizo Arico; y en 1796 se independizaron en lo religioso Arona y San Miguel, mientras que el pago de Chiñama se unió a Granadilla de Abona, y en 1798 lo hicieron también en lo civil, por lo que desde entonces han seguido su historia en solitario.

     Como curiosidad, si nos limitamos al período en el que la Alcaldía sólo ha abarcado al actual municipio de San Miguel de Abona, desde 1798 hasta el presente, de los 75 alcaldes titulares que conocemos, pues muchos repitieron en el cargo, el récord de permanencia en la Alcaldía lo ostenta don Bernardino Modesto Hernández González, con 18 años y medio consecutivos, seguido por: don Claudio Delgado Díaz, durante casi 16 años; don Miguel Delgado Calcerrada, durante más de 9 años y medio; don Arturo Eugenio González Hernández, durante 8 años; don José Bello Feo, durante 6 años, en dos etapas; don Pedro Delgado González, durante unos 6 años, también en dos períodos; don Miguel Alfonso Martínez, durante 5 años y medio, en cinco etapas; don Valentín Esteban González Évora, durante más de 5 años (hasta el momento), en dos períodos; don Bartolomé Agustín Hernández, durante unos 5 años, en seis etapas; y don Luciano Bello Alfonso, durante casi 5 años consecutivos. Con respecto al lugar de nacimiento, en el mismo período conocemos a ocho alcaldes que no han nacido en este municipio; de ellos, uno era natural de Vilaflor, don José Antonio Rodríguez Feo; otro de La Laguna, don Juan Rodríguez Marrero; y seis nacieron en Granadilla de Abona: don Miguel García del Castillo, don Nicolás Antonio Gómez del Castillo, don Juan Gómez del Castillo, don Juan Antonio García del Castillo, don José González Arocha y don Juan Bello García. Como curiosidad, han habido alcaldes avecindados en varios núcleos de población del municipio, pero hasta el momento ninguna mujer ha ostentado la Alcaldía…

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Artículo-ALCALDES DE SAN MIGUEL DE ABONA

Candelaria: Fray Jesús Mendoza González (1944-2013), prior del Convento Dominico, rector de la Basílica, párroco de Candelaria y presidente de la Confederación de Religiosos de Tenerife

Jesús Mendoza González     El presente artículo está dedicado a un hombre que ha dejado una profunda huella en la Villa de Candelaria y en todo el archipiélago canario, fray Jesús Mendoza González. En su juventud trabajó como peón de albañil y perteneció a movimientos obreros católicos, así como a la Acción Social de Cáritas. Tras profesar en la Orden de Predicadores pasó veinte años en la Península, al estar destinado sucesivamente en Córdoba, Granada, Sevilla y Madrid. Después de ordenado sacerdote, volvió a Córdoba, donde ejerció su apostolado en organizaciones obreras, parroquias, colegios y residencias. Una vez establecido en Candelaria, fue suprior y prior del Convento Dominico, rector de la Basílica, guardián de la Patrona y propagador de su culto, párroco de Santa Ana y de otras parroquias del municipio, consejero espiritual y animador de sus fieles, promotor de la Fundación Canaria Santuario de Candelaria y de la Casa de Acogida de Mayores “Nuestra Señora de Candelaria”. Además, fue predicador, pregonero, vicearcipreste de Güímar, director espiritual del Colegio “Santa Rosa de Lima” de La Laguna y presidente de la Confederación de Religiosos de Tenerife. Como reconocimiento a su labor, en vida fue distinguido con el título de Hijo Adoptivo de Candelaria y la nominación de una calle; además, el CIT Candelaria-Caletillas le concedió la Placa “Al Mérito Turístico” y la “Insignia Especial a la Labor Humanitaria”, y el Cabildo de Tenerife le hizo entrega del Premio “Valores Humanos 2013”; y después de su muerte se le tributaron varios homenajes y se le concedió la Medalla de Oro de la Villa de Candelaria, a título póstumo, y se ha puesto en marcha el proyecto de levantar una escultura en su memoria.

     El Padre Mendoza fue un hombre inquieto, que luchó por el bienestar del pueblo. Candelariero de adopción, siempre estuvo dispuesto a trabajar con intensidad por mejorar su Parroquia y la Basílica que regentaba, así como para conseguir mayores cotas sociales. Fue un fraile carismático, religioso y humano, de mente abierta y solidaria, con sonrisa cómplice y seductora, amado y apreciado por sus compañeros y feligreses, cuya ingente labor fue reconocida por todos.

     Nació en Juncalillo de Gáldar (Gran Canaria) el 10 de agosto de 1944, siendo hijo de don Plácido Mendoza Jorge y doña Modesta González Vega. Creció en el seno de una familia modesta dedicada a la agricultura y numerosa, pues tuvo cinco hermanos, pero profundamente religiosa, que daría dos hijos religiosos, pues aparte de nuestro biografiado, su hermana, doña Rosa Mendoza González, es Hija de la Caridad y desarrolla actualmente su labor en Cataluña…

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Arona-Arafo: Doña Basilia Álvarez Hernández (1890-1978), maestra superior de Primera Enseñanza, pianista y escritora de notable calidad literaria, que cantó en la prensa al Sur de Tenerife y al campo

Basilia Álvarez Hernández    Oculta por el prestigio social que alcanzó su marido, nuestra biografiada permaneció siempre en un segundo plano, a pesar de las indudables dotes intelectuales que poseía. Tras obtener el título de Maestra Superior de Primera Enseñanza, fue nombrada maestra interina de la Escuela Práctica Graduada Aneja a la Normal de Maestras de La Laguna, lo que le granjeó la envidia de otras compañeras que anhelaban dicha plaza. Renunció a dicho destino al contraer matrimonio y dedicó 15 años a educar y sacar adelante a su numerosa prole, mientras vivía en Candelaria y Güímar. Tras la muerte de su marido volvió al Magisterio, siendo destinada como maestra interina a las escuelas de Araya (Candelaria), Masca (Buenavista) y Lomo Pelado (El Rosario), donde solo permaneció cortos períodos. Luego pasó a Sabina Alta (Fasnia), en cuya escuela ejerció durante más de dos años, y posteriormente a Los Canarios (Fuencaliente), que regentó durante nueve años, en los que además asumió el cargo de jefa local de Falange Femenina en dicho municipio. Sus últimos destinos fueron las escuelas de La Cisnera (Arico), Taucho (Adeje) y Arico el Viejo, permaneciendo más o menos un año en cada una de ellas. Al margen de la docencia, destacó como escritora, colaborando en Gaceta de Tenerife con artículos de elevada calidad literaria, dedicados sobre todo al Sur de la isla y al campo, que por su interés reproducimos íntegramente. Además, tocaba con soltura el piano, instrumento con el que acompañó algunas veladas musicales celebradas en Arafo, donde vivió al final de su vida.

     Doña Basilia nació en el Valle de San Lorenzo (Arona) el 19 de abril de 1890, siendo hija del maestro don Amaro Álvarez González, natural del Puerto de la Cruz, y de doña Clotilde Hernández Reverón, que lo era de la antedicha localidad sureña. El 27 del mismo mes recibió el bautismo en la iglesia parroquial de San Antonio Abad de Arona, de manos de don Julio Mendoza y Morera, cura propio de la misma, y actuaron como padrinos don Aquilino Domínguez y doña Elena Hernández…

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Artículo-BASILIA ÁLVAREZ HERNÁNDEZ

La primera agrupación política de Fasnia: el Partido Republicano Tinerfeño, y su protagonismo en la II República

Fasnia-Rincón 1933-9     A pesar de ser uno de los municipios más pequeños de Tenerife, Fasnia se ha caracterizado siempre por una enorme inquietud política, que desde el último tercio del siglo XIX dio lugar a agrias polémicas periodísticas, debido al caciquismo que hasta bien entrado el siglo XX se vivió en éste y otros pueblos del Sur de Tenerife. En ello influyó la temprana constitución de un Comité Republicano, que supuso el aldabonazo que pondría en marcha la lucha partidista en esta localidad.

     A comienzos de 1869, el sentimiento republicano ya comenzaba a arraigar en el pueblo de Fasnia, hasta el punto de que en 1873 ganaron las elecciones municipales los republicanos federales. Pero aún habría que esperar muchos años para que el sentimiento democrático se consolidase. En 1919, ya se alzaba en la prensa la voz de un ilustre hijo de Fasnia, don Emiliano Díaz Castro, quien veía en el triunfo de la democracia y la República la única fórmula para vencer el caciquismo ancestral que se vivía en el pueblo. En 1921 se constituyó el primer comité republicano del municipio de Fasnia, presidido por don Juan Antonio González, el cual promovió la celebración de mítines y la visita a la localidad de los principales líderes del Partido Republicano Tinerfeño. Logrando vencer las malas artes utilizadas habitualmente en las elecciones por los que hasta entonces ostentaban el poder, en abril de 1923 dicho partido logró alzarse con su primera victoria en este pueblo. Pero esta trayectoria ascendente se vio truncada por la Dictadura de Primo de Rivera.

      Tras una etapa de cierto ostracismo, la gestación y proclamación de la II República supuso un revulsivo político, tanto en Fasnia como en todo el territorio nacional. Así, en 1931 se constituyó el nuevo Comité local del Partido Republicano Tinerfeño, presidido por don Francisco Cruz Marrero, al que seguirían las agrupaciones locales de otros tres partidos políticos y dos federaciones obreras; también existirían cinco casinos o sociedades de recreativas progresistas, en los distintos núcleos de población del municipio. Los republicanos alcanzaron un considerable poder en la localidad, ya que gobernaron el Ayuntamiento durante casi toda la República de 1931 a 1936, en una época de grave crisis económica, y ganaron las elecciones a Cortes en esta localidad en 1931 y 1933. En ese último año se vivió en Fasnia un tímido atentado terrorista, al explotar un petardo en la iglesia. Finalmente, al inicio de la Guerra Civil fue disuelto el Ayuntamiento y los distintos partidos políticos republicanos, así como todas las sociedades consideradas de izquierda o afines a la República y, por lo tanto, opuestas al nuevo régimen…

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Güímar: Don Víctor Lugo de la Rosa (1835-1881), agricultor y militar profesional que alcanzó el empleo de sargento 1º de Milicias, distinguido por sus servicios

Víctor Lugo de la Rosa-hoja-2    De origen humilde, nuestro biografiado comenzó trabajando en la agricultura para seguir posteriormente una modesta carrera militar. Ingresó por sorteo en las Milicias Canarias como simple soldado del Batallón Ligero Provincial de La Laguna, en el que ascendió a cabo 2º y cabo 1º, empleo en el que estaba cuando logró superar la epidemia de fiebre amarilla que azotó a Santa Cruz de Tenerife; luego ascendió a sargento 2º y como tal obtuvo su licencia absoluta. Pero, inmediatamente, se reenganchó con ese último empleo en el Batallón Ligero Provisional de Canarias, en el que ya prestaría sus servicios hasta el final de su carrera militar; en este destino se le concedió el grado de sargento 1º, se alistó voluntariamente en el Ejército expedicionario de Cuba, recibió un premio económico, alcanzó el empleo efectivo de sargento 1º de Milicias y mereció dos galones de distinción. Tras 17 años de servicios obtuvo su retiro y continuó empleado en Santa Cruz de Tenerife, hasta su prematura muerte.

    Nació en el conocido entonces como pago de San José (El Escobonal), el 11 de abril de 1835, siendo hijo de don Juan Luciano Lugo Rodríguez y doña María de la Rosa Díaz. Tres días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Güímar por don Agustín Díaz Núñez, Doctor en Sagrada Teología, examinador sinodal y beneficiado curado propio de la misma iglesia y sus anejos; se le puso por nombre “Víctor” y actuó como padrino don Isidoro Márquez, de la misma naturaleza y vecindad…

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Artículo-VÍCTOR LUGO DE LA ROSA

Adeje-Arona: Don Diego García de Acevedo (1713-1769), capellán, sacerdote, emigrante, administrador y mayordomo de un monasterio y propietario agrícola

Adeje-1829-Williams     Hijo de militar, nuestro biografiado se ordenó de sacerdote, gracias a una capellanía y a un patrimonio vitalicio fundados por sus padres. Después de ordenado ejerció como capellán en Adeje y luego emigró a América, donde fue administrador y mayordomo de un monasterio. A su regreso, trajo desde Guatemala la imagen de la Virgen de Guadalupe para el convento franciscano de su villa natal, que estaba bajo su patronazgo. Finalmente, se estableció en el pago de Altavista (Arona), donde volvió a ejercer como capellán y destacó como propietario agrícola.

     Nació en la Villa de Adeje el 19 de marzo de 1713, siendo hijo del ayudante don Diego García Grillo y doña Antonia Melo de Acevedo. Al nacer fue bautizado en su misma casa por su abuela doña Marta de Melo, “por haber nacido con peligro”. Seis días después fue bautizado oficialmente en la iglesia de Santa Úrsula por el beneficiado don Melchor Alfonso Montesdoca; se le puso el nombre “Diego” y actuaron como padrinos don Felipe Jacinto de Santiago y doña Ana Leonor, naturales y vecinos de dicha villa…

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Artículo-DIEGO GARCÍA DE ACEVEDO

La Sociedad de instrucción y recreo “La Buena Unión” de Igueste de Candelaria (1931)

Igueste-Sociedad Buena Unión-3     Como ocurrió en la mayor parte de España, la II República Española (1931-1936) fue un período de gran inquietud social, política y cultural en Canarias, por lo que en la mayoría de los pueblos surgieron casinos, así como agrupaciones políticas y sindicales. Como ya señalamos en otro artículo, el municipio de Candelaria no podía ser una excepción, por lo que contó en ese período con seis sociedades culturales y recreativas repartidas por los distintos núcleos de población del municipio.

     En este trabajo nos vamos a centrar en uno de los dos casinos que existieron en esa etapa en Igueste de Candelaria, por entonces el núcleo más poblado del término municipal. Se trata de la desconocida Sociedad de Instrucción y Recreo “La Buena Unión”, constituida en 1931, pero de la que de momento tenemos muy pocos datos. Su reglamento fue redactado en Igueste el 25 de marzo de dicho año y presentado en el Gobierno Civil el 28 de ese mismo mes. El 7 de abril inmediato, los socios de este nuevo casino se reunieron en dicho pueblo, con el fin de proceder a su constitución oficial y a la elección de la primera junta directiva que debía administrarlo durante ese año, la cual quedó presidida por don Domingo Ávila Pérez. Dos días después, la sociedad quedó inscrita oficialmente en el correspondiente libro de registro del Gobierno Civil.

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