Vilaflor-Granadilla de Abona: Don Antonio González del Castillo (1776-1850), teniente coronel graduado de Milicias, gobernador militar de Granadilla, cillero de Chiñama y célebre luchador

Charco del Pino-1     Nuestro biografiado nació en el seno de una ilustre familia chasnera y, al igual que la mayoría de sus antepasados, siguió la carrera militar, en la que entró como cadete y, siendo ya subteniente, estuvo destacado en Santa Cruz de Tenerife. Fue gobernador militar de Granadilla y alcanzó el empleo de capitán, con el sobregrado de teniente coronel de Milicias. Debido a su corpulencia y fortaleza, llegó a ser uno de los luchadores más célebres del Sur de Tenerife, hasta el punto de que, cuando contaba casi 58 años de edad, participó en la célebre luchada de la Media Montaña. También ejerció como cogedor de la Cilla del pago de Chiñama y fue un notable propietario agrícola. Al ser uno de los mayores contribuyentes del municipio de Granadilla, figuró entre los electores con derecho a participar en las elecciones de diputados á Cortes y propuestas de senadores.

     Nació en el entonces pago de Chiñama (Charco del Pino) el 2 de julio de 1776, siendo hijo del teniente capitán don Antonio González del Castillo, natural del mismo pago, y de doña Manuela Antonia de Santiago Alonso (Domínguez) Sarabia, que lo era del Valle del Ahijadero (San Lorenzo) en Arona. Seis días después fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Vilaflor, a cuya jurisdicción pertenecía aún dicho lugar, por el beneficiado don Agustín Lorenzo Viera y Torres; se le puso por nombre “Antonio María de San Agustín” y actuó como padrino don Mateo García Fonte del Castillo, alcalde real de Granadilla…

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Artículo-ANTONIO GONZÁLEZ DEL CASTILLO

6 pensamientos en “Vilaflor-Granadilla de Abona: Don Antonio González del Castillo (1776-1850), teniente coronel graduado de Milicias, gobernador militar de Granadilla, cillero de Chiñama y célebre luchador

  1. Estimado Octavio, siempre es un placer aprender. Al leer que don Antonio fue “cillero de Chiñama”, me dije: ¿y qué carajo es eso? En principio, “falta de ignorancia”.
    Primero DRAE, de grano, trigo, lugar donde se guardan los granos: silos.
    Luego Wikipedia: Cilleros, pueblito muy pintoresco de la provincia de Cáceres, que los años 50 del pasado siglo llegó a tener casi 5000 habitantes, y en la actualidad no llega a 2000.
    Me lo imagino con buen jamón y queso. Cáceres es una provincia “marginal” preciosa, digna de un monográfico. Se nos acaba el tiempo y las asignaturas de verdad: la Botánica y la Geobotánica.
    Y encima, “pa joderla del todo” (con perdón) nos inventamos un estado de “estados” que ha llevado a focalizar la enseñanza en cada cantón, perdiendo la preciosa visión global que aprendíamos antes en la asignatura de Geografía de España en primero de Bachillerato, donde ¡con 11-12 años! estudiábamos con fundamento las regiones, las comarcas, las provincias y los principales pueblos de cada una de ellas.
    Qué error haber transferido las competencias en educación, entre otras.
    Bueno, del don Antonio militar, al fortachón luchador y del cellero de Chiñama a los confines de Extremadura, casi escapándonos para Portugal. A la par que yo me escapo del motivo de tu interesante artículo.

      • Estoy de acuerdo, antes nos obligaban a conocer en detalle la geografía y la historia de la Península, pero no sabíamos casi nada de Canarias. Ahora se les enseña mucho más de Canarias, pero poco aprenden del resto del mundo. Probablemente en un punto intermedio estaría la enseñanza más adecuada. Nunca se sabe.

      • No le resto algo de razón, don Carlos. Es verdad, a Canarias si llegábamos, llegábamos tarde y mal, pero también debemos reconocer que las oportunidades de conocer Canarias (un poquito antes o después), como para los extremeños conocer Extremadura o de los Navarros conocer Navarra, siempre son mayores, por habitar en la tierra, aunque la nuestra, fragmentada, es más costoso, aún en la actualidad.
        Como ya ha señalado don Octavio, en “el medio”, está la virtud. Creo que para los niveles que estamos hablando, primero de Bachillerato (entonces), con dedicarle a Canarias una clase (dos si se prefiere), de un total de 50, ya era suficiente, que luego ya se buscaría el hueco cultural para ir sumando, alguna visita a otra isla, que por aquellos años no era nada fácil, etc.
        La cuestión ahora, es que muchas veces (para no decir siempre), alumnos de cuarto o quinto curso de Licenciatura (ya ahora debíamos hablar de grados…) están en la Universidad y no saben donde está El Bierzo, El Priorato, La Rioja o La Mancha. Y eso no es bueno, ni como persona, ni como español.

    • Hola Pedro. Gracias por seguir dedicándole algún ratito a los artículos de este blog sureño.
      Yo sabía que la palabra cillero iba a despertar la curiosidad de más de una persona y en el texto hago una pequeña aclaración de lo que se trata.
      Sobre la Geografía, la Geobotánica y tantas otras disciplinas que van pasando a un segundo plano coincido contigo, las nuevas generaciones cada vez saben menos, pero aprenden otras muchas cosas. No se si en la balanza final, salen ganando ahora. Tengo mis dudas.

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