
En la noche del martes 5 de julio de 1932, la falúa “Grima” sufrió una avería en el motor frente a las costas de Fasnia. Su tripulación estaba formada por solo dos hombres, el patrón Valerio Montero Roquete y el marinero José Marcelino, quienes se lograron salvar, a pesar de estar a punto de ahogarse debido al fuerte viento que los alejó de la costa, pero lograron alcanzar la tierra a nado, después de llegar a Los Roques con una vela improvisada, y se trasladaron al pueblo de Fasnia, donde pasaron la noche. La Comandancia de Marina envió un remolcador para rescatar a dicha embarcación, pero regresaron a la capital sin haberla encontrado, pues la fuerte resaca marina había roto las amarras y el oleaje la había hecho naufragar. Pocos días después, la falúa fue localizada en una de las playas del municipio sureño, completamente destrozada, siendo extraída de dicho lugar
Para investigar las causas del naufragio se incoó un sumario, pero de momento no sabemos cómo se cerró esa investigación. Inicialmente se dijo que dicha falúa pertenecía a la Dirección de Sanidad Exterior del puerto de Santa Cruz de Tenerife, pero ello fue desmentido por la dirección de la Estación Sanitaria de dicho puerto, que informó a la prensa que era propiedad de la Casa Grima de Valencia, pero que años atrás había realizado algunas operaciones de desinfección en todos los puertos del estado…
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