Adeje: Don Francisco Capote y Alayón (1764-1842), carpintero, cabo jefe de Artillería de la Casa Fuerte, sacristán mayor, maestro de la escuela pública y secretario del Ayuntamiento

Adeje-1890B-2      Nuestro biografiado trabajó sobre todo como carpintero, pero también asumió cargos de relieve en su villa natal, pues fue cabo jefe de Artillería de la Casa Fuerte de Adeje, sacristán mayor de la parroquia, maestro de la escuela pública de niños y secretario del Ayuntamiento en dos etapas. Además, era miembro de todas las hermandades de la parroquia (Santísimo Sacramento, Santísimo Rosario, Santa Misericordia y San Francisco) y celebró a su costa las funciones de la Cruz, Santísimo Sacramento, Naval y San Francisco.

     Nació en Adeje el 5 de septiembre de 1764, siendo hijo de don Francisco Lorenzo Capote, natural del lugar de Los Llanos en la isla de La Palma, y de doña Agustina de Alayón, que lo era de la antedicha villa tinerfeña. Siete días después fue bautizado por el beneficiado don Agustín José de Oramas; se le puso por nombre “Francisco José” y actuó como padrino don José Manuel Rodríguez, de dicha vecindad…

       En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-FRANCISCO CAPOTE ALAYÓN

2 comentarios en “Adeje: Don Francisco Capote y Alayón (1764-1842), carpintero, cabo jefe de Artillería de la Casa Fuerte, sacristán mayor, maestro de la escuela pública y secretario del Ayuntamiento

  1. Estimado Octavio, está claro que para ser personaje en el pasado no tan lejano, o estabas vinculado a las milicias o a la iglesia. Mejor aún, a ambas. Luego te podía caer alguna otra cosita, pero casi siempre secundaria.

    De todas formas, el poder de la imagen siempre es grande, y de esta entrada me ha llamado especialmente la atención el núcleo de Adeje. No sé a que época pertenece la foto. Posterior al biografiado, imagino, porque es de gran calidad y nitidez. Analizándola se comprede lo arrasada que fue la vegetación en todas las bandas del sur. Ni un pino… y árboles, sólo los cultivados… y los matorrales crasos del primer plano, más que cardones parecen tuneras… y las laderas del fondo parecen que están terminadas de barrer… ¡Increíble!

    • Evidentemente, en el pasado era difícil destacar en un pueblo si no tenías ningún vínculo con la parroquia ni con las Milicias, pues el Ayuntamiento solía estar ocupado por representantes de las familias que ostentaban cargos relacionados con ambas instituciones. Es lo había y por eso entre los personajes del Sur en esa época nos encontramos muchos como este.
      La fotografía es de finales del siglo XIX, hacia 1890. En esa época los aprovechamientos de la vegetación eran muy intensos, hacía falta madera y leña, por lo que los árboles casi no existían cerca de las poblaciones. Además, estaba acabando el ciclo de la cochinilla, por lo que aún todos los terrenos baldíos estaban plantados de tuneras. Si a ello sumamos el intenso pastoreo, con lo que significa el continuo paso y ramoneo del ganado, podemos comprender que casi no se viera otra cosa que la roca desnuda. No es increíble, era lo que había para poder sobrevivir.

Responder a Octavio Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.