Vilaflor de Chasna-Arona: Don Pedro Alonso Martínez (1680-1774), alférez y ayudante mayor del Regimiento de Milicias de Abona, con amplia e ilustre sucesión

Pedro Alonso Martínez     Al igual que muchos antepasados y parientes, don Pedro Alonso Martínez siguió la carrera militar en el Regimiento de Milicias Provinciales de Abona, en la que alcanzó primero el empleo de alférez y luego el de ayudante mayor, en el que permaneció durante varias décadas. Además, atendió sus propiedades agrícolas y fue hermano del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Pedro de Vilaflor. Tuvo con su esposa, doña Marta Domínguez, una amplia e ilustre sucesión, de la que descienden numerosas familias de toda la comarca de Abona.

     Nuestro biografiado nació en el pago de La Escalona (Vilaflor) el 13 de diciembre de 1680, siendo hijo de don Pascual González Martínez y doña Lucía Hernández, vecinos de dicho pago. Tres días después recibió el bautismo en la iglesia parroquial matriz del Apóstol San Pedro de Vilaflor, de manos del Bachiller don Mateo Núñez Alfonso, con licencia del beneficiado Br. don Matías Ruiz Alfonso, y actuaron como padrinos don Miguel González Martínez y doña Catalina Hernández…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-PEDRO ALONSO MARTÍNEZ

Los cementerios de Vilaflor de Chasna

Vilaflor-cementerios     La iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Vilaflor sería el primer recinto utilizado para dar sepultura a los vecinos de la amplia comarca de Chasna; ya existía como ermita en 1533 y en ella se estableció en 1560 el beneficio de Abona, por lo que en él fueron enterrados inicialmente todos los vecinos de la amplia jurisdicción, que incluía a los actuales términos de Vilaflor, Arona, San Miguel de Abona, Granadilla de Abona y Arico, reduciéndose al primero de ellos, tras la sucesiva segregación de los restantes. A dicho templo se unió luego el convento agustino de Vilaflor, fundado en 1613, cuya capilla mayor se construyó en 1624, momento en el que fue dedicado a San Juan Bautista; en él recibirían sepultura muchos vecinos de la comarca de Chasna, en su mayoría de las principales familias que así lo disponían en sus testamentos. Esporádicamente, algunos vecinos también fueron enterrados en las ermitas que se fueron construyendo en tan extensa jurisdicción, sobre todo con motivo de epidemias o cuando el estado de los cadáveres no permitía su traslado hasta la cabecera del término. En dichos recintos continuaron siendo enterrados los chasneros hasta el segundo tercio del siglo XIX.

     A pesar de la Real Orden dictada en 1787 por el Rey Carlos III, que prohibía el enterramiento en las iglesias por motivos de salubridad, en la mayoría de los pueblos del Sur las inhumaciones continuaron llevándose a cabo en los templos parroquiales. Luego, tras constituirse definitivamente los ayuntamientos constitucionales en 1835, fue creciendo la preocupación de las autoridades para que los enterramientos se efectuasen por motivos de salud pública en recintos situados en las afueras de las poblaciones, con el fin de evitar la propagación de epidemias.

     Pero por falta de fondos para construir un cementerio en las afueras del pueblo, el Ayuntamiento de Vilaflor solicitó al Estado la cesión de la capilla mayor o iglesia del extinguido convento agustino para su uso como cementerio provisional del municipio; atendiendo a dicha petición, el 20 de mayo de 1837 el antiguo templo comenzó a ser utilizado como recinto funerario y continuó en funcionamiento durante 64 años, a pesar de su mal estado y ubicación en el centro de la población. Finalmente, en 1898 se abrió el expediente definitivo para la construcción del actual cementerio municipal, obra tan necesaria para la salubridad pública, a iniciativa de don Arturo Ballester, con el apoyo decidido del alcalde y la mayoría del vecindario; fue bendecido el 7 de noviembre de 1901, el mismo día en que se clausuró el anterior, por el cura ecónomo don Juan Elías Hernández…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-CEMENTERIO DE VILAFLOR

Vilaflor de Chasna – Granadilla de Abona: Don Francisco Arnay Fumero (1828-1906), militar profesional, tambor, corneta, sargento 1º graduado de Milicias y zapatero

Francisco Arnay Fumero     Al igual que su padre, el personaje al que dedicamos este artículo fue militar profesional, carrera que inició con tan solo 12 años de edad y que desarrolló durante casi cuatro décadas en Granadilla de Abona y Santa Cruz de Tenerife. En una primera etapa, sirvió voluntariamente durante cinco años como tambor. En la segunda, sorteado por su quinta, permaneció durante 13 años, en los que prestó sus servicios como tambor, corneta y soldado profesional de Milicias. Y la tercera, de más de 20 años, la inició como soldado sustituto, para ir ascendiendo a cabo 2º, cabo 1º y sargento 2º, obteniendo finalmente el grado de sargento 1º de Milicias y un premio de constancia en el servicio. Durante su servicio militar y después de retirado trabajó como zapatero, tanto en Granadilla como en la capital de la provincia. Como curiosidad, a lo largo de su vida su apellido paterno sufrió una alteración, pasando de “Arnais” a “Arnay”, tal como se mantiene en su descendencia.

     Nació en Vilaflor el 4 de octubre de 1828, siendo hijo de don Isidro Arnais Batista, natural de Santa Cruz de Tenerife y oriundo por su madre de Arafo, y de doña María Fumero Montesino, que lo era del pueblo sureño. Al día siguiente fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol por fray Alipio Hernández Arocha, prior del “Convento del Señor San Juan Bautista de la Orden de Hermitaños de San Agustín” de dicho lugar; se le puso por nombre “Francisco José María” y actuó como madrina doña María Hernández Montesino, de dicha vecindad…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-FRANCISCO ARNAY FUMERO

El artículo “Desde mi retiro” (1929), dedicado a Vilaflor por don Diego Crosa y Costa (“Crosita”)

Vilaflor-11     En este trabajo, escrito en Vilaflor de 1929, Crosita comienza explicando que llegó a dicho pueblo como un turista anónimo, hasta que el escritor cubano y corresponsal de La Prensa en tierras chasneras, don Manuel Rodríguez Escalona, se hizo eco de su presencia en una entrevista. Luego se centra en el doctor noruego Holomboe, en cuya casa de salud se hospedaba, destacando el amor de este médico por Vilaflor y la gran labor sanitaria que allí desarrollaba, por la que se había ganado el afecto de todos los habitantes de la localidad. A continuación describe una de las antiguas casas canarias que caracterizan la arquitectura local y el encuentro con una artesana que le explica como se inició la tradición de los originales “encajes de Vilaflor”. Gran parte del artículo está dedicado al cautivador paisaje del pueblo más alto de Tenerife: su atmósfera diáfana, la mejora de las comunicaciones, su clima curativo, su altitud, sus huertas abancaladas y su entorno natural, que compara con el de otros lugares de Tenerife, pero inclinándose a su favor, al poseer unos valores que lo hacen único: sus pinares, sus casas, su iglesia con los cipreses que la custodian, sus almendros, El Sombrerito, el manantial de sus aguas medicinales, etc. Concluye recordando como pudo ser el lugar en época guanche, con un pinar mucho más extenso, cuya tala lamenta; para recordar luego la célebre frase del conquistador que dio nombre a la localidad, al admirar a una bella moza aborigen; y concluye destacando como el pueblo se había convertido en una célebre estación sanitaria, en la que todos los enfermos encuentran la salud.

    El autor, don Diego Crosa y Costa (1869-1942), más conocido por el seudónimo “Crosita, fue un hombre polifacético: poeta, periodista, músico, autor de teatro, actor, dramaturgo, dibujante, caricaturista y pintor. Nacido y fallecido en Santa Cruz de Tenerife, poseía una especial sensibilidad y un profundo cariño hacia todo lo relacionado con su tierra. Notables fueron sus caricaturas de destacados personajes de la vida social, política y cultural de Canarias. En su obra gráfica, la arquitectura tradicional es casi siempre la principal protagonista. Su obra teatral se desenvuelve dentro del costumbrismo isleño. Escribió algunos de los mejores romances y coplas de la literatura canaria y muchas de sus folías son ya piezas imprescindibles de nuestro acervo folclórico tradicional. En su poesía transmitía su sentido del humor, que era original, ingenioso, y cargado de crítica social y política. Fue un personaje singular, de alegre y festiva personalidad, hombre ocurrente y con gran sentido del humor, un auténtico bohemio…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Descripción-VILAFLOR-CROSITA

Vilaflor de Chasna-Granadilla de Abona: Don Martín González del Castillo y Sarabia (1769-1845), cadete de Milicias, alcalde real de Granadilla de Abona y alcalde 2º de la Villa de La Orotava

La Orotava-panorámica-FEDAC     Al igual que la mayoría de sus antepasados, nuestro biografiado inició la carrera militar como cadete de Milicias, pero renunció a ella para dedicarse al cuidado de sus propiedades agrícolas. Por entonces, también fue alcalde real de Granadilla de Abona. Luego se estableció con su familia en la Villa de La Orotava, donde arrendó a un noble dos fincas y un molino de agua. Como miembro de la burguesía agraria, desempeñó los cargos de regidor en tres legislaturas y alcalde 2º en otra; dichos cargos los ostentó, sobre todo, en las etapas constitucionales. Desde el Ayuntamiento luchó por municipalizar las aguas del antiguo Heredamiento del Río de La Orotava, propiedad de la aristocracia villera, para garantizar el abasto a la población.

     Nació en el pago de Chiñama (por entonces en la jurisdicción de Vilaflor) el 11 de noviembre de 1769, siendo hijo del teniente don Antonio González del Castillo y doña Manuela Antonia de Santiago Domínguez de Sarabia. El 17 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Vilaflor por el predicador fray José de San Agustín Pícar, prior del convento agustino de dicha localidad, con licencia del beneficiado don Agustín Lorenzo Viera y Torres; se le puso por nombre “Martín Antonio Pedro del Sacramento” y actuó como padrino don Pedro González, vecino de Granadilla…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-MARTÍN GONZÁLEZ DEL CASTILLO

Arona-Vilaflor de Chasna: Don Francisco Alonso Martínez (1706-1767), teniente capitán de las Milicias Canarias y hermano del Santísimo Sacramento de la parroquia de Vilaflor

Valle San Lorenzo-2     Nacido en el seno de una familia de larga tradición militar, el personaje al que dedicamos este artículo también decidió ingresar en las Milicias Canarias, en las que entró como cadete del Regimiento de Abona, en el que luego ascendió a alférez y, finalmente, a teniente capitán. Además, fue hermano de la Hermandad del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Pedro Apóstol de Vilaflor y llegó a ser una de las personas más influyentes en su época de la comarca de Chasna. Nació en Arona y vivió en el Valle de San Lorenzo, donde murió.

     Nuestro biografiado nació en el entonces pago de Arona el 4 de octubre de 1706, siendo hijo del ayudante don Pedro Alonso Martínez, natural de La Escalona, y de doña Marta Domínguez Villarreal, que lo era de Arona. Seis días después fue bautizado en la iglesia de San Pedro Apóstol de Vilaflor por el beneficiado Dr. don Manuel Milan Camacho y actuaron como padrinos don Juan Luis Ximénez, alcalde mayor de la Villa de Adeje, y doña María González, su mujer…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-FRANCISCO ALONSO MARTÍNEZ

Vilaflor de Chasna-Adeje: Doña Luisa Tacoronte y Oliva (1854-?), maestra en propiedad de las escuelas públicas de niñas de Fasnia y Adeje, de ésta durante 38 años y medio

Vilaflor-Adeje     Tras obtener el título de Maestra Elemental de Primera Enseñanza, nuestra biografiada obtuvo por oposición la escuela pública de niñas de Fasnia, que regentó durante dos años y medio. Luego ejerció como maestra en propiedad de la escuela elemental de niñas de Adeje durante 38 años y medio, hasta su jubilación voluntaria; en esta última villa también fue administradora de la Mutualidad Escolar y vocal de la Junta de Señoras. Una vez viuda y tras su jubilación se estableció en Santa Cruz de Tenerife, donde probablemente falleció.

     Nació en Vilaflor el 25 de agosto de 1854, siendo hija de don José Tacoronte Trujillo y doña María de la Encarnación Oliva y Correa. Seis días después fue bautizada en la iglesia de San Pedro Apóstol por el cura párroco propio don José Lorenzo Grillo; se le puso por nombre “Luisa Tomasa del Rosario” y actuó como padrino don Juan Pérez Tacoronte, de la misma vecindad…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-LUISA TACORONTE Y OLIVA

Vilaflor de Chasna-Arona: Don José Domínguez de la Sierra (1686-1759), colono fundador, regidor fiel ejecutor y depositario general del Cabildo de Montevideo, donde da nombre a una calle

Arona 1890-1895     Como ocurrió en todas las islas, un importante número de chasneros pasaron a América, donde algunos de ellos alcanzaron una privilegiada posición económica o social. Este fue el caso de don José Domínguez de la Sierra, quien figuró entre los colonos fundadores de Montevideo, ciudad en la que llegó a ser un rico propietario ganadero y desempeñó varios cargos de relieve: soldado de Caballos Corazas Españolas, regidor fiel ejecutor y depositario general del Cabildo de la capital uruguaya, donde hoy da nombre a una calle. De él se han ocupado varios investigadores canarios, entre otros, Elfidio Alonso, el investigador chasnero Nelson Díaz Frías y Alejandro Cioranescu.

     Nació en el entonces pago de Arona el 12 de octubre de 1686, siendo hijo de don Pedro de la Sierra García y doña Feliciana Domínguez García. El 27 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial matriz de San Pedro Apóstol de Vilaflor, a cuya jurisdicción pertenecía por entonces dicho lugar, por el beneficiado don Matías Ruiz Alfonso; se le puso el nombre de “José” y actuó como padrino el capitán don Pedro Domínguez…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-JOSÉ DOMÍNGUEZ DE LA SIERRA

Vilaflor de Chasna: Don Eduardo González y Sánchez (1814-1869), comandante graduado de Milicias, sargento mayor interino del Batallón de Lanzarote y caballero de San Hermenegildo

Eduardo González Sánchez     Después de establecido en Lanzarote y llevado por una larga tradición familiar, don Eduardo González Sánchez siguió la carrera militar, ascendiendo desde cadete hasta capitán de Milicias. Desempeñó en varias ocasiones las comisiones de depositario, sargento mayor y encargado de la oficina del Detall del Batallón Ligero Provincial de Lanzarote nº 6 de Canarias, en el que transcurrió toda su vida profesional, así como las de comandante jefe accidental del mismo y gobernador militar accidental de dicha isla, cargos que ostentaba su padre en propiedad. En reconocimiento a sus méritos y servicios se le concedió el grado de comandante de Milicias y se le nombró Caballero de la Orden de San Hermenegildo.

     Nuestro biografiado nació en Vilaflor el 2 de octubre de 1814, siendo hijo del entonces subteniente don Agustín González Feo, natural de dicho lugar, y de doña Francisca Sánchez del Castillo, que lo era de la villa, puerto y plaza de Santa Cruz de Santiago de Tenerife. El 10 de ese mismo mes fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por fray José Correa, presbítero de San Agustín, con licencia del beneficiado don Antonio Esteban Peraza y Ayala; se le puso por nombre “Eduardo Bartolomé Agustín María del Rosario” y actuó como padrino el capitán de Milicias don Bartolomé de Llarena y Monteverde, quien el día 4 de ese mismo mes había conferido su poder al capitán don Francisco José Feo, vecino de Chasna, ante el escribano público de la Villa de La Orotava, don José Domingo Perdomo…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-EDUARDO GONZÁLEZ SÁNCHEZ

Granadilla de Abona – Vilaflor de Chasna: Don Francisco Cruz Alayón y Salcedo (1746-1801), párroco de Granadilla, beneficiado de Güímar y de Vilaflor

Francisco Cruz Alayón-iglesias     Natural de La Orotava, el sacerdote al que dedicamos este artículo fue un hombre de recia personalidad y notable prestigio, que desarrolló casi toda su labor pastoral en el Sur de Tenerife, en tres importantes parroquias. Primero fue cura párroco de Granadilla de Abona durante 17 años; luego beneficiado de Güímar y Candelaria otros cuatro años, período en el que se segregaron las parroquias de Santa Ana de Candelaria y San Juan Degollado de Arafo, pese a su oposición; y, finalmente, beneficiado de Vilaflor de Chasna durante los últimos siete años de su vida, en los que también le tocó sufrir la segregación de las parroquias del Arcángel San Miguel de San Miguel de Abona y San Antonio Abad de Arona, a lo que también se opuso férreamente. Mientras regentaba la parroquia de Vilaflor opositó, sin éxito, al curato del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral de Las Palmas de Gran Canaria.

     Nuestro biografiado nació en el pago de la Montañeta (La Orotava) el 11 de enero de 1746, siendo hijo de don Antonio de la Cruz Valladares y doña María (Rodríguez) de Alayón Salcedo, naturales y vecinos de dicha villa. Seis días después fue bautizado en la iglesia matriz de Ntra. Sra. de la Concepción por el Lcdo. don Antonio Francisco Clemot, beneficiado servidor de la misma; se le puso por nombre “Francisco José Antonio” y actuó como padrino don José Hernández Escobal, vecino de dicha villa…

     En el siguiente enlace se puede descargar el artículo completo:

Artículo-FRANCISCO CRUZ ALAYÓN