San Miguel de Abona: Don José Rodríguez Amador (1722-1782), sargento de Milicias y humilde tejero

     Miembro de una modesta familia rural, nuestro biografiado trabajó en la fabricación de tejas, al igual que dos de sus hermanos, lo que solo le permitió sacar adelante a su familia con bastante pobreza. Además, siguió una limitada carrera militar, en la que alcanzó los empleos de cabo de escuadra y sargento en el Regimiento de Milicias de Abona. Contrajo dos matrimonios y tuvo cuatro hijos del primero de ellos. Las siguientes generaciones de toda su familia simplificaron el apellido doble “Rodríguez Amador” a “Amador”, como ha llegado hasta el presente.

     Nació en el pago de San Miguel el 22 de octubre de 1722, siendo hijo de don José Rodríguez Amador (o Rodríguez Berganciano), natural del Valle de San Lorenzo y de origen guanche, y doña Ana Francisca de las Nieves, que lo era de San Miguel, pero oriunda por sus padres de Puntagorda (La Palma) y La Orotava, y ambos casados en 1715. Cinco días después fue bautizado con óleo y crisma en la iglesia de San Pedro Apóstol de Vilaflor, a cuya jurisdicción pertenecía por entonces dicho lugar, por el beneficiado don Agustín de la Cruz y Vera; se le puso por nombre “Joseph” y actuó como padrino el presbítero don Antonio García del Castillo; el párroco advirtió a sus padres “la obligación de enseñarle la Doctrina Cristiana”…

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San Miguel de Abona: Don Tomás Gómez Quintero (1927-2003), profesor de Religión, cura ecónomo de Charco del Pino y Granadilla de Abona, párroco propio de San Juan de la Rambla y El Sauzal, donde luego fue párroco emérito y dio nombre a una calle

     Nuestro biografiado fue un sacerdote muy conocido y querido en la Diócesis de Tenerife. Nacido en San Miguel de Abona, tras su ordenación fue nombrado cura ecónomo de San Luis en Charco del Pino y estuvo encargado de la parroquia del Arcángel San Miguel de su pueblo natal. Luego ejerció como cura ecónomo de San Antonio de Padua en Granadilla de Abona; párroco propio de San Juan Bautista en San Juan de la Rambla y encargado de San José en el barrio del mismo nombre; y, finalmente, párroco propio de San Pedro Apóstol de El Sauzal, donde permaneció durante 36 años, al final de los cuales recibió un homenaje, fue nombrado “Párroco Emérito” y, tras su muerte, se dio su nombre a una calle. Además, fue profesor de Religión en el Instituto “Cabrera Pinto” de La Laguna. Desgraciadamente, no hemos podido conseguir ninguna fotografía de este destacado presbítero chasnero.

     Nació en San Miguel de Abona el 27 diciembre 1927, a las seis de la mañana, siendo hijo de don Celestino Gómez Feo y doña Florinda Quintero Bello. Pocos días después fue bautizado en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura ecónomo don José Siverio Díaz y actuaron como padrinos don José Gómez Bello y doña María Barreto Díaz Bernal…

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San Miguel de Abona: Don Gregorio García Alfonso (1852-1931), comerciante, cosechero de vinos, exportador de cochinilla, agente de seguros, alférez de la compañía local de la Milicia Nacional, interventor electoral, presidente de la comisión de fiestas, alcalde constitucional y fiscal municipal

     Trabajó toda su vida como comerciante, aunque también fue cosechero de vinos, exportador de cochinilla y agente de seguros. Prestó su servicio militar como soldado de las Milicias Provinciales, pero también fue alférez de la compañía local de la Milicia Nacional. Además, al figurar entre los mayores contribuyentes de su municipio natal de San Miguel, actuó como elector y desempeñó diversos cargos: concejal del Ayuntamiento, jurado judicial, interventor electoral, miembro de la Junta Municipal, alcalde constitucional, fiscal municipal, presidente de la comisión de fiestas y vocal de la Junta Municipal del Censo electoral.

     Nació en San Miguel de Abona el 20 de julio de 1852, siendo hijo de don Juan Antonio García del Castillo, natural de Granadilla de Abona, y doña María Antonia Alfonso Feo, que lo era de la primera localidad. Cinco días después fue bautizado en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco don Jerónimo Mora y Hernández; se le puso por nombre “Gregorio Eulogio” y actuó como padrino su tío materno don Eulogio Alfonso Feo…

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San Miguel de Abona: Don Antonio Alfonso Gorrín (1870-1925), bibliotecario y presidente del Casino “La Unión”, cantante barítono, miembro de la Junta y de diversas comisiones, consejero del Cabildo de Tenerife, importante propietario agrícola y cofundador de una asociación de exportadores

     El personaje que nos ocupa perteneció a una de las familias más ilustres del Sur de Tenerife y destacó como propietario agrícola, centrado sobre todo en el cultivo y exportación de tomates, aunque también amplió su producción a otros cultivos, así como a la ganadería, la pesca, la industria naval y el abastecimiento de combustible en San Miguel de Abona, fundando empresas con sus hermanos y otros familiares. Además, participó intensamente en la vida social del Sur de Tenerife, organizando homenajes, firmando en la prensa escritos de apoyo a la labor de algunas personalidades locales y contribuyendo generosamente a diversas suscripciones benéficas. Asimismo, fue bibliotecario y presidente del Casino “La Unión”, perteneció a la Junta Municipal de San Miguel y formó parte de un coro local, como reconocido barítono. Luego fue nombrado consejero del Cabildo de Tenerife y formó parte de diversas comisiones, locales e insulares; figuró entre los cofundadores de una asociación de exportadores; y luchó por la mejora de las exportaciones agrícolas y de las comunicaciones con el Sur de la isla.

     Nació en San Miguel de Abona el 30 de enero de 1870, a las ocho de la mañana, siendo hijo del comandante graduado capitán de las Milicias Provinciales don Miguel Alfonso Feo y doña Clara Gorrín y González. El 7 de febrero inmediato fue bautizado en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco ecónomo don Juan García Alfonso, Bachiller en Artes; se le puso por nombre “Antonio María Martín del Sacramento” y actuó como padrino el teniente coronel graduado comandante de Infantería don Antonio Alfonso y Feo, su tío paterno, siendo testigos el capitán don Antonio Hernández Feo y don José Alfonso Feo, de la misma naturaleza y vecindad…

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Granadilla de Abona-San Miguel de Abona: Don Juan Gómez del Castillo (1778-1848), propietario agrícola, cadete de Milicias propuesto para subteniente, diputado del común, síndico personero, diputado 1º y alcalde real de San Miguel de Abona


     Miembro de una familia de propietarios agrícolas, nuestro biografiado ingresó como cadete en el Regimiento de Milicias Provinciales de Abona, donde prestó sus servicios durante más de una docena de años, pero no mostró una gran vocación militar y ello limitó su carrera, a pesar de lo cual fue propuesto para el empleo de subteniente de Milicias, que no llegó a obtener. No obstante, su desahogada situación económica le permitió gozar de cierto prestigio social en San Miguel de Abona, donde contrajo matrimonio y se estableció, por lo que fue elegido varias veces para los cargos de diputado del común, síndico personero y diputado 1º del Ayuntamiento, así como alcalde real de dicho término en dos ocasiones.

     Nació en Charco del Pino (Granadilla de Abona) el 2 de mayo de 1778, siendo hijo de don Antonio Gómez del Castillo y doña María Hernández González. Cuatro días después fue bautizado en la iglesia de San Antonio de Padua de Granadilla por el cura párroco don Francisco Cruz Alayón y Salcedo; se le puso por nombre “Juan Manuel” y actuó como padrino don Mateo Fonte del Castillo…

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Principales descripciones de San Miguel de Abona en el último cuarto del siglo XIX

     En el presente trabajo se incluyen cinco descripciones del municipio de San Miguel de Abona, por lo general de extensión bastante limitada, así como una referencia colateral a esta localidad, todas del último cuarto del siglo XIX. En el conjunto de ellas se destacan diversos aspectos: situación en el contexto insular; altitud, relieve, límites o distancias a otras localidades; población; existencia de ayuntamiento, parroquia y escuelas; caminos o barrancos del término; cargos públicos y comerciantes; puerto más próximo; industrias (canteras) y otros recursos económicos existentes.

     A pesar de la corta información que ofrecen y al margen de algún error o confusión que hemos intentado aclarar, todas incluyen datos de interés para conocer algunas características de este municipio en la época estudiada. Una de ellas (Millares), dedica especial interés a la iglesia parroquial; otra (Ardanaz) se centra en el relieve o topografía del término de interés militar y destaca la disponibilidad de alojamiento para las tropas; otra (Anuario de 1886) relaciona los pagos o barrios principales e incluye una interesante relación de los personajes que ocupaban los cargos más destacados o asumían las principales actividades económicas; y la última (Arribas) señala sus características climáticas y recoge una graciosa anécdota relacionada con un personaje popular…

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Artículo-DESCRIPCIONES SAN MIGUEL DE ABONA-1875-1900

San Miguel de Abona: Doña Andrea Galván Marrero (1892-1977), maestra nacional de La Orotava, Arona y San Miguel de Abona, distinguida con la Placa de Alfonso X el Sabio y la nominación de una calle en Las Chafiras

     Tras obtener el título de Maestra en la Escuela Normal de La Laguna, nuestra biografiada se presentó a dos oposiciones convocadas para cubrir escuelas vacantes, que aprobó, aunque en la primera no obtuvo plaza. Su primer destino fue la escuela de niñas de Arona, donde solo permaneció durante cinco meses, con carácter interino. Luego obtuvo en propiedad la escuela mixta de La Florida (La Orotava), en la que tardó en tomar posesión al encontrarse enferma y a cuyo frente estuvo durante casi dos años. Posteriormente pasó por concurso de traslado a la escuela de niñas de Arona, donde ejerció durante 8 años y medio. Finalmente, por un nuevo concurso de traslado se incorporó a una de las escuelas de niñas de San Miguel de Abona, su pueblo natal, que regentó durante más de tres décadas, por lo que tuvo la oportunidad de enseñar a dos generaciones de alumnas. Con motivo de su jubilación fue distinguida con la Placa de Alfonso X el Sabio y muchos años después de su muerte se dio su nombre a una calle de Las Chafiras.

     Nació en San Miguel de Abona el 19 de noviembre de 1892, a las nueve de la mañana, siendo hija del propietario don Manuel Galván González, natural de Agaete (Gran Canaria), y de la maestra doña Gumersinda Marrero Oliva, que lo era del citado pueblo tinerfeño. El 4 de diciembre inmediato fue bautizada en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura ecónomo don Manuel Hernández Reyes; se le puso por nombre “Andrea Isabel Virginia de los Ángeles” y actuaron como padrinos don Agustín Marrero Hernández y doña Manuela Galván González, su tía paterna…

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Artículo-ANDREA GALVÁN MARRERO

El Casino “La Unión” de San Miguel de Abona (1886-1912 y 1936)

     En 1886 ya se había fundado en San Miguel de Abona el Casino “La Unión”, la primera sociedad de cultura y recreo de dicha localidad. En ese mismo año se le concedió por el Ministerio de Fomento una biblioteca popular, que luego quedó sin efecto. En los albores del siglo XX, gracias a la prensa de la época, especialmente el diario El Tiempo, del que era corresponsal el sanmiguelero don Miguel Hernández Gómez, conocemos algunas de las juntas directivas que estuvieron a su frente, constituidas por personajes relevantes de la sociedad local, así como la celebración de veladas culturales y, sobre todo, los bailes que se organizaban por las fiestas patronales, fin de año o carnavales. Su actividad fue intensa, pero debido a la tendencia republicana mayoritaria, a finales de 1909 sufrió la escisión de un elevado número de socios que fundaron la nueva Sociedad “La Juventud”. El Casino “La Unión” se disolvió a finales de 2012 y se volvió a refundar 24 años más tarde, al final de la II República, pero en esta segunda etapa solo permaneció abierto durante pocos meses, al ser disuelto definitivamente a comienzos de la Guerra Civil, por no ser afín al Movimiento.

     De momento desconocemos la fecha de su fundación, aunque sin duda se remonta al último cuarto del siglo XIX, por lo que como ya se ha indicado fue la primera sociedad de instrucción y recreo creada en este municipio. Ya existía en 1886, pues el 16 de diciembre de dicho año El Auxiliar informaba que: “se ha concedido por el Ministerio de Fomento al casino denominado La Unión, de San Miguel, en esta isla, una biblioteca popular”. Sin embargo, el 7 de febrero de 1887, La Opinión informaba: “parece que se ha dejado sin efecto la concesión de una biblioteca popular al Casino la Union, del pueblo de San Miguel en esta isla”. Desgraciadamente, a partir de ese año la prensa tinerfeña no se vuelve a ocupar de esta sociedad de recreo hasta los inicios del siglo XX…

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Artículo-CASINO LA UNIÓN-SAN MIGUEL

San Miguel de Abona: Doña Geroncia Díaz Monroy (1867-1957), maestra nacional en Arona, San Miguel de Abona, Vilaflor, Lomo de los Castros (Barlovento), La Degollada (Arico) y Aldea Blanca (San Miguel)

     A una edad avanzada, nuestra biografiada obtuvo el título de Maestra Elemental de Primera Enseñanza en la Escuela Normal de Maestras de La Laguna. Tras solicitar sin éxito la escuela de niñas de su pueblo natal, obtuvo la de Arona, que regentó durante tres años como maestra interina; luego estuvo al frente, también como interina, de las escuelas de niñas de San Miguel de Abona durante dos cursos y de Vilaflor en un curso. Ya como propietaria provisional fue destinada a Lomo de los Castros (Barlovento), donde ejerció durante dos cursos, hasta que se le concedió la excedencia. Una vez solicitado y obtenido el reingreso en el Magisterio, pasó por concurso de traslado a La Degollada (Arico), donde permaneció durante cuatro cursos. Finalmente, por nuevo concurso de traslado obtuvo la escuela de Aldea Blanca, en su municipio natal, a cuyo frente estuvo durante ocho años, hasta alcanzar su jubilación, una vez cumplidos los 71 años de edad, 20 de ellos dedicada a la docencia pública.

     Nació en San Miguel de Abona el 9 de mayo de 1867, a la una de la madrugada, siendo hija del alcalde don José María Díaz de León y doña Cándida Monroy Hernández. Dos días después fue bautizada en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco Br. don Juan Frías y Peraza; se le puso por nombre “Geroncia Cándida” y actuaron como padrinos don José Hernández Sierra y su esposa doña Clara Alfonso Feo, siendo testigos don Cipriano Bello y don Juan Pulido, de la misma vecindad…

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Artículo-GERONCIA DÍAZ MONROY

La primitiva ermita de San Casiano de Las Galletas o Villamar (Arona) y las fiestas en su honor durante la II República (1932-1936)

     El caserío costero de Las Galletas, perteneciente al municipio de Arona pero con una clara influencia de San Miguel de Abona, careció de templo católico hasta 1932, en que se bendijo la primitiva ermita de San Casiano y se celebró su primera fiesta. Su construcción fue promovida por el rico propietario local don Casiano Alfonso Hernández, natural de San Miguel, quien le dio su patronazgo y adquirió las tres primeras imágenes. Fue bendecida el sábado 13 de agosto, festividad de San Casiano, por el obispo de la Diócesis, Fray Albino González Menéndez-Reigada, quien presidió la primera misa; y ese mismo día comenzaron las fiestas celebradas con dicho motivo, que fueron apadrinadas por el empresario santacrucero don Álvaro Rodríguez López. Llama la atención, que al año siguiente se cambió el nombre oficial de dicha localidad por el de “Puerto de Villamar”, nombre que también llevó el primer equipo de fútbol, pero que no llegaría a arraigar y el pueblo lo continuó conociendo como Las Galletas, nombre que ha prevalecido hasta la actualidad.

     En este trabajo reseñamos también las primeras fiestas patronales de dicha localidad, celebradas durante la II República y hasta el inicio de la Guerra Civil, siempre en torno al 13 de agosto, en que la Iglesia Católica festeja a San Casiano. En los dos primeros años, los festejos se limitaron a dos días (13-14 de agosto en 1932 y 12-13 del mismo mes en 1933); en 1934 estaba previsto que durasen tres días, pero aparentemente se redujo a uno (26 de agosto), tras ser aplazados por la muerte de una hija de don Casiano Alfonso Hernández; y en 1935 se extendieron a tres días (12, 13 y 14 de agosto). En dichos años, los actos religiosos solo incluyeron el repique de campanas, dos misas solemnes y una procesión marítimo-terrestre, con las tres imágenes a bordo de barcos engalanados y desembarcadas por El Varadero, entre muchos fuegos artificiales. Por su parte, los actos populares incluían diana, verbena popular, paseo con música, bailes, teatro y concursos de belleza femeninos (premio a la señorita mejor ataviada en una “exposición de mantones de Manila”, en 1933; elección de la “reina de las fiestas” en 1934 o de “Miss Villamar” en 1935), casi todos ellos amenizados por una banda de música. En cuanto a los actos deportivos, contaban con regatas de botes, concursos de natación, partidos de fútbol, combates de boxeo y carreras pedestres; además de diversos juegos, como cucañas en el muelle, carreras de sacos y juego de la sartén, entre otros regocijos; a ellos se unieron el último año unas “jiras a la montaña Amarilla o Pelada”…

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Artículo-PRIMITIVA ERMITA Y PRIMERAS FIESTAS DE LAS GALLETAS